Acerca de pacotraver

Somos lo que transformamos

Liminaridad y alta variabilidad

La alta variabilidad es una piedra angular para entender porque un proceso no sigue un patrón preciso. Y nuestra intención es realizar los procesos de manera que los resultados sean repetibles, si no sabemos como hemos llegado hasta ahi, no podremos conseguir el mismo resultado de forma predecible. De hecho lo más probable es que no lo hagamos. (Javier G. Recuenco)

Sigue leyendo

Emociones fuera del plato (II)

Muchas cosas pierde el hombre/

Que a veces las vuelve a hallar/

Pero les debo enseñar/

Y es bueno que lo recuerden/

Si la vergüenza se pierde/

Jamás se vuelve a encontrar”

Martin Fierro

En el post anterior ya vimos el concepto de «espacio hiperpersonal», se trata de un espacio intimo, algo que sentimos como una prolongación de nuestra identidad. Hablé de que el smartphone se había convertido en un espacio hiperpersonal que había evolucionado desde el antiguo móvil que sólo hacia o recibía llamadas hasta el momento actual en que podemos conectarnos a Internet.

Sigue leyendo

Entornos hiperpersonales (I)

Cuando yo era niño, cenábamos en el pueblo en casa de mis abuelos, aquellas casas que estaban siempre abiertas tanto en invierno como en verano, solo la puerta distinguía la estación. El caso es que mis abuelos tenían un negocio de riegos agrícolas y era usual que la gente viniera a todas horas a su casa para pedir cita y turnos para regar sus arboles o cosechas. En aquella casa había una alta frecuentación como si se tratara de un ambulatorio, era bastante normal que entraran hasta el comedor, solo anunciando su visita con un «Ave Maria», desde el umbral y penetraran hasta el final sin importarles que estuviéramos cenando, comiendo o en la intimidad de la casa. Dicho de otra forma, entonces no había intimidad, o al menos era bastante diferente a lo que entendemos como tal hoy en día. La intimidad solo existía en la alcoba y no completamente.

Sigue leyendo

Especialistas y generalistas

No cabe ninguna duda de que vivimos en una sociedad taylorista de esas que organizan el conocimiento en especialidades como si la sociedad fuera una especie de cadena de montaje y donde unos se encargan de montar piezas sin saber de donde proceden ni a donde van. Casi todo está organizado de ese modo y tampoco cabe ninguna duda de que existen incentivos para ser especialistas y casi ninguno para los generalistas.

Sigue leyendo