El cerebro y sus dimensiones

Lo que es arriba es abajo

(Viejo aforismo esotérico)

Una hormiga vive en un plano, es decir en dos dimensiones, para ella solo existe adelante-atrás e izquierda-derecha. ¿Pero qué le sucede cuando circula por una especie de banda que se ha sometido a torsiones y que pasa de dos a tres dimensiones?

Esta banda que se conoce con el nombre de banda de Moebius y que es muy fácil de hacer con una diadema de esas para el pelo, nos servirá para entender conceptos un poco más complicados a lo largo de este post.

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Kant y la red neuronal por defecto

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Si nos imaginamos la mente como un espejo de la naturaleza -tal y como se la imaginaba Kant- nuestra mente seria sencillamente una máquina pasiva que procesaría datos externos, los transformaría en símbolos que guardaría y luego recuperaría de nuevo para dar una respuesta dirigida hacia la realidad, pero este tipo de representacionismo de la mente se encuentra en franco retroceso.

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En piloto automático

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Existen al menos dos formas de pilotar un avión: una forma manual y otra en piloto automático. El piloto automático se inventó para liberar a los pilotos del desgaste mental que tendría volar de manera manual, al menos en vuelos transoceánicos. Durante el vuelo con piloto automático el piloto puede descansar pues el ordenador del avión sabe qué es lo que tiene que hacer, sabe -por así- decir dónde va.

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“Nature versus nurture”: un diálogo imposible

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Un diálogo imposible sin echar mano de algunos conceptos psicoanalíticos, de eso va este post y el siguiente.

La naturaleza y la cultura son dos nichos de causalidad que suelen dividir al mundo en creyentes: aquellos que ponen el peso de la causalidad en los genes, las neuronas y el cerebro y aquellos otros que la ponen en la cultura, en el medio ambiente y sobre la que cargan la prueba de la causalidad de casi cualquier cosa: los ambientalistas.

Pero no hay dos ejes sino tres: falta el ontológico.

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