El duelo traumático (XXXI)

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Consideramos que el duelo es un proceso fisiológico, necesario y absolutamente normal. Se trata de un proceso de adaptación a una perdida, usualmente una perdida que se refiere a una persona querida, un familiar, un amigo, un hijo o un progenitor. Pero tambien podemos utilizar la palabra “duelo” para significar otro tipo de perdidas abstractas, una posición, un trabajo, un entorno o incluso un duelo por una infancia, por un tránsito, por cualquier tipo de cambio, incluyendo los cambios de domicilio (depresión de mudanza). Por ultimo también están sujetos a procesos de duelo las perdidas motóricas o la perdida de integridad del cuerpo o su funcionalidad, sin olvidar los procesos oncológicos con o sin amputaciones (como la mama) y los mismos diagnósticos médicos.

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Abusos encubiertos (XXX)

El narcisismo es el mediador íntergeneracional de todos los estragos parentales @pacotraver

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Hasta ahora en esta serie sobre el trauma he hablado de los abusos graves, objetivables y groseros o bien eventos de la vida que por su intensidad o persistencia supongan graves estresores y desarrollos ulteriores de patologias usualmente graves y resistentes al tratamiento. El lector sagaz habrá ya comprendido que además de la intensidad hay otro factor enmarañado que se enreda con esta comprensión de lo traumático y que es de orden politico: lo traumático no se ha reconocido de forma natural hasta que ciertos cambios sociales han venido en nuestra ayuda para ayudar a reconocerlos.

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Hechos y verdad: una epistemología de la ayuda (XXVI)

Terminé el post anterior invitando a los lectores a visionar el video donde Natasha hablaba con un entrevistador al que contó su cautiverio,  que recordemos duró 8 años y pedí a estos lectores me dejaran su impresión acerca del relato de la propia Natasha.

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La traumática historia del trauma (XXII)

Enfermedades del espectro traumático.-

La histeria clásica.

Hay dos formas de relacionarse con la corporalidad, la primera es entender el cuerpo como prótesis, como algo para la relación con el otro, que conlleva exposición, inclusividad y perfomance, la segunda es la vivencia de un cuerpo para sí, un cuerpo íntimo, clausurado, exclusivo, o velado. El primer supuesto es la vivencia histérica del Yo con el cuerpo, al segundo supuesto le llamamos obsesividad.

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