Valjean y Javert

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Los Miserables es una novela de Victor Hugo que leímos obligatoriamente en el Bachiller y que más adelante se convirtió en un musical y en una película. Un musical que he visto dos veces y una película que he visto también dos veces, precisamente porque el género de los musicales siempre me ha interesado.

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Rapsodia evolucionista

Una rapsodia es una forma musical, como la sonata, la sinfonia, la canción, la fuga, el canon, o el concerto grosso, es decir una especie de marco o molde del mismo modo que los marcos y moldes sirven para soportar pinturas.

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El angel de la guarda

Angel de la guarda

dulce compañía

No me desampares

ni de noche ni de día

no me dejes solo

que me perdería.

Esta era la oración que los niños de cuando entonces rezábamos antes de irnos a dormir. La preocupación de nuestros padres era precisamente esa: que nos perdiéramos y que alguien se nos llevara a algún lugar. Un “alguien” que no tenia una intencionalidad concreta, no era un pederasta (entonces no había pederastas y si los había estaban muy cerca), ni había tráfico de órganos, ni de niños. Dicho de otra manera entonces no se raptaban niños perdidos por la calle, al menos en mi entorno, pero nuestro padres (concretamente nuestras madres) estaban aterrorizadas, ante la posibilidad de que nos raptaran. También existía miedo a las enfermedades, concretamente a la TBC, entonces no había vacunas por tanto los niños pasábamos, si o si por todas las enfermedades posibles que eran mucho más virulentas que ahora, con diferencia.

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El vientre vacío

moral tribes

“Viuda” o “viudo” es una palabra para designar el estado en que uno queda tras morir el esposo o la esposa, “huérfano” o “huérfana” del mismo modo sirve para denotar a los niños que pierden a su madre o padre. Lo curioso es que no tenemos una palabra para designar el estado en que quedamos cuando perdemos un hijo a pesar de que es el acontecimiento más devastador que puede sufrir un adulto. Y lo es precisamente porque es natural que un hijo entierre a sus padres pero no al revés, lo predecible suele ser más impactante que lo impredecible. Simplemente no estamos preparados para tal acontecimiento.

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