La histeria del trauma (VIII)

Leo Eitinger fue un médico eslovaco y judío que sufrió persecución por parte de los nazis y anduvo deportado en Auschwitz; después de la guerra se estableció en Noruega y comenzó a especializarse en Psiquiatria y más concretamente en estrés postraumático.

Para entonces el TEPT se encontraba bien definido y admitido por todos los agentes sanitarios pero los supervivientes de los campos aun tenian que enfrentarse a otras sospechas. Más concretamente la sospecha era de que los judios no habian sido lo suficientemente  resistentes a sus oprobios y humillaciones. Se les acusaba de haber sido mansos y haber acatado su confinamiento sin hacer nada. Otra vez el mundo reaccionaba dándole la culpa las víctimas.

Sigue leyendo

La histeria del trauma (VII)

La disociación es un mecanismo arcaico que representa el tertium ínter pares, entre los dos grandes: la lucha y la huida. Está muy representado en toda la escala animal. al menos entre los mamíferos y ha recibido varios nombres: el “freezing”, la congelación o la convulsión crítica. Algo así como “hacerse el muerto” que es una manera de despistar al depredador que está cableado para perseguir comida viva.

Sigue leyendo

La histeria del trauma (IV)

La palabra histeria procede del griego (útero) y siempre estuvo vinculada a un prejuicio a la vez que a una observación clínica: el prejuicio era acerca del supuesto carácter de las mujeres que se consideraban lunáticas, mentirosas, falsificadoras e hiperemotivas. La observación irrefutable era que los síntomas histéricos eran más frecuentes en mujeres.

Sigue leyendo

Una teoria unificada de la enfermedad mental

capture

El paradigma psiquiátrico predominante en la actualidad es el conocido como paradigma kraepeliniano y consiste en la convicción de que las enfermedades mentales son entidades naturales como las enfermedades médicas. No importa que ya sepamos que las enfermedades mentales son patoplásticas (sigan criterios culturales) estén fuertemente influenciadas por las creencias o zeitgeist de nuestro tiempo o muten hacia formas más benignas o más malignas. Seguimos creyendo que estas enfermedades son como las otras: entidades fijas que se repiten a sí mismas configurando una identidad sintomática. Además creemos tambien que estas entidades son discretas, esto es separadas unas de otras, a pesar de las fuertes evidencias de signo contrario.

Sigue leyendo