El cuerpo y la carne (IV)

El cuerpo anoréxico es un cuerpo más allá del principio del placer (Recalcati)

La anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa son enfermedades emparentadas, podríamos decir que son primas hermanas dobles, por parte de padre y de madre. Y lo son porque ambas participan de una misma pulsión si bien utilizan mecanismo diferentes, más bien mecanismos inversos, pues comer y ser comido, devorar y ser devorado son posiciones distintas sobre un mismo tema. El tema de la carne y sus transformaciones.

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Trastornos del deseo estético (I)

Cuando descubrí este libro de Camilla Plaglia que habla de “las personas del sexo”, es decir de la diversidad de formas que adopta la sexualidad humana mi idea sobre algunas cuestiones cambió y cambió no solo política sino también epistemológicamente y en relación con la Psiquiatría, mi especialidad y su forma de clasificar centrada en el modelo biomédico. Sobre Camilla Plaglia ya había escrito un post anterior si bien me dediqué sobre todo a alabar ciertas ideas criticas en torno a la idea del feminismo actual del que la Plaglia es una enemiga irredenta.

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Enfermar por desbordamiento

narciso y eco

Narciso y Eco

Hace algún tiempo escribí un post que titulé “histeria desbordada” donde presentaba el caso de una muchacha que presentó un cuadro grave de conversión donde se pueden apreciar a las claras la yatrogenia médica sobre el cuerpo de aquella muchacha. Apuntaba allí -a propósito del narcisismo- que contrariamente a lo que la gente cree, el narcisista no es una persona que se quiera mucho a sí misma, sino un arreglo pulsional de emergencia para protegerse de la falta de amor, de cuidado o de interés por nuestros primeros cuidadores. El narcisismo primario nos viene de serie y ya describí en este post a qué nos referimos con esta palabra.

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Los cuatro cuerpos de tu mente

El cuerpo es ubicuo

Hildegarda de Bingen

No cabe duda de que el problema mente-cuerpo es una de las patatas calientes de la neurociencia y que todavía no se ha aclarado. En mi opinión la causa de este misterio es que mientras el cuerpo (la materia corporal) ha cambiado poco o nada en toda nuestra evolución, la mente y la mentalidad ha cambiado y sigue cambiando en función del “espíritu de cada época”. Dicho de otra manera: la mente cambia más rápidamente que el cuerpo que apenas lo hace.

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