Contagio en hombres, contagio en mujeres (III)

Comencé a fumar hacia los trece años, a masturbarme a la misma edad en que comencé a dejarme el pelo largo como John Lennon, a lo Beatle. Y comencé todo eso porque alguien me lo enseñó, fumar era cosa de hombres, estaba ligada al estereotipo masculino (entonces las chicas no fumaban) y sobre todo por una razón: estaba prohibido y es por eso que mis primeros cigarrillos se consumieron en la clandestinidad, Llevar el pelo largo era también una transgresión y una prueba de rebeldía, de manera que los más modernos de mi época comenzaron a llevar el pelo largo, botines y el pantalón acampanado para horror de nuestros abuelos que seguían pensando que parecíamos mariquitas y el desconsuelo de nuestros padres que no tuvieron mas remedio que oponerse sin demasiado convencimiento. Eran los sesenta.

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La locura y sus dioses (XXIX)

Los dioses son voces en nuestra cabeza (Julian Jaynes)

Recientemente he leído -por recomendación de un amigo- un libro de Salvador Freixedo que me ha interesado notablemente a pesar de no compartir ninguna de las hipótesis que el autor plantea en su libro que se titula «Defendamonos de los dioses» y del cual escribí un post aquí. Quizá ustedes se sorprendan de esta declaración por mi parte lo que merece una aclaración: no considero a las ideas como verdaderas o falsas sino como sugerentes o inanes. Una idea puede llegar a una conclusión falsa pero lo importante es que esta idea sugiera y lleve a otra indagación que podrá resultar verdadera o falsa, pero si es sugerente no cabe duda de que habrá cumplido la función de las idea, que no es otra sino servir de apoyo a otra mejor.

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Un metalenguaje para una psiquiatría post-industrial (I)

Hay que recordar que “enfermedad mental” es un oximoron. Solo la materia puede enfermar. El problema es que aun no hemos sido capaces de averiguar qué es lo que enferma en las «enfermedades mentales», pero tenemos algunas pistas: podríamos ponernos de acuerdo en que lo que enferma es la razón, es decir esa chispa divina que solo está al alcance de nosotros los sapiens después de haber conseguido ser pensantes.

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