La personalidad, una entidad rugosa (XXV)

Es seguro que habéis comido alguna vez espaguettis y también estoy seguro de que saben como se comen. Se trata de enredarlos con el tenedor -que se coge con la mano derecha (si es usted diestro)- y después usar la cuchara -que reposara en la mano izquierda- y usarla como plataforma para aplanarlos y poder hacer de ellos un bocado. A veces algún espaguetti se enreda y no tenemos mas remedio que pillarlo al vuelo con la boca y cortarlo con los dientes. Es imposible comerse los espaguettis de uno en uno y por eso no hay más remedio que hacer con ellos un ovillo usando cuchara y tenedor.

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Los instintivos: el E1 (XVI)

Cuadro de Ana Roldán

Infinitivo: Controlar

Herida emocional: Imperfección, incapacidad

Emoción principal: Ira

Rasgo de carácter: Perfeccionismo

Arcano: El Mago, la Rueda, el Sol

Sombra.- ceguera moral

Talento.- Rigor, disciplina, Percepción del pequeño detalle, Precisión

Destino. Jugar, disfrutar, renacer.

Mito: Hefesto el artesano, Hestia (Vesta)

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Las máscaras de la melancolía (XXXV)

Un mundo sin melancolía, es decir sin nostalgia. sin aburrimiento, sin espera, sin pereza y sin la inclinación de pensar las cosas hasta el final, es un espacio abonado para la emergencia exponencial de las llamadas depresiones (Antonio Colina, 011)

Proteus era una deidad griega, marina para más señas que tenia la capacidad de transformarse en cualquier forma, versátil, huidizo y mutable y que aparece en la Odisea. Además tenía como casi todos los dioses la capacidad de adivinar el futuro aunque no solía responder a las consultas.

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Ser y Ser-en-el-mundo

Robert Plomin es un psicólogo y genetista americano que ha destacado por sus investigaciones sobre genética de la conducta y que recientemente ha publicado este libro que trata de indagar y posicionarse sobre el eterno dilema nature-nurture y vaya si lo hace. El libro lleva un subtitulo que se pregunta ¿Cómo hizo el DNA para hacernos ser como somos?. Dicho de otro modo: Plomin es un determinista genético y argumenta que que las diferencias genéticas causan la mayoría de las variaciones en los rasgos psicológicos, como la personalidad y las habilidades cognitivas y por supuesto el IQ. La forma en que tus padres te educan, las escuelas a las que asistes, no tienen mucho efecto en esos rasgos. Los niños son similares a sus padres, pero esa similitud se debe a la genética compartida, más que al entorno familiar compartido.

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