Las máscaras de la melancolía (XXXV)

Un mundo sin melancolía, es decir sin nostalgia. sin aburrimiento, sin espera, sin pereza y sin la inclinación de pensar las cosas hasta el final, es un espacio abonado para la emergencia exponencial de las llamadas depresiones (Antonio Colina, 011)

Proteus era una deidad griega, marina para más señas que tenia la capacidad de transformarse en cualquier forma, versátil, huidizo y mutable y que aparece en la Odisea. Además tenía como casi todos los dioses la capacidad de adivinar el futuro aunque no solía responder a las consultas.

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Ser y Ser-en-el-mundo

Robert Plomin es un psicólogo y genetista americano que ha destacado por sus investigaciones sobre genética de la conducta y que recientemente ha publicado este libro que trata de indagar y posicionarse sobre el eterno dilema nature-nurture y vaya si lo hace. El libro lleva un subtitulo que se pregunta ¿Cómo hizo el DNA para hacernos ser como somos?. Dicho de otro modo: Plomin es un determinista genético y argumenta que que las diferencias genéticas causan la mayoría de las variaciones en los rasgos psicológicos, como la personalidad y las habilidades cognitivas y por supuesto el IQ. La forma en que tus padres te educan, las escuelas a las que asistes, no tienen mucho efecto en esos rasgos. Los niños son similares a sus padres, pero esa similitud se debe a la genética compartida, más que al entorno familiar compartido.

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Un metalenguaje para una psiquiatría post-industrial (I)

Hay que recordar que “enfermedad mental” es un oximoron. Solo la materia puede enfermar. El problema es que aun no hemos sido capaces de averiguar qué es lo que enferma en las «enfermedades mentales», pero tenemos algunas pistas: podríamos ponernos de acuerdo en que lo que enferma es la razón, es decir esa chispa divina que solo está al alcance de nosotros los sapiens después de haber conseguido ser pensantes.

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Lógica y paralógica (XIX)

Disponemos de dos modos de razonar, uno es el estilo lógico que se caracteriza por ser binario, sometido a la contradicción, que no atiende a los casos intermedios, le conocemos con el nombre de pensamiento científico basado en datos y en evidencias, un tipo de pensamiento bien conocido como lógica aristotélica y que es mucho más frecuente en varones al no ser parasitado por otras consideraciones, -llamémoslas de momento emocionales-. Por otro lado disponemos de otro registro llamado paralógico, que es difuso y desprecia los extremos, es una forma de pensar como de centro si se me permite la analogía política. Es un tipo de pensamiento que no se siente cómodo en la dicotomía de la lógica. Se trata de un tipo de pensamiento de predominio femenino que atiende a variables emocionales y que siente aversión por los extremos.

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