La vida íntima de las palabras

George Lakoff es un lingüista cognitivo que ha investigado y es conocido por su teoría del marco o «teoría del frame» y que ha estado vinculado a equipos «progresistas» es decir democratas de EEUU. Ando ahora leyendo este libro que preside este post que comienza con la siguiente propuesta:

«No pienses en un elefante»

¿Qué supones que sucedería si alguien te pidiera precisamente eso?

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La trama inextricable (VI)

kali

He tomado prestado de Juan Gil Albert, -el celebre poeta valenciano-, este titulo para finalizar la serie de posts que comencé con «El principe Transhumano» y donde he intentado explicar algunos fenómenos de la postmodernidad, fenómenos muy complejos y que no somos capaces de visualizar directamente sino a través de indagaciones, observaciones y reflexiones atentas sobre el mundo que nos ha tocado vivir.

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La manzana de la discordia (IV)

 

La manzana de la discordia

Discordia es una deidad griega ya señalada por Hesíodo en su Teogonia pero que conocemos bien y mejor por su intervención en la Ilíada de Homero; entre sus vicios más importantes estaba la facultad de tejer líos entre las personas, tanto es así que se le atribuyen -entre otras maldades- el desencadenamiento de la guerra de Troya.

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El príncipe transhumano (I)

maquiavello

Nicholas Maquiavelo fue un funcionario florentino que ejerció como diplomático durante los principados renacentistas de Florencia, una especie de intelectual orgánico muy parecido a lo que hoy entendemos como asesores de los presidentes de los gobiernos o como Tezanos a cargo del CIS,  Es difícil saber leyendo su obra, qué es lo que pensaba Maquiavelo pues dos de sus obras más conocidas, el Principe y «Discursos sobre la primera época de Tito Livio» son en esencia opuestas ideológicamente. En la primera -el Principe- es un tratado de maldad política -que hoy es referencia en todos nuestros gobernantes-, que dicen que escribió para congraciarse con Lorenzo de Médicis quien le tenia arrestado. Sus exégetas aseguran que lo que Maquiavello realmente pensaba lo escribió en esta segunda obra, que en realidad interrumpió para escribir el Príncipe.

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