El complejo virgen-puta

demi-moore

Aquellos de ustedes que leyeron el anterior post ya estarán al tanto de la idea de que existe en las mujeres (y tambien en los hombres aunque en menor medida) una doble subjetividad. Por una parte la mujer es sobre todo una madre, con unos órganos y un sistema hormonal, emocional e inmunitario destinados a la maternidad, es decir a albergar en su seno a una vida ajena. Este solapamiento de madre y feto en un solo cuerpo tiene también correlatos psicológicos que se mantendrán durante toda la vida, hasta tal punto que podriamos dividir a las mujeres en dos grupos, las que han sido y las que no han sido nunca madres, pero incluso estas han tenido -a su vez una madre- por tanto no pueden escapar de su influjo arquetípico. No cabe duda de que llegar a ser madre completa el ciclo biológico y psicológico de la mujer hasta la plenitud.

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No es violencia machista, es violencia (I)

maldad

Hace un par de días tuve acceso a un catálogo de tuits que “el Diario” coleccionó (haciéndose eco de algún propagandista) a un magistrado del Supremo llamado Antonio Salas Carceller (@salascarceller1) que me llamó la atención y que desencadenó un aluvión de críticas, y no se hicieron esperar criticas del mismo estamento jurídico pero también de adhesiones en las redes sociales. Al día siguiente el citado magistrado concedió una entrevista en la sexta donde fue crucificado de nuevo por el lobby feminista y sus agitadores profesionales. ¿Pero qué es lo que dijo el citado juez para resultar tan criticado?

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¿Locura o enfermedad?

imposible

Los habituales seguidores de este blog ya habrán leído alguna vez que una de las características de las enfermedades mentales es su patoplastia.

“Patoplastia” significa que los síntomas que definen estas enfermedades varían mucho de persona a persona -son plásticos-, no hay dos pacientes iguales que tengan la misma sintomatología aun teniendo el mismo diagnóstico. Del mismo modo los síntomas de una enfermedad mental varían según la época en que se observen y sobre todo dependen de las conceptualizaciones que se hagan sobre ellos. No cabe ninguna duda de que los síntomas psiquiátricos son sociodependientes, es decir traducen o están relacionados con el modelo de sociedad que les enmarca. Y sobre todo con sus valores y creencias compartidas por esa población en un determinado momento histórico.

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