El detector de humos


humos

La teoria o hipótesis del detector de humos es un constructo teórico propuesto por Randolph Nesse (Nesse 2001) para explicar como funcionan nuestras alarmas neurobiológicas a fin de defendernos de ataques bien diversos, como tóxinas alimentarias, ataques de microorganismos, ataques de depredadores, peligros procedentes de fenómenos naturales y diversos siempre entendidos en clave ancestral. Lo interesante de este planteamiento es que aunque estas amenazas hayan desaparecido de nuestro entorno inmediato dichos detectores de humos siguen funcionando “como si” aquellos peligros se encontraran aun en nuestro medio ambiente y aún: funcionan siempre optimizando sus resultados, es decir “más vale que la alarma salte sin fundamento que salte demasiado tarde, tal y como conté en este post.

Vivimos pues alarmados.

Nombraré ahora algunas de las alarmas más conocidas, como la tos (que sirve para despejar nuestras vias respiratorias de cuerpos extraños), la fiebre que es una buena defensa contra las invasiones microbianas, la ferropenia (que tiene la misma función de defensa frente a infecciones), el vómito o las nauseas que nos defienden a nosotros o a los fetos de toxinas alimentarias, la fatiga que nos invita a no consumir energias en malos tiempos, el pánico que desata una reacción de huida, el estornudo que expulsa de las fosas nasales irritantes o tóxicos, etc.

Como el lector habrá observado las alarmas que acabo de nombrar tienen una característica especial: son  bastante toscas, si por toscas entendemos la gruesa forma en que se manfiestan. Son por asi decir domésticas, y todos las hemos experimentado alguna vez e incluso hemos ido al médico para suprimir algunos de sus efectos perniciosos. Efectivamente la tos es una adaptación pero tambien puede estar señalando una neumonía, el vómito lo es sin duda pero tambien puede ser el síntoma de una pancreatitis y la fiebre cuando se da en un niño pequeño nos obliga casi siempre a acudir alarmados a urgencias porque aunque la fiebre sea un mecanismo ancestral para defendernos de las infecciones, ella por sí misma puede provocar crisis epilépticas.

Dicho de otra manera el mecanismo (la alarma) que se enciende en nuestro organismo para defendernos de cualquier cosa puede devenir en un problema por sí mismo, si la fiebre es demasiado alta o prolongada, si la tos es demasiado intensa o el vomito demasiado profuso, ellos por si mismos pueden provocar o ser sintomas de enfermedades.

Pero nuestro sistema de defensa no termina en estos mecanismos toscos y macroscópicos sino que mas allá de eso se integran en un cluster psico-neuro-endocrino-inmunológico. Para conocer más sobre la jerarquización de las alarmas neurobiológicas dirijo al lector a este enlace donde podrá leer un articulo mio sobre este asunto. Francisco Traver: bulimia, somatización, conversión. O bien este post que es una versión resumida del articulo susodicho.

Suponga usted que esta plácidamente viendo su programa favorito y un ratón aparece en la habitación. ¿Cual será su reacción? Bueno, lo lógico (y más si es usted mujer) es que tenga una crisis de pánico y salga huyendo dando instrucciones a su marido para que busque la escoba. Nótese que la alarma activada es mental (psíquica) y la reacción es conductual y está destinada a huir del ratón. Una vez el ratón ha desaparecido o ha sido muerto por el valiente caballero que comparte sofá con usted, la alarma enmudece y usted ya no vuelve a tener miedo, aunque este miedo podrá ser activado la próxima vez, pues su cerebro guarda copia de la acción eferente.

Seria absurdo -ustedes estarán de acuerdo conmigo- en que en una situación asi usted tuviera diarrea, o tos, pues la diarrea o la tos en ese momento no le permitiria correr que es de lo que se trata cuando se huye de un depredador. tampoco seria de recibo que usted tuviera dolor en una pierna o una fatiga extraordinaria o se pusiera a estornudar. Existe una relación causal entre la amenaza y la alarma activada. En este caso el miedo pone en marcha la reacción de huida.

Pero las cosas no siempre funcionan asi, sino que en ocasiones al disparar una respuesta de pánico, el pánico se queda a vivir con nosotros. Es como si, nuestro cerebro no pudiera desprenderse de la alarma que se disparó sin depredador alguno y que ahora parece que se ha pasado de rosca saltando sin motivo. Esta es precisamente la frontera que existe entre las emociones adaptadas y la disadaptación que acaece en la patología. Tener una respuesta de pánico al tener como conterturlio un ratón es comprensible y supone una adaptación pero tener pánico cuando uno va por la calle sin peligro alguno que enfrentar es patológico, hablamos entonces de un trastorno por pánico.

Es como si la mente se hubiera reconfigurado de forma autónoma en torno al miedo y toda ella respondiera automáticamente en ausencia de amenaza alguna o bien que respondiera ante amenazas simbólicas. Un mecanismo seleccionado para evitar los peligros (el daño) se convierte a su vez en un problema.

Es por eso que algunos autores hablan de un sistema inmunitario conductual (Shaller y Duncan 2007) como equivalente de las alarmas que suenan en otros niveles de definición.

Un ejemplo de una alarma mas sutil, es el dolor llamado neuropatico. El dolor es mitad sensación y mitad emoción y en realidad se configura en el cerebro. No cabe duda de que tiene una enorme importancia adaptativa, no tanto para evitar los peligros sino para que una vez recibidos los daños el organismo tome algunas decisiones sobre su cuerpo a fin de evitar males mayores. El dolor provoca ciertas reacciones conductuales la mas importante de las cuales es la inmovilidad, ganar tiempo para que las cosas mejores y evitar daños peores. El problema es que puede haber dolor en ausencia de daño, del mismo modo que puede haber pánico en ausencia de amenaza o vómito en ausencia de tóxico.

En estos casos es posible especular que nuestro detector de humos se ha estropeado y es necesario reconfigurarlo a fin de que deje de sonar. ¿Pero como se las arregla nuestro detector de humos para saltar en ausencia de peligro?

Hablaremos en un proximo post de esta cuestión a propósito del extraño caso de la fibromialgia y su prima hermana: el sindrome de fatiga crónica.

Bibliografía.-

Nesse RM. The smoke detector principle – Natural selection and the regulation of defensive responses. Ann N Y Acad Sci 2001; 935: 75-85.

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7 pensamientos en “El detector de humos

  1. Este articulo, me ha gustado mucho, por su sencillez y lenguaje facil. Ademas estoy de acuerdo con él.
    Me gustaria hacer una aportacion al articulo “Bulimia,somatizacion y conversion” pero no sé si debo hacerlo aqui o en el articulo, para saber su opinion.
    Gracias.

  2. Pienso que es necesaria una postura holistica, a la hora de valorar la persona enferma. Tener encuenta todos los dinamismos que la configuran, fisio-psico-social-trascendental. Cuando el saber cientifico se especializa tanto, creo que es en beneficio de la investigacion y de la utopia del control de variables imtervinientes, porque la realidad no es así. La especializacion, a nivel organico (medicos) o psicologico (en el caso de los psicologos) resulta claramente insuficiente. Es como mirar la realidad, a traves de un microscopio….lo que vemos es real pero distorsionada y antinatural.
    Pertenezco al grupo de los pocos psicologos (creo) que considero fundamental, el tratamiento psicoterapico, farmacologico, de orientacion, el pedagogico y el espiritual.
    Gracias.

  3. ¿Quien podria oponerse a eso? Me refiero a lo de holistico. A lo del psicólogo holistico.
    Hubo un médico llamado Engel que en 1977 propuso un modelo llamado biopsicosocial
    Engel, George L. (1977). “The need for a new medical model: A challenge for biomedicine”. Science. Es decir propuso algo muy parecido a lo que tu propones. El problema es que es algo más desiderativo que posible. ¿Qué significaria tratar a una bulimica (la de mi caso en el articulo) desde una optica espiritual? ¿Que significa atender su dimension espiritual?
    No se por qué me has recordado un viejo articulo que publiqué aqui mismo:
    https://pacotraver.wordpress.com/2008/09/23/oir-y-escuchar/

  4. Las bulimicas devoran la comida y a veces la vomitan asqueadas. Atender la dimension espiritual de una persona con bulimia, es hacerla consciente que cuando se llena de comida esta intentando llenar un vacio en su vida. Que la comida es un mero y superficial “anagesico” de algo mas importante que falta en su vida. Hay que conducir a la persona, por el laberinto de si misma y que analize, si esta feliz, contenta, que echa en falta….¿que le falta para estar bien, esta en paz consigo misma? y con los demas?……. Seguro que no, alguna de estas cosas falla.
    La persona humana tiene deseos infinitos de conocimiento, verdad, felicidad….que no es capaz de darse a si misma. Sin embargo, buscamos y buscamos………para conseguirlos, para “llenarnos”. ¿Quien nos ha hecho tan gran injusticia, ser capaces de desear TODO y no poder conseguirlo……..solos?

    • Hay algo de tu comentario que me ha gustado: me refiero a la parte final donde pones el énfasis en las relaciones. Es verdad que podemos amargarnos solos pero necesitamos de algún otro para desenredar ese nudo que armamos en nuestro interior.
      Por otra parte no veo donde está la dimensión espiritual en atender esa metáfora vacio/lleno que tu haces equivaler con el atracón/vomito. Eso se llama insight y no tiene nada de espiritual, es un hallazgo psicológico, psicoanalaitico por cierto.
      Pero ni siquiera explorar esa cuestión puede ayudar a una bulimica porque en realidad una bulimica es una persona que no se acepta tal y como es porque quiere ser mas delgada de lo que es y no tiene la suficiente disciplina para hacer regimen. En realidad eso es la causa (final) de la bulimia. ¿Como podemos ayduarla?
      Hay muchos trucos para desviar su atención pero por lo que llevo visto en la vida (en la clinica), ninguno puede hacerla cambiar de opinión a corto plazo. la verdad no les interesa salvo aquella verdad que adelgaza sin esfuezo.

  5. Si no le gusta la palabra espiritual, podriamos hablar de trascendente. Preguntarse por el sentido de nuestras acciones, que manifiestan, que esconden. Por el sentido general de nuestra vida, de nuestra existencia y del dia a dia. Vivir, actuar, para el “yo” acaba cansando y nos impone una responsabilidad, a veces imposible de tolerar. Somos responsables de nuestra vida hasta un punto, nuestra libertad esta condicionada, por eso el darse cuenta que hay un OTRO, YO personal pero superior que nos conoce, que nos acepta, que nos ama como somos, e incluso que ama la mejor version de nosotros mismos, aunque todavia no exista, es catartico, terapeutico, sanador en si mismo.
    Muchas Gracias por reponder, Dr. Traver, sus palabras me ayudan a pensar.

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