Los ojos del psicópata


la-amigdala

Ted Bundy fue un asesino en serie de los más sanguinarios que ha dado la edad moderna y también de los más mediáticos y seductores: concedió entrevistas incluyendo a psiquiatras y desarrolló incluso una teoría sobre su maldad que atribuía a una infancia desgraciada (por otra parte banal y muy similar a la que viven millones de niños en el mundo) a sus contactos con la pornografia y al alcohol, existe aquí un documental donde el lector interesado puede averiguar alguna cosa sobre sus teorías acerca de su querencia por matar mujeres y también la oportunidad para ver su cara y su mirada.

Es precisamente de la mirada de los psicópatas de lo que voy a hablar en este post aprovechando una idea que me surgió leyendo el libro de Kevin Dutton, “La sabiduría de los psicópatas” del que hablé aquí en este post. ¿Como ven y sienten los psicópatas?

Bundy donó sus corneas para ser aprovechadas por enfermos oftalmológicos después de su muerte, seria interesante entrevistar a estos pacientes para saber si su visión del mundo ha cambiado, aunque lo más probable es que haya, solo mejorado.

El libro de Dutton me parece realmente una joya, pues sabe contar sus experiencias de una manera rigurosa y distraída, fácil de entender para todo el mundo, un libro muy recomendable que es muy probable que represente para usted un antes y un después en su manera de pensar lo diabólico, lo inmoral y la maldad. Pues el libro nos hace enfrentarnos a la peligrosa idea de que todos tenemos un botón en nuestro cerebro que dice así: “mode psicopata”. Como hay otros que dicen “mode mama” o “mode obediente”.

Es verdad que esos modes no tienen la misma intensidad en cada uno de nosotros y que la causa más probable de ese volumen aprovechable por cada dial tenga que ver con factores genéticos, más probablemente causados por el gen MAOA.

El gen MAOA (el gen guerrero) regula la cantidad disponible de un enzima del mismo nombre que se encarga de la metabolización de las catecolaminas (el combustible de nuestro cerebro a nivel conductual), pero el MAOA no se expresa en el cerebro de forma dual, es decir o se expresa o no se expresa, sino que tiene varios polimorfismos, o sea varias combinaciones posibles desde el punto de vista epigenético. Dependiendo de los polimorfismos expresados habrá personas con baja actividad MAO y por tanto altos niveles de catecolaminas y otras con alta actividad MAO y baja actividad de catecolaminas. Los psicópatas se encuentran entre los primeros:  baja actividad MAO y alta disponibilidad de catecolaminas.

Cuando la baja actividad MAO se encuentra con la testosterona suceden cosas muy inquietantes en el cerebro de los hombres. Nótese que la mayor parte de criminales son hombres, pues a las mujeres -aunque existen también mujeres psicópatas- les falta el ingrediente principal: la testosterona. Si además tenemos antecedentes de maltrato infantil ya tenemos el cóctel completo.

Un cóctel que podemos sintetizar en esta ecuación: poco miedo y alta agresión, la combinación fatal. Pero hay más:

Para aprender a ver con los ojos de un psicópata hay que conocer algunas otras cosas de sus recursos cognitivos pues no todos los psicópatas son agresivos, ni son asesinos en serie, al fin y al cabo ser psicópata no es sostenible a largo plazo. casi todos delinquen y son detenidos, identificados y sometidos a exclusión social, encerrados, ejecutados o asesinados por sus congéneres o el Estado. Ser psicópata no contiene demasiadas ventajas si atendemos solo a las ventajas a largo plazo. Es por eso que el genotipo de psicópata también ha evolucionado.

Hasta tal punto que hoy sabemos que asistimos a una verdadera psicopatización de la sociedad. Lo sabemos gracias a las investigaciones de Sara Konrath y cols (2011) que se especializó en hacer seguimientos cronológicos de como había evolucionado el narcisismo y la psicopatía entre escolares americanos desde 1970, año en que se dispuso del cuestionario en el que ella basó sus estudios. Las puntuaciones en narcisismo se han disparado y las puntuaciones en la escala de psicopatía han empeorado entre nuestros escolares.

Sin embargo esta idea de una mayor “psicopatización” de la sociedad entra en conflicto con otro hallazgo con hueso muy reciente, me refiero al trabajo de Steven Pinker que está recogido en “Los ángeles que llevamos dentro”. Pinker sostiene la idea, y la sostiene con datos de que el hombre actual es mucho menos violento que el hombre que vivió en la edad media por ejemplo. Una manera de explicar esta contradicción -que a la mayor parte de nosotros nos resultará contraintuitiva-, es que el persistente fogueo de los medios de comunicación y nuestra exposición permanente a ellos quizá nos sugiera la idea de que vivimos en un mundo peligroso y que estamos a expensas de criminales en cualquier esquina, pero lo cierto es que las noticias acerca de estos crímenes son noticia precisamente porque son una excepción.

Hay otras teorias que explican esta tendencia al cambio en la expresión de la violencia, como la teoría de la autodomesticación, la pacificación genética o la jibarización cerebral, el lector interesado puede visitar estas ideas en este post. Pero lo cierto es que ambas ideas son compatibles si entendemos a la psicopatía como un fenotipo que sufre también las leyes evolutivas, es posible que los psicópatas se hayan adaptado y resulten más invisibles e indetectables que aquellos que caen en la parte oscura y acaban en la cárcel después de una mala decisión.

Es por eso que algunos autores proponen diferenciar la personalidad antisocial de la psicopatía verdadera. En este sentido todos los psicópatas serian antisociales pero no todos los antisociales serian psicópatas. Existirían amplios segmentos de solapamiento entre ambas entidades pero no serian la misma cosa. Esta idea de Edward  Hare -autor del PCL-R el test más citado para detectar la psicopatía-,  ya la sugerí en un post anterior de modo que voy a repescarlo aquí solo para extraer algunas diferencias enteramos tipos de personalidad. El antisocial  es mucho más errático en sus proyectos de futuro que el psicópata que e más sistemático y si se me permite pulcro. El psicópata emerge ya en la infancia creando incendios, torturando animales y realizando actos vandálicos diversos y aunque ambos pueden cometer delitos graves como por ejemplo asesinatos por motivos puramente instrumentales (robar, secuestrar, violar, etc) lo cierto es que lo que caracteriza los crímenes psicopáticos es una extrema crueldad, una crueldad gratuita y en cierta manera voyeurista, dramática y horripilante.

¿Puedo convertirme en un psicópata?.-

Todo el mundo sabe que el poder degrada la personalidad del poderoso, dicen que el poder corrompe y corrompe absolutamente si el poder no está sometido a ciertos controles. No es solo el poder lo que corrompe, sino también el exceso de belleza, el exceso de dinero y el exceso de notoriedad o fama. Los cerebros de las personas que están sometidos a estos pellizcos del azar sufren cambios que usualmente se corrigen con los castigos o la carga de la ley, eso explica porque en España hay tantos casos de corrupción o porque personas normales puedan llegar a comportarse como simples rateros: la banalidad del mal de la que hablaba Hanna Arendt. Parece que solo podemos soportar ciertas dosis de estos venenos de la conciencia y que el poder, el dinero o el éxito nos embriagan y nos puede suceder a todos manejando un determinado dial. El cerebro es una mesa de mezclas y el sonido ha de estar equilibrado. La sensación de impunidad, el no preocuparse por las consecuencias de nuestros actos, el desinterés por el futuro y el vivir aquí y ahora, son experiencias psicopáticas que todos podemos vivir sin salirnos de nuestro propio Yo, sólo apretando ese botón.

Este dial esta en dos lugares del cerebro: uno es la amígdala (el detector de humos) y otro la confluencia entre los lóbulos temporales y parietales (el lugar de las decisiones morales). Esa especie de almendra que ocupa el centro de nuestro cerebro límbico esta vacía en los psicópatas y es por eso que no pueden sentir miedo o al menos si son capaces de sentirlo no son capaces de procesarlo en forma de aversión al riesgo o de huida, eso les hace aparecer como personas intrépidas, decididas y otra cuestión muy relacionada con las anteriores: no dudan jamás, es imposible que un psicópata procrastine. Como también tienen intervenido ese lugar de decisiones morales las emociones de los demás no les afectan, no se contaminan con ellas y no pueden sentir compasión, ni asco, ni pena, ni culpa ni vergüenza (aunque pueden fingirlas), ni se contagian de los bostezos de sus interlocutores. Como dice Dutton “un psicópata es una persona a la que le importa todo un bledo.”

Para probar qué se sentiría viendo el mundo a través de los ojos de un psicópata Dutton contacto con un experto en TMS.

El TMS es una técnica que se halla aun en experimentación y que consiste en disparos de pulsaciones magnéticas transcraneales. la técnica consiste -según cada patología- en buscar un área determinada del cerebro que ya sabemos que se encuentra implicada en una patología dada y someter a este trozo de cerebro a un campo electromagnético de una intensidad variable. En realidad la TMS es como un secador del pelo, lo que hace es estimular ciertos grupos neuronales a ir peinados de una determinada forma. Lo que hace es dirigir las sinapsis y los cardúmenes de datos que viajan por ellas en una determinada dirección al interferir con campos magnéticos sobre la disposición original.

La experiencia de Dutton se encuentra descrita en su libro pero la podemos comparar a una especie de “embriaguez lúcida”, sus emociones se hicieron planas como las del psicópata que le acompañaba en su experimentación y que servia de “control”. Su experiencia como todas las experiencias inducidas por drogas no puede llegar a comprenderse en segunda persona pero por lo que cuenta Dutton que sucedió después del experimento – cuyos efectos duraron unos veinte minutos- es que en ese tiempo fue capaz de beberse un par de Jacks Danniels con sus acompañantes, echarle los tejos a una becaria y robar la propina que, encima de la mesa de al lado. había dejado un cliente anterior.

Pero luego la devolvió.

6 pensamientos en “Los ojos del psicópata

  1. Excelente y clara explicación de lo poco que sabemos sobre la fisiología de los psicópatas.
    La TMS o EMT dio sus pinitos con Stanley Koren y el neurólogo Michael Persinger, mediante el conocido como “Casco de Dios”, para el estudio de la creatividad y los efectos de la estimulación sutil de los lóbulos temporales.
    Sin darnos cuenta estamos permanentemente bajo distintas estimulaciones electromagnéticas transcraneales, ya sean naturales como los fluctuantes rayos cósmicos, o artificiales como la telefonía móvil, o la intrigante patente US 6506148 B2 titulada “manipulación del sistema nervioso por los campos electromagnéticos de los monitores”, que afirma que todos los televisores y monitores se pueden programar para que “emitan campos electromagnéticos por impulsos de amplitudes suficientes” para causar efectos fisiológicos en el sistema nervioso. ¿Para qué fines se podría utilizar este tipo de tecnología?
    Quizás esto sea una de las posibles explicaciónes a la psicopatización de nuestra sociedad.

    • Yo creo que la psicopatización de la sociedad actual se debe mas que nada a las politicas socialdemocratas por llamarlas asi, a ese tipo de politicas que privilegian “el todo vale” y que de alguna manera difunden la idea de que todas las opiniones valen lo mismo, todos somos iguales y que la autoridad, la tradición son cosas inservibles que hay que liquidar. Eso ha dado voz politica, social y mediática a muchos psicopatas que hoy están entre las elites sociales y han abandonado los guettos.

      • Tristemente cierto, y lo peor es que algunas de esas personas ya han llegado a sitios clave del poder y por lo tanto hacen “tendencia”. Sinceramente me preocupa, por poner un ejemplo, la actual campaña electoral en EE.UU. : no me gustaría ver a Donal Trump sentado en la butaca del Despacho Oval, a menos que antes no se someta a buen tratamiento de psicoterapia 😄 😄

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s