Arquetipos celulares y dolor neuropático


La primera vez que oi hablar de arquetipos celulares fue a Fernando Castejón, un médico sintergético cuya web está aqui. La sintergética es una disciplina que nace con la intención de fusionar las medicinas alternativas y la medicina oficial, una tentativa para superar el dualismo y el mecanicismo de la ciencia si bien sus resultados prácticos y cientificos y su estrategia algo ingenua de mezclar churras con merinas no ha dado los frutos que cabria esperar de ellos, pues su difusión cada vez parece más circunscrita a ciertos ambientes new age manteniendo una atmósfera de clandestinidad , sin embargo se intuye que muchas de sus propuestas serán al fin ciencia oficial como por ejemplo las que respectan al manejo del placebo o su teorización acerca de los factores psicológicos siempre negados que se agazapan detrás de las enfermedades orgánicas.

Como siempre sucede en sus comienzos, lo nuevo debe abrirse camino a base de radicalidad y asi sucede con la sintergética: algunas de sus propuestas y opiniones resultan chirriantes cuando no exageradas o generalizaciones fuera de contexto como la conocida teoria de Hamer del cancer detectable a partir de un foco traumático emocional cerebral ¿visible? en un TAC simple.

Confieso que personalmente no he visto nunca un foco de Hamer pero lo cierto es que si nos creemos de verdad la propuesta de Kendler de que el dualismo es falso no tenemos más remedio que intentar construir una patofisiologia que incluya cerebro y mente en una nueva medicina, de la que habla precisamente la sintergética.

El concepto de arquetipo celular – de existir- terminaría por aclararnos de una vez por todas como se heredan y transmiten estos patrones de información sin tener que resucitar a Lamarck o echar mano de peregrinas teorias y de ahi su interés. Los que hayan leido el post anterior ya sabrán que la idea jungiana de arquetipo es hoy incontestable, el problema está en conocer cual es exactmente la naturaleza de los mismos, como se trasmiten y dónde se encuentran ubicados. Y aqui va una definición posible:

Se trataria de “estructuras nerviosas capaces de estimularse, activarse, dirigirse o inhibirse a partir de estimulos externos o internos y cuyo fin sería la preservacion del individuo o de la especie”.

En realidad esta definición no es mia sino una vieja definición de “instinto” de Tinbergen que encontré en un viejo manual sobre etología. Llaman la atención en esta definición dos cuestiones:

La primera es que un arquetipo no es más que una formación nerviosa, una estructura neurobiológica, algo material cuya función es activada por una llave, algo externo o interno que lo enchufa pero que tambien lo dirige hacia una finalidad lo que implica sin duda intencionalidad, movimiento y que puede inhibirse por los mismos mecanismos que lo activan u otros. La segunda cuestión de interés reside en la conjunción “o”, efectivamente el arquetipo celular tiene dos funciones: la preservación del individuo o de la especie, lo que significa algo distinto a decir “la preservacion del individuo y la especie”. O uno o el otro no es lo mismo que decir los dos al mismo tiempo. Significa que el arquetipo celular no siempre va a defender o preservar al individuo sino que está al servicio de la vida en sí misma, por ejemplo el arquetipo mitosis, hace a la célula inmortal pero puede matar por cáncer al individuo concreto cuando además de mitosis hay colonización a distancia (metástasis). La función del arquetipo no está adaptada al egoísmo del individuo concreto sino que parece responder a los planes de la vida en un sentido general. Pareciera que los etólogos ya se habian planteado la paradoja de que algunas enfermedades o conductas animales son en realidad estrategias de la vida para seguir adelante que pasan por encima del individuo concreto, algo que más adelante han retomado los sociobiólogos con la idea de que los genes no operan para preservarse a sí mismos sino al grupo social.

Castejón plantea en su libro “La lupa de la nueva medicina” que os podeis descargar gratis en su web, que los arquetipos celulares se corresponden con lo que llamamos arquetipos psicológicos. Asi el arquetipo de la apoptosis para Castejón equivaldria a un arquetipo suicidal con una vertiente altruista y otra egoista tal y como sabemos del suicidio a partir de los clásicos estudios de Durkheim. La mitosis es en realidad el arquetipo de la celula madre nutritiva, el quiste una forma de autoprotección celular, la inflamación una forma de limitar los daños, etc y responderían a “programas”, relés o intenciones instintivas (que he llamado arquetipos) que podrian resumirse en estas sencillas órdenes:

  • Corre mas deprisa.
  • Come más cantidad o más aprisa antes de que te quiten la presa.
  • Creced y multiplicaos.
  • Defiende tu territorio.
  • Acude en ayuda de tu nido.

Que como puede observarse son órdenes que responden a temores ancestrales. Territorio-nido, ruina-pobreza, hambre o inanición, temor a ser excluido del clan, miedo-repugnancia a los venenos, al ataque de las fieras, etc. Precisamente mi concepto de arquetipo celular es una idea que tiene que ver con la activación de esos programas filogenéticos que tan buen resultado han dado para la preservación de las especies, no ya de la nuestra sino que se trata de mecanismos de supervivencia algunos de los cuales ya los podemos encontrar en organismos primitivos.

El problema es que los seres humanos debido  a la complejidad de nuestro sistema nervioso central tenemos un instinto con muchas posibilidades de avería, precisamente por nuestra capacidad infinita de construir simbolos y por tanto elevar al infinito nuestra capacidad de construir amenazas irrelevantes.

Personalmente no estoy de acuerdo con esas equivalencias entre psique y soma -un tanto lineales- que propone Castejón pero creo que si queremos hablar de arquetipos con una cierta profundidad no podemos dejar de lado -como siempre hemos hecho psiquiatras y psicólogos- lo biológico o refugiarnos en un cierto idealismo platónico. Los arquetipos psicológicos si existen es porque tienen una correspondencia biológica de donde extraen su energia y su direccionalidad: significa que esos patrones de conocimiento, cognición, conducta, narrativa, pensamiento y sentimiento tienen que tener un equivalente biológico celular. Por ejemplo el arquetipo de la mitosis está relacionado con la madre nutritiva y con el mito de Gea, con los de Demeter y con todas las diosas de la fertilidad, Venus primitivas que poblaron la imaginación y el culto de nuestros ancestros. Del mismo modo que el mito las células tambien poseen un amplio repertorio o menú de posibilidades que se encuentran como potencialidades, se activan a partir de determinados estimulos y por eso las células se dividen, proliferan, se enquistan, inflaman, viajan, colonizan o se suicidan segun los intereses de la totalidad del organismo siguiendo determinadas leyes. Unas leyes que no responden a la lógica de la autopreservación sino a la lógica desprovista de cognición con que opera nuestro cerebro más antiguo, nuestro cerebro reptiliano, tosco e irreflexivo y sobre el que hablé precisamente en un post acerca de acontecimientos vitales y enfermedad.

Este post que estoy escribiendo tiene ya una larga historia, reposaba en el congelador de mis ideas porque no habia encontrado a nadie que hablara de esta idea de arquetipos celulares de una forma que me resultara satisfactoria. Hasta que me encontré el blog de Arturo Goicoechea: se trata de un neurólogo experto en jaqueca y dolor neuropático que sostiene ideas similares a las mias. La idea critica que aprendí es que el dolor neuropático es una respuesta eferente de inflamación a una falsa señal de alarma, una idea que en mi especialidad no resulta rara puestoque ya Donald Klein habia especulado en el sentido de que quizá los ataques de pánico fueran respuestas a falsas señales de asfixia y no me sorprendió nada porque ya hablé en algun otro lugar de que para el tallo cerebral es lo mismo la hipoxia que la falta de ternura, una idea que rescaté precisamente de la sintergética.

Asi de tosco es nuestro cerebro más antiguo.

Esta idea de la falsa señal de alarma es absolutamente revolucionaria pues implica que no hay desencadenantes del dolor -aunque si constelaciones psiquicas que lo propician de las que hablaré en algun otro lugar-sino que la respuesta de dolor es un error de reconocimiento del sistema nociceptivo ante una señal banal o neutra. La idea que rescaté del texto de Goicoechea es que el cerebro da una orden al sentir una amenaza, una orden de necrosis, como si hubiera resultado machacado, quemado, zarandeado, herido o vapuleado. Y la orden de necrosis dispara una cascada de inflamación que resulta en una activación de los nociceptores silenciosos o durmientes, esta es en esencia la patofisiologia del dolor de cabeza. Lo realmente curioso es que en el cerebro -ninguna neurona- tiene receptores para el dolor y que sin embargo este dato haya sido ignorado por tantos y tantos médicos, ¿que duele cuando duele la cabeza?. No duelen las arterias por vasodilatarse ( en realidad la vasodilatación no duele) como todo el mundo sabe por la experiencia de enrojecer. El cerebro tampoco puede doler, solo las meninges pueden activando sus nociceptores responder como si hubieran sido atacadas por el meningococo. El dolor de cabeza es pues un error del sistema nociceptivo al interpretar como una seria amenaza un suceso banal.

Como puede observarse en este esquema, determinados arquetipos celulares son opuestos y otros vecinos, asi el opuesto de la necrosis es la inflamación (su solución) y lo opuesto a la mitosis es la apoptosis.

diagrama2Este punto de vista tiene consecuencias inmediatas, el ataque de jaqueca no se debe al chocolate, al sol, al vino, al fin de semana o al coito, si alguien se lo dijo estaba equivocado, se debe a que su cerebro interpreta cualquier cosa, quizá una novedad o cambio de clima como un peligro y dispara un mecanismo dispuesto para la preservación de sus meninges. No es evitando estas actividades o elementos atmósfericos como podrá usted mejorar de su dolor de cabeza sino…cambiando sus creencias.

No cabe duda de que las creencias tan y como ya apunté en este post determinan nuestro sufrimiento pues el dolor no es solamente una sensación fisiológica preservada por la evolución para minimizar los daños sino sobre todo un constructo social. Lo que duele tiene que ver con la expectativa del dolor, el dolor neuropático precisa de una experiencia previa de dolor que opera como recuerdo y sensibilización previa, el temor al dolor es también un elemento a tener en cuenta y sobre todo las operaciones que los médicos realizamos para detectar su naturaleza. No cabe ninguna duda de que gran parte de los dolores que aquejan a nuestros conciudadanos son yatrogénicos: provocados por el discurso medico, la idea de la fatalidad con que se ha vendido la genética a la población, el horror a los hospitales y a la enfermedad, a la incapacidad y a la dependencia son más importantes como factores causales que todos los desencadenantes que se han descrito para explicar el dolor sin causa orgánica.

Y sucede por que el dolor no es lo mismo que el daño: el daño es la lesión objetiva que provoca la orden necrosis-inflamación en un sistema vivo, el dolor es el aspecto subjetivo que puede darse -como ya sabemos- en ausencia de daño.

Dolor y daño no son pues la misma cosa como podemos ver en este video, donde vemos precisamente la cara opuesta a la activación de nociceptores, en este caso se trata de la inhibición de los mismos. ¿Quemadura? Si, pero el dolor no es necesario.

No me gustaria sin embargo despedir este post sin hablar de otro error que suele cometer la población: entender que si a uno le duele la cabeza es porque quiere o porque algun geniecillo travieso de orden psicológico nos está influyendo para que nos duela algo. No hay dolor simulado, ni hay dolor fingido, todo dolor es real, lo que no significa que haya ninguna enfermedad que los sustente, en este sentido la fibromialgia, el dolor torácico, la jaqueca, el colon irritable y las alergias serian errores de reconocimiento diferentes en el mismo sentido señalado. Dicho de otra forma: no son enfermedades sino sufrimientos inespecíficos.

¿Existe alguna estructura psíquica que favorezca la aparición de este dolor sin causa?

Si, la hay pero el lector ávido tendrá que esperar al siguiente post.

19 pensamientos en “Arquetipos celulares y dolor neuropático

  1. Pensamientos en voz alta:
    Leo con agradable desazón que cada vez parece acercarse más a ese punto de confluencia donde entroncan neurociencias, ciencias-psi, antropologías, filosofías e incluso mitologías y expreso aquí, con su permiso, esta alegría.
    Si los arquetipos son realmente “estructuras nerviosas” entonces tampoco es tan descabellada la idea de que “los dioses” (o planetas, o ilustraciones en forma de arcano) andan por nuestra mente.
    Las consecuencias nocivas yatrogénicas -a pesar de lo chirriante de las primeras incursiones de lo novedoso- creo que Hamer también opina así (¿la fatalidad sería una forma de agachar la cabeza ante Moira?)
    “algo material cuya función es activada por una llave (…) lo que implica sin duda intencionalidad, movimiento” Esto tiene -casualmente, como habitualmente- mucho que ver con algo leído hoy mismo de F. Capra: la física actual ya no admite la materia como se entendía antes, sino como estructuras en constante relación dinámica. Por lo poquísimo que sé, intuyo que esto puede aplicarse a toda materia incluídas neuronas, glías y demás (estructuras nerviosas).
    “Lo que duele tiene que ver con la expectativa del dolor” No sé dónde leí que lo que atraemos no es lo que *deseamos* que suceda, sino lo que *tememos* que suceda.
    ¿Estructura que favoreza un dolor sin causa? mmm… ¿masoquismo?
    PS: respecto al trillado placebo, escribió usted años ha un artículo muy interesante que hablaba sui generis de él, dejo en la hoja de sugerencias que lo republique aquí 🙂
    Brillante simplemente. Bravo.

  2. El dolor como toda percepción es un proceso probabilístico, sometido a error. Filogenéticamente procede de la selección de recursos para anticipar, a través de señales sensoriales o cognitivas (experiencia propia y ajena, instrucción experta), una posibilidad teórica de necrosis. La carga de la creencia hace germinar el miedo somático interno al daño violento y el individuo aplica interpretaciones y afrontamientos dispuestos con la misma carga de creencia por lo que la co-emergencia es en realidad una resonancia, una espiral.

    A todo esto, creo que existe una causa física que explica de forma racional por qué pueden caminar a través de las brasas. No hay dolor pero tampoco quemadura (esto último no lo puedo asegurar, sólo lo sospecho)

  3. No he encontrado el sitio donde lo leí. Existe (creo recordar) una explicación. En la superficie de la brasa (cuando ya está en el punto correcto) la transmisión del calor a la piel no debe ser suficiente para provocar la quemadura. Puede que se ponga la piel roja, incluso duela algo, pero no se destruye tejido. Me quedé con la idea de que no había nada extraordinario en ese rito.

  4. Siempre me pregunto porqué –si los mensajes de dolor provienen en gran parte de lo creencial (como dice en su magnífico blog el Dr. Goicoechea, a quien felicito muy efusivamente por su disidencia)- porqué entonces no podemos utilizar ese mecanismo p.e. para autoanestesiarnos antes de una vivencia físicamente dolorosa (intervenciones, partos, diversos tratamientos, etc.) diciéndonos (a nuestro cerebro) “mira, ahora te van a hacer esto o lo otro, pero como tú y yo ya lo sabemos, y además no hay motivo de alarma, no te molestes en desplegar ningun medio para avisarme, ¿vale?”. Tenía la idea de que los caminantes sobre brasas algo debían saber sobre esto y albergaba la esperanza de elucidarlo pronto en base a algo similar (el control de la mente sobre los tejidos o, dicho de esa otra manera ya tan demodé, el control de la centralita -cerebro- sobre el resto del engranaje). Lo que me llama la atención de esa explicación de ahí es sobre todo esa frase última “Todo es asunto de arrancar desde la línea de partida con coraje y preparar la mente para dar el primer paso.” Ergo, la mente después de todo ¿no tendrá tanto que ver en eso como la capa de ceniza y los callos (sic)?
    Lo cierto es que las muestras de ese aparente control sobre el dolor no se dan solamente en personas caminando sobre brasas, sino en multitud de otros ejemplos (yo misma presencié hace años, a un metro de distancia, cómo alguien se atravesaba un brazo con una larga aguja avisando, además, de que no iba a sangrar en absoluto… como así fué).
    Felicidades sinceras de nuevo a Arturo Goicoechea. A mi juicio su labor es valiosísima para contrapesar la inercia cultural de la información.

  5. Gracias Ana. Es un placer haber contactado con vosotros.

    El cerebro se deja influir por nuestro temores con facilidad pero no se ablanda con nuestros deseos (creo que has hecho ese comentario recientemente ¿no?). Además el interior es recinto especial. No nos concede un mando a distancia. Si queremos elevar el umbral del dolor debemos justificarlo, conseguirlo.

    Experimentalmente está demostrado que los umbrales de dolor (en su aspecto afectivo, de sufrimiento) suben con la actividad física de endurecimiento. Supongo que los que se clavan agujas se han endurecido. El que no sangren pienso que puede ser porque se produce una reacción adrenalínica vasoconstrictora sin activación de fibras C de alarma (vasodilatadoras).

    Creo que tenemos un margen para modular con la mente pero no basta con solicitar y menos con exigir. Eso hace que el cerebro reaccione en dirección contraria.

    Los pacientes con migraña, fibromialgia o dolor crónico en general fracasan en controlar “mentalmente” el dolor si ponen demasiada ansiedad y necesidad en conseguirlo.

  6. Gracias, Arturo. Esta mañana por suerte me he leído casi todo tu blog y he visto que hablabas tb de eso. Pero ¡hay tantas preguntas!
    Parece obvio que no hay nada peor que empeñarse en “desear” algo para que, efectivamente, al cerebro le dé por llevar la contra (¿será como una goma elástica, que cuanto más se estira más anhela su postura más cómoda?) Desde luego, no hay que exigirle nada sino congeniar (imagino).
    Mi tozudez innata 🙂 me lleva a seguir preguntándome en el sentido de que, por más que la adrenalina cumpla con sus cometidos vasoconstrictores, cómo hace la mente para intervenir ahí. Es un no acabar 🙂
    Gracias humildes, y seguiré leyendo.

  7. Otrosí: que el endurecimiento provenga del hábito (léase clavarse agujas o quemarse los pies) me hace ponerlo en sana duda el trilladísimo tema de ¿genes o entorno? cuya diatriba, por lo que sé, sigue sin tocar fondo tras varios siglos. En otras palabras, dos gemelos nacidos a la vez, desde el primer día son uno más nervioso/comedor/etc que el otro. ¿No tendrán también un umbral del dolor distinto ya desde su inicio? (sin haberse entrenado previamente)
    Una de las cosas que recuerdo que me ha gustado mucho de un post tuyo es el recordatorio de que a las teorías científicas hay demasiado pocos interrogantes.
    (Por cierto, uno que habla de las partes del cuerpo me ha hecho pensar por asociación en una idea que intenté plasmar (desde mi nivel diletante), y que titulé Ubicuidad del Yo.
    Un saludo muy afectuoso.

  8. El debate genes-entorno no tiene salida. Ni siquiera podemos definir lo que es un gen: una región del genoma con una probabilidad variable de expresarse en función del entorno y de la inestabilidad intrínseca del propio genoma. El término que utilizas de “diatriba” es muy oportuno pues proviene del griego y significa “desgaste por el uso”.

    En relación a las preguntas de la Ciencia, entiendo que la Ciencia es una pregunta en sí misma. Si faltan las preguntas es que no hay Ciencia. Las respuestas son siempre germen de nuevas preguntas pero sí que van quedando algunos posos de conocimiento probablemente verdadero (desde nuestra óptica humana).

    He leído “trozos de nada”. Me ha gustado. Procuro pensar en cada una de mis células como individuos. Aunque no las sienta, respeto su trabajo, su identidad. Actualmente se piensa que una neurona es un ser vivo unicelular con estados, sensaciones, preocupaciones, opiniones, memoria. La neurona es una célula muy especial, casi como una personita. Cada sinapsis defiende su individualidad, su pertenencia a una conectividad con otras neuronas, su sincronía…

    Me ofende la cultura que desprecia el trabajo celular. Creo que esa actitud es especialmente hiriente en este momento en la cultura oficial neurológica y psiquiátrica.

  9. He tratado (con parcial existo) de leer y filtrar cuanto he podido tanto el texto como los comentarios. Los encuentro extremadamente densos y vagos. Demasiados conceptos mesclados y en mi opinion, mal interpretados.

    Dada su densidad solo hare una observacion. Existe una profunda diferencia entre lo que es “nocicepcion” y lo que es dolor. En el video…es incorrecto decir que los nocieptores estan “inhibidos”..eso es imposible ya que no exiten conexiones entre nucleos superiores (ej. NPA, PRV) y/o los receptores primarios.

  10. El sistema de vigilancia del daño necrótico está compuesto por las fibras C y A delta (nociceptores) y las células vigilantes del Sistema Inmune. Existe conexión entre los niveles altos neocorticales y las terminaciones de, al menos, las fibras C, si bien es una conexión con núcleos intermedios (PAG-sustancia gris periacueductal, RVM- formación rostral bulbar ventromedial y asta posterior medular).

    A través de cordón posterior medular la via descendente inhibidora de la nocicepción, proveniente de las neuronas OFF de la formación RVM contacta con el asta posterior de la médula que es donde se produce el primer relevo de la señal nociceptiva generada en las terminales nociceptivas.

    En ausencia de necrosis-inflamación una importante proporción de nociceptores está silenciado (nociceptores silentes). Estos nociceptores silentes conducen tanto de la periferia hacia cerebro como de cerebro a periferia. Eso explica por qué nos ponemos colorados con un estímulo social: se libera CGRP en las terminales de las fibras C mecanoinsensibles (silenciosas).

    En el vídeo no hay quemadura. Sólo calor por la mala conductividad de la madera. El estrés físico (pasar por unas brasas estresa a los pies) activa los opiáceos endógenos (“analgesia de estrés”).

    Siento este rollo. Espero que aclare la cuestión.

  11. ¿Y si no están inhibidos, como llamaremos a cuando alguien deberia presentar dolor y no lo presenta?
    ¿Si inhibidos no es la palabra cual propones para explicar ese fenómeno tan común?

  12. Es el Péptido Relacionado con el Gen de la Calcitonina (CGRP en inglés). Es un péptido liberado en las terminales tanto periféricas como centrales de los nociceptores y que, en función de la cantidad liberada y de otros factores moduladores que no están bien precisados, produce acción vasodilatadora (rubor) o sensibilización de nociceptores silenciosos. Los estados de alarma central (cognitiva) producen liberación de CGRP. Eso está demostrado en la migraña, en el colon irritable, en el asma, etc..

    En el tema de las brasas, repito (y no quiero “dar la brasa”) sólo hay calor no nocivo porque la madera conduce mal. Caso de que se superara el umbral de los nociceptores térmicos probablemente la transmisión de señal nociceptiva térmica se encontraría con un bloqueo de paso en asta posterior por liberación de opiáceos en asta y, probablemente en centros superiores (incluido efecto placebo). Si el caminante lo hiciera con mala técnica probablemente se quemaría y, por supuesto, le dolería.

  13. Pingback: Estructuras psíquicas y dolor neuropático « neurociencia-neurocultura

  14. Hola, yo tambien me pregunto porqué el dolor neuropático despues de un ictus talamico?.se necrosan las neuronas próximas o se lastiman?,son recaidas o brotes,semana sí semana no,
    es un dolor que empieza por la mano,sensacion de quemazón y sigue hasta la punta del pié,tanto es así ,que le priva de estar de pié mas de 5 mnutos ya que tiene la sensacion de tener la pierna escayolada de lo pesada que se la siente,
    me da la sensacion que el cerebro es como un circuito de venas y arterias y cuando llega donde parece que no tiene fluido es cuando le pasa ese episodio de sentirse tan mal,igual estoy equivocada o no me se expresar, le agradeceria me dé una explicacion a ver si lo puedo entender.gracias.domi

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