Placentas, genomas paternos, madres y fetos


Es seguro que la mayor parte de mis curiosos lectores que no son médicos no sabrán que la placenta no es un órgano que pertenezca a la madre sino que es feto, una parte de él.

Pero pocos médicos saben que la placenta depende genéticamente del genoma del padre de tal modo que tal y como cuentan en este post:

La placenta es genéticamente parte del feto, no de la madre, y se desarrolla a partir del huevo fertilizado. Es un lugar donde se expresan genes paternos ya que la placenta es un órgano diseñado para extraer recursos de la madre. Es muy interesante que los fetos humanos anormales triploides con un juego doble de cromosomas paternos y un juego normal materno tienen un crecimiento normal ( a excepción de la cabeza) y muestran una gran placenta. Los fetos con un doble juego materno y uno paterno son muy pequeños ( a excepción de la cabeza que es grande) y tienen placentas pequeñas. Por último, los fetos anormales con un doble juego paterno y sin ningún juego materno dan lugar a una masiva proliferación de la placenta sin que exista un verdadero feto en el interior. Por otro lado, la placenta humana es la más invasiva de todas las placentas e incluso puede provocar algunos tipos de proliferación cancerosa; en algunos casos puede perforar el útero y ocasionar la muerte de la madre. Por medio de ella, el feto tiene acceso directo a la sangre de la madre pero además la madre no puede regular el flujo de nutrientes a la placenta sin afectar al resto de sus propios tejidos, es decir, si se disminuye el flujo de sangre a la placenta lo disminuye al resto de su organismo. Se ha comprobado también que las madres anémicas tienen placentas más gruesas que las no anémicas y esto sugiere que la placenta puede responder activamente a los déficits de nutrientes en la provisión de la madre.

Dicho de una manera más simple: la placenta es una especie de trinchera fetal diseñada para sustraer recursos de la madre y que favorece al feto a través del genoma paterno.

Lo que es lo mismo que decir que desde el punto de vista filogenético, existe una competencia agonistica entre madre y feto. De lo que se trata -evolutivamente hablando- es de lograr un equilibrio entre madre, feto y patrimonio genético paterno. De eso va la vida.

Los fetos enferman y matan a sus madres y las madres abortan a sus hijos, Se trata de conflictos que se viven in utero,  en el periparto y durante la crianza:

Conflictos agonísticos in utero.

El embarazo es un paradigma excelente (Haig, 1973) para las explicaciones evolutivas de cómo deriva y se reactivan los conflictos no resueltos de rivalidad de la madre con su propia madre. En este sentido se ha señalado que más del 70% de los huevos fertilizados no llegarán a implantarse (Nesse y Williams 1994), se sabe que la madre aborta usualmente fetos con malformaciones o fetos a veces incompatibles con la vida o al menos con escasas probabilidades de llegar a la edad adulta y reproducirse. El aborto espontáneo es pues un mecanismo fisiológico que la evolución ha preservado para reducir las inversiones maternas en la crianza de hijos con escasas posibilidades de supervivencia, se trata en este caso –contemplado desde la óptica evolutiva- de un triunfo de la madre en su conflicto agonístico con su feto, su inversión genética, en este caso superflua. Lo mismo sucede con el aborto voluntario, se trata en todos los casos de la hegemonía de la decisión de la madre que prevalece sobre los “intereses” del feto.

Los conflictos de intereses entre madres y sus crías son comunes en toda la escala animal, las “campañas de reducción de la natalidad” que organizan los estorninos en sus constantes y escandalosas reuniones antes de la época de reproducción tienen como propósito realizar periódicos censos de población, a fin de hacer balance entre los recursos alimentarios esperados, la densidad demográfica y el tamaño de las nidadas (Wynne-Edwards 1962).

El canibalismo parental o filicidio se ha relacionado en algunas especies con la falta de previsión y adecuación entre el tamaño de las nidadas y los recursos alimentarios actuales, también en algunas formas de estrés mal conocidas como les sucede a los animales que se crían con fines de peletería o a los mismos hámsteres, donde el canibalismo es ostentado básicamente por la hembra dado que el macho durante la crianza mantiene todo el tiempo inhibida su agresividad. En determinadas especies la maternidad coincide con un incremento de la agresión, debido a que es en ese momento cuando la agresión es más necesaria que nunca a fin de defender el nido, lo que hace que en algunas especies se den errores de reconocimiento como en las pavas que atacan a todo aquel que merodea por el nido, excepto a los que no paran de piar, en este sentido el polluelo que no pía lo suficiente está en peligro de ser atacado por su propia madre, una forma de agresión que es posible contemplar experimentalmente dejando a las pavas sordas (cit por Lorenz 1971).

Del mismo modo el canibalismo fraternal ha sido explicado como un modo de rivalidad agonística entre hermanos y expresivo de la presión especifica que algunas especies como el tiburón-toro o el gavilán soportan en su difícil supervivencia de depredadores.

El embarazo de la hembra humana no ha sido nunca contemplado en clave de un conflicto de intereses, quizá porque a la maternidad se le supone un origen arcangélico que ha dejado en el tintero la evidencia de que la reproducción para la hembra humana tiene un coste adicional a la de cualquier otra hembra. Para empezar el parto es en la mujer doloroso a consecuencia de la estrechez de su canal del parto y de la bipedestación, por no hablar de los costos en vidas maternas ocasionados por los partos y que actualmente y gracias a la moderna Obstetricia han desaparecido por completo en los países desarrollados. Se ha pasado por alto que las enfermedades de la gestación pueden contemplarse en clave evolutiva como un conflicto agonístico entre la madre y el hijo y en todo conflicto agonístico hay alguien que gana y alguien que pierde. La eclampsia, la diabetes, o las malformaciones tumorales de la placenta no han sido jamás interpretadas en clave de este conflicto de intereses, aunque algunos autores han señalado que:

1.- No sabemos como la madre “reconoce” o “sabe” que su feto contiene malformaciones graves que pueden poner en peligro su supervivencia, pero es evidente que los abortos espontáneos y su frecuencia hacen presumir que existe algún mecanismo de “reconocimiento” al menos celular de tal evidencia (Buss 1999).

2.- Las mujeres que presentan hiperemesis del primer trimestre, es decir aquellas que desarrollan durante el embarazo aversiones o preferencias alimentarias (del 75-89% según autores) tienen un índice de abortos espontáneos menor que aquellas que no presentan esta curiosa enfermedad (Profet 1992). Es posible suponer que la nausea o el vómito sean una manera fisiológica de desprenderse de posibles toxinas alimentarias teratógenas o a un fallo del reconocimiento de las mismas especifico y muy activo durante la fase de formación de órganos.

3.- El feto también tiene estrategias de competir con la madre, por ejemplo puede segregar un exceso de gonatropina coriónica (HcG) para hacerle saber a la madre que se encuentra bien fijado al útero y librarse así de un aborto espontáneo (Buss 1999).

4.- El feto absorbe sus nutrientes del torrente sanguíneo de la madre, muchas veces al precio de enfermarla, es el caso de la hipertensión o preeclampsia materna o de la propia diabetes. El mecanismo para extraer nutrientes que utiliza el feto es liberar substancias que tienen efectos sobre la presión arterial de la madre, a través de la vasoconstricción (Buss 1999), de hecho existe una correlación negativa entre hipertensión materna y el aborto espontáneo (Haig, 1993)

Conflictos agonísticos durante el periparto

Después del nacimiento emergen determinadas situaciones en la díada madre-hijo que son también escaladas de rivalidad entre ambos protagonistas. El niño exige, llora, mama, defeca y mantiene la atención permanente de su madre que pierde horas de sueño, nutrientes, capacidad y autonomía física y muy frecuentemente menoscabos en su autoestima.

Es un periodo critico para la madre, porque en ella se han activado no solamente las pulsiones de nursing y de apego sino también las pulsiones agresivas derivadas de las exigencias de su hijo contra el que no puede luchar y del que no puede tampoco huir debido a la “cruel atadura” que prevalece en todos los vivíparos y con más evidencia entre los humanos necesitados de cuidados durante un tiempo mucho mayor que el resto de las crías de toda la escala animal. Se conoce este periodo como postpartum blues, un estado subdepresivo muy frecuente y que tiene que ver con las dificultades de la madre con respecto al manejo de su hijo. Si el hijo vence en esta confrontación el pago de la madre será la depresión o la psicosis postparto, el lugar donde se ubican los perdedores en cualquier confrontación agonística en virtud de la activación de los programas de yielding, lo que Price ha denominado “sumisión involuntaria e inducida”, un constructo explicativo de la depresión desde la teoría del rango (Price 1967) más conocida como la teoría competitiva social de la depresión (Price et alt 1997), un modelo que encuentra refrendo clínico en las teorías de Brown (Brown et alt 1986) y Goldberg (Goldberg 1991).

Y ahora que el tema del aborto surge de nuevo en la agenda de los politicos es necesario refrescar algunas ideas sobre esta cuestión:

El aborto como estrategia de salud frente a la rivalidad agonística

Devolver a una mujer su control sobre la reproducción siempre resulta una estrategia que favorece el escape del yielding si es que el embarazo es sentido como una perdida de autonomía en relación con su feto o su pareja. Muchos hombres utilizan el recurso del embarazo para vencer en su competencia agonística con sus parejas y otros optan por el sexo forzado para imponer su “dominancia social”. Al margen de cuestiones legales es evidente que las violaciones o el sexo forzado entre parejas es más frecuente de lo que se denuncia. En ocasiones esta atmósfera de terror viene incluida entre las sevicias o maltrato doméstico característico que durante años emplean los hombres como recurso impositivo sobre la conducta de sus parejas.

Como norma general hay que aceptar que la demanda voluntaria de un aborto  predice un embarazo tormentoso y un postparto difícil aunque no discrimina los accidentes psiquiátricos que suceden entre las mujeres que llevan a término su embarazo. La decisión de abortar se hace casi siempre en un contexto que hace percibir la gestación como subjetivamente insostenible en todos los casos, desde los que hay que discriminar los previstos por la Ley.

El embarazo indeseado suele proceder de las dificultades para acceder a la información y comprensión de los métodos anticonceptivos, dificultades geográficas, barreras sensoriales o ausencia de servicios de planificación, como también de la importancia de las relaciones donde la mujer ocupa un lugar subordinado en la pareja. Aun siendo un hecho generalizado que las mujeres tienen menos oportunidades de imponer sus condiciones en las relaciones sexuales, en ocasiones pueden ser victimas de embarazos impuestos por sus parejas que gozan así de un mecanismo de control adicional sobre la conducta de las mismas , a través de lo que Trivers ha denominado “la cruel atadura”, que vincula a la mujer indefectiblemente con los hijos que pueden incluso haber sido engendrados a la fuerza o al menos de una forma coercitiva o intimidatoria.

Se ha señalado que los hombres utilizan – con más frecuencia que las mujeres- su fuerza física y mayor tamaño para imponerse en cuestiones derivadas de la rivalidad con sus esposas o parejas. Así es predecible una mayor frecuencia de la agresión física desde el hombre hacia la mujer que en sentido contrario. En ocasiones determinados varones afectos de celos, alcoholismo, depresión de derrota (Stevens y Price 2000) o ansiedad vuelven su agresividad hacia sus parejas sentimentales o son totalmente incapaces de vehiculizar sus conflictos de rivalidad de una manera distinta a la coerción física intimidatoria o coercitiva. Naturalmente esta manera de ejercer dominio sobre la hembra se ha señalado que tendría un fin reproductivo (es decir maximizado por la selección y la evolución) en la conducta masculina. Algunos autores han llegado a señalar que la violación, (Thornhill & Palmer 2000) la coerción sexual más grave, podría responder a la activación de un programa atávico que si ha sobrevivido es debido a que garantiza la reproducción del macho. En cualquier caso no me cabe ninguna duda de que los maltratadores utilizan el mecanismo de dejar embarazadas a sus parejas como un mecanismo de control sobre su conducta, lo que permite predecir que el maltrato se dará más entre 1) pareja celosa y dominante, 2) en una pareja de hecho ( es decir sin compromisos reglados de cooperación para el hombre) y 3) existen ya niños en la pareja.

En este sentido el control sobre la función reproductiva es para la mujer esencial (Russo y Zierk 1992) y el aborto tiene un efecto positivo sobre la autonomía de la mujer que se relaciona con la recuperación de su control de la fertilidad y de los recursos disponibles para hacer frente a sus problemas.

La depresión postparto puede darse tanto después de un parto electivo como de un IVE o un aborto espontáneo (Brockington 1996).Contrariamente a esta idea los accidentes psiquiátricos o psicológicos graves debidos al IVE son muy escasos cuando se realiza antes de las 12 semanas de gestación, pero las enfermedades psiquiátricas tras el parto superan a las que se producen tras el aborto (Zolese y Blacker 1992) sin contar con los trastornos de la vinculación madre-hijo secundarios a embarazos no deseados que por otra parte no se encuentran cuantificados y probablemente no han dispuesto de la atención que merecen por parte de los clínicos. Distintos autores están de acuerdo en que dar el hijo en adopción es más estresante que el aborto.

Bibliografía.-

Haig D (1993). Genetic conflicts in human pregnancy. Q Rev Biol; 68: 495-532.
Haig D (1999). Genetic conflicts of pregnancy and childhood. In Evolution in Health and Disease, ed. S.C. Stearns, Oxford:Oxford University Press
Strassmann BI (1996). The evolution of endometrial cycles and menstruation. Quarterly Review of Biology 71(2):181-220

Traver, F (2004) Psiquiatria.com ; 8(3) Conflictos agonísticos madre-hijo: Su relación con la psicopatología y el aborto como minimización del riesgo. (Agonistic rivalry mother and her son: Its relation with the psicopatology and the abortion as reduction of risk.)

PROFET, M.(1992): “Pregnancy sickness as adaptation. A deterrent to maternal ingestion of teratogens. In J. Barkow, L. Cosmides & J.Tooby (eds) “The adapted mind” (pp 327-366) NY. Oxford University Press.
WYNNE-EDWARDS, V.C: Animal dispersion in relation to social behavior. Oliver an Boyd. Edimburgo. (1962)

BUSS, D.M.: (1999) “Evolutionary psychology: the new science of the mind”. Allyn and Bacon. Boston.

9 pensamientos en “Placentas, genomas paternos, madres y fetos

  1. Tremendo artículo, fascinante y polémico a la vez. No acabo de ver muy clara la relación entre maltratadores y embarazos promovidos por estos maltratadores para tener más controladas a sus parejas. El maltratador suele ser un celoso enfermizo y la estrecha relación entre madre y bebé podría ser una nueva fuente de celos y conflictos para él. Yo diría que los tiros van en la dirección contraria: a una mujer maltratada le interesa quedarse embarazada porque espera empoderarse a través de la maternidad (no olvidemos que la maternidad no sólo es una carga o una “cruel atadura”, también es un medio de empoderamiento que usan muchas mujeres que no tienen otro medio para hacerse valer; la maternidad comporta muchos beneficios personales, psicológicos, familiares y sociales que sería largo enumerar aquí).

    Lo que está claro es que en la mayoría de casos a los hombres el tema embarazos y maternidad no nos importa y las que buscan el embarazo suelen ser ellas en la gran mayoría de casos, de modo que me parece un poco forzada esa manera de hilar el discurso vinculando el pro-abortismo con la violencia de género y dando a entender que los maltratadores están todos interesados en dejar embarazada a su pareja para tenerla “cruelmente atada”.

    En realidad, sospecho que el maltrato suele comenzar cuando la mujer del maltratador recibe el empoderamiento de la maternidad y el maltratador ve cómo él queda relegado a un segundo plano, apartado de la relación íntima entre madre e hijo y privado de los favores sexuales y afectivos que antes le brindaba su pareja.

  2. Añado que un episodio común en la biografía de muchas mujeres maltratadas es el clásico “él me pegó una patada en la barriga cuando estaba embarazada”, que muchas reportan como una de las primeras señales de alarma de que la cosa se estaba torciendo. El maltratador es tan celoso que llega incluso a tener celos del “estado de gracia” de su mujer, de modo que no me cuadra esto con la hipótesis de que el embarazo le pueda interesar al maltratador. Más bien parece como si ellos interpretaran que el embarazo es un desprecio de su esposa hacia él, como diciendo: “No quiero estar sola contigo, quiero un bebé que será para mí más importante que tú y que permitirá a familia y sociedad interceder entre tú y yo por el bien del menor”. Y eso al maltratador le parece alta tración, de ahí que la escalada de violencia se intensifique con la maternidad.

  3. Estoy de acuerdo contigo en lo que respecta a los móviles psicologicos que estan detrás de los celos paternos y del empoderamiento de la madre. Pero este post no está escrito en clave psicológica, sino evolucionista, es decir escarba en por qué las cosas son como son y no son de otra manera distinta,. No prejuzga pues las causas proximas sobre el maltrato ni sobre nada, sólo apunta hacia la idea de que el embarazo es un observatorio ideal para estudiar las relaciones de rivalidad agonística entre el genoma del padre, la madre y su bebé.
    Por otra parte yo no hago ninguna defensa del aborto, no soy ni pro-abortista ni antiabortista y no lo soy por las razones que más abajo explicaré.

  4. Hay otra cosa muy curiosa. El feto tiene que parasitar a la madre y procurar no ser rechazado inmunológicamente por ella. Esto es lo que hacen los virus. Se ha descubierto que el 8% de nuestro genoma es vírico, son los llamados retrovirus endógenos o HERV. La mayoría de ellos no codifican viriones y no son inefectivos ni se sabe lo que hacen pero sorprendentemente se expresan en la placenta. Uno de estos HERV produce una proteína llamada sincitina ,responsable de la formación del sinticiotrofoblasto.
    Es decir, los mamíferos están usando un truco vírico para sus propios intereses. Es sencillamente fascinante
    http://valeriahemsworth.blogspot.com.es/2012/07/ciencia-que-tienen-en-comun-el-vih-con.html
    Pitiklinov

  5. Interesantes conocimientos. Aqui no que da títere con cabeza, la guerra más allá de la conciencia de lo que ocurre a nivel biológico, el lenguaje máquina del cuerpo. cuando decimos “yo”, “nosotros”, está claro que hablamos de la punta del iceberg, somos un constructo, somos lo que nuestra biologia nos permite ser, una fuerza concurrente. Todos estos investigadores hablan de lo que nos ocurre observando a otros, no es que nadie vea lo que le pasa a uno mismo a nivel carnal, biologico, osea ser consciente de como cada cosa se va formando dentro de nosotros, con lo cual somos el ser que se puede observar a si mismo. osea es la consciencia la que estudia. Dependemos completamente de nuestro esado biuológico para poder entender y funcionar en la vida, osea, la salud te permite funcionar mejor o peor. El estado optimo de tu biología te permite funcionar mejor o peor. Las entidades que estan en cada célula haciendo su roll, no nos transmiten informacion ecequible , a no ser que hayamos despertado a su lenguaje, algo que traería otras consecuencias.

  6. Lo que pienso sobre el aborto lo dejé escrito aqui:
    https://carmesi.wordpress.com/2010/01/10/o-aborto-u-orfanato/
    Lo cierto es que este tema del aborto puede contemplarse desde muchos ángulos, el evolucionista, el social, el de género, el psicológico, el juridico, el sanitario y el filosófico. Cada una de estas disciplinas lo aborda de una manera, de tal forma que existen multiples enfoques sobre el asunto y multiples sentencias. Lo mejor es tenerlos todos, es decir hacerse un panorama lo mas completo posible sobre el asunto para evitar posicionarse. ¿De qué sirve posicionarse en un tema asi? ¿Que seria posicionarse?.
    Posicionarse seria pertenecer a un grupo de personas que comparten una y solo una manera de verlo. Es imposible posicionarse y tener un panorama abierto sobre el asunto. Claro que se puede decir que a veces en la vida no hay más remedio que pocisionarse sobre algo. Por ejemplo una mujer embarazada solo tiene dos opciones, o seguir con el embarazo o interrumpirlo, es ahi donde interviene la moral personal. Dicho de otro modo uno tiene que elegir tanto si es partidario de una cosa como la otra. Yo nunca me he visto en la tesitura de tener que optar por una opcion de este calibre y por tanto no me he visto sometido a ese dilema, pero estoy seguro que si me hubiera visto en ese problema hubiera elegido segun mis circunstancias, lo que es lo mismo que decir que las circunstancias de los demás y sus discursos van a contar poco en mil elección. Pues antes de nada es necesario decir que la Moral no es un arma para controlar a los demás y librarme yo.
    El problema es que siendo como es una elección moral, no podemos fiarlo todo a la moral, que es algo muy sobornable por otras instancias. ¿Y entonces qué hacer?
    Cuando suceden estos dilemas el Estado interviene y legisla, pone limites arbitrarios, 12 semanas, o las que sean, condiciones o las que sean. No son condiciones cientificas, ni filosoficas profundas sino muy prácticas que en nuestro pais cambiamos cada dos por tres quitandonos los cadaveres de las manos
    Un enredo porque siendo algo que no puede ser resuelto con leyes no tenemos mas remedio que legislas al menos hasta que los dos bandos se avengan a llegar a un acuerdo.

  7. Me encantó, rey Carmesí, su último comentario. Y es que sí: ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Que la alternativa al pensamiento maniqueísta está, sin lugar a dudas, en el pensamiento lateral. Que las cosas no son ni blancas ni negras (y en esto me resuena enormemente mi pensamiento de los últimos decenios): todo es según el color del cristal (las circunstancias ortegogassetianas). Que todo es tocar y salir (según las circunstancias antes citadas) y que entre el blanco y el negro hay una infinita gama cuya trama se enreda siempre en el Yo y discurre, incluso, más allá de él.
    Chapeau, o sea.

  8. Curiosa vision acerca de la sabiduria del cuerpo femenino; que sabe gestar y selaccionar fetos viables pero no parirlos sin riesgos. La bipedestacion no parece ser causa directa de las complicaciones intrapartos;ni la ciencia medica la salvacion de los mismos.
    Las psicosis puerperales se dan en sociedades donde los partos no son traumaticos ni intervenidos con violencia obstetrica despojando a la mujer de toda posibilidad de decision?
    Bueno,distintas visiones y formas de percibir la maternidad y el papel del utero en la sociedad:
    https://sites.google.com/site/casildarodriganez/
    http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_Odent

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