Nagarjuna: la vacuidad


Cada objeto, adecuadamente contemplado, crea un órgano para su percepción.

Goethe

Nagarjuna fue un filósofo entrenado en las técnicas de la refutación y la dialéctica que vivió probablemente entre los siglos I y II de nuestra era. Fue el fundador de una de las escuelas búdicas -la madhiamaka (en sánscrito el camino de enmedio)- de mayor implantación en el mundo desde la India hasta Japón. Probablemente esta implantación también es hegemónica en occidente al menos si atendemos a los múltiples centros que en España llevan su nombre.

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El interés de su doctrina llamada “la vía media” o “camino de enmedio” se ha visto impulsado recientemente por ciertos estudios de las ciencias cognitivas sobre todo los que conocemos a través de Humberto Maturana y Francisco Varela. En síntesis la idea que proponen estos investigadores cognitivos ya fue expuesta en este post que titulé “¿Qué es la mente?”. En él hice un recorrido histórico para explorar los caminos que la filosofía de la mente había desplegado desde Descartes hasta al momento actual pasando por la fenomenología de Husserl. También hablé de los puntos en común entre determinados conceptos husserlianos y la tradición budista como el concepto de “intencionalidad” a los que más tarde se agregaron otros como la “corporeidad vivida” de Merleau-Ponty. También hablé de las dificultades que los fenomenólogos y mas tarde el psicoanálisis se encontraron, movimientos de flujo y de reflujo presididos casi siempre por la dualidad.

El propio Varela ha señalado con acierto en su obra “De cuerpo presente”, que las ciencias cognitivas se han debatido entre dos polos extremos bien conocidos: por una parte el objetivismo reduccionista y por otra parte el monismo espiritualista o el nihilismo al que considera una especie de reacción frente a la laicización del mundo y de la existencia.

Varela propone en su obra anteriormente citada una vuelta a los orígenes de la tradición budista que en sus comienzos ya se enfrentó a los mismos dilemas que hoy se encuentran nuestros cientificos cognitivos y que pueden resumirse en estas ideas:

  • No existe conocimiento mental sin corporeidad.
  • No existe un Yo unificado aunque nuestra experiencia inmediata sea precisamente esa.
  • No existe acto volitivo sin intencionalidad.
  • No existen efectos sin causas, pero la mente no puede reducirse a un montón de ideas o moléculas neurobiológicas, hay algo más en ese salto o emergencia como llaman los neurobiólogos hoy a ese proceso, sin que “ese más” suponga “otra cosa”.
  • No existe tampoco un fantasma en la máquina, ni un homúnculo interior que guíe nuestros procesos de conocimiento sin embargo nuestra percepción está guíada por el movimiento.
  • Mente o conciencia son emergencias de la materia, pero ni existen ni dejan de existir, carecen de bordes y de centro.
  • Varela propone una vía de enmedio que supere al reduccionismo y al nihilismo, propone un esfuerzo planetario y la invención de una nueva ética que pueda soportar la inexistencia de Dios y al mismo tiempo la inexistencia del Yo.
  • No existe dualidad en la experiencia mental: mente y cuerpo son la misma cosa.

Esta via de enmedio Vareliana viene a decir simplificando mucho el asunto que la realidad no es algo que se encuentra de forma pre-dada y que está ahi esperando que el cerebro la procese, en realidad el cerebro no procesa como un ordenador sino que genera la realidad acoplándose a su medio ambiente o como Goethe intuyó en la cita que preside este post de que cada objeto, adecuadamente acoplado crea su órgano de percepción que a su vez transforma el objeto percibido en algo con sentido para quien lo observa, lo que viene a decir que no existe observador y observación sino que ambos se encuentran acoplados, son una sola cosa, objeto y sujeto son dos formas de dividir el mundo que proceden más bien de una ilusión creada por nuestro pensamiento más que una realidad fáctica y pre-dada.

En este post se podrá entender mejor -en el plano evolutivo- como la visión de las abejas y el color de las flores coevolucionaron. Y en este otro se habla de las relaciones que existen entre las abejas individuales y la mente de las abejas representada por el “Espíritu de la colmena”. En él se podrá entender precisamente el concepto de emergencia: el enjambre no es causa de la abeja, ni de la suma de las abejas y a la vez no puede darse sin la causa de las abejas. Del enjambre (la mente de las abejas) no podemos afirmar su existencia pero tampoco podemos defender su inexistencia. El enjambre ni existe ni no existe. Más abajo desvelaré esta tautología aparente del verbo existir.

Y eso es precisamente lo que inventó Nagarjuna, una vía media bastantes siglos antes de que se supiera a ciencia cierta que mente y cerebro están conectados y son las dos caras de un mismo fenómeno.

Lo dice asi en este sutra (texto):

“En ningún lugar encontraremos una entidad que podamos considerar surgida a partir de si misma, tampoco será posible suponer que se origine a partir de otras o pensar que surja como consecuencia de dos combinaciones de posibilidades anteriores.Por último carece de sentido pensar que las entidades puedan originarse sin causa o sea de forma aleatoria o por casualidad”.

Este texto es muy parecido al argumento de la emergencia de una mente en el caso de las abejas, ¿no les parece?. Solo que Nagarjuna lo ignoraba todo sobre qué cosa es una emergencia y nosotros lo sabemos desde hace relativamente muy poco tiempo.

Nagarjuna habla aquí de la causalidad emergente aunque con todo me parece que su aportación más importante a las ciencias de la mente es su idea de la vacuidad (sunyata). La vacuidad parece de entrada una idea nihilista y en cierto modo una especie de artificio mental pero enseguida aclararé que la vacuidad a la que se refiere Nagarjuna no tiene nada que ver con estas antiideas a las que estamos tan acostumbrados en occidente desde el existencialismo para acá. Efectivamente, la frase “la vacuidad está vacía” es una tautología de la que mas abajo pondré algun ejemplo bien reconocibles en nuestra cultura, pero la vacuidad a la que alude Nagarjuna es ésta: no hay fundamento en la existencia de ningún ente, todas las entidades están relacionadas unas con otras (como la abeja y el panal), no es que existan o no sino que carecen de fundamento, de cimiento, de ser en si mismas. Mi Yo aunque tenga mucho sentido para mi es interdependiente de muchas cosas relacionadas con mi vida, con mi biografía, con mi nombre, no existe una identidad pacotraver sino una dependencia de relaciones entre unas cosas y otras, yo no soy causa de mi mismo, soy un ser contingente: no tengo en mí la causa última de mi ser, luego toda mi identidad descansa en un vacío de fundamento donde la existencia o la inexistencia carecen de sentido, el mundo seguirá girando después de mi muerte (aunque me pese). Sólo el último fundamento tiene sentido en sí mismo y sería causa de todo lo demás, pero este último fundamento ni existe, ni es sino simplemente una ilusión y todo es impermanente y sobre todo ocasional.

En este post hay un buen articulo sobre el tema o en este otro.

La metafísica tradicional adoptó este dualismo de Platón. Un “ser” independiente es apelado en la metafísica tradicional como algo que existe en sí mismo, no depende de nada más , tiene existencia por sí mismo, que es completamente ilimitado por lo demás y libre de cualquier orden ajena a sí mismo o existe por mismo sin más. En la metafísica tradicional, la sustancia más elevada era comprendida normalmente como Dios o un ser divino. Desde lo que Kant llamó la “revolución copernicana” la cuestión primordial de la filosofía ya no es conocer la realidad sino conocer el origen de nuestra percepción y conocimiento. Por este motivo, la metafísica tradicional ha perdido el norte en el mundo moderno. De hecho, los conceptos centrales de la metafísica tracicional como el ser, la sustancia, la realidad, la esencia, etc, han sido reemplazados por el pensamiento moderno reduccionista. Ahora los átomos, partículas elementales, la energía, los campos magnéticos, las leyes de la naturaleza etc, son considerados como la base de todo lo demás, como el Fundamento.

Y psicológicamente hablando el Yo ha tomado el relevo a las entidades que son en sí mismas como Dios, el Yo es la esencia de todo, el centro del universo, el Yo y sus necesidades han sido reificadas, la consecuencia es que el narcisismo y el egocentrismo -y no la ética laica- han tomado el relevo de la religión en nuestras sociedades opulentas pues ni la ciencia ni la filosofia occidentales han podido resolver el dualismo sobre el que descansa nuestra manera de pensar la realidad.

Y lo que dice Nagarjuna y tambien los cognitivistas es que el Yo no existe entendiendo el verbo “existir” en su sentido metafisico profundo: el Yo carece de fundamento aunque todos tengamos esa experiencia de continuidad vivida que llamamos “Yo”, “mi” o “me”. En un post anterior que titulé ¿Quien soy yo? abordé precisamente este enigma metafísico de todos los tiempos y adelanté la solución que dio Shopenhauer a esa pregunta sobre el Yo esencial. El lector podrá decir si está de acuerdo con él, aunque lo cierto es que hurgando sobre el asunto no hay nada que pueda identificar como mi Yo y de lo que no pueda prescindir. Dicen algunos que el Yo no es una cosa sino un transcurso, una narrativa lo que es lo mismo que decir que el Yo es una sucesión de recuerdos, es decir cosas que pertenecen al pasado. No es fácil encontrar un Yo que de cuenta de esa sensación unitaria que todos tenemos de nuestra existencia y de nuestra identidad y no lo es porque el Yo carece de fundamento, es según dicen los yoguis un vacio en movimiento, algo que transcurre pero no es y que precisamente por estar vacío puede ser llenado de cualquier cosa.

Como ejemplos de vacío pondré dos ejemplos, uno que es en cierto modo un artificio mitico y otro ejemplo de la cosmología.

Un útero vacio es el útero de una virgen. ¿Se puede ser virgen y madre al mismo tiempo? Claro que no, desde el punto de vista lógico es una tautología, no se puede ser virgen y madre al mismo tiempo porque una madre es una no-virgen, pero si yo quisiera señalar a una mujer como madre de toda la humanidad eligiría a una virgen, ¿por qué? pues porque una virgen precisamente por serlo posee en potencia la capacidad de ser llenada por toda la humanidad. Asi es como resolvió la religión católica el problema de la divinidad de Maria, un conflicto que tuvo que enfrentar para integrar los cultos de deidades femeninas ancestrales con el nuevo orden de los cielos.

El otro ejemplo procede de la cosmología y tambien contiene una tautología, es ésta: ¿Antes del big bang que había? Nadie ha podido resolver este enigma y los fisicos han optado por responder que nuestro universo ahora desplegado y en expansión entonces estaba comprimido en un estado de densidad infinita. ¿Pero qué sentido tiene hablar de entonces cuando el tiempo aun no existía? ¿Qué significa densidad infinita? En definitiva: ¿qué fue lo que explotó y desde qué forma o estado?

Parece que estamos inmersos en una realidad dificil de aprehender cuando nos salimos de lo que entendemos como nuestro mundo sensible y a pesar de que todos poseemos un pequeño universo privado que llamamos mente y al que hemos tratado hasta ahora como un epifenómeno de la materia aun no hemos sido capaces de aprender nada con el simple hecho de la observación, el instrumento que tenemos más a mano para conocer algo de ese enigma.

Muy probablemente las tecnologías que proceden de la tradición búdica pasadas por el filtro de la ciencia podrán disponer en el futuro de tecnicas aplicables a los humanos pero la batalla no ha hecho sino comenzar porque será necesario quitar toda la paja místico-religiosa que busca fundamentos para empezar a fijarnos en lo esencial, y no me refiero solo a la tradición búdica o filosófica sino tambien a la ciencia. Necesariamente la neurociencia habrá de renunciar a buscar nuevos dioses o fundamentos en los genes, la serotonina o las redes neurales.


Existe poca bibliografia sobre Nagarjuna, yo he conseguido un libro editado por Siruela titulado “Los fundamentos de la via media” (2003), una selección de textos realizada por uno de los expertos más importantes del mundo en literatura sánscrita y que es un español, se trata de Juan Arnau Navarro de la universidad de Michigan.

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10 pensamientos en “Nagarjuna: la vacuidad

  1. Cuando he leído que la vacuidad está vacía he recordado aquel poema mío que decía “soñé que me soñaba / vaciarme de vacíos”.
    Querido Rey, sus posts últimamente dejan como un cuento de niños la película “¿Y tú qué sabes?” y pensaba leyéndole que habría que hacer un remake del concepto de paradoja pues muchos puntos tenemos, me temo, de que vivamos todos insertos en una gran paradoja de paradojas. Explorar los misterios de la mente con la mente… desentrañar el antes cuando no existe el tiempo… explorarnos a nosotros besbos cuando somos una gran vacuidad…
    No sé si el mundo seguirá girando cuando usted no esté, ¿es que se puede estar seguro de eso acaso? Sucedámonos simultáneos, mientras tanto, y siga usted arrobándonos, se lo suplico :)

  2. Lo que está claro es que si el tiempo es otro constructo mental, no tiene sentido preguntarse, ya no qué hubo “antes” de que explotara lo que explotó en el Big Bang, sino que tampoco tiene sentido preguntarse siquiera si fué antes el huevo o la gallina. Si para que haya observador tiene que haber algo observado pre-dado que está ahí previamente “esperando ser visto”, tampoco tiene sentido preguntarse nada de eso.
    Está claro que hemos de preguntarnos cosas nuevas que al menos como preguntas tengan sentido. A mí me parece que llevamos dos mil años por mal camino (todos, científicos y filósofos), hemos de torcer, hemos de volver atrás y coger un atajo que se nos ha pasado por alto a lo mejor de tanto matorral y tanta contaminación… psíquica.

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  6. Felicitaciones por tu blog y mis más respetuosos saludos.

    La Existencia en el Budismo.

    A diferencia de las observaciones hechas por la ciencia y la lógica tradicional, el Bu-dismo observa y define a la Existencia como una consecuencia de la Vida, como una manifestación de la misma y no como la vida en si. Por lo tanto, todo esfuerzo que se haga para comprender la Vida a través de un proceso evolutivo de la existencia, aún cuando esta observación llegue a los extremos mismos de la manifestación y la extin-ción como lo intenta la dilucidación del origen del Big Bang, no estaríamos yendo más allá de la materia misma. En otras palabras, la observación de la materia desde la pers-pectiva de la física no es más que eso, un simple cálculo en un proceso de una manifes-tación de la Vida.
    Al igual que las religiones monoteístas, la ciencia también queda sin respuestas cuando tenemos que ir más allá de la materia, del tiempo y del espacio. En realidad, toda res-puesta que pretenda tener como punto de partida ya sea una “voluntad caprichosa” o un “motor natural”, cae por último en el desconcierto puesto que la Vida no es posible per-cibirla o medirla desde esa perspectiva.
    Para el Budismo no hay un comienzo ni un fin y considera a la Vida no como un fenó-meno sino como la eternidad misma, el infinito. La vida es la negación de todo fenóme-no y es Todo en su conjunto a la vez.
    Algunas frases budistas han caído en el descrédito del pensamiento materialista debido a la incapacidad de interpretación del occidente sobre el significado de las mismas. Tal vez la más cuestionada por los materialistas es: “La Existencia es una Ilusión”
    Y es comprensible que mentes que se conciben a si mismo sólo a través de sus cinco sentidos, no puedan entender que la materia es una “Ilusión” en medio de todo el con-texto universal que comprende la Vida.
    ¿En qué se basa el Budismo para esgrimir tal razonamiento?
    El concepto que el Budismo tiene sobre la realidad va más allá que el que perciben nuestros sentidos, para el Budismo la realidad no sólo debe existir sino permanecer, es decir, permanecer para poder existir. Por lo tanto, la realidad es lo que permanece y no lo que existe y posteriormente se extingue. En ninguna de las formas del pensamiento tanto religioso como científico, se puede negar la impermanencia de las estructuras con-formadas por la materia en las condiciones conocidas de tiempo y espacio. En otras pa-labras, todo, absolutamente todo, nosotros, el planeta, nuestro sistema solar, nuestra galaxia, etc., es finito. Es por eso, que bajo esta mirada, el Budismo utiliza el concepto de Ilusoriedad para definir nuestra dimensión existencial. Esto no significa que la mate-ria no exista sino que es una expresión impermanente y, como tal, no es considerada como real.
    De esta manera, la posibilidad de un motor inicial como “punto de partida” para la “formación de la Vida” es descartada. La Vida no tuvo nunca un punto de partida, la Vida es real, es eternamente permanente.
    Es así como la existencia en Budismo es sinónimo de “Vacío”, es algo así como ver lo que hoy vemos del aparente orden lógico de la vida, en forma inversa. Es como ver en un negativo todo lo que creemos a cerca de nuestra dimensión.
    Podemos decir entonces, que la realidad es todo lo que no perciben nuestros cinco sen-tidos básicos y que nuestra existencia es un “Vacío” formado en ésta, para dar lugar a nuestra transitoria e impermanente existencia. La existencia no contiene a la Vida, es a la inversa, la Vida contiene a la existencia.
    En cuanto a los muchos Universos y mundos existentes en estos Universos (o “Vací-os”), el Budismo afirma que son iguales en todo el infinito y que se pueden llegar a co-nocer simplemente a través de nuestra mente humana al fundirse con la VIDA.
    Por último, nos preguntamos en medio del panorama que nos muestra el Budismo a cerca de la Vida: ¿cabe la pregunta, por qué? Si somos la manifestación transitoria de la eternidad y el infinito, para qué nos preguntamos permanentemente ¿por qué? ¿No sería mejor vivir concientes de nuestra eternidad a través de todas nuestras existencias?
    Si aceptamos el concepto de infinito o su sinónimo eternidad, ¿puede existir alguna res-puesta final a algo dentro de este contexto? Percibimos nuestra existencia en forma limi-tada porque nuestra percepción ata a nuestra mente, ya que ésta emerge hasta donde nuestros sentidos básicos se lo permiten o aprueban, para ir más allá hay que viajar más allá que cualquier concepto o forma, más allá del pensamiento, al “lugar” donde no hay pensamiento ni “lugar”.

    Saludos y buena fortuna para ti y todos los tuyos.
    Edgardo

    Publicación electrónica budista gratuita: http://www.nsuruguay.org/descargas/hikari.html

  7. Tiene Vd. una forma de escribir increíble, magnifica. Sus posts (al menos los pocos que yo he leído) suelen ser extensos pero en ningún momento se pierde la nitidez en ellos. Además, llego hasta éste a raíz de la sugerencia que hace al comentario número tres en el post ¿Gula o bulimia? También, hace unos días, leí su post ‘El problema difícil de la conciencia’ y al que me mostraría un tanto escéptico por lo propuesto en el mismo. Si uno o varios matemáticos dicen que este fenómeno ‘no es computable’ sus razones tendrán obviamente, pero sin saber hasta dónde puede llegar el binario o lo complejidad del fenómeno y contemplando un poco en perspectiva cómo el funcionamiento del cerebro ha ido asombrándonos me inclino a pensar que la conciencia es electricidad y neurotransmisores. Más, cuando hay otros que no opinan de igual modo.

    En cualquier caso, y ya sobre este post al que repito, me parece magistral, lamento no coincidir con su mensaje o idea. Creo que la mente es materia (o energía) y que ésta está dentro de nuestro cerebro. Todo lo que pensamos o sentimos, por complejo o místico que esto sea, es la activación de ciertas neuronas. Digo que lo lamento pues no quisiera se tomaran mis palabras como una crítica frontal ya que aplaudo su forma de escribir, pero la neurociencia no puede, no debe, abandonar el estudio las redes neuronales o los genes, ¡¿dónde buscar si no?! Pienso que “no hay algo más”, pienso que “simplemente” es muy complejo y no somos capaces de entender este fenómeno pues está inmerso en la gran complejidad neuronal.

    Enhorabuena no solo por el blog, sino por el profundo conocimiento que tiene Vd. de la psique humana.

    Un saludo.

  8. Bueno Jose, muchas gracias por tu apoyo y tus cariñosos comentarios. Veo que has comentado a pie de este post algo que en realidad iba dirigido a otro post, probablemente al de “El problema dificil”. Lo cierto es que lo que dicen Penrose y Hameroff a proposito de la doble computación es un tema muy controvertido, y que no está resuelto, yo simplemente lo doy como posibilidad, me parece verosimil y nada más. Estoy de acuerdo en lo que dices de que no hay que buscar nada mas que electricidad o neurotransmisores si con ese algo mas estamos pensando en Dios o cosas asi, el problema es que la conciencia no puede explicarse solo asi y ha de haber algo mas :-)

  9. Quizás el problema radique en que estamos sobredimensionados mentalmente y queremos aprehenderlo todo a través de los conceptos, olvidando la experiencia directa que según el budismo, se realiza con la totalidad del cuerpo
    ( mente y materia ) y está experiencia, está más allá de cualquier conceptualización.
    En cuanto al libro de Nagarjuna al que se hace referencia , hay una edición de la editorial Dharma titulada ” El Sol de la Sabiduría ” de Khenpo Tsultrim Gyamtso, que hace accesible a las mentes occidentales actuales este texto clásico del Budismo Mahayana.

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