La red neuronal por defecto

red

¿Qué hace nuestro cerebro cuando no hace nada que requiera atención?

Nuestros maestros decían que andábamos mirando a las musarañas, pero por lo que hoy sabemos parece que esta distraibilidad es la otra cara de una actividad continua e inconsciente del cerebro.

En realidad nuestro cerebro no para de procesar información o de anticipar qué información precisaremos para completar nuestras percepciones.

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Lo mejor del 2013

adios-2013

Ciertamente este año ha sido uno de esos annus horribilis que merece la pena olvidar y pasar página con la esperanza de que el 2014 sea mejor.

Claro que no siempre llueve a gusto de todos y aunque lo laboral, lo económico y a veces la salud -o los simples achuchones de mi síndrome torácico- se nos resienta, el año ha sido bueno intelectualmente hablando, lleno de conocimientos y de experiencias al decir de Kavafis, algo que debo -sobre todo- a los que me siguen, me animan e incluso me ayudan a confeccionar y poner orden en esta trituradora de ideas, una verdadera coctelera eléctrica que es mi memoria. Sin ellos no escribiría, pues no escribo para divulgar los conocimientos que tengo -ni soy un divulgador ni soy un comunicador- sino más bien para saber qué es lo que se, pues a mi edad uno se olvida de lo que supo o quizá lo sabe de otra manera. Es por eso.

La primera noticia importante es que me han reclutado para un proyecto colectivo de interés: me refiero a La nueva ilustración evolucionista, una pagina web de psicología evolucionista donde puedo publicar sin presiones editoriales entre otros blogueros interesados en el mismo tema y que tiene a @germanico (Javier Moreno) como maestro de ceremonias y a todos los blogueros que compartimos el mismo interés por los temas evolucionistas, bien sea desde la paleantología, las neurociencias o la investigación básica.

No cabe duda de que este ha sido un año de especial importancia para los paleontologos, desde Paabo y su genoma del neanderthal recientemente decodificado o los hallazgos de nuestros compatriotas de Atapuerca en que han puesto patas arriba el paradigma políticamente correcto de nuestro origen. Cada vez las cosas son mas complejas y seguramente este año prósximo nos deparará nuevos hallazgos en este tema aunque parece que la tesis «Out of Africa», es decir la evolución multiregional gana evidencias en contra del origen común africano de nuestra especie.

Respecto a todo lo que he publicado este año me gustaría dejaros constancia de los post más vistos, los más visitados y también los más compartidos, por último me gustaria dejar constancia de mis preferidos y recomendados:

A propósito de los neanderthales:

El sueño del neandhertal publicado en «la Nueva Ilustracion evolucionista».

El más leido (como siempre de sexo) , paradójicamente el menos compartido:

El misterio de la excitación sexual femenina.

Y si yo tuviera que elegir alguno, me quedaría con éste que es una explicación sobre qué es un diseñoide segun Dawkins, esencial para comprender que la selección natural no tiene nada que ver con el azar, pero tampoco con el designio:

La perfección improbable.

Y éste ha sido el que ha alcanzado mayor puntuación entre los que me ayudan en esta tarea. Se trata de una indagación sobre el libre albedrío:

Libet y la libertad.

Neurociencia-neurocultura os desea un feliz 2014 y que el recibo de la luz nos pille confesados.

Hacia una taxonomía de las emociones (I)

Lo cierto es que las emociones nunca han gozado de demasiado prestigio ni en la ciencia, ni en la educación. Muchas personas creen que educar consiste en reprimir aquello que nos viene de serie, la codicia, los celos, el miedo, la cólera, etc. En cierto modo es verdad que aprender a gestionar bien nuestras propias emociones es una tarea educativa descuidada. Las razones para este descuido proceden del cambio de paradigma social, desde la represión de las mismas hasta -como sucede hoy- la validación de cualquier emoción, incluyendo a las más disruptivas. Un camino de ida y vuelta donde la ciencia, hasta el momento no ha encontrado su nicho ecológico ni ha planteado grandes novedades a las ya bien conocidas por otras instancias como la religión, el adoctrinamiento politico o la bienintencionada educación que recibimos en nuestro hogar de origen.

Es necesario pues situar a las emociones humanas en el lugar que les corresponde, un lugar de privilegio, en tanto que los humanos desposeidos de emociones seriamos poca cosa mas que un zombie, como el que describí en este post. Hay que devolver a las emociones su dignidad y su verdadera importancia en el psiquismo humano y su economía.

La razón y lo emocional, vienen juntas en un mismo paquete, lo mismo sucede con nuestros recuerdos o con nuestra imaginación, todo está infiltrado por emociones, lo que garantiza precisamente que los recuerdos, las creencias o las imaginaciones posean verosimilitud, consistencia y resistencia a la extinción.

Nuestras emociones evolucionaron con nosotros y sufrieron una selección positiva, lo que significa que todas las emociones, incluso aquellas que consideramos menos deseables cumplen algun tipo de función en nuestras interacciones sociales. Las emociones son movimientos plegados destinados a mostrarse y sirven para manejar desafíos y obtener oportunidades sociales, asi cada emoción está diseñada para responder a un desafío concreto para la supervivencia o la reproducción que se ha presentado en situaciones específicas que han sido recurrentes a lo largo de la evolución del hombre (.Tooby & Cosmides, 1990).

La vida en grupo supone grandes desafíos para el individuo concreto. ¿Hay que cooperar o competir, atacar o huir, ceder o mantenerse firme? ¿Qué hay que hacer para encontrar pareja? ¿Qué puedo hacer para obtener prebendas? ¿Cómo asegurarme un buen despiojamiento de mis congéneres? ¿Cual es la mejor estrategia cuando me enfrento a alguien superior a mi en tamaño, fuerza o habilidades? ¿Cómo conseguir un macho que cuide de mis hijos?. Todas estas preguntas derivadas de la vida en común movilizan alguna emoción, desde las más censurables (en términos morales) hasta las más «elevadas», como la compasión, el cuidado de los hijos o los enfermos o la gratitud.

Y esta es la parte mas importante de esta cuestión: las emociones existen precisamente para orientarnos en nuestro periplo por la complejidad social. Tenemos emociones para señalizar y hacer saber a los otros qué es lo que pensamos-sentimos y tambien mandar señales acerca de nuestra relación con ellos pues las emociones motivan  conductas que establecen ( o restablecen) unas mejores condiciones en las relaciones sociales.

Algunos ejemplos de señalización provistos por las emociones (Keltner y Haidt, 2001).-

El miedo: esta destinado a evitar las amenazas.

La rabia: está destinada a suprimir la amenaza.

El asco: evitar los animales o los alimentos ponzoñosos.

El deseo sexual: encontrar pareja.

El amor: mantenimiento de una pareja o compromiso para una relación a largo plazo.

La curiosidad: aprender sobre lo nuevo.

La simpatia o compasión: reducir el malestar de los individuos vulnerables.

La culpa: una forma de reparar el daño hecho a través de una transgresión.

La ira: motivar a alguien para que repare el daño causado.

La gratitud: señalar y reconocer el vinculo de cooperación.

La envidia: para reducir las diferencias de estatus excesivas.

La verguenza: manifestar bajo estatus para pacificar a un probable agresor.

El desprecio: reducir el estatus inmerecido de otro.

El orgullo: demostrar un alto estatus.

La admiración o respeto: reconocer un mayor estatus (merecido) en el otro.

Los celos: intimidar a la pareja o a los rivales a fin de alejarles y mantener la pareja.

La pena: reconocer una perdida significativa y retirar de ella los esfuerzos destinados al fracaso.

Extraido de esta web.

Las emociones pretenden pues resolver conflictos relacionados con el estatus, la reproducción, la supervivencia y la cooperación. Dicho de otra forma, las emociones pretenden resolver los problemas derivados de la supervivencia y el mundo social. Su función remota es maximizar el fitness.

Destino de las emociones.-

Como hemos visto las emociones evolucionaron en entornos bien distintos a nuestra ubicación actual. El hombre moderno no sólo ha modificado la expresión de ciertas emociones, sino que las ha transformado, censurado, reprimido o disfrazado a fin de hacerlas compatibles con nuestra concepción democrática de la vida en común y tambien del autoconcepto. Asi hay ciertas emociones más censurables que otras, la envidia o los celos son emociones mal vistas, la compasión o la admiración bien vistas, mientras que otras han sido incoporadas al discurso médico y son vistas como enfemedades o disfunciones, como sucede con la pena, el miedo, la rabia o el asco.

Aun más: los cambios sociales y nuestra forma de vivir han arrinconado (al menos en teoria) ciertas emociones que han pasado a ser una especie de basura o lag emocional. Por ejemplo, los celos ¿Son hoy necesarios los celos para mantener una pareja a largo plazo si las parejas a largo plazo están en periodo de extinción? El caso es que la evolución no puede operar hacia atrás y procedemos de un linaje de homínidos celosos que usan distintas estrategias según el sexo (los hombres la intimidación, las mujeres el control), lo que significa que no podemos evitar sentir celos cuando somos expuestos a ellos (y a veces sin necesidad de exposición). de manera que aunque los celos ya no sirven a su propósito original no es probable que desparezcan de nuestro catálogo conductual.

No cabe ninguna duda de que la expresividad emocional es innata, asi los padres suelen identificar bien pronto las emociones predominantes en sus hijos, suele decirse que este bebé es miedoso, este otro «tiene muy mala uva», aquel es muy celoso, etc. Dicho de otra manera cada niño trae en su patrimonio genético una paleta de emociones preferidas y son las que usará siempre que desee algo de los demás, pues al margen de sus ventajas evolutivas las emociones sirven para otras cosas: sirven para salirnos con la nuestra o para evitar ciertas experiencias temidas, pues a todos nosotros nos gusta ganar y tenemos un cerebro que refuerza a través del sistema de recompensa nuestros éxitos que muchas veces socavan el éxito de los demás o simplemente resultan o se dan por vencidos.

De manera que la causa próxima más importante de la expresividad de nuestras emociones es la maximización de nuestros deseos.

El problema que tienen nuestros deseos es que muchas veces entran en conflicto con los deseos de los demás, es frecuente que nuestras emociones colisionen con las emociones de algun otro y aun más: que surjan nuevas emociones como resultado de esta colisión. Los ejemplos más conocidos de conflictos son los que se derivan de la relación entre padres e hijos. Sucede que los adultos tienen más poder y autonomía que los hijos y los hijos tienen una dependencia muy importante de los padres lo que da lugar a fuertes focos de conflictos durante la crianza.

Y no sólo durante la crianza sino que estos conflictos aparecen incluso durante el embarazo, hablamos entonces de competencia agonística madre-hijo algo de lo que hablé en este post.La madre ha de hacer una buen recuento de ventajas y desventajas en sus embarazos, no solo en cuanto a provisión de recursos, sino también de riesgos sin olvidar el tiempo que pasará alejada sexualmente de su pareja (algo que puede servir de acicate a la búsqueda de otras parejas y al abandono del compromiso). De manera que el embarazo es un escenario para observar los conflictos de intereses entre madres y sus crías y son muy comunes en toda la escala animal. De manera que no es extraño que el periparto se encuentre rodeado de accidentes psicológicos como la depresión o la psicosis postpartum.

Pues cualquier emoción ha de confrontarse al fin y al cabo con otra emoción procedente de otro ser humano y a veces contra otro ser humano absolutamente dependiente de nosotros como es el caso de un bebé que puede convocar emociones antagónicas como la rabia, el miedo, la pena y la compasión.

Las emociones mal gestionadas pueden llegar a enfermar a los individuos concretos, la razón de esta disfunción hay que ir a buscarla a dos clases de actitudes:  las represoras y las facilitadoras. Ambas actitudes son errores educativos y cada niño debe de tener una intervención personalizada (me refiero a una intervencion no profesional), una educación distinta, a unos hay que animarles y a otros desanimarles, aunque evitando siempre la censura de las mismas o identificando a la emoción concreta con el sujeto, entendiendo que las emociones deben modelarse, algo que se lleva a cabo estableciendo limites claros y firmes. Sobre todo es necesario comprender que de las emociones se extrae siempre algún tipo de aprendizaje, son resortes que nos impulsan a aprender. Y que ciertos aprendizajes una vez establecidos son muy dificiles de extinguir sobre todo los que confieren ventajas añadidas, beneficios o prebendas, Se aprende antes a manipular que a multiplicar.

Asi y todo tenia razón Freud cuando nos advirtió que el coste de la civilización suponía una represión de lo instintivo. El coste de vivir en sociedad siempre supone un privilegio para todos, pero impone a cambio un peaje emocional. Determinadas emociones son intolerables, sin embargo no debemos confundir las emociones con los sentimientos.

Por ejemplo el rencor o el deseo de venganza no son emociones sino que se encuentran a medio camino entre lo cognitivo, lo obsesivo y lo emocional. Para mantener el rencor hacia alguién es necesario un trabajo de elaboración que es fundamentalmente cognitivo y que excite nuestro sistema de recompensa. Dicho de otra manera: que procura placer por sí mismo. De modo que no debemos confundir las emociones con ciertos planes, pensamientos o montajes vengativos.

Las emociones son algo mas explosivo y primario que no invoca directamente lo cognitivo, se desvanecen apenas se formulan y no dejan rastros detrás de ellas, las emociones son como fuegos de artificio y lo importante de ellas es si son funcionales o disfuncionales, las emociones impregnan el hilo cognitivo pero no son el hilo cognitivo, excepto cuando se hacen disfuncionales.

Algo que veremos en el próximo post.

Bibliografía.-

Tooby,J.,& Cosmides, L.(1990) The past explains the present: Emotional adaptations and the structure of ancestral environments. Ethology and Sociobiology,11,375-424.

Keltner, D.,&Haidt,J.(2001). Social functions of emotions. In T.Mayne & G.A. Bonnano (Eds.) Emotions: Current issues and future directions. New York:Guildford Press. (pp.192-213)