La esquizofrenia y la revolución industrial

La esquizofrenia necesita de un hombre dividido (A. Colina)

dividido

Edward H. Hare es un psiquiatra británico que escribió en 2002 (editado en castellano por Triacastela) un libro de culto conocido como “El origen de las enfermedades mentales” y que desde su conocimiento de la epidemiología psiquiátrica se plantea si la esquizofrenia es una enfermedad que ha existido siempre -tal y como suponen los psicólogos evolucionistas que la han ligado a la propia hominización como Timothy Crow- o si por el por el contrario se trata de una enfermedad reciente.

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Enfermedades y no-enfermedades

Amordemadre

Richard Smith es un médico, editor de revistas y buen conocedor de las patologías médicas y sus correlatos culturales a quien debemos el concepto de no-enfermedad.

Se trata de un concepto difícil de pillar si no eres medico: significa que ciertas enfermedades no son entidades naturales sino más bien aprendizajes anómalos que llevamos a cabo en nuestra familia, en el colegio o a través de ciertas influencias culturales que no tienen traducción biológica. Se trata de esa enfermedades a las que no podemos meter el dedo, por carecer de desordenes objetivos que puedan objetivarlas y que aparecen y desaparecen siguiendo una patoplastia que bien podríamos llamar sociocultural.

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Lo comprensible y lo inexplicable

La psiquiatria es un híbrido entre aquello que puede ser comprendido y aquello que puede ser explicado. (K. Jaspers).

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Martes.-

P, es una mujer de 40 años, sin antecedentes de interés, casada y con tres hijos que estando previamente bien y sin ningún tipo de estrés especial, convoca a sus hermanas a su casa para tomar café. Una vez reunidas les cuenta algo que le preocupa: sospecha que su marido tiene una amante, concretamente una compañera de su trabajo. Las hermanas tratan de averiguar algo más sobre la cuestión pero enseguida se dan cuenta de que no tiene ninguna prueba y que se trata de sospechas sin fundamento, mucho más conociendo al marido J. y su personalidad poco dada a las aventuras y conociendo además lo muy unida que la pareja se encuentra. Lo encuentran posible pero no probable, de modo que tratan de tranquilizarla al ver que se encuentra en un estado de angustia, comprensible en aquel momento.

Es comprensible.

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