La confusión de lenguas (XXIV)

Hace unos dias, un lector de mi blog me preguntaba en qué eneatipo se encontrarían los narcisistas. El mismo adelantó una respuesta diciendo que lo más probable era que un narcisista ocupara el E3 por su vanidad. Le contesté diciendo que la palabra “narcisismo” era en su origen una conceptualización psicoanalítica, ajena al eneatipo y a la fenomenología y que por tanto en mi opinión no existía un eneatipo narcisista, como tampoco lo hay obsesivo o paranoide. Creo que el narcisismo es transversal, es decir puede contaminar a todos los eneatipos, si bien algunos de ellos tienden a confundirnos por sus peculiaridades caracteriales. Sin embargo es bueno recordar que la vanidad, no tiene nada que ver con el narcisismo, si bien es cierto que en el DSM existe un trastorno de personalidad llamado “narcisista” cuya descripción es la siguiente:

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Necesidad, contingencia y libre albedrío

Aquí aparece otra vez la ley del tres. Tres instancias que proceden de una dualidad: la que representa el par necesario-contingente que es mediado por un “tertium inter pares“, el libre albedrío.

Es necesidad aquello que nos viene de serie o que no pertenece a nuestras decisiones, nacemos en un tiempo, un lugar, hijos de nuestros padres pero no de otros, dotados de una inteligencia innata, un patrimonio genético, un temperamento y sobre todo, un sexo. Nada de eso puede elegirse, viene determinado. Lo necesario determina un sujeto mítico dotado de necesidades míticas que necesita a alguien que las pueda atender y complacer: alimentación, cuidados, juegos, etc, en suma crianza, pasamos muchos años siendo completamente dependientes de estos cuidados sin los cuales nadie podría sobrevivir con sus propios medios. Pero poco a poco emerge lo contingente.

Lo contingente puede definirse como aquello que puede suceder o no, no depende de nuestras elecciones sino que simplemente sucede sin que haya intervenido nuestro albedrío en el evento. Pertenece a una nube de sucesos que están relacionados con las posibilidades, así podemos relacionarlo con lo posible pero no sería correcto pensarlo de este modo pues también lo necesario es posible. Lo contingente tiene mucho que ver con nuestro concepto de destino, es una posibilidad de entre otras muchas que se despliegan o no ¿presididas por el azar o la necesidad?

“Aquel Domingo no sabia que hacer, y en aquel tiempo los amigos no quedábamos como ahora, sino que nos escontrábamos en ciertos lugares como Barro, La Casa Vella o el Forn. Aquel día decidí pasarme por el Forn a tomarme una copa y entonces conocí a Teresa la que más tarde sería mi mujer”. Si no hubiera decidido ir al Forn no la hubiera conocido y por tanto no me hubiera casado con ella, mis hijos no existirían y tampoco mis nietos. De manera que un futuro es algo que procede del pasado, de una elección que dejó de ser banal y se infiltró de algo más.

Pues este evento puede contemplarse de dos maneras: la primera es pensarlo como predestinación, es decir como si alguna fuerza supraindividual me hubiera llevado de la mano aquel día a pasarme por el Forn. La segunda forma es pensarlo desde una posibilidad que se consteló “a posteriori”, algo que dotó de sentido a mi elección de ir al Forn. Algo que procede de “lo nunca visto”, “lo nunca pensado” “lo nunca vivido” que nos coge por sorpresa, en aquel caso, una conversación banal sobre cuestiones baladís que de una manera u otra conectó con algo muy profundo de mi subjetividad y me llevó a volver a repetir la experiencia.

Como vemos no era necesario ir al Forn, era algo casual, sin embargo la casualidad se reveló significativa casi inmediatamente, pues la necesidad es sobre todo repetición de lo que fue u ocurrió, sin embargo en mi encuentro con Teresa, hubo algo nuevo, algo que se reveló significativo, lleno de sentido, algo que describe al amor.

Pues el amor es repetición de un calco indeleble que dejó nuestra madre en el inconsciente, pero no solo es una repetición sin más, sino algo que Jacques Lacan llamó contingencia, que preside las leyes del encuentro, es decir lo impredecible. El amor está en esa cresta necesidad/contingencia, y en este sentido cobra verdadero valor ese concepto de amor a primera vista pues el amor emergió como una forma de dotar de sentido. a algo que va más allá de la repetición de la Necesidad. El amor es una huella pero una huella excedente, algo más que un recuerdo. (M. Recalcatti)

Los negacionistas del libre albedrío no sabrán como interpretar el hecho real de que ir al Forn fue fruto de mi albedrio, nada me obligaba a ir allí y no a Barro. Los que creen que todo esta determinado tienen un problema para explicarme porque decidí ir al Forn. a pesar de que mi paleta de elecciones estaba llena de posibilidades aquel Domingo. Aunque el hecho de ir al Forn fue fruto de mi decisión lo cierto es que esa decisión hubiera quedado en el limbo de lo intrascendente -de la repetición- de no ser por mi elaboración posterior.

Pues efectivamente, donde el albedrío se manifiesta de un modo radical es en la significación del encuentro, pues el albedrío es la tercera fuerza que se pone en juego para que Necesidad y Contingencia no se enreden dando la impresión de que estamos determinados por necesidad o por capricho. Es un colchón de seguridad, algo que resuelve en gran medida los embates del pathos y del ethos.

Hace pocos dias publiqué en twitter uno de mis aforismos que rezaba asi:

“La función del amor es domesticar las pulsiones sexuales”

Una contertulia me respondió diciéndome o más bien retándome a que domesticara las suyas, algo así como un desafío a mi publicación, como si pensara que sus pulsiones sexuales son ingobernables. Esta contertulia parecía confundir su pathos (su pulsión sexual) como indomable, algo que estaba más allá de su albedrío y de las contingencias, algo forzado. Algo que mucha gente cree sobre sí mismo y su manera de ser, algo así como si “lo que uno cree sobre sí mismo” es equivalente a “lo que realmente es”, una posición esencialista negadora del libre albedrío y en parte de la contingencia. Y ningún ser humano tiene un Yo esencial. “Ser uno mismo” es un consejo falaz, nadie es uno mismo, porque ese “uno mismo” es contingente.

Lo cierto es que la pulsión sexual está fuertemente intervenida por regulaciones grupales y sociales. No existe otra pulsión con más controles y autocontroles (ethos) que la pulsión sexual pues la verdad sobre este hecho es que la pulsión sexual liberada de todos estos controles sería destructiva tanto para algunos sujetos como para la sociedad misma.

Es por eso que surgió el amor, un tercero que interviene en la eterna discordia entre el individuo y el grupo, una especie de fantasma que se encarama entre lo elegible y lo forzado (Zwang) que viene a disipar las fricciones continuas entre lo posible y lo probable.

El eterno debate sobre si el albedrío existe o no. La opinión de un negacionista.

Mi opinión sobre el albedrío.

Los instintivos: el E8 (XXIII)

infinitivo: Dominar

Herida emocional: Injusticia, humillación

Emoción principal: Lujuria

Rasgo de carácter: Justiciero

Arcano: La Justicia, la Estrella

Sombra.- Venganza

Talento.- Protección, mentoría.

Destino: La tierra del nunca jamás. Infantilización, ingenuidad

Mito: Hades- Persefone. El guerrero.

E8 es un justiciero, no puede tolerar las injusticias y toma parte activa en su resolución, algo que abarca desde posturas fanáticas hasta una leve atmósfera de intolerancia a la injusticia propia o ajena. Los niños desde muy temprana edad son capaces de detectar los repartos injustos de bienes por parte de los adultos o de otros niños, así los psicólogos evolucionistas han llegado a la conclusión de que el sentimiento de injusticia es algo primario, ya presente en los simios, pero lo cierto es que detectamos las injusticias cuando nos perjudican y no tanto cuando nos favorecen tal y como comenté en este articulo.

Pero esto no significa que vengamos programados con un sentido de justicia innato sino que venimos cableados para sentir que hemos sido tratados injustamente (siempre en comparación con otro u otros). Es la capacidad para sentir el sentimiento de injusticia lo que es innato y no tanto la equidad o la justicia.

Descripción fenomenológica.-

Cuando tienes a un eneatipo 8 delante se nota. Poseen presencia. En seguida captas su energía de fortaleza y dominio hasta el punto a veces de la intimidación.

En su mejor versión el E8 es un gran líder con altas capacidades físicas y mentales para dirigir a los demás. Poseen mucha energía, vitalidad, aguante y perseverancia. Suelen tomar la iniciativa y les gusta emprender proyectos que normalmente funcionan bien gracias a su inventiva y su poder de convicción. Una manera de marcar su territorio es dejar su sello personal allí donde pisan. No hace falta recurrir a los versos de Rilke “Haz que algo nos ocurra./ Mira como hacia la vida temblamos “ porque con un 8 cerca siempre suceden cosas. Es un eneatipo de acción y de presente.

La persona E8 necesita sentir que domina, que ejerce el control sobre las situaciones y a menudo sobre las personas. Por ese motivo su actitud es frecuentemente desafiante. Disfruta retando, provocando y midiéndose a sí mismo y a los demás. Cuando se pasa de la raya surgen conflictos y las relaciones interpersonales se tornan difíciles. Es como si no supiera calibrar los límites y empleara más fuerza de la necesaria en la interacción. Su comunicación es directa, no es en absoluto diplomático y a menudo intimida con tanta inmediatez y franqueza . Sin embargo ,cuando quienes tienen alrededor les demuestran lealtad y autenticidad y se atreven a bajar la guardia, se convierten en grandes protectores y defensores de los suyos. Para ellos es importante el honor y la confianza. Crean alianzas y círculos sociales donde se sienten aceptados y respetados. No soportan la traición y apartaran a esa persona para siempre ya que tienen tendencia al rencor.

Algo que detesta el E8 en el  otro es la debilidad y el victimismo, por ello cortan la cabeza a quienes se hacen los mártires. Tienen un gran sentido de la ecuanimidad, defendiendo causas justas y adoptando muchas veces el rol de salvadores. Son tremendamente protectores y a pesar que de cara al exterior dan esa imagen de duros y chicos malos, en el ámbito privado y familiar pueden ser tiernos y afectuosos. Cuando no temen mostrar su vulnerabilidad, esa que tanto esconden, y  sacan al niño ingenuo que llevan dentro, es muy bonito de ver la ternura del 8. Lo que sucede es que se lo permiten a sí mismos pocas veces, y al estar a la defensiva de una posible ofensa, se defienden también de muchas emociones positivas. La intimidad les resulta complicada ya que por un lado desean acercarse y mostrarse y por otro temen relajarse y bajar la guardia. A menudo orientan esta necesidad de contacto y vínculo emocional hacia lo físico. La sexualidad ocupa un papel totalmente relevante en este sentido. El E8 está muy conectado a sus necesidades entre las que predominan las sexuales. Como el E7, es muy dado a los excesos y todo lo hace a lo grande. La lujuria se manifiesta en una búsqueda de sensaciones intensas que los lleven a sentirse vivos. Es también un territorio donde ejercer su poder y dominio.

Si E2 representa al matriarcado, E8 representa al patriarcado entendido como una distribución de poder que va desde el hombre hacia la mujer que queda así subordinada al hombre, del mismo modo que los hijos y sobre todo las hijas. Guardar la sexualidad de las niñas es esencial en el patriarcado por razones religiosas pero también antropológicas. La función del padre es negociar con otros hombres el matrimonio de sus hijas a cambio de obtener esposas para sus hijos en otro lugar tal y como nos contó Levy Strauss, pero con una condición: la virginidad de la muchacha, pues la reproducción está en manos de las mujeres y su control es esencial para las sociedades primitivas. La sexualidad de la mujer es la columna vertebral de una sociedad, aun lo es en gran parte del mundo. La ley hebraica castiga con la muerte la fornicación y el adulterio pero no el incesto. Raptar o yacer con una mujer que pertenece a otro hombre tiene un castigo distinto a si la mujer es una doncella y aun no está prometida en matrimonio. Esta ultima conducta se castiga con el matrimonio forzado: raptar a una doncella es aun una costumbre que permanece en nuestra España profunda a fin de forzar el matrimonio cuando el novio no obtiene el beneplácito de los padres.

En realidad y los E8 son guerreros que se han quedado sin función social pues ya no hay patrias ni banderas que defender e incluso la protección a los hijos y a las mujeres de la familia, escopeta en mano ha quedado trasnochada con la emancipación de la mujer,. Es por eso que un guerrero sin función termina por aparecer como un vago, pendenciero o borracho, interesado en peleas de taberna más que en otra cosa. Cuando no hay una patria, un país, un poblado por el que luchar, el ocio puede tornar al guerrero en un marrullero de tabernas y en un rufián con las mujeres. Cuando se diluyen los ideales que transcienden lo personal, -y recordemos que al hombre le gusta diluirse en el conjunto-, el ocio y la paz le sientan mal y le da por hacerse bandolero o mercenario y se echa a monte, y le da por asaltar carruajes, dándose a la rapiña y el saqueo, atendiendo sólo entonces a la pulsión de su ombligo, que ya sabemos es un enorme agujero de insatisfacción. El guerrero necesita un guía, un “director espiritual”, alguien a quien admirar y “que canalice” y dirija su espíritu hacia el bien común, ya que la gasolina que portan en su depósito, la rabia y la furia, son sus armas de combate, pues rabiosos y furibundos llevan curiosamente impreso en su ADN una especial sensibilidad hacia la injusticia y los atropellos, y si no tienen ese guía o maestro, acaban convirtiéndose precisamente en aquello que intentaron combatir. La venganza es su sombra, una sombra que puede ser muy alargada.

Es por eso que en el mito de Hades y Perséfone ambos personajes están entrelazados. Hay un Dios olímpico -Hades- que rapta a la doncella y se la lleva a sus dominios del mundo inferior pero Perséfone -a su vez- quiere pertenecer a un hombre y es por eso que se adaptó perfectamente a su nuevo reino que le permite emanciparse de su madre. El sufrimiento se lo llevó completo su madre Demeter que pidió justicia a Zeus para que le devolviera a su hija, quién no estaba por la labor al parecer. Este mito griego en realidad señala en la dirección de una mezcla con el mito y la ley hebraica, pues nuestra cultura es una simbiosis entre ambas con la corrección que el cristianismo impuso a ese origen.

Y es por eso que la Estrella es el segundo arquetipo de E8, la ingenuidad de Perséfone es destino final de E8.La Estrella representa la suerte, la purificación, la apertura de caminos y las criaturas mágicas del bosque. También se refiere a las niñas o al nacimiento de niñas.

Aunque E8 está muy representado en los hombres y está relacionado con el machismo: es decir con la convicción de que las mujeres son propiedad de los hombres, en realidad es un eneatipo que también está representado entre las mujeres, aquellas que han optado por el poder, que es un dominio donde solo se acepta la obediencia del subordinado, si bien hoy el patriarcado está prácticamente agotado como medio de organizar la reproducción y el sexo de hombres y mujeres -y hemos vuelto a una situación de orgía permanente donde se insertan otros males que parecían ya extintos,-lo cierto es que hay cierto tipo de mujeres disociadas entre lo que les viene de serie en su psíquismo ancestral y lo que se les inculca socialmente en este mundo donde el principio de autoridad parece ser un rastro de nuestro pasado. Hoy el poder está en manos de las mujeres, es por eso que cada vez existen más mujeres E8 mientras que los hombres E8 han pasado a formar parte del omegarcado, es decir de aquellos que no tienen ningún poder. El poder sin embargo tiene un enorme horror al vacío y es por eso que existen hoy nuevas formas de dominio moralista por parte de amplios grupos sociales que persisten en transferir el modelo patriarcal. a otro modelo por inventar que emerge con grandes contradicciones conceptuales.

Las mujeres E8 , son dominantes que no encuentran ningún hombre que las ame o bien son doncellas a la espera de un rescate de por vida, la “puella eterna”, fuente de grandes contradicciones afectivas.

En realidad el dominio de E8 es sexual, de ahí que sea la lujuria la principal emoción que caracteriza este eneatipo, y hablar de lujuria es hablar de lujuria masculina, la testosterona es cada vez más baja en los hombres y más alta en las mujeres, algo que tiene expresión tanto en los cuerpos -que tienden hacia la androginia como en los cerebros que tienden hacia lo dionisíaco en ambos sexos.

La venganza es algo a lo que los E8 se ven a menudo arrojados. Entonces no actúan de manera impulsiva.  En su lado más insano, copian actitudes del E5 y se retiran a sus mentes volviéndose silenciosos y cavilando mucho, tratando de ordenar sus ideas antes de pasar a la acción, algo que se conoce con el nombre de agresión pro-activa, planeada.

En cambio el E8 mejora cuando, como el E2, canaliza su energía y su fuerza hacia la entrega y la protección de los demás con generosidad y dadivosidad

Los emocionales: el E4 (XXII)

infinitivo: Llegar a ser

Herida emocional: Rechazo

Emoción principal: Envidia

Rasgo de carácter: Rebeldía, negativismo

Arcano: El emperador, la muerte

Sombra.- Transformación radical

Talento.- Artistico, creatividad, originalidad

Destino. La enfermedad, derrota, frustración. Victimismo.

Mito: Diogenes.

El emperador representa una autoridad terrenal, solo él escapa a esa autoridad.

Descripción fenomenológica.-

La mayor parte de los poetas, artistas plásticos, literatos, y músicos pertenecen a este eneatipo. Naturalmente también aquellos que se creen poetas, músicos o artistas sin serlo, sin que les acompañe ningún talento especial, pues lo que caracteriza a E4 es querer aquello que no se tiene y que conocemos con el nombre de envidia. En cualquier caso es obvio que las tendencias artísticas, creativas proceden de este cluster que llamamos E4 y lo son porque el arcano que preside este eneatipo es el Emperador, que a diferencia del papa (E5) que es un intermediario entre lo trascendente y lo terrenal, el emperador es aquel que gobierna sobre el aspecto mas inmanente de lo terrenal, pues la creatividad es de todas las posibilidades cognitivas la más envidiable. De modo que no es raro que un envidioso pretenda ser envidiado

Y lo es en virtud de su herida emocional característica: el rechazo. ¿Pero por qué algunas madres o padres rechazan a sus hijos? Hay cientos de razones para ello, pues estamos hablando de la subjetividad humana. Un hijo puede llegar en un momento donde nadie le esperaba, la madre puede estar agotada, deprimida por algún embarazo anterior, sin recursos emocionales o económicos, quizá con conflictos insuperables con el padre. El recién llegado puede ser portador de características morfológicas que recuerden a alguien odiado, a algún muerto cuyo duelo esté sin cerrar o bien porque su sexo no se corresponda con los deseos de la madre o el padre. Una de las formas en que este rechazo se manifiesta -más allá de sus razones- es la comparativa constante que padre o madre hacen con sus hijos ideales como el caso de John Barry el autor de “Peter Pan”.

He conocido personalmente a varios E4 que nacieron en un momento delicado para la familia y recibieron durante toda su infancia el mensaje siguiente: “No eres tan inteligente, o tan bueno, o tan guapa como tu hermana o hermano” “Eres malo, rebelde e intratable”. Mensajes que se comportan a la larga como profecías autocumplidoras. Dicho de otro modo, el rechazo es verificable solo a través de esos mensajes repetidos hasta la saciedad y que pertenecen a la subjetividad de los padres. Y hay muchas más razones para el rechazo que para la aceptación, al menos cuando los embarazos no son electivos; sin moralizar esta cuestión añadiré que muchas veces el temperamento que traen algunos niños les hacen detestables al menos por algunos de sus cuidadores, quizá los más vulnerables o handicapados. Recuerdo a un E4 cuya madre tenia una limitación funcional de movilidad muy importante y que según su propia declaración “nunca pudo con él” por su persistente hiperactividad.

El Emperador representa la autoridad mundana para los demás pero no para sí mismo, la autoridad es autodeclarativa, E4 cree que está por encima de cualquier autoridad y es por eso que la rebeldía es el rasgo de carácter más frecuente en ellos, se comportan como personas irrazonables o desvergonzados. Todos los adolescentes pasan por un periodo de la vida donde se activa este eneatipo y pretenden ser únicos, especiales, algunos de creen genios o portadores de alguna verdad revelada, otros se convierten al negativismo.

El negativismo es la negativa a asumir los valores, roles sociales o exigencias que proceden de la vida social, es decir se caracteriza por la oposición constante a todas las sugerencias que se le hacen sobre cualquier cosa, es como si “llevar la contraria o nadar contra corriente” fuera su especialidad. De ahí que en este eneatipo vayamos a encontrar a todos los electores de posiciones periféricas o identidades fugitivas del común.

Pues lo que E4 quiere es distinguirse de lo normal, de lo usual, de lo común, E4 pretende ser original sea donde sea, en su aspecto físico, en su pelo, en la decoración de su casa, en sus mascotas o en su vestimenta. Quiere epatar, escandalizar, sorprender, perturbar o estremecer a ese orden social que no reconoció su genialidad, su ser único y especial. Naturalmente los E4 más equilibrados son aquellos creadores de posiciones y visiones nuevas sobre las cosas, podríamos decir que los grandes profetas de las revoluciones artísticas han sido creadores E4. El simbolismo, el cubismo, el realismo, el puntillismo, o el surrealismo son creaciones que cambiaron nuestra manera de ver el mundo, gracias a Rimbaud, Dali, Wilde, Degás, Picasso, Baudelaire, Hugo, Cézanne, Monet, Toulouse- Lautrec, Pessoa, Satie, Stravinsky y otros muchos E4 que abrieron compuertas de la percepción más allá de lo convencional. Personalmente creo que existe una conexión entre este eneatipo y una cierta manera de ser en los estertores del siglo XIX y más concretamente en Paris. Algo que ha venido en llamarse spleen, algo muy cercano a la melancolía.

El E4 corriente es una persona que carece de disciplina, no termina sus estudios, no quiere comprometerse con nadie, es de esos que permanecen solteros o no se casan, tampoco tienen hijos pues detestan los vínculos y las relaciones convencionales a las que temen y es por eso que se refugian en los bordes o los extremos con otros similares que no les confrontan, se adaptan mal al trabajo y a las obligaciones a pesar de que pueden ser muy inteligentes y valiosos, pero sin orden ni concierto es imposible que destaquen en nada más allá de su excentricidad.

Y ese orden y concierto se lo proporciona E1 ¿quien si no?, mientras que el maternaje intrusivo de E2 le complica la vida. O dicho de otra forma, la disciplina, el sentido del deber de E1 es reparador para E4. A diferencia de E7 que es un hedonista dionisíaco que teme el aburrimiento, E4 es un cínico es decir un desvergonzado y un asceta como Diogenes al que no le importa vivir en un tonel siempre que se sienta libre y sobre todo especial.

La peor combinación para E4 es contactar con la indolencia y la pereza de E9 y aunque a veces E5 pueda ser una buena opción, la envidia que siente contra aquellos que puedan enseñarle algo le mueve a tomar distancia de ellos. Y no debemos olvidar que la envidia es la madre de todos los ideales. Pues E4 no quiere saber, quiere ser y para ello ha de enfrentarse a la muerte, la muerte de aquello que fundó su origen, su herida primordial.