Identidad y artificio

Frau mit Magersucht sieht sich dick im Spielgel

Recientemente ha caído en mis manos un articulo de Moira Fleming que me pareció muy interesante al comparar la disonancia que acaece en las muchachas anoréxicas -que se ven gordas aunque estén flacas- con los transgénero que sienten que su sexo anatómico y su sexo mental no encajan bien. De ese articulo sacaré algunos párrafos para seguir mi itinerario propio.

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Mitocondria, mon amour

mitocondria

Cuando yo estudiaba Histología las mitocondrias ya existian y se conocia su principal función: la generación de energía. Lo que no se sabía era que las mitocondrias son probablemente bacterias y que proceden de una simbiosis ancestral entre celulas eucariotas y otras procariotas. Tampoco sabiamos o al menos no lo recuerdo que las mitocondrias poseian su propio ADN y que procede siempre de la madre, porque los ovocitos son algo caníbales y amputan el ADN mitocondrial del espermatozoide.

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Tetas: entre el símbolo y la biología

Teta alverre

La enfermedad es una condensación de goce (J. Lacan)

Hay un antes y un después de Hipócrates en relación a nuestra conceptualización de la enfermedad. Hipócrates estableció, algo que hoy nos parece obvio: que las enfermedades tenían causas naturales.

Antes de él -sin embargo- la enfermedad se asimilaba a una carencia de virtud, a un vicio, a un castigo divino o a una maldición generacional causada por algún pecado anterior de alguien en ese linaje. Algo que todavía anda en el inconsciente de nuestros coetáneos: mucha gente hoy vive la enfermedad como un castigo por alguna trangresión propia o ajena: el pensamiento mágico coexiste con el hombre moderno.

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Empoderamiento, estrés e indefensión (y V)

Terminé el post anterior con la siguiente párrafo:

“Lo que nos permite la siguiente conjetura: la depresión (una enfermedad mental con amplia cognición asociada) se encontraba ocupando un mismo espacio biosimbólico que las neumonías de repetición y de su inmunosupresión”.

La idea no es mia ni nueva, ya Freud en “Lo económico” se apresuró a señalar como los sintomas neuróticos ocupan un determinado lugar en la economía psíquica y que de alguna manera un sintoma tapaba u obturaba la emergencia de otros. Dicho de una manera más clara si un sintoma puede taponar ese agujero neurótico que se abre en nuestro psíquismo no es necesario construir otros.

La idea de que lo somático puede estar ocultando algun tipo de conflicto psíquico tampoco es nueva, el psicoanálisis tiene una amplia experiencia en “desmontar” neurosis de carácter muy defendidas -empeorándolas- donde la caracteristica esencial es la falta de sufrimiento mental y su derivación bien al polo fisico o bien a su exportación (hacer sufrir a otros).

Sin embargo mi posición no tiene que ver con esta manida conceptualización, que puede resumirse como una regla de perogrullo de la siguiente manera: “lo psíquico influye sobre lo somático y lo somático influye sobre los psiquico”. Lo que planteo aqui es que lo somático y lo psiquico es la misma cosa expresada en un nivel de definición diferente y sin localidad, no hay una cosa que proceda de la otra, la mente no es causa del cerebro sino que coemergen ambas.

La complejidad del enfermar humano -descontando las enfermedades lineales con causa-efecto establecido- está relacionado pues con dos cuestiones, la no-linealidad y la no-localidad. Significa que: no existe una relación lineal entre el estrés sufrido y la reacción somática o psiquica del organismo o del individuo y que no existe localidad, es decir son todas las células del organismo las que tienen noticia del evento y quedan impregnadas, si bien ciertos órganos o sistemas ofrecen una menor resistencia a la emergencia de patología, cada cual pues, tiene, tenemos nuestro talón de aquiles.

Para entender este fenómeno he echado mano de las fractales (formas geométricas autosimilares), pero me parce más apropiado hablar de arquetipos.

Una definición de arquetipo.-

Un arquetipo no es un ectoplasma ni una abstracción platónica sin más (excepto en el nivel más alto de lo mental) pues es en la mente donde se construyen esas abstracciones sino un patrón que tiene una correspondencia biológica de donde extrae su energía y su direccionalidad: significa que no sólo existen patrones de conocimiento, cognición, conducta, narrativa, pensamiento o sentimiento sino que además de eso, existen equivalentes biológicos celulares. Aqui hable de arquetipos celulares.

Por ejemplo el arquetipo de la mitosis está relacionado con la madre nutritiva pero tambien con la madre egoísta, con el crecimiento, con el cáncer y tambien en sus aspectos más protectores con el mito de Gea, con los de Démeter y con todas las diosas de la fertilidad, Venus primitivas que poblaron la imaginación y el culto de nuestros ancestros. Del mismo modo que en el mito hay una sustanciación de estos patrones arquetípicos, las células tambien poseen un amplio repertorio o menú de posibilidades que se encuentran como potencialidades en todos nosotros y se activan e inhiben a partir de determinados estímulos y por eso las células se dividen, proliferan, se enquistan, inflaman, exudan, viajan, colonizan o se suicidan segun los intereses cooperatvios de la totalidad del organismo siguiendo determinadas leyes. Unas leyes que no responden a la lógica de la autopreservación sino a la lógica desprovista de cognición con que opera nuestro cerebro más antiguo, nuestro cerebro reptiliano, tosco e irreflexivo y sobre el que hablé precisamente en un post acerca de acontecimientos vitales y enfermedad.

Existen al menos cuatro arquetipos o patrones celulares: la mitosis, la apoptosis, la necrosis y la inflamación. Entre mitosis><apoptosis y entre necrosis><inflamación se establecen sendos bucles que hacen que la apoptosis sea el remedio de la mitosis (o la inflamación de la necrosis) y al contrario, cada arquetipo controla a su par. Cuando en el organismo algo dispara una alarma de necrosis enseguida aparece su par la inflamación para mitigar los daños. Lo mismo sucede con la apoptosis (poda o suicidio celular) esta es la forma en que se limitan los daños de un crecimiento egoista y sin control propio de la mitosis.

A nivel conductual (conducta observable) los arquetipos se han convertido en comportamiento, asi hablamos de lucha, huida, paralisis (freezing) o sometimiento (yielding) y otra vez nos encontramos los dos pares de bucles lucha><huida y paralisis><sometimiento.

A nivel de carácter podemos tambien encontrarnos con otros cuatro arquetipos que a grandes rasgos gestálticos serían estos: niño herido><sabotaje  y puta><victima.

Existen pues equivalencias arquetipales al menos en estos tres niveles de definición, asi la mitosis>< la lucha o ataque>< y el niño herido supondrian tres patrones de distintos niveles de definición. O bien el trio representado por la inflamación><sometimiento><victima.

Arquetipos constelados en mi paciente.-

Naturalmente el arquetipo de las neumonías de repetición es el arquetipo de la necrosis><paralisis><autosabotaje Es decir, el quedarse sin movimientos es el equivalente de la expresión emocional de inmovilidad. El autosabotaje es la expresión conductual de la inmovilidad y por lo tanto de las parálisis. Las características de esta conducta son la dificultad ante los cambios, el autoengaño, la manipulación, las trampas, en suma la rigidez para adaptarse a entornos cambiantes o fracamente decepcionantes como discurría el matrimonio citado.

Definir el estrés es fácil pero objetivarlo es complicado, de ello hablé en este post donde exploré la heterogeneidad de categorías que pueden constelarse y convertir un evento banal en un estresor crónico. En el caso de mi paciente y tal y como conté en este capitulo anterior su personalidad se organizó frente a una herida arquetipica fundamental que definí como falta de atención, abandono, falta de cariño y negligencia parental.

Frente a ello la paciente construyó a través de sus mecanismos de defensa una ED destinada a “no saber”, asi aparecieron sus rasgos de personalidad dominantes que ya enuncié en el capitulo correspondiente.

El estrés procedía en su caso de un matrimonio fallido, que había decepcionado sus expectativas. El estrés se consteló siguiendo los ejes de su personalidad y sus heridas arquetipicas en forma de neumonias de repetición.

El abandono por parte de su marido disparó un estrés psiquico que la llevó a manifestar el sufrimiento -por primera vez- de una forma cognoscitiva y reveló que la depresión habia encontrado su lugar natural de manisfestación: el psiquismo.

Su tendencia a hacer neumonías se disolvió y su depresión se resolvió con el acompañamiento terapeutico apropiado. La paciente salió fortalecida de su experiencia.

Una epicrisis.-

La paciente está en estos momentos dada de alta y no ha vuelto a presentar neumonias. Se mantiene eutimica y no precisa ya tratamiento psicológico ni médico, lo cual no significa que no pueda volver a recaer pues no hay que olvidar que la ED guardan memoria de sí mismas, no se puede descartar pues que ante una nueva descompensación estresante de su vida o una enfermedad fisica concomitante no puedan volver a disparar los mecanismos que la llevaron enfermar del pulmón.

Sin embargo la comprensión intuitiva que ofreció de su problematica personal y los cambios que introdujo en su vida nos permiten ser optimistas respecto a su evolución futura de la que nada podemos saber, pues toda vida discurre entre horizontes de imprevisibilidad.

Bibliografía.-

“La lupa de la Nueva Medicina” del Dr. Fernando Callejón.