Ensimismamiento, acción y perturbación (XXX)

Cuentan que Ortega y Gasset escribió este articulo después de observar en el zoológico una jaula de monos con sus idas y venidas, sus perturbaciones al decir de Ortega, pues los animales viven hacia afuera, pendientes de lo que sucede en el Mundo, en su mundo y sufren las presiones de su miedo, su ira y sus apetitos, esa es para Ortega la gran diferencia con nosotros los humanos.

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Lo autógeno que hay en ti

autogenics

Hace un tiempo me invitaron a dar una conferencia en una Fundación que tiene como cometido el tratamiento, prevención y rehabilitación de toxicómanos. En dicha Fundación trabajan en la actualidad dos colaboradores que durante años anduvieron trabajando y formándose en “Patología dual” en mi Servicio de Psiquiatría del Consorcio Hospitalario de Castellón. En la actualidad aquellos becarios de investigación son los líderes de ese proyecto y con el pretexto de la publicación de mi libro “Consejos al joven terapeuta”, me propusieron dar una conferencia en la sede de su institución.

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En piloto automático

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Existen al menos dos formas de pilotar un avión: una forma manual y otra en piloto automático. El piloto automático se inventó para liberar a los pilotos del desgaste mental que tendría volar de manera manual, al menos en vuelos transoceánicos. Durante el vuelo con piloto automático el piloto puede descansar pues el ordenador del avión sabe qué es lo que tiene que hacer, sabe -por así- decir dónde va.

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Esencia y personalidad (y II)

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Si usted tiene hijos ya sabe a estas horas en qué consiste la esencia. Y si no los tiene es seguro que ha podido hacer esta misma observación en sus mascotas. No hay dos individuos iguales.

Los niños traen en origen un temperamento especial, no son una tabla rasa, cuando venimos al mundo ya damos muestras de por donde anda nuestra esencia, asi hay niños plácidosy dormilones, otros demandantes y llorones, los hay agresivos y los hay que tienen miedo a hacer daño. Hay niños que no paran quietos y niños que prefieren jugar solos e “ir a su bola”. Hay niños que prefieren los juegos violentos, que exploran su entorno, que corren riesgos y que son temerarios y los hay miedosos, cobardes o pusilánimes.

 

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