Neolenguajes

Antonio-Gramsci

La idea del neolenguaje fue popularizada por George Orwell (1903-1950) en aquella novela de politica ficción y de culto titulada 1984. Orwell adelanta en ella una distopía futura en la que el pueblo es mantenido en la idea de una conflagración continua de guerras para justificar una economía restrictiva y un totalitarismo completo que incluso prohibe el amor, una intromisión continua del “Gran hermano Estado” en nuestras vidas.

Una guerra que en realidad no se está llevando a cabo y que es mantenida por los informativos omnipresentes en la vida diaria de los ciudadanos comunes a través de la manipulación de la verdad, de la historia y de las noticias, desde un infame “Ministerio de la verdad”, destinado a convertir los hechos reales en mentiras consumibles.

Antonio Gramsci (1891-1937) fue en realidad el inventor del neolenguaje, de lo que se trata es de cambiar a través de las palabras el significado de una anterior aunque conservando algo de su esencia.

Una especie de traslación, de phoroi o de mudanza entre un significado viejo y su permuta por otro nuevo. Algo asi como una metáfora, sin intención poética sino de perversión del lenguaje y del sentido de las palabras.

Recordemos el concepto gramsciano de “hegemonía”:

“Hegemonía es un conjunto de ideas dominantes presentes en la

sociedad, a las que la gente da un consentimiento

aparentemente natural.
La hegemonía manda, no por poder coercitivo económico o político,

sino a través de un discurso, o a traves de significados con el que logra un consenso libre y cómplice”.

O lo que es lo mismo si logramos cambiar el discurso y sus significados es posible cambiar el poder de manos. Necesitamos pues una nueva “hegemonía”, en el caso de Gramsci, el ascenso del proletariado al poder. Y para cambiar ese discurso hace falta agitación social, es decir repetir hasta el paroxismo esos nuevos significados a fin de socavar la linea de flotación del poder constituido.

Esta es la idea fundamental de la teoría política de masas que según Gramsci sustituiría paulatinamente a la vieja clase dominante por una clase nueva, que naturalmente y con todo el derecho del mundo barrería a la antigua, lo que no dice Gramsci es qué sucedería en el futuro con esa clase de nuevo poder que una vez establecido tendería a comportarse como el anterior, con formas tiránicas, no hay que olvidar que Orwell era un comunista que escribió 1984 después de su experiencia en España durante la guerra civil. Orwell no hablaba de oídas, estaba hablando en su libro del comunismo real.

Lo que importa comprender en este momento es que, efectivamente el lenguaje tiene diversos niveles de consciencia. Las palabras no son nada neutrales y nos cambian la percepción que tenemos de las cosas. Todos sabemos como los políticos hacen uso malabar de esta propiedad de las palabras, de sus acepciones y sustituciones, de sus desplazamientos, mudanzas y semejanzas; baste recordar que los “recortes” son “ajustes presupuestarios” que la construcción de bloques de cemento en las playas son “crecimiento sostenible”, que el aumento del precio de la energía eléctrica es en realidad “un déficit tarifario” o que el referendum de independencia es simplemente el “derecho a decidir”.

Pero este neolenguaje del telediario es en realidad “pecata minuta” si lo comparamos con el “agit prop”, con la agitación que ciertas ideologías llevan a cabo con percepciones más cercanas a la identidad, a la mismidad por así decir. Me referiré a eso que ha venido en llamarse “ideología de género”.

Piense usted en esta palabra: “PAREJA”, ¿qué le sugiere?:

  1. Una pareja de la guardia civil
  2. Una pareja de huevos
  3. Mi perro y yo
  4. Dos amigos
  5. Una pareja de novios
  6. Una pareja de gemelos, etc

Ahora compárela con esta otra palabra: “MATRIMONIO”, ¿qué le sugiere?. A mi solo una cosa, un matrimonio es una pareja formada por un hombre y una mujer que firman un contrato-consentimiento a largo plazo para formar una familia.

Naturalmente ahora alguien podrá decir que un matrimonio puede ser también homosexual o bien que se puede ser un matrimonio sin hijos, por lo que es conveniente analizar esta otra palabra: FAMILIA. ¿qué le sugiere a usted?

  1. La familia barcelonista o madridista.
  2. La familia socialista.
  3. La familia cristiana.
  4. La familia que formamos los que trabajamos en un proyecto.
  5. Los compañeros de trabajo.
  6. Los camaradas en el ejercito, etc
  7. Dos hermano/as viviendo juntos con o sin parejas o hijos.

Nótese que la palabra “Familia” puede ser desnaturalizada al hacerla extensible a situaciones ajenas a la propia esencia de la familia quedando la “FAMILIA” natural como un hecho más o menos trasnochado, tal y como han señalado acertadamente algunos autores que hablan del fin de la familia biológica.

Pero la amenaza para la familia biológica no procede de que la palabra “FAMILIA” haya sido tomada metafóricamente como un sinónimo de solidaridad, asistencia o de identificación fraternal entre los que comparten una misma forma de vivir. La amenaza procede del otro escalón, de aquellos que pretenden sustituir la palabra “MATRIMONIO” por la palabra “PAREJA” o “RELACION”. Esta sustitución no es una metáfora más o menos inocente, responde a un plan bien gramsciano y premeditado de modificar la percepción individual y llevarla a las posiciones que defienden los ideólogos del género.

¿De qué se trata?

Se trata de socavar la percepción sensata de que la mejor estrategia para las parejas que quieren formar una familia es la monogamia a fin de adquirir un compromiso a largo plazo para dar estabilidad a los hijos y dotar de coherencia su educación y cuidado. Cuando la palabra MATRIMONIO no exista entonces todas las identidades periféricas tendrán lugar en el mundo, se abrirá, por así decir un menú desplegable donde cada uno de nosotros podrá ubicarse adquiriendo si es necesario una nueva identidad. Esta es la utopía de la ideología de género.

Así habrá parejas de gays y lesbianas, con compromisos de corto o medio-largo plazo, parejas heterosexuales de “tocar y salir”,  convivencias en grupo, compromisos con fecha de caducidad, hermanos que ejaran de ser hermanos para convertirse en “parejas”, etc. Dicho de otra manera, se abrirá un abanico de nuevas posibilidades de identidad diádica, ya no habrá hermanos, cónyuges, amigos, compañeros o padres sino parejas, algo que sólo puede lograrse mediante la diseminación de estas nuevas oportunidades de ser, al decir de Foucault, y que por cierto ya dejó escrito que esta seria una de las estrategias del poder para seguir siendo Poder aunque no advirtió el cambio de manos (Foucault era también comunista como Gramsci).

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Otra de las sustituciones que no son exactamente metáforas es la que sustituye la palabra “SEXO” por la palabra “GÉNERO”. El sexo es algo cerrado, o se es hombre o se es mujer, (la anatomía es el destino, decía Freud),el género es algo abierto: se puede ser hombre con preferencias de mujer, con la sensación de vivir apresado en un cuerpo que no corresponde a la “verdadera identidad”, se puede ser hombre con orientación sexual inversa a la esperada, se puede ser bisexual, pero se puede ser también un hombre que se siente atraído por las mujeres para hacerlo desde el punto de vista femenino -lesbiano-. vale la pena leer el libro de Jose Luis Sampedro, “El amante lesbiano” para advertir la multiplicidad de identidades que pueden apresarse solo cambiando una palabra de sitio.

De manera que como el sexo no puede cambiarse lo mejor es cambiar la palabra que lo define, ya no hay sexos sino géneros que incluyen todas las diversidades del deseo, cualquier cosa puede ser formulada con esta permuta, basta con desearla y hacer agitación social para que sea aceptada por la mayor parte de una población aturdida y con pocas ganas de ser señalado como “intolerante”.

Pero este cambio tiene efectos secundarios, el principal de ellos es lo que Erickson ha llamado la difusión de la identidad. Este concepto es muy fácil de apresar y puede hacerse contestando a la siguiente pregunta:

¿Si puedo elegir ser cualquier cosa entonces quién soy yo?

El asunto es que si puedo elegir cualquier identidad a la carta como sucede en los restaurantes entonces se nos plantea un problema, ¿Cómo distinguir el capricho del deseo? ¿Cómo puedo estar seguro de quién soy?  Si no existe esa plomada del cuerpo (de la sexuación) que nos enmaraña con un cuerpo determinado, entonces no puedo estar seguro de nada, se ha emborronado la mismidad.

Y puedo ser cualquier cosa, lo que es lo mismo que decir que no sé quien soy, mi identidad de ha esfumado en la pira de las oportunidades de ser.

 

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El sentimiento crónico de vacío

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La libertad es una abstracción que se desliza entre un Absoluto y el Vacío. (@pacotraver)

El sentimiento crónico de vacío no es un síntoma clásico de la psiquiatría. El síntoma que más se aproxima al sentimiento de vacío es la anhedonia, si bien no son exactamente la misma cosa.

La anhedonia se caracteriza por una imposibilidad: la de encontrar placer en cualquier cosa que otrora nos lo produjera, es característica de la depresión y también de la esquizofenia con sintomas negativos, sin embargo el sentimiento crónico de vacío es un síntoma nuclear de ciertos trastornos de la personalidad, mas concretamente del TLP y del trastorno narcisista de la personalidad.y también es común en las adicciones e incluso en la bulimia.

Aqui hay un buen post (en inglés) sobre las diferencias entre el vacío del límite y el vacío del narcisista.

Pero antes de averiguar por qué podemos sentirnos vacíos hemos de saber qué queremos decir con esa experiencia subjetiva y en cualquier caso ¿de qué nos llenamos cuando nos sentimos llenos?¿Qué significa la experiencia de plenitud?

Lo interesante de la experiencia de vacío es que arrastra una serie de creencias sobre su causa, todos tenemos una narrativa que nos permite explicarnos el “vacío” en clave interpersonal. “Es mi marido o mi mujer el/la que no me llena, es ese trabajo estúpido, es la vida que llevo”, etc.

Lo importante es saber que nada de eso explica la experiencia de vacío, el vacío es una consecuencia ontológica del Ser y de ningún modo la consecuencia de la insatisfacción de una vida cualquiera. También es conveniente saber que ninguna de las estrategias que implementamos usualmente nos va a aliviar este sentimiento: comer, drogarse, ver pornografia, ver televisión, emborracharse, los juegos de azar o el chocolate no podrán más que de manera puntual consolarnos de ese desagradable sentimiento.

El vacío es como un agujero negro que tratamos de rellenar con todo tipo de adicciones pero que ninguna de ellas puede rellenar o resolver.

Dicho de otra manera: el vacío no puede rellenarse con nada literal, el vacío no puede rellenarse con cosas, el vacío solo puede rellenarse con símbolos.

Y un símbolo es un intangible, una abstracción, aquello que representa a algo en su ausencia.

Fíjese por ejemplo en su pareja, se trata de un persona, un cuerpo y una mente, pero no se trata de un cuerpo o una mente mecánica o inanimada sino en principio de un cuerpo y una mente sexuada, que tiene sus propios deseos y sus propias experiencias internas, se trata en cualquier caso de un ejercicio de alteridad, algo que nos saca de nosotros mismos y que nos introduce en el mundo de lo simbólico, pues su pareja no es solo un cuerpo sino tambien un simbolo, ese Otro que es padre o es madre, es hermano o es hijo. Es posible afirmar que con nuestras parejas mantenemos relaciones imaginarias (con su cuerpo y su mente) y simbólicas con aquello que representan más allá de si mismos.

Estamos rellenos de símbolos, son los simbolos los que nos constituyen como humanos.

En un post anterior describí los tres registros de la mente y su anudamiento, de manera que en este momento recordaré en que consiste este registro que llamamos simbólico:

Lo simbólico es una red que atrapa significados, una red tejida con las reglas del lenguaje con sus normas lingüisticas, semánticas y ciertamente equívocas. Metáforas y metonimias (desplazamiento y condensación) señalan lo esquivo del lenguaje, una red que deja pasar el agua y los peces de pequeño tamaño (no significativo) pero diseñada para pescar grandes piezas o de mediano tamaño y otras piezas que no podrian ser pescadas con otros artilugios de pesca.

Lo simbólico es un toldo que nos protege de lo intempestivo de lo Real y de la pulsión desnuda, algo así como el sistema inmune de nuestra mente, un ejército de salvación que nombra, etiqueta y conceptualiza convirtiendo las amenazas de lo Real en conceptos y símbolos.

Y los símbolos nos protegen de los embates tanto de lo que imaginamos, como de la realidad-real o de la realidad ignota.

El debilitamiento de lo simbólico se caracteriza por tener los siguientes efectos:

“Lo real acaba succionando el aparato simbólico de los humanos haciéndonos cada vez más vulnerables a nuestras propias pulsiones que sin ese colchón de seguridad que es la abstracción acabamos siendo devorados por la imagen como sustituto de lo imaginario y la realidad como prótesis del deseo. Las neurosis de hoy no representan ya conflictos entre las pulsiones y la Moral sino la necesidad de que hagan realidad nuestras pulsiones junto con la convicción, la idea casi delirante de que todos tenemos derecho a que asi sea”.

Es por eso que podemos enfermar de vacío, de anomia y de sin sentido.

La psicosis, los estados transicionales y lo simbólico.-

Un psicótico puede definirse como una persona que no tiene acceso a lo simbólico. La razón de esta inaccesibilidad es múltiple y no hay una causa única, pero lo que sucede en ciertos trastornos de personalidad no es exactamente lo mismo.

De hecho en los trastornos de personalidad como los TLPs está bien documentado que mejoran con la edad, es decir cuando disminuye la impulsividad y el individuo logra conectarse con algun fleco de lo simbólico, sea la maternidad/paternidad, la religión, el trabajo o cualquier otra cosa que sirva de prótesis. El pronóstico se ensombrece cuando hay antecedentes familiares de psicosis, sea esquizofrenia, suicidio, trastorno bipolar o alcoholismo grave. No cabe duda de que los trastornos de personalidad son estructuras intermedias entre la psicosis y la neurosis, pero no todos tienden a empeorar con el tiempo, pues cada sujeto tiende a anudarse a algo simbólico que usualmente conlleva tambien una parte de literalidad.

Por ejemplo el dinero. El dinero es literal y es simbólico. Las personas que disponen de dinero disponen a su vez de la capacidad para gastarlo, es decir para ponerlo a disposición de sus pulsiones, al tiempo que pueden tambien aumentar su contractualidad social, su poder o su estatus. No es de extrañar que el dinero sea perseguido de forma tan insistente por aquellos que precisan de una prótesis externa que venga a ejercer una suplencia de su carencia en la capacidad de anudarse a un símbolo adecuado. El dinero puede ejercer de balsámico y puede impedir que una psicosis se desencadene, al tiempo que permite que un trastornos de personalidad grave se adapte a su entorno.

Usualmente algunos autores han escrito que la única forma de rellenar ese vacio es el amor. Personalmente creo que existe una sobrevaloración del amor como balsamo de Fierabrás, como un “curalotodo” pero en realidad estos autores pasan por alto la evidencia de que el amor es algo que no todo el mundo puede aprovechar. Los enfermos mentales que conozco y que presentan esta carencia simbólica ni aman, ni pueden amar, ni pueden beneficiarse del amor que les llega, precisamente porque el amor es uno de esos sentimientos que se encuentra acabalgado entre lo simbólico y lo imaginario. Eros hizo concreta a Necesidad. De modo que el amor es literal y concreto al tiempo que es mítico y simbólico. Amor es lo que nos anuda al otro, un intangible.

Estas personas son capaces y aun requieren y necesitan compañeros dedicados a ellos por completo que les hagan sentir vivos, pues no pueden soportar la soledad. Y no pueden soportar la soledad porque no son capaces de transformar el amor en confianza, de modo que utilizan las estrategias de control, de dominio o de manipulación ya conocidas para evitar quedarse solos. Y llegan a hacerse tan odiosos que terminan por cumplir su propia profecía -quedarse solos- a pesar de necesitar tanto el apoyo y el amor de otros.

De manera que el amor por sí mismo no cura a nadie, se trata de esa sobrevaloración de lo emocional tan new age sobre la que volveré en mi proximo post.

La depresión y el tiempo (II)

No deja de ser curioso que Dalí titulara el cuadro al que pertenece este detalle de un reloj derretido como “La persistencia de la memoria”.

Sabemos entonces que el tiempo tal y como lo percibimos a través de nuestro interface sensorial -el tiempo real- es una combinación de instante y transcurso. Es aquel transcurso que discurre en un instante, es punto y es linea, es suceso y es proceso.

Pero el tiempo, asi como el movimiento y por ende -en otro nivel- la maduración se pueden detener o ralentizar. Podemos coagular el tiempo, deteniendo, no el transcurso de los relojes objetivos que marcan la duración de las cosas, sino esos otro relojes blandos, como diria Dalí que regulan nuestro medio interno, nuestros relojes biológicos se pueden desincronizar y también, a voluntad, detener.

Y es así como recordamos, precisamente a través de esos precipitados en la memoria. Un recuerdo es un instante coagulado a través de una proteína.

Y tenemos ya un por qué suceden estas dicotomías entre tiempo vivido (temps vecu de Minkowsky) y el tiempo real de los relojes. Los sujetos podemos detener el tiempo subjetivo porque no queremos admitir -no queremos que suceda lo que ya es inevitable, pues ya sucedió- algo que sobrepasa nuestra capacidad de simbolización. Porque repudiamos alguna cosa o las consecuencias de tal cosa.

Es asi como logramos vivir en el pasado y es así como nos deprimimos, pues la depresión no es otra cosa sino vivir en un tiempo que ya no existe, vivir en el pasado.

Vivir en un tiempo muerto.

Nos deprimimos cada vez que estamos obligados a enfrentar una adversidad de la vida y optamos por rechazar la inevitabilidad de algo. Lo pasado puede recuperarse a través de la nostalgia o la añoranza, pero aquello que no puede ser recuperado aparece como depresión.

Pero este fenómeno no es solamente una causa unidireccional de la depresión sino que mantiene relaciones con lo obsesivo-compulsivo donde lo que se hace es detener el movimiento psíquico de las emociones que son reemplazadas por cogniciones destinadas a lo neutral o en la anorexia mental donde lo que se ralentiza o detiene es la maduración de todo el cuerpo.

Inversos, opuestos y recíprocos.-

Los que leyeron el post anterior ya saben a estas horas que el tiempo tiene dos formas de procesamiento neural, uno como instante al que llamaremos x y otro su recíproco 1/x. Existe aun una tercera posibilidad que está más próxima a nuestra conceptualización lógica y que llamaremos no-tiempo, es decir el negativo -x.

Nuestro cerebro racional y consciente puede conceptualizar fácilmente algo o la ausencia de ese algo pero se muestra algo más incapacitado para comprender el opuesto reciproco de x, esto es el 1/x que es un número fraccionario que discurre  de instante e instante a través de un continuo que llamamos eternidad. Le llamamos así pero sin embargo nuestro cerebro se ve en dificultades a la hora de comprender qué significa esa palabra. Y sin embargo la eternidad discurre entre instante e instante entre suceso y suceso.

Pero tomemos prestadas del lenguaje algunos operadores lógicos (gramaticales) que nos ayudarán a comprender como nos las arreglamos para formalizar lingüisticamente lo que en realidad son enredos matemáticos no comprensibles por todo el mundo.

Una cosa precisa a su inversa para neutralizarse , es decir para dar cero (el elemento neutro de la suma).

Una cosa precisa a su recíproco para alcanzar la unidad (el elemento neutro del producto).

Y la unidad es el tiempo tal y como es, un instante donde cabe toda la eternidad.

Veamos como se las arregla nuestro cerebro para operar de tal modo, los adverbios saldrán en nuestra ayuda.

Supongamos que x es una idea cualquiera, por ejemplo “quiero mucho a mi madre”. Nótese que x en este caso es una afirmación (un numero positivo) que añade información sobre algo. Su inversa (-x) seria la idea contraria “no quiero a mi madre”. La inversión lógica de aquella proposición estaría presidida por el “no”. Por una negación.

De manera que un “no” equivale a una -x.

¿Donde se ubicaría esta negación? Diríamos que esta proposición negativa se encontraría en el inconsciente, en algun lugar más o menos inaccesible en tanto que se encuentra penetrada por una deseabilidad social, al tiempo que salpicada de tabúes relativos a la maternidad. Los hijos deben querer a sus madres, eso es lo deseable, es de esperar pues que el afecto contrario se encuentre suprimido de la conciencia, desconsiderado o confinado en algún lugar inaccesible fácilmente a la misma. Lo mismo podríamos decir del caso contrario: si en el consciente hay una negación “no quiero a mi madre” en el inconsciente habria una afirmación suprimida “quiero mucho a mi madre”. El lector se preguntará en este momento porque rechazar o hacer inconsciente una idea deseable como “querer mucho a la madre”. Sucede porque a veces aceptar que se quiere mucho a alguien es lo mismo que declarar que se le necesita o se le necesitó. Una declaración de vulnerabilidad que no todo el mundo está dispuesto a admitir.

Pero disponemos de otros operadores lógicos (lingüisticos) relacionados ya no con lo inverso sino con lo recíproco. Nuestro cerebro racional tambien puede representarse una señal 1/x y lo hace sobre todo con los adverbios y las conjunciones adversativas: pero, quizá, puede ser, a menudo, no obstante, casi, etc.

Un adverbio es algo que complementa un sintagma, es decir tiende a la unidad matemáticamente hablando. 1/x es una expresión matemática que complementa a x.

Una conjunción es algo que enlaza diversos tramos de un sintagma, de entre ellas las mas interesantes son las conjunciones adversativas pues:

Contraponen dos oraciones o términos sintácticos. La contrariedad puede ser parcial o total; la parcial expresa una corrección o restricción en el juicio de la primera oración, de modo que la coordinación es restrictiva (de la wikipedia):

Pues 1/x siempre ha de ser menor que x. Diriamos que el uso de las conjunciones adversativas relativiza y minimiza el juicio x. Tal que cuando exponemos “quiero mucho a mi madre”. Su recíproco vendría a decir, algo asi como “si, pero”.

Dicho de otro modo: nuestro cerebro puede construir juicios majestáticos y radicales (discretos) y juicios relativos o graduales (no-discretos). Ambos son necesarios para mapear la realidad de un modo móvil, complejo y cambiante. Sin movimiento interno, el curso de estas cogniciones se detiene arrastrando al tiempo con ella.

El que “quiere mucho a su madre” ha de contemplar en otro lugar una restricción a este juicio. Ha de contemplarse a sí mismo haciendo no una negación (que detendría el proceso) sino una construcción relativizadora de esta idea. Es solo así, relativizando estos constructos que podemos ser capaces de construir realidades afectivas ligadas a la realidad de las cosas y separadas de la tendencia a la idealización o al menosprecio para el que nuestro cerebro se halla especialmente dotado de serie y cuya secuela más conocida es la de instaurar el tiempo como suceso deteniendo el transcurso del tiempo como proceso.

Lo que nos lleva hacia la idea original de Freud de que curarse es poner tiempo en el inconsciente, sucesos que son procesos  .¿Cómo hacerlo?

Será en otro post.

Proyecto GMS (Global mind squeezing). Texto y pretexto: Francisco Traver y Agustin Morales.

¿De qué hablamos cuando hablamos de ciencia?

En el post anterior planteé una encuesta sobre qué imagen de entre las que elegí podria representar mejor a la ciencia. En este post comentaré los resultados y sobre todo mi interpretación de los mismos.

Las disciplinas científicas que traté de simbolizar a través de aquellos iconos fueron estas:

1.- La biologia (ratita de laboratorio) y la Medicina (resonancia magnetica) (medicina). La etologia a través del coito entre felinos.

2.- La fisica atómica (fusión del átomo, la fisica relativista (ecuación de Einstein) y la fisica cuántica (dualidad corpúsculo-onda).

3.- Las matemáticas representada por la asíntota.

4.- La química por los matraces y tubos de ensayo

5.- La psicologia por el conocido diván.

6.- La antropología.

7.- La paleontologia (cráneo)

8.-La historia y la biblioteconomia (legajos)

9.- La lingüistica (diccionarios)

10.- La cosmologia (nebulosa)

11.- La economia.

Si me plantée realizar esta encuesta fue a partir de una observación relativa a ciertos comentarios en este blog dedicado a las neurociencias y a la neurocultura, es decir a la integración de saberes y conocimientos. He observado que ciertos comentarios defienden sobre todo “el método cientifico” ignorando que muchas disciplinas no pueden usarlo pongo por ejemplo la historia, la economia, la palentologia o la antropologia, ellas tienen su propio método de trabajo no experimental: se trata de ciencias observacionales (sociales), son desde luego, menos fiables o exactas que las ciencias duras pero a cambio se acercan más a su objeto de estudio, el hombre, que las otras apenas rozan.

Mi hipótesis fue que ganarian por goleada las ciencias experimentales (la fisica, la quimica y/o la biologia). No me equivoqué pues las tres fisicas solo ellas solas acaparan el 52 % d elos votos. La física fue pues la vencedora lo que merecerá algun comentario por mi parte.

Algunos datos cuantitativos: en el momento del cierre el post habia sido visitado por 445 personas de las que dejaron su voto 101 personas (cerca del 25%). Un dato interesante pues indica que 1 de cada 4 visitantes de este post dejaron su voto. Una N=101 es insuficiente para establecer conclusiones pero es suficiente para mis planes porque no vamos a compararla con ninguna otra variable, siempre que se entienda -claro está- que esos 101 votos están sesgados en el sentido de que no representan a la población general.

Pero merece algún comentario otra cuestión: la psicologia no sacó ni un solo voto.Y todas las ciencias sociales juntas no llegaron al 12% de votos.

La quimica y la biologia quedaron en un segundo y tercer puesto.

Pero aun hay algo no por esperado menos inaudito: las matemáticas solo rozaron el 2% de los votos siendo como son la matriz de todas las ciencias o quizá por eso. La gente suele darle más peso a la fisica nuclear o a la cuántica (que no para de estar de moda) que a las matemáticas. En realidad las matemáticas carecen de objeto de estudio pues se ocupan sólo de si mismas, se trata de una ciencia formal y no experimental. Es la opinión de los entrevistados que no merece el primer puesto que le conceden a Einstein.

Y aqui está la gracia porque ¿alguién podria explicarme en terminos comprensibles, qué es la teoria de la relatividad? Quizá mis cultos lectores pudieran pero tal y como ha sido señalado repetidamente por ciertos autores, el publico en general (aun conociendo la fórmula) no sabe nada de la relatividad, ni de la fusión del átomo ni de la dualidad corpúsculo-onda.

Pero esto no es lo más importante. Desde mi punto de vista lo importante es que esos conceptos tienen muy poca incidencia en la vida real de las personas. De nosotros. Ni los átomos, ni las proporciones colosales del universo que es donde se despliega la verdad einsteniana, ni las dualidades de los fotones tienen ningún impacto en nuestra vida cotidiana que sepamos, se situan en un nivel de definición bien lejano a nuestra vida sensible. Aunque representan mundos misteriosos para el publico en general.

Dicho de otra manera consideramos ciencia a aquello que ni entendemos ni sabemos explicar y cuyo objeto de estudio se encuentra en la penumbra. Casi de lo sobrenatural.

De manera que cuando hablamos de ciencia estamos apelando a un continuum entre la aquiescencia y la fe.

Y como muestra este botón: invito a los lectores a que lean sobre todo los comentarios de este post. En él observareís como la gente confunde la gimnasia con la magnesia y sobre todo trata de forzar los paradigmas de -en este caso-  de la psicologia para hacerlos coincidir con lo que hemos consensuado como ciencia.

La próxima vez que alguien os hable de ciencia hacedle especificar cual disciplina tiene en la mente.