¿Hacia una psiquiatria postmoderna? (y II)

asedioNo cabe duda de que existe una enorme desconfianza ante la ciencia, una desconfianza que es comprensible pero tambien injusta si pensamos en los beneficios que nos ha aportado, tanto en tecnología como en bienestar y longevidad.

Por referirme solo al campo de las ciencias biomédicas no cabe duda de que las sospechas -algunas con cierto fundamento y otras sin él- afectan a ciertos campos del saber, nombraré tres de ellos: la oncología y sus tratamientos, las vacunas y los tratamientos psiquiátricos se situan en la primera linea de sospecha junto con las multinacionales farmacéuticas a quienes se les acusa incluso de “inventar” o propiciar nichos diagnósticos para promocionar sus productos.

De estos temas ya he hablado en otros post, de modo que no voy a volver a referirme a ello sino para situar mi análisis en lo que entiendo que es un posicionamiento ambivalente del publico en general frente al progreso de la medicina. Las personas dudan en cierto modo de los avances -innegables- de la medicina quizá porque se han visto decepcionados por las altas expectativas que tenian sobre el tratamiento de ciertas enfermedades.

Y es cierto que aunque haya habido avances fascinantes en casi todos los campos del saber médico existen y cada vez hay más bolsas de sufrimiento vinculados a la cronicidad o a la incapacidad y tambien mucha controversia frente al precio de ciertos medicamentos. La medicina no lo resuelve todo y de ahi, la decepción.

Y es por eso que surgen por doquier tratamientos alternativos,medicinas exóticas, de imposición de manos, todo tipo de terapias, florales o gestálticas, homeópatas y naturistas, chamanes y curanderos, sexo tántrico, medicinas cuánticas, aromatoterapéuticas y dietistas que hacen recomendaciones contradictorias entre sí cuando no nos someten a la dictadura del placebo. Dicho de otra forma: existe una infoxicación de remedios para cualquier tipo de malestar. En el tema de las creencias la gente vuelve sus ojos hacia oriente y se hacen taoistas, budistas, practicantes del tai-chi o cualquier otra disciplina cargada de sentido espiritual. A pesar de que sigue sirviéndose de ella, el publico ha estigmatizado por desconfianza a la tecnologia y vuelve a creer en cosas que parecian ya amortizadas por la modernidad. ¿Qué ha sucedido? ¿No es paradójico que en el mejor de los momentos para la medicina aparezcan tantos pseudomédicos lanzando sus proclamas?

Lo cierto es que la ciencia deja ciertos fenómenos sin explicar o lo que es peor: los oculta. Por poner algunos ejemplos de esa ocultación (y no necesariamente los más candentes), los sueños, la compulsión repetitiva, la causa de la esquizofrenia, la dualidad cerebro-mente carecen de explicación.

¿Es la esquizofrenia una enfermedad cerebral o mental? ¿Y si es mental como se distingue de las enfermedades neurológicas puras como el Parkinson o el Alzheimer? ¿hay algo más que neurotransmisores y circuitos deficitarios? ¿Qué papel juegan los factores ambientales, de la vida fetal, la pobreza o los exilios forzosos de lo social?

Aqui hablé precisamente de la debilidad epistemológica de la psiquiatria. ¿Sabemos de qué va la psiquiatria?

Lo cierto es que el paradigma médico induce muchas confusiones sobre nuestra especialidad haciendo equivaler la neurología con la psiquiatría y llevando nuestra disciplina a una ineficaz práctica que remeda lo que hacen los médicos en general: prescripciones básicamente farmacológicas en el contexto de hipótesis neurobiológicas. Este es el paradigma en el que no movemos.

Dicho de otra forma: la psiquiatria -al igual que otras especialidades médicas- se mueven en un territorio incierto, un paradigma anticuado, una debilidad epistemológica fundamental. Y todo parece indicar que nos hallamos en un momento histórico de cambio, un cambio que aun no puede percibirse en lo nuevo que no acaba de emerger mientras lo viejo no acaba de abrirse a las nuevas influencias. ¿Qué sucederá?

Los peligros de la postmodernidad.-

Personalmente creo que la postmodernidad es un lugar minado, lleno de peligros y de atascos, que Wilber ha llamado “cuellos de botella”. Y que más que una superación de la modernidad representa la amortización de todos los valores que encarnó la misma, un borrón y cuenta nueva. Una suspensión de sus avances.

De esta opinión es Juan Jose Sebreli quien en este post nos da algunas pistas a través de su libro “El asedio a la modernidad”.

Tanto si es una regresión como si es un estadio nuevo nombraré algunos de los lugares que representan para nuestra especialidad un atasco en el v-meme verde.

El meme verde puede resumirse diciendo que es pluralista, relativista, tolerante, antibelicista e igualitarista. Y narcisista.

Si bien el meme verde atrae ideales bien conocidos desde los 60, lo cierto es que no ha podido desprenderse de un cierto tufillo narcicista. La razón de esta contradicción es la dificultad del meme verde de integrar a sus antecesores sobre todo al meme azul (orden, jerarquia, trascendencia) y el meme rojo (dominancia, control). El resultado del ejercicio del meme verde es que se encuentra desconectado de su tradición, de alli donde procede. Existe como una amputación de todo lo que dio lugar a la afiliación verde, altos ideales y pasión por el igualitarismo a consecuencia de su negación o repudio de la jerarquia, de los absolutos y de la tradición.

Lo cual representa un socavamiento del la autoridad y de la transmisión de la experiencia, representa una ruptura y la no-integración de otros estadios de conciencia, supone un corte, una escisión. El meme verde se caracteriza por su ineficacia, su falta de proyecto colectivo.

Por ejemplo el igualitarismo es un valor interesante que impulsa a la conciencia humana hacia una amortizxación de una autoridad tiránica, inspirada por el dogma, medida por las herencias o el nepotismo, pero el igualitarismo no significa que todas las opiniones tengan el mismo valor, aunque todos puedan ajercer su derecho a exponerlas. Las ideas no salen todas en el mismo puesto de salida de valor. Las personas tampoco.

La psiquiatria es un mal lugar para la postmodernidad es la hora de la new age.

Y ha venido para quedarse con nosotros un cierto tiempo: el necesario hasta que un nuevo paradigma emerja.

¿Será este, el que defiende Kapra en su libro “La trama de la vida”?

 

¿Hacia una psiquiatría postmoderna? (I)

kuhn

Recientemente he leido un artículo muy interesante (Bracken y Thomas, 2013) acerca del estancamiento de la psiquiatría y de las razones para el mismo. Según el autor de este post las razones de tal estancamiento hay que ir a buscarlas a la fundación misma de la psiquiatría, al decir de Foucault una disciplina que emergió simultaneamente con los manicomios y cuya función era más bien segregar, separar a los locos de la sociedad. En palabras del propio Foucault “Vigilar y castigar”.

Personalmente no estoy del todo de acuerdo con las ideas que se vierten en el citado artículo y no lo estoy por razones históricas: la primera de estas razones es que el primer manicomio del mundo fue fundado por un valenciano llamado padre Jofré allá por el siglo XV y sus intenciones fueron mas bien caritativas y cristianas: proteger a los locos, oligofrénicos, y discapacitados como diriamos ahora del maltrato, el abandono y la chanza públicas. El problema que tuvo el padre Jofré con su asilo de Jesús es que al poco tiempo aquel lugar se llenó de excluidos sociales (prostitutas en gran número) y ya es sabido que mezclar enfermos mentales verdaderos con excluidos sociales da lugar a situaciones perversas, casi una reproducción de lo que sucede fuera de sus muros, unos -los más fuertes- explotan a los más débiles.

La segunda corrección que introduciré es tambien histórica: la explosión de los manicomios no tuvo lugar como concecuencia de una epidemia de esquizofrenia o enfermedades mentales severas sino por la explosión de la sífilis (Hare 2002), que como es bien sabido tiene formas tardías psiquátricas y que se extendió en Europa a través de las guerras napoleónicas. La construcción de manicomios estuvo justificada por la necesidad de atender a los veteranos en esas guerras y es por eso que prosperaron en Francia y no en España. El lector interesado puede consultar este post sobre la neurosífilis y las investigaciones de Hare.

Posteriormente la epidemia de sifilis cesó (por razones desconocidas) y los establecimientos psiquiátricos se llenaron otra vez de pacientes psiquiátricos y otros como en la época del padre Jofré: de excluidos sociales, hay que recordar que en la Salpetrière en época clásica la mayor parte de los ingresados en aquellos lugares eran histéricas, es decir pacientes abandonadas a su suerte que no padecian enfermedad mental alguna sino más bien trastornos emocionales o traumáticos diversos: violaciones, maltrato y abusos diversos. “Sin vivires” diriamos hoy.

Mi idea se opone a la de Foucault en el sentido de que por los datos de los ingresos de los que disponemos de aquellos asilos, más bien parece que los manicomios eran una especie de aliviaderos sociales en un época donde no existía ningun tipo de cobertura para los parias, rojo o negro eran las unicas instituciones sociales, es decir la Iglesia o el ejército. Fueran estos enfermos mentales, alcohólicos, personas sin recursos  o simples delincuentes. Si habia una función manicomial vigilante y castigadora similar a las cárceles debió ser muy periférica al no haberse establecido formalmente las diferencias entre enfermedad mental y delito, qué era y qué no era imputable. La clinica psiquiátrica estaba emergiendo.

Si bien comparto algo de su atmósfera, una atmósfera que reclama un cambio de paradigma en la psiquiatria. Lo que sucede es que no sabemos a qué paradigma aferrarnos, una vez ya hemos comprobado que la psiquiatria no va a beneficiarse de los hallazgos de la neurociencia en general y de las disciplinas fuertes en particular y más aun desde que hemos comprobado que los progresos en las disciplinas biológicas del cerebro nos alejan cada vez un poco más de una concepción holistica del hombre y nos acercan al paradigma mecánico una vez que el citado paradigma haya resultado en nada. Es posible afirmar hoy que: en los ultimos 40 años no ha habido ningun hallazgo con hueso que haya servido para curar o aportar alguna innovacion en el tratamiento de las enfermedades mentales. Si tomamos a la esquizofrenia como modelo de una enfermedad compleja es posible decir que no sabemos nada relevante sobre ella, que nuestros tratamientos son paliativos, y que no resuelven la mayor parte de los casos que siguen avanzando hacia la previsible cronicidad.

Necestamos una revolución cientifica, pero las prisas pueden llevarnos a retrasar todavia más si cabe la emergencia de lo nuevo. En mi opinión la psiquiatria deberia saltar por encima de la postmodernidad, por las razones que mas abajo expondré.

Asi serán las cosas según Kuhn:

En 1962 Thomas Kuhn en La estructura de las revoluciones científicas, introdujo el concepto de la ciencia normal como parte de su teoría de que el conocimiento científico avanza a través de los cambios de paradigma construidos socialmente, donde la ciencia normal es lo que más hacen los científicos todo el tiempo y lo que todos los científicos hacen la mayoría del tiempo. El proceso de cambios de paradigma es básicamente como sigue:

  • En la ciencia normal, las reglas sean acordadas o no dan lugar a debates que no se pueden concluir, la ciencia es la resolución de puzzles, pero algunas contradicciones en la teoría no puede ser resueltos ni algunos fenómenos explicados y tienden a ser negados u ocultados.
  • a la ciencia revolucionaria, ciertas normas importantes se le cuestionan: lo que lleva a que ciertas contradicciones pueden resolverse a través de paradigmas de reemplazo.
  • a la ciencia normal de nuevo: las nuevas normas son aceptadas, vuelve la ciencia a la resolución de puzzles a la nueva normativa.

Dicho de otra manera la ciencia en un determinado momento no sirve para explicar un determinado fenómeno, emerge un nuevo paradigma científico que puede o no resolverlo pero ofrece explicaciones sobre el mismo disminuyendo la disonancia de las personas que lo sufren haciéndolo a veces desaparecer, la ciencia oficial lo combate y ridiculiza acusándolo de esotérico. Más tarde este paradigma exótico se reorganiza discriminando lo verdadero de lo falso y pasa a formar parte de la ciencia que termina por aceptar sus propuestas, aunque eso. si, pasando por un periodo de tiempo de grandes contradicciones y enfrentamientos, parece que estamos en uno de esos momentos.

¿Es la locura algo interno?

Esa es una de las preguntas que se plantean Bracken y Thomas y es verdad que aqui asoma el hocico la ideología médica en que se fundó nuestra especialidad: los trastornos mentales serian enfermedades parecidas a las fisicas, emergerian pues de cerebros averiados por alguna causa endógena, es decir “de dentro” y desconocida cuando no degenerativa o constitucional.

Este punto de vista, desde luego es muy discutible y deja afuera otras variables, la más importante de las cuales es el contexto, es decir el entorno donde emergen estas patologías. Dejar el contexto fuera ha sido una de los grandes errores de la psiquiatría de la modernidad, la psiquiatria no es una especialidad medica sin más, lo cual no significa que sea otra cosa distinta sino que mas bien precisa de un paradigma distinto al médico que cura enfermedades fisicas con remedios casi siempre quimicos o quirúrgicos.

Es más que obvio que la psiquiatria presenta más complejidad y más problemas endemoniados que el resto de las especialidades médicas y que nuestra actividad asistencial se encuentra constantemente bajo sospecha. Por una parte la ciencia normal extiende sus redes en forma de nuevas entidades clinicas y de otra la ciencia postnormal trata de acotar espacios de comprensión y de sentido más allá de las etiquetas diagnósticas aunque negando los conocimientos anteriores.

Personalmente no creo que exista mala ciencia tal y como dice Rupert Sheldrake aqui, lo que hay son atascos de paradigma. Y sin paradigma la psiquiatria no solo no avanza en la investigación de nuevos remedios sino que es dificil saber qué es lo que tenemos que curar. Si se cuestiona la enfermedad mental, si se niega su existencia y se coloca la enfermedad mental en el mismo lugar de salida que cualquier otra manera de estar en el mundo humana, entonces estamos en un callejón sin salida, en uno de esos cuellos de botella que Wilber describió en el meme verde.

¿Es la psiquiatría una forma de coacción?

Los autores del artículo arriba indicado señalan que:

“La conexión entre la exclusión social, el encarcelamiento y la psiquiatría se forjó durante la Ilustración. En el S. XX, la promesa de la Psiquiatría de controlar la locura a través de la ciencia médica, encontró eco en la aceptación social del rol de la experiencia técnica”.
Dicho de otra manera si existe la enfermedad mental, la exclusión social y el encarcelamiento es porque existe la psiquiatría. Se trata de una falacia bien conocida, en realidad la pregunta que yo haría ahora sería ésta ¿Para qué necesitaba el Estado a la psiquiatría y sus manicomios si ya tiene cárceles y galeras? ¿Si disponía de pena de muerte y de castigos ejemplarizantes como el exilio?
En realidad lo que sucedió fue todo lo contrario: la mentalidad moderna (la ilustrada) ya no se conformaba con las explicaciones que la antigüedad venia dando sobre la locura y se produjo una revolución cientifica en el sentido de Kuhn, ya se sospechaba que la posesión demoníaca, el castigo divino, la brujería, la forma del cráneo o los ancestros judíos no podian explicar la locura. Fueron los médicos ilustrados los que sacaron a los enfermos de las cárceles y no los que las fundaron. Una institución psiquiátrica no es una cárcel sino un asilo, algo que emergió de la mentalidad ilustrada y que bebió de las fuentes de la caridad cristiana.
Esta es la verdad histórica con independencia de que haya habido puntuales abusos de poder, encierrtos injustificados, diagnósticos equivocados, o abandono social por parte de las autoridades o incluso tratamientos brutales no justificados con lo que sabemos hoy.
La pregunta hoy seria la siguiente ¿siguen habiendo tratamientos coactivos?
Si, los hay a través de lo que la ley prevé a través de los internamientos involuntarios (con tutela judicial), pero comparar a estos internamientos o tratamientos involuntarios con una pena regular de un delincuente es un exceso verbal y que además ignora el inmenso poder que puede acumular un enfermo mental o ignora que a veces la enfermedad mental en si misma es una forma de coacción. Se necesita una herramienta muy poderosa para contener la locura y es por eso que existen las instituciones psiquiátricas y los tratamientos forzados. Pues sin contención la locura no se puede validar.
¿Hacia una psiquiatría potmoderna?
Esto es lo que proponen los autores, ignorando que la mayor parte de psiquiatras, al menos los que yo conozco ya somos postmodernos instalados en ese cuello de botella que Wilber tan acertadamente describió. Para entender esta idea hay que remontarse unos cuantos años atrás y comparar la mentalidad moderna con la postmoderna.
Un psiquiatra moderno no atenderia las razones psicológicas indivividuales a la hora de interpretar el malestar de un paciente, si un paciente delira el psiquiatra moderno se conformará con filiar ese delirio en los conocidos (celos, envenamiento, influencia. persecución, etc) sin preguntarse qué relación existe entre este delirio y el periplo vital, familiar y emocional del paciente. Al interpretar el delirio en clave endógena, es decir algo “que ha emergido porque tenia que emerger” y que es fruto de una patologia cerebral concreta y subyacente, el delirio carece de sentido, es el subproducto de una averia. ¿Existe algún psiquiatra asi?
Yo no conozco a ninguno, aunque he conocido a algunos con este tipo de mentalidad.
Todos somos postmodernos, escuchamos empáticamente, atendemos a familiares francamente perturbados y sin diagnóstico, gestionamos su vida hasta donde podemos, algunos incluso se hicieron psicoanalistas molestos por la psiquiatria de la modernidad y sus insuficiencias para acabar cayendo en la cuenta de que el psicoanálisis no resolvia las grandes patologias. De la postmodernidad procede pues nuestro desvarío epistemologico: de vivir en los estertores de la modernidad y no haber alcanzado aun una epistemología segura. La postmodernidad no es un buen lugar para instalarse sino más bien una plataforma para despegar. De modo que dedicaré el proximo post a desvelar cuales son los v-memes (memes de valores) tipicos de la postmodernidad y que pueden influir en la psquiatría para que siga estancada.

Mente y consciencia

El Yo engorda, la consciencia se expande

¿Por qué necesitamos una palabra nueva como consciencia que venga en sustitución de la vieja palabra mente? ¿Es lo mismo mente que consciencia?

Existen ciertas diferencias conceptuales entre lo que entendemos como mente y lo que intuimos a través de la palabra consciencia. La mente es como la consciencia un intangible, sin embargo lo que diferencia a la mente de la consciencia es que la mente es un trasfondo conceptual, mientras que la consciencia es una elevación del terreno. La mente es el escenario en donde se dan cita la mayor parte de los fenómenos mentales, pero -y aqui radica la diferencia más importante- la mente puede ser consciente e inconsciente mientras que la consciencia es siempre y por definición consciente.

La mente es dual y se mueve bajo la dialéctica del conflicto organismo-individuo o el dilema cerebro-mente, pero la consciencia es una instancia unificadora que va más allá de la dualidad y alcanza eventual y transitoriamente escenarios de unidad.

Ser consciente de algo o tomar consciencia de algo está relacionado con algo en movimiento, algo que cambia o evoluciona, es por eso que mientras decimos que el Yo es equivalente a la mente, es el Ser el que habita y conduce el automóvil de la conciencia. La mente es -como decia antes- un escenario, pero la consciencia se mueve, se modifica y coloca en primer plano una serie de elementos que son en sí mismos valores y actitudes compartidas por todos aquellos que habitan en ese “momento” de consciencia, verdadero detector de memes.

Es por eso que algunos autores como Wilber hablan de memes de valores como indicadores del grado evolutivo de la consciencia.

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Aqui en este esquema podemos ver los diferentes memes de valores (estados de consciencia) desde el más primitivo hasta el más elevado sin que seamos capaces de predecir cuantas vueltas de espiral nos quedan colectivamente por transitar. La humanidad en su conjunto ha alcanzado ya el meme verde (igualitarismo) sin embargo es necesario decir que solo el 20% de la población ha alcanzado este v-meme que tiene además ciertos obstáculos para su tránsito, algo asi como un cuello de botella similar al que nuestra especie sufrió (en este caso demográfico) despues de la catástrofe de Toba. En este post ya hablé de este cuello de botella y no voy a volver a referirme a él.

Como puede verse cada meme (color) arrastra una serie de valores que le son propios dentro de la evolución que la consciencia humana ha seguido en nuestra especie. Asi el v-meme rojo lleva colgando etiquetas como el dominio, la guerra o el juego, el meme azul es el meme de la verticalidad y arrastra ideas y valores como la honestidad, la disciplina, la jerarquía o la verdad. El meme naranja es el meme de la modernidad y arrastra valores relacionados con el mérito, la libertad, la ciencia y las oportunidades individuales. El meme verde es el meme del igualitarismo, y es además es pluralista, relativista, tolerante y antibelicista.

Un breve resumen de los v-memes que integran la consciencia humana.-

BEIGE : atractor: supervivencia. Condiciones de vida: Un estado de predominante impulsividad biológica, donde los sentidos físicos imperan. Modalidad de pensamiento: dirigidos instintivamente, habilidades físicas, sentidos y reflejos naturales aumentados; existencia a modo de autómatas. Característica: Preverbal.

PÚRPURA (o Morado) : atractor: seguridad. Condiciones de vida: Ambiente experienciado como un lugar amenazante, imbuído de poderes misteriosos y habitado por espíritus, que deben ser aplacados y apaciguados a través de rituales, horando a los ancestros, adquiriendo relevancia los lazos de parentesco. Modalidad predominante de pensamiento: mágico – animista. Cultura: etnocéntrica.

ROJO : atractor: poder. Condiciones de vida: Ambiente experienciado como una “jungla” donde triunfan los duros y fuertes, estando los débiles a su servicio; la naturaleza es interpretada como una adversaria que conquistar. Modalidad predominante de pensamiento: egocéntrica. Características: Se promueve la dominación, la conquista y el poder; como contracara la explotación y el sometimiento.

AZUL : atractor: orden / estabilidad. Condiciones de vida: “Realidad” controlada por una Autoridad Superior, que castiga el mal y recompensa las obras buenas y la vida recta. Características: obediencia para obtener recompensas diferidas en el tiempo, sentido, proposito, certidumbre. Modalidad predominante de pensamiento: Mitocrático – absolutista. Características: obediente según decida la autoridad superior y dictaminen las reglas; conformista; exacerbación de la culpa, racionalidad incipiente. Cultura sociocéntrica.

NARANJA : atractor: resultados / logros / éxito. Condiciones de vida: Ambiente experienciado como repleto de recursos para desarrollar y oportunidades para mejorar las cosas y alcanzar la prosperidad. Ejercicio del control y transformación de recursos naturales, promoción de la competecia para la obtención de resultados y de autonomía. Modalidad predominante de pensamiento: Multiplista. Características: Mentalidad pragmática para lograr resultados y avanzar. Racionalidad positivista.

VERDE : atractor: afiliativo. Condiciones de Vida: Ambiente experienciado como un hábitat donde la humanidad, en conjunto, puede convivir en paz alcanzando propósitos comunes a través de asociaciones y experiencias compartidas. Modalidad predominante de pensamiento: Relativista. Características: responde a necesidades humanas, asociativas y situacionales; busca la construcción de consensos; promueve el desarrollo de la conciencia y la noción de pertenencia. Cultura mundicéntrica.

AMARILLO : atractor: integración – procesos. Condiciones de vida: Ambiente experienciado como un organismo caótico donde el cambio es la pauta y la incertidumbre es un estado aceptable de existir. Modalidad predominante de pensamiento: Sistémica. Características: mentalidad funcional, integradora, interdependiente, existencial, flexible, interrogativa y aceptadora.

TURQUESA : atractor: holístico. Condiciones de vida: Ambiente experienciado como un sistema delicadamente equilibrado de fuerzas entrelazadas en peligro, en manos de la humanidad. Características: caórdico (caótica-ordenado). Modalidad predominante de pensamiento: Holística. Caracterícas: mentalidad empírica, “trans-personal”, transubjetiva, colaboradora, se promueve la conciencia colectiva y la comunidad global. Interés: supervivencia de la vida en la Tierra, adaptación a la realidad. Cultura holística.

Lo interesante de la propuesta de la dinamica integral es que nos permite contemplar la evolución de la consciencia humana de una forma darwinista, donde las ideas compiten entre si por “parasitar” cerebros a través de esa elevación del terreno que hemos llamado consciencia.

¿Cómo se expande la consciencia?.-

El lector podrá apreciar que no es que existan v-memes que sean mejores que otros sino que todos ellos contienen valores útiles bien para la supervivencia individual, bien para el grupo o bien para la convivencia y la cooperación entre personas. Junto con ellos aparecen otros valores que nos resultan detestables hoy como la obediencia del meme azul o la guerra del meme rojo, pero es seguro que estos memes sobreviven en la paleta de colores de nuestra consciencia y que nuestro cerebro guarda copia de todos estos colores que no son sino modos de estar en el mundo, muy útiles según las circunstancias.

Haber alcanzado un desarrollo elevado de la consciencia, por ejemplo en aquellos que han alcanzado el meme verde (ese 20% de la población mundial) no significa linealmente que no dispongan de los mecanismos de supervivencia del meme beige o los mecanismos de autoafirmación del meme rojo, sino que han ido más allá.

Ir más allá no se consigue repudiando lo anterior sino integrándolo. Es necesario recordar que es imposible alcanzar ningun tipo de igualdad rechazando las diferencias. Es imposible trascender algo sin haberlo integrado o subsumido en algo nuevo. Algo que se consigue a través de la anidación.

Lo que nos lleva a una ultima consideración y que tiene que ver con la reflexión que preside este post: la idea de que el yo (la mente) crece engordando mientras que la consciencia solo puede expandirse.

Y solo puede expandirse porque los v-memes llevan inscritos en su ADN v-memes anteriores de su linaje que es en realidad el linaje de la humanidad entera, de tal manera que la expansión de la conciencia tiene lugar por integración de lo anterior. Otra posibilidad es un crecimiento tramposo: por disociación, abandonando los memes antiguos de valores rechazados y repudiándolos como algo inservible.

Esta es una característica usual del meme verde y de lo que hoy entendemos como postmodernidad. Y para que el lector comprenda mejor la idea de la integración-anidación de los memes, unos en otros, pondré el ejemplo del cuello de botella en el que está atrapado -en nuestra época-el meme verde del que hablé en otro post.

“Y es precisamente este otro de las grandes defectos del meme: persuadidos de que todas las opiniones y todas las creencias tienen el mismo valor, el meme verde termina por relativizarlo todo haciendo honor a su clase de pensamiento liquido o postmoderno. Se trata de la negación de cualquier absoluto, herederos del ateismo naranja los materialistas del meme verde terminan por parecer a veces pusilánimes o puritanos y a veces impositivos o intrusivos”.

“Nos imponen sus ideales y modelos de vida con eso que ha venido en llamarse “lo politicamente correcto” hasta hacerse pesados o “metementodo” como recientemente ha sucedido con el decreto sobre “cultura sostenible” donde el gobierno tratando de sortear a la opinión publica trató de aprobar una norma alegal para meter las narices en nuestros ordenadores y todo para proteger los derechos de los artistas de su cuerda, los que les sacan las castañas del fuego y las pancartas cuando hay que decir que no a los memes rojos o azules”.

“Nos imponen sus ideales, pero en el fondo no se los creen porque en palabras de Wilber no han terminado de resolver la integración de sus propios desarrollos anteriores infiltrados de control, dominio y egocentrismo y es por eso que regresan a ellos cuando tienen que abordar cualquier conflicto como un neurótico común”:

“Puesto que se supone que ninguna visión es intrinsecamente mejor que otras -por su negación de jerarquias de valores- no puede remendarse ningun curso real más que compartir todas las visiones y si en cualquier caso alguien manifiesta sus ideas con convencimiento estas serán descalificadas por considerarse autoritarias. Un refrán muy corriente entre los años sesenta (meme verde) fue este”:

La libertad es una reunión interminable.

Naturalmente yo no creo que la libertad sea una reunión interminable porque no todas las opiniones tienen el mismo valor aunque todas tengan el mismo derecho a poderse expresar. Y una reunión a veces ha de terminarse apelando al puñetazo encima de la mesa: meme rojo.