Una psicologia de código abierto

Recientemente presenté en Castellón mi ultimo libro que trata precisamente de códigos, es decir de ese tipo de patrones que se hallan en el psiquismo de todos nosotros y que -paradójicamente- tienen resultados bien distintos para cada uno de nosotros. Usualmente no comento nunca mis libros pues pertenezco a una generación de personas que odian la publicidad y que prefieren vivir en un quasi anonimato y no andar «haciendo bolos» por provincias y medios de comunicación. Podríamos decir que soy un tipo que detesta la autopromoción.

Sigue leyendo

Los zombies de tu mente (II)

Los que leyeron el post anterior recordarán que propuse pensar a los eneatipos como zombies, pero esto merece una explicación previa: un zombie es un personaje ficticio que puede conceptualizarse como un muerto-vivo, algo que parece un oxímoron puesto que «vivo» parece lo opuesto a lo «muerto». Sin embargo esta es una trampa de nuestro lenguaje categorial, en realidad lo opuesto a lo vivo es lo no-vivo, aquello que no ha llegado a ser. La muerte es el destino de lo vivo pero no su opuesto. Lo opuesto de la vida no es la muerte, sino aquello que no nació, lo que no llegó a estar vivo. Todos nosotros y todos los seres vivos somos contingentes, un minuto antes de la fecundación que -entre un espermatozoide y un ovulo se produce-, ya no tendría el mismo resultado y es posible que no tuviera ninguno. Yo no tengo hermanos y eso es lo opuesto a la vida que se derramó en mí y me hizo por eso contingente, no somos necesarios, somos producto del azar.

Sigue leyendo

Los nueve zombies del eneagrama (I)

Contengo multitudes (Walt Whitman)

Ayer mismo leía un articulo donde el autor plantea una pregunta a sus colegas, se trata de una encuesta entre académicos del Reino Unido. La pregunta es ¿Cual cree usted que es el hallazgo más importante que ha hecho la psicología en los últimos años?

Sigue leyendo

La deconstrucción de las entidades (XXVII)

Tal y como vimos en el post anterior la teoría de redes y análisis de redes que se vienen efectuando actualmente en el ámbito de la psicopatología, el nodo por antonomasia es el síntoma y la idea principal es que no hay ninguna entidad subyacente que lo genere, sino que es el síntoma el que, por sí mismo y sus conexiones causales genera la psicopatología al enlazarse con otros síntomas y configurar redes de síntomas. De manera que las entidades psicopatológicas serian redes de síntomas con más o menos adherencia de unos con otros.

Sigue leyendo