La consciencia quíntuple

La consciencia parece comportarse siguiendo las leyes de la fisica cuántica, eligiendo y colapsando una función de onda. En este dibujo podemos ver perfectamente como este cilindro se refleja alli como un circulo y aqui como un rombo. Las dos percepciones son verdaderas pero no pueden darse a la vez porque la decisión por una de ellas colapsa a la otra.

¿Cual es la diferencia entre mente y consciencia? ¿Por qué necesitamos otra palabra para nombrar ese intangible que llamamos mente? ¿Es la consciencia algo que procede del cerebro o es algo que le precede?

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Contra el debate

DIALOGO Y DEBATES

No cabe ninguna duda de que las nuevas tecnologías han propiciado un renacimiento de las oportunidades de debatir. Foros, blogs, opinadores y activistas se reunen con frecuencia para dar sus puntos de vista sobre temas bien diversos.

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La sociedad inmunodeprimida y la New Age

El drama es que no hay drama

Jean Baudrillard

Hace unos dias me invitaron a una mesa redonda donde se trataron las relaciones entre medios de comunicación y enfermedad. Mi presencia en ese foro -organizado por la universidad Jaime I- estaba relacionada con el tema de los trastornos alimentarios, especialmente la anorexia mental, un tema que mantiene relaciones ambiguas con los medios de comunicación y que preocupa tanto a las autoridades sanitarias como a los propios medios y a los expertos que mantenemos opiniones diversas sobre el beneficio que la publicidad de determinadas enfermedades tiene sobre la salud pública.

De ese encuentro escribi un post que está aqui. y donde adelanté algunas ideas que pretendo ampliar en este nuevo post.

Tal y como decia alli:

Nos hemos quedado solos frente al mercado.

Quise decir con esta frase que no es que seamos más vulnerables ahora que antaño, ni más o menos viciosos, hostiles o estúpidos y sin embargo basta con ver los telediarios para observar como todos los registros del mal, de la estupidez o de la alienación son pulsados en distintas octavas por las personas comunes.

La razón de este desvarío no es que hayamos ganado algo para ser más disfuncionales sino que vivimos en un mundo que -aunque opulento en lo material- nos ha dejado sin los colchones de seguridad que antaño nos alejaban de la alienación. Estos colchones de seguridad era fundamentalmente dos: la familia y la religión, dos burbujas constructoras de entornos de seguridad y de atmósferas de trascendencia que nos ponian en el mundo armados de un proyecto ontológico, un proyecto como entidad.

Eliminados o cuasi narcotizados ambos, el ser humano se ha quedado solo frente a su deseo enfrentado a estimulos concretos y feroces que le llevan a desarrollar sus instintos más primitivos vinculados al narcisismo: el individualismo, la indiferencia y la rivalidad. Gran parte de los malestares y de las enfermedades mentales actuales son desvaríos ontológicos, es decir anomalías en nuestra manera de estar en el mundo. No hay trastornos de la personalidad sino diferentes versiones del vacío metafisico inducido por el laicismo del siglo.

La liberación sexual ha conseguido por sí misma vender más antidepresivos que todas las restricciones religiosas juntas.

Algunos de nosotros hemos aprendido algo muy importante:

Es imposible liberar al hombre sin esclavizarlo a distintos yugos.

Superada o levantada una prohibición o una carencia aparecerá otra lacra aun peor que señala en la dirección de que el hombre está diseñado para el sufrimiento, el sacrificio y la privación.

Y como dice Baudrillard:

La peor de las alienaciones no es ser despojado por el otro, sino estar despojado del otro; es tener que producir al otro en su ausencia y, por lo tanto, enviarlo a uno mismo. Si en la actualidad estamos condenados a nuestra imagen, no es a causa de la alienación, sino de su fin, es decir, de la virtual desaparición del otro, que es una fatalidad mucho peor.

Y todo ha sido sustituido por el simulacro de una realidad de la apariencia aun a sabiendas que no existe y que nos instala en el nihilismo que algunos como Nietzsche nos profetizaron.

Ver y ser vistos, esa parece ser la consigna en el juego translúcido de la frivolidad. El así llamado momento del espejo, precisamente, es el resultado del desdoblamiento de la mirada, y de la simultánea conciencia de ver y ser visto, ser sujeto de la mirada de otro, y tratar de anticipar la mirada ajena en el espejo, ajustarse para el encuentro. La mirada, la sensibilidad visual dirigida, se construye desde esta autoconciencia corpórea, y de ella, a la vez, surge el arte, la imagen que intenta traducir esta experiencia sensorial y apelar a la sensibilidad en su receptor.

Aqui hay un buen articulo sobre las ideas de Baudrillard respecto a las transformaciones que ha sufrido la vida pública en nuestro entorno.

Mi referencia a Baudrillard procede precisamente del titulo de este post. Fue Baudrillard el primero en hablar de nuestra sociedad postmoderna como una sociedad inmunodeprimida: hemos perdido todas nuestras defensas frente a los impactos de la exigente realidad pues no nos queda ningun valor o ideal en pie de la época de la modernidad, todo ha sido consumado como si se tratara de un objeto industrial, de un fungible, todo ha sido puesto bajo el microscopio de  la revisión y ya no hay Dios, ni realidad ni metafisica, sólo existe el mercado y sus mediadores. Hemos perdido las defensas y por eso enfermamos. Enfermamos de vacío, de anomia y de sin sentido.

Tambien Ken Wilber abordó este tema en su libro “Boomeritis”, el efecto del baby boom de los años 50 en la demografia y la explosión de individualismo narcisista tal y como apunté en este post que titulé “La generacion del Yo”

Lo que enferma no es el cerebro sino el Ser.

Michel Houellebecq en su libro “Las particulas elementales” aborda en clave profética y amarga las razones por las que el mundo se dirige raudo no solo a una revolución metafísica sino a una especie de sincretismo entre la magia y la ciencia, la superstición y la tecnología que alumbrará un hombre nuevo. Un hombre nuevo que necesariamente deberá emerger de un modo no sólo psicológico o mental sino tambien genético.

La New age será posiblemente la religión del siglo XXI pero a diferencia del resto de religiones que han sido reveladas directamente por Dios, en esta ocasión serán los hombres quienes harán emerger a un Dios a la carta, una especie de superhombre gracias a las tecnologias reproductivas y a la biologia molecular y la genética. El objetivo es liquidar para siempre el origen del malestar de entre los hombres: la sexuación.

No me estoy refiriendo al sexo y a la sexualidad que se conservará en la hipótesis de Houellebecq sino a la sexuación como germen de la muerte que se encuentra plegada en la meiosis y de la que se ocupó Sigmnund Freud cuando elaboró su doctrina tanática sobre la pulsión de muerte.

La abolición de la reproducción sexual con todos su peajes será al fin quien libere al hombre de las diferencias, de la enfermedad y de la confrontación de unos contra otros y lo que hará que se cumplan por fin los ideales de las revoluciones burguesas: la humanidad será una fraternidad de cuasigemelos.

Asi dice Houellebecq que desde algo falso podemos llegar a algo verdadero o dicho de otra forma: que la busqueda de la verdad carece de importancia si la comparamos con la consecución de una sociedad cooperativa, solidaria y colectivista. Una sociedad sin ánimo de lucro.

Mas allá de la multitud de supersticiones pasadas de moda, ridiculas o contradictorias, la New Age responde a un sufrimiento real provocado por una dislocación psicológica, ontológica y social.

Y también:

La New Age manifiesta una voluntad real de ruptura con el siglo XX, con su inmoralidad, su individualismo, sus aspectos libertarios y antisociales; expresa que ninguna sociedad es viable sin el eje federador de una religión cualquiera, constituia una poderosa llamada a un cambio de paradigma.

Ideas, las de Houellebecq que parecen haber sido calcadas de otro profeta de la new age, me refiero a Aldous Huxley que tanto imaginó en su “Un mundo feliz” que -acariciando la utopía- acabó en manos de la distopía y tuvo que reescribir otro libro para mejorar el futuro que nos esperaba a la sociedad sometida a una especie de gobierno totalitario. Fue asi que hizo nacer “La isla” que no deja de ser un libro naif comparándolo con este de Houellebecq que arranca a través de una historia protagonizada por dos hermanastros que comparten una familia rota, desarmada e inmunodeprimida como aquellas que emergieron en los 60 y que abandonaron todo para encontrarse a sí mismos en California. No pararon hasta que el cáncer, esa lacra sexual, se impuso para acabar con sus estúpidas y vacias existencias a medio camino entre el vacío y la irresponsabilidad.

Houellebecq parece decirnos que no hay alternativas y que la única solución que le queda a la humanidad es alumbrar en ella misma una mutación programada que permita a la Tierra desembarazarse de ese depredador llamado Sapiens y que desde él y su tecnología pueda emerger una raza nueva de hombres que como los de Huxley sean felices pero esta vez sin necesidad de drogas.

El libro de Houellebecq es uno de esos libros que como “La metamorfosis” kafkiana parecen inaugurar un nuevo mundo, una nuevo paradigma, al margen de estar o no de acuerdo con las profecías que nos relata el autor, vale la pena subrayar que la humanidad necesita una ruptura con las ideas que sostuvo en el siglo anterior y que el milenio que nos viene será trascendente o no será de ninguna manera. La Tierra nos pasará factura creamos en la esotérica hipótesis Gaia o no.

Naturalmente hay que contar con los enemigos de este cambio de paradigma que se encontrarán tanto en las religiones oficiales como en la ciencia materialista y laica. El futuro parece estar en la reconciliacion de la ciencia con la religión. Necesitamos una refundición de todos los saberes para ponerlos al servicio del hombre y dotarles de sentido para el hombre de hoy, si queremos minimizar los daños que ya se adivinan.

Vale más una superstición útil que una verdad científica inalcanzable.

Por ejemplo:

La creencia en un karma, en una misión en la vida es seguramente una superstición pero en cualquier caso es una superstición que da sentido a la vida, es un significante lleno de significados que hace que los seres humanos individuales nos acoplemos a una existencia con sentido óntico. Esta experiencia llena de sentido tiene enormes consecuencias para la salud y para tener una vida plena.

Es verdad que algunas personas pueden tambien obtener beneficios de algo parecido al karma fiándolo todo a un laicismo militante: son los que creen que el mundo irá mejor cuando las religiones y las supersticiones sean barridas de la tierra, ellos tratan de imponer  a los seres humanos corrientes su propio dogma sin darse cuenta de que ni siquiera han podido transmitirselo a sus hijos.

¿Pero alguien puede asegurar que el mundo puede mejorar sólo con las herramientas de la ciencia?

A este respecto me gustaria comentar una anécdota que contó Bessel Van der Kolk -uno de los expertos mundiales en el tema del trauma- respecto a la experiencia americana que siguió a los atentados del 11-S.

El Gobierno después de los atentados proveyó de fondos para atender a la población expuesta con el fin de prevenir o tratar los sintomas de estrés postraumático que pudieran presentarse. Se confeccionaron dos listados, uno con las personas que tenian derecho a esta prestación y otra con los psiquiatras y psicólogos acreditados para el tratamiento del TEP.

Pasó el tiempo y Van der Kolk que pertenecia a la comisión de expertos que seleccionaba las técnicas y a los profesionales idóneos para tal menester cayó en la cuenta de que muy pocos habian optado por las terapias recomendadas segun los criterios que establece la ciencia.

Intrigado por este misterio se puso a investigar por su cuenta qué había sucedido con las victimas del suceso.

La mayor parte de ellos habian renunciado a los tratamientos propuestos por el gobierno y sin embargo habian optado por pagarse tratamientos de acupuntura, masajes, homeopatia y otros tratamientos alternativos.

Naturalmente ninguno de estos tratamientos está indicado para la prevención o el tratamiento del TEP.

Pero parece que las personas cuando han de seleccionar para sí un tratamiento no lo hacen siguiendo las recomendaciones de “la evidencia cientifica” sino siguiendo otra clase de criterios.

Van der Kolk concluyó que debiamos seguir investigando las razones por las que el publico se muestra inclinado a seguir terapias no convencionales a sabiendas de que carecen de eficacia demostrada y rechazan las recomendaciones gratuitas que se le realizan desde las autoridades sanitarias.

Y yo tambien creo que este fenómeno deberia seguir siendo investigado.


Medicina energética (II)

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Cuando yo estudiaba medicina teniamos una asignatura llamada “Terapeutica fisica” que era considerada una “Maria”, una de aquellas asignaturas que se aprobaban fácilmente y donde estudiábamos terapéuticas -que en aquel entonces- nos parecian trasnochadas y que parecian haber perdido la batalla frente a la química. De no ser por las radiaciones ionizantes y los rayos X que tenian aplicaciones claras en medicina, aquella asignatura hubiera sido absolutamente prescindible.

Efectivamente los tratamientos físicos no pasaban por su mejor momento, la helioterapia, la magnetoterapia, la electroterapia o las aguas medicinales no podían competir en aquel momento con la farmacología que comenzaba su auge particular y que ha llegado hasta nuestros dias. Tan solo el TEC (terapeutica electroconvulsiva) conservaba un cierto interés aunque era una técnica cada vez mas contestada desde la propia psiquiatria.

Sin embargo la medicina física ha progresado en otro terreno cercano al terapéutico, me refiero al terreno del diagnóstico, el TAC, la resonancia magnética nuclear, el PET (tomografia de emisión de positrones), la ecografia, el doppler, o el láser son ejemplos bien conocidos de aplicaciones fisicas a la medicina. ¿Pero qué ha sucedido con los tratamientos fisicos? ¿En qué punto se encuentran?

El primero en descubrir el magnetismo fue Oersted (aunque el primero en utilizarlo como terapia médica fue Mesmer) si bien su descubrimiento fue considerado empírico hasta que Maxwell conceptualizó y matematizó la intuición de Oersted en su celebre ecuación que relaciona magnetismo con electricidad. La idea de Maxwell era que toda corriente eléctrica inducía un campo magnético, posteriormente Faraday descubrió lo contrario: que el magnetismo generaba tambien corrientes eléctricas. es por eso que hoy hablamos de electromagnetismo aunque ambos fenómenos pueden estudiarse por separado.

campo-electrico-magnetico

Tal y como puede verse en el siguiente esquema la radiación magnética se propaga en ondas concéntricas siguiendo la dirección de la electricidad y se superpone al campo eléctrico si bien no se encuentra solapado con él del todo y le rebasa, va más allá de él.

campo-magnetico-CORRIENTE-ELECTRICA

Aunque existen ciertas diferencias entre la forma en que la electricidad circula en cada uno de ellos, en el caso eléctrico la corriente es un fenomeno discreto y discontinuo entre polos siguiendo las leyes del todo o nada, es la forma en que se conectan entre sí las neuronas y los nervios por ejemplo, una neurona o se dispara o no se dispara, no existe un termino medio. Sin embargo el campo magnético es una vibración continua que se propaga a traves de todo el cuerpo teniendo en cuenta las propiedades semiconductoras de la matriz intersticial. Es precisamente esa propiedad de continuidad la que puede verse afectada por las enfermedades o las deformidades de la matrix que puede pasar de conductora a aislante.

Llamamos semiconductores a aquellas sustancias que pueden comportarse bien como conductores (como por ejemplo los metales) o bien como aislantes (como por ejemplo la goma).La sangre (por su contenido en plasma salino) y los nervios son buenos conductores pero el tejido conectivo, los músculos y los huesos se comportan como semiconductores, hoy sabemos que el cuerpo humano y cada uno de sus órganos, tejidos y células genera un campo electromagnético, siendo el corazón el órgano más potente seguido por el cerebro aunque todos los órganos emiten energia y sabemos que ambos campos se encuentran solapados, yendo el campo magnético más allá de la propia piel del individuo donde interfiere con otros campos.

Los distintos tejidos y órganos se encuentran especializados en una u otra función y es muy probable que el campo magnético sea mas antiguo evolutivamente hablando que la conducción eléctrica. Los primitivos sistemas nerviosos -que no carecian de intencionalidad- parece que funcionaban sin neurona alguna, es el caso del paramecio y otros seres unicelulares. En el organismo humano es la neurona la representante de esta conducción eléctrica pero es la celula de Schwann y la glia en general la que se supone responsable del soporte del campo magnético. Parece, además que la función de la glía, mas allá del soporte, la tensegridad y la nutrición neuronal es la señalización del crecimiento y migraciones neuronales, asi como la reparación de heridas. Es por esta razón que a los pulsos vibratorios magnéticos se les llama potenciales de lesión mientras que el término potenciales de acción se refieren a las neuronas o a la despolarización y repolarización de las membranas celulares.

20070417klpcnavid_110.Ees.SCOAqui podemos ver como las celulas de Schwann protegen y empaquetan el axón neuronal impidiendo que la señal electrica pierda intensidad.

Hasta ahora hemos hablado pues de la emisión energética del cuerpo humano pero ahora hay que poner la pregunta del revés: ¿tiene algun efecto curativo la radiación electromagnética o dicho de otra forma tiene la radiación electromagnetica algun efecto biológico?

Es obvio que las radiaciones electromagnéticas son perjudiciales para la salud sobre todo las de alta energia como la radiación ionizante o los rayos X puesto que rompen los enlaces de las moléculas y degradan el ADN provocando mutaciones y favoreciendo la aparición de cánceres por ejemplo. En la actualidad sin embargo este supuesto prejuicio para la salud alcanza a otros artilugios electrónicos o eléctricos omnipresentes en nuestros hogares, los repetidores de telefonía movil y los propios telefonos móviles, las emisoras wi-fi, las radiaciones de los hornos, microondas y televisores, junto con las conducciones de alta tensión y algunos accidentes geológicos acaparan no pocas sospechas de que se encuentran relacionados con enfermedades frecuentemente graves. Lo cierto de la cuestión es que no se ha podido demostrar todavía que exista una relación entre estas emisiones y determinadas enfermedades. Y aunque se han encontrado algunas correlaciones en la leucemia infantil, los datos no son concluyentes pero existe cierta evidencia de que los niños son más vulnerables que los adultos y que probablemente existan ciertas vulnerabilidades personales que podriamos llamar “alergias electromagnéticas” que explicarian las diferencias entre los datos que manejan unos y otros en la investigación de este asunto.

James Oschman es el autor de este libro que preside este post y donde hace un recorrido histórico sobre el uso del espectro electromagnético en medicina aunque el proposito del libro no es tanto describir las aplicaciones prácticas de lo que ya existe sino en sentar las bases científicas de la utilización de electromagnetismo con intención curativa. Aqui hay una entrevista donde el lector puede seguir las ideas de este investigador en clave divulgativa.

Oschamn se limita en su libro a hablar acerca de las radiaciones con intención curativa (aquellas de muy baja frecuencia o ELF) que son las mismas que produce el organismo sano en condiciones de normalidad. Pero antes de hablar de la supuesta acción sanadora de estas frecuencias tenemos que plantearnos una pregunta ¿Supone la enfermedad una alteración de las condiciones energéticas del cuerpo?

Esa es la idea que frecuentemente sostienen los que emplean ciertas tecnicas energéticas para curar o modular la expresión de determinadas enfermedades, de todas ellas la más conocida es la acupuntura que se basa en la idea de que existen unos meridianos por donde circula el Qi, la energia vital que ahora podemos entender que es la radiación electromagnetica de nuestro cuerpo. Los acupuntores lo que hacen es diagnosticar qué órganos se encuentran disminuidos o demasiados llenos de energia para luego tratar de modularla mediante las agujas.

Se trata de la punción de un determinado punto que está relacionado con una determinada energia procedente de un órgano y que no representa anatómicamente al organo en sí sino sólo su momento energético. Cuando un acupuntor pincha el punto 8 de higado el médico occidental se sorprende de que este punto se encuentre en la rodilla puesto que la medicina occidental no sabe de las relaciones energéticas entre la rodilla y el higado pues solamente se ocupa de rodillas o de higados materiales pero no energéticos.

A través de la acupuntura se equilibra la energia que discurre por esos meridianos o cables virtuales que enlazan los puntos concretos que se puncionan. En este sentido el punto de acupuntura seria el orificio de entrada o de salida del flujo de energía del cuerpo y, como se sabe, puede medirse con un magnetometro lo que no deja de parecer a muchos algo mágico acostumbrados como estamos a saber que la energia existe pero a vivir a espaldas a ella.

Existen fuertes evidencias de que la acupuntura es útil como tratamiento complementario en la fibromialgia como en este reciente trabajo de Targino del 2008, tambien existen algunos datos que permiten sostener que la estimulacion magnetica transcraneal para el tratamiento de algunos desórdenes psiquiátricos o la forma de magnetoterapia conocida como PEMF y que se usa para el tratamiento y consolidación de fracturas “perezosas” son ejemplos de hacia donde se dirige la investigación en esta area de la biomedicina y que todavia se encuentra en fase de experimentación con resultados prometedores tal y como señala este articulo.

Pero si todas estas técnicas tienen éxito es porque logran transmitir información que impulsa actividades de reparación dentro del cuerpo. Por ejemplo las corrientes inducidas en los tejidos por la terapia del PEMF imitan las actividades eléctricas naturales creadas en los huesos por los movimientos, es decir aprovechan su tensegridad. Pulsar campos magnéticos inicia una cascada de actividades desde la membrana celular hasta el núcleo y el gen donde se producen cambios especificos.

Para que resulten eficaces los pulsos de PEMF deben de ser de baja energia y de una frecuencia extraordinariamente baja o ELF (extremely low frequency), es decir similares a los que emite el cuerpo -de 1 a 40 hertzios- en estado normal y que según Oschman estarían relacionados con los mecanismo de reparación celular.

Y ahora es el momento de contestar a la pregunta que más arriba hacía acerca de la relación entre cambios en el estado electromagnético de la matrix nuclear, celular y extracelular y la enfermedad que podrian explicarse a través del concepto de tensegridad o mejor dicho de su pérdida.

Donald Ingber es un biólogo de Harvard que ha estudiado los sistemas de tensegridad de la células y tejidos que explicaría su elasticidad y resistencia a torsiones y golpes a esa capacidad de absorber energia sin resultar dañados. Para Ingber es el citoesqueleto celular el responsable de esa mezcla de compresión y tracción que resultan en la tensegridad de las células, tejidos, órganos y matriz extracelular.

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Estructura tensegritica de una célula (Fuente: aqui)

Por su interés dejo colgado aqui su articulo en pdf de tensegridad celular (en inglés)

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Aqui hay además una buena página española sobre el concepto de tensegridad.

Todo lo cual supondría que las terapias basadas en la manipulación vertebral (osteopatia) el Qi Jong e incluso el tai Chi tendrian su explicación cientifica razonada del por qué resultan tan saludables incluyendo claro está la mediterránea caminata y la meditación. La razón estaria en devolver a nuestro organismo la tensegridad perdida lo que es lo mismo que decir devolver a nuestro organismo la radiación electromagnética saludable que emite en condiciones de tensegridad y a través de dos puertas de entrada: el movimiento y la mente intencional.

Resulta curioso que todos estos hallazgos procedan de investigaciones aerospaciales de agencias como la rusa y la NASA, de no ser por los viajes espaciales ¿sabriamos algo de la tensegridad y de los efectos de la gravedad sobre las células? ¿cuantos desarrollos tecnológicos son ya operativos desde el punto de vista médico y aun no se han implantado por resultar demasiado caros?

¿O quizá porque son demasiado baratos?

Daré mi propia opinión-predicción sobre el asunto: cuando sean negocio se implantarán tanto si tienen o no tienen credibilidad cientifica.

Si no la tienen la comprarán.

Y si la tienen repartirán dividendos.