Los mentales: el E6 (XVII)


Infinitivo: Dudar

Herida emocional: Falta de referentes confiables

Emoción principal: Miedo

Rasgo de carácter: Desconfianza

Arcano: El enamorado, el Diablo

Sombra.-Fanatismo

Talento.- Prudencia, lealtad

Destino. Soledad

Mito: Pan

Descripción fenomenológica.-

Lo que caracteriza al eneatipo 6 es la falta de seguridad interna para manejarse en el mundo y su miedo a quedarse sin apoyos, solo. Esta desorientación interior por falta de referentes ,les lleva a crearse una estructura caracterológica formada por creencias, normas o un lugar dentro de una jerarquía que les haga sentir seguridad. El respaldo que busca el E6 lo consigue muchas veces ocupando una posición de sumisión, subordinación o fidelidad que en el mejor de los casos se transforma en lealtad uno de sus valores más destacados, en el caso contrario; la traición que procede de su cobardía, .

Su virtud más importante es la lealtad cuando pierde el miedo a confiar, una lealtad para siempre, todos tenemos amigos de ese tipo, esas amistades que nos vienen desde la infancia y que son duraderas y están presididas por una devoción leal.

El E6 a diferencia de los eneatipos emocionales que son más impulsivos, se paraliza mucho
ante las dudas constantes que pueblan su mente y le cuesta llegar a confiar en alguien. Su cabeza no para de analizar situaciones, considerar pros y contras antes de tomar decisiones, por eso su arcano principal es el enamorado que simboliza sus dudas entre una elección u otra. Debido a eso procrastinan tareas y aplazan resolver asuntos. De fondo está de nuevo el miedo a fallar y la sensación de no estar lo suficientemente seguro, y E6 lo que busca sobre todo es seguridad.

La confianza básica.-

La confianza básica es un concepto psicoanalítico que debemos a Eric Erickson y que equivale al concepto de Bowlby de apego seguro, algo que procede de nuestra “falta básica” (Michael Balint), es decir de nuestra insuficiencia ontológica que nos vincula a un adulto durante muchos años a fin de prosperar tanto física como mentalmente. “Somos en déficit” y es por eso que dependemos durante muchos años de nuestras figuras de referencia. Este concepto -de darse de una forma regular- constituye en nuestra estructura psíquica lo que entendemos como “omnipotencia oral”, o confianza básica, un resto de nuestra relación con nuestra madre que deja un sentimiento perpetuo de que las cosas irán bien y que cuando vayan mal se arreglarán. Se trata de una especie de optimismo ingenuo pero que es vital para levantar una buena resiliencia.

Cuando nuestros cuidadores son inconsistentes nos resulta imposible configurar esa confianza que es algo que se establece muy pronto (ya en el primer año) y que va cargándose de razones para desconfiar con el tiempo si los padres son incongruentes o negligentes. Aquí la crianza no está presidida por el rechazo como sucede en E4 sino porquen el niño carece de una figura de referencia sólida y consistente, el niño no sabe a qué atenerse, a quien acudir en caso de problemas o simplemente cuando hay discontinuidades en la crianza, algo que puede suceder por enfermedades de la madre o conflictos familiares graves. Si en E5 había un exceso de madre, aquí hablamos de una madre insuficiente.

Aunque suelen ser muy trabajadores, no consiguen a veces sacar adelante empresas o
proyectos propios, pero suelen ser buenos segundones. A menudo prefieren enfocarse en trabajar para los demás ya que necesitan consensuar antes de ponerse en marcha y hacer las cosas por sí mismos. Respetan mucho las jerarquías y son muy poco individualistas debido a que siempre buscan aprobación, sin embargo pueden tener una relación ambigua con la autoridad.

A veces se debaten entre someterse y rebelarse, complacer y confrontar, seguir o traicionar. Frecuentemente encontramos una actitud de desafío entre sus interacciones y a veces algunos optan por dar miedo en lugar de sentirlo y que debe verse como una estrategia de evitación de contacto íntimo. No hay que olvidar que aunque E6 desea las relaciones interpersonales son muy hipersensibles al rechazo, a la critica o a la rivalidad.

En su infancia han sentido el mundo como un lugar peligroso lleno de amenazas. Como sus
vecinos los cincos a menudo han tenido padres que han sobreprotegido al niño trasmitiéndoles la sensación de no ser capaces de sentirse a salvo en un mundo temible lejos de ellos. Ainsworth (1969) sostiene que de los seis meses a tres años no sólo se consolida el sistema de apego sino otros tres sistemas conductuales, entre ellos el sistema exploratorio, la búsqueda es un sistema (un modulo de adicción independiente) y que puede ser inhibido por el miedo y la desconfianza .

El niño puede conocer y explorar el entorno favorecido por la posibilidad de desplazamiento
autónomo pero necesita la sensación de seguridad, la proximidad de la madre, jugar mientras mantiene contacto visual con la madre es la antesala a jugar solo. Ambas, exploración y sensación de seguridad son imprescindibles para su desarrollo. En un proceso normal, el niño empieza a construir el concepto de “base segura” en relación a la madre sin que ésta le impida la exploración. En el niño E6 no se ha potenciado su independencia y muchas veces se le ha bloqueado la función de exploración y la curiosidad, lo cual ha derivado en adultos bastante poco creativos en general. E6 diferencia del E5 que si tiene la influencia artística del E4, el E6 es bastante más rígido.

En su relación con los otros buscan aliados. Cuando llegan a un grupo observan primero,
observan mucho antes expresarse o reaccionar. No actúan hasta que no conocen bien a cada
cual y saben de qué pie cojea cada uno. Les cuesta decir lo que de verdad piensa y definirse en público, son de ese tipo de personas que llamamos equidistantes. Esto les ayuda a no comprometerse, evitando la confrontación y el rechazo. El miedo a ser abandonados o rechazados condiciona su relación con los demás estableciendo patrones de sumisión con tal de no dar un paso en falso y quedarse sin apoyos. Sin embargo, parte de su sombra es la manera secreta en que desprecian esas relaciones y la crítica interna que esconde su humilde actitud a veces, es por eso que los grandes traidores son los anteriormente subordinados.

Junto con el E1 el E6 sufre de mucha ansiedad en forma de preocupación excesiva por el
futuro. Siempre hipervigilante, tiende a ser catastrófico, hipocondriaco y pesimista. Son los más desconfiados y suspicaces del eneagrama y a menudo buscan significados ocultos a todo lo que acontece. Y lo suelen encontrar pues el miedo es la emoción matriz de todas las demás y se contagia con la celeridad de un virus.

Es entonces cuando E6 puede meterse en un buen lío, pues pueden abrazar causas estúpidas o sectarias, ideologías o creencias irracionales, pueden hacerse nacionalistas, activistas a las ordenes de algún gurú político o curador, o derivar en algún tipo de conspiranoia, siempre y cuando haya un grupo paranoide que la legitime. Efectivamente E6 es un buen seguidor de causas periféricas de este tipo pues el miedo puede suavizarse si uno identifica un enemigo, es por eso que la paranoidización en grupo es una salida frecuente en este tipo de personas. Hoy las redes sociales con grandes plataformas destinadas a la desinformación captan a una gran cantidad de timoratos que parecen valientes siempre y cuando haya alguien a quien seguir o imitar. La ventaja de esta paranoidización es que uno se encuentra protegido por un grupo de personas que piensan aparentemente lo mismo y además ofrecen explicaciones a cuestiones complejas que no admiten explicaciones simples pero que son fáciles de comprender y donde el miedo asoma el hocico en forma de hostilidad a un otro poderoso siempre malvado.

Pues creer en algo verdadero no tiene mérito pero creer en mentiras es la mejor demostración de lealtad que puede hacerse.

Dicen que el diablo está en los detalles y es cierto que cuando el enamorado ya ha decidido ha de enfrentarse todavía a la siguiente prueba, pues ¿tiene alguna seguridad de que no se equivocó al elegir? El diablo es en realidad una prueba proyectiva, más que eso representa a la proyección en si misma, el fanatismo, el dogmatismo, el sectarismo: el individuo ha de inventar o seguir una creencia marginal, tan marginal como él mismo o bien darle otra interpretación a ese arcano: el malvado siempre está afuera..Para Jung es la libido en su potencia primigenia, la energía primitiva del inconsciente que no está suficientemente domesticada e informe.

Dar forma a esa potencialidad es la tarea de E6 para lo cual cuenta con algunas ayudas;

Cuando el E6 se va al E9 muestra su actitud más conciliadora sin caer en la inercia de dejarse
llevar por opiniones ajenas. Sin embargo es cuando está cerca del E3 donde se muestra más
dependiente de la valoración de los demás, la vanidad y la ambición del E3 es veneno mental para E6. Al E6 se viene muy bien la protección y capacidad de decisión del E8 pero no el pesimismo y la negatividad del E4.

E5 es también de mucha ayuda para E6, alguien que puede domesticar esa sexualidad de E6, por la misma razón la protección, el dominio y el sentido de la justicia de E8 puede ser para E6 providencial.

Un pensamiento en “Los mentales: el E6 (XVII)

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