Eneagrama: prejuicios y fractales (V)


El eneagrama es un mapa y una teoría sobre la normalidad

Preguntaba mi interlocutor en mi anterior post ¿cómo pueden coexistir rasgos tan opuestas en una persona?. Y le contesto:

Porque nuestro pensamiento es dicotómico y tendemos a negar la evidencia de que ambos hábitos viajan en el mismo pack. Ying y yang dicen los chinos. Ser rebelde y conformista es la cara y cruz de un mismo habito de conducta, por tanto solo es contradictorio en términos de pensamiento dicotómico o categorial.

Más abajo volveré sobre este tema, pero ahora me gustaría abordar algunos prejuicios que me parece haber detectado entre aquellos interesados en el estudio del eneagrama.

  • Los eneatipos no son rasgos de carácter ni endofenotipos al estilo de los que estudia la psicobiología (Big five por ejemplo).
  • Son rasgos exclusivamente psicológicos, los que usamos las personas corrientes en nuestras relaciones con los demás y representan hábitos, talentos, actitudes y estrategias (conductas). Cada hábito implica una estrategia para seguir viviendo bajo el mismo patrón.
  • No implican psicopatología: el lector de esta serie no encontrará jerga psiquiátrica. Los términos egocentrismo, narcisismo, obsesivo-compulsivo. trastorno de personalidad, histrionismo, paranoia, esquizoidia, etc están prohibidos para mí y también están prohibidos si usted apela a ellos. Dicho de otro modo: los eneatipos no prejuzgan psicopatología.
  • De hecho una de las criticas esenciales que hice al modelo de Ichazo-Naranjo fue precisamente esa, algunos rótulos parecen señalar hacia lo patológico: hablar del autismo del E5 o del histrionismo del E2 no favorecen la introspección.
  • Los desequilibrios psicológicos (trastornos) que pueden padecer algunas personas no tienen nada que ver con el eneatipo, se solapan con él.
  • El eneatipo debe considerarse siempre un patrón cognitivo, algo así como un filtro, nuestro filtro preferido o patrón para rotular la realidad.
  • El eneatipo no es innato, empieza a formarse en la primera infancia, después de la emergencia del Yo, antes de eso no puede existir eneatipo pero sí endofenotipos que en cualquier caso son constructos psicobiológicos.
  • No hay eneatipos mejores que otros y cualquiera de ellos pueden dar lugar a psicopatología. Así un TOC puede estar solapado con cualquier patrón del eneagrama. La psicopatología señala hacia otro lugar del psíquismo y quizá también a una rigidez en el movimiento de la rueda pero no tiene nada que ver con el eneatipo..
  • El eneatipo puede cambiar con la edad o las circunstancias, pues se trata siempre de una rueda de transformación. De hecho cada eneatipo está relacionado con flechas con otros dos y no olvidemos a sus alas
  • El eneatipo contiene hábitos del Yo pero también contiene pistas sobre el proceso de individuación, es decir la fusión del Yo con el Ser.
  • Existen eneatipos equilibrados y eneatipos desequilibrados, pero es precisamente esta técnica la mejor para mejorar nuestras disposiciones interpersonales y auto-transformarse. La psicoterapia es otra cosa.
  • No existen dos individuos iguales en el mismo eneatipo por la misma razón que cada instrumento musical tiene distinto timbre aun dando la misma nota.

Pero hay otras razones para entender porqué mi tertuliano por correo se sorprende de esos cambios que solo sintácticamente parecen un oximoron. Y me refiero al concepto de fractalidad.

Los eneatipos son fractales.-

¿Qué significa eso? ¿Qué es un fractal?

Usualmente un fractal es una figura geométrica que excede su espacio topológico. Pero puede también considerarse en los números o en los conceptos sí mantienen la auto-similitud en distintas escalas. Así sucede por ejemplo con las notas musicales (la misma nota con distinta frecuencia suena igual aunque en otra octava) y también con los números que tienen efectivamente una dimensión cuantitativa si están señalando cantidades o magnitudes, pero ya hemos visto que los números tienen también una dimensión cualitativa a la que llamamos raíz digital, así el 1 por ejemplo se prolonga en el 10, 19, 28, 37, etc, pues estos digitos sumados vuelven al 1. Aquí hay una figura que ilumina esta cuestión.

Como podemos observar, a cada eneatipo le corresponden de modo infinito una sucesión de números que remiten al original solo que están en distinto plano de definición o en distinta escala. Así podemos ver en la figura que el eneatipo 4 tiene fractales que se inician en el 13, 22 , 31, 40, etc. La fractalidad de los eneatipos es una maravillosa idea que viene a ampliar nuestro modo de mirar -casi siempre estático- a un concepto con múltiples dimensiones y que viene además a añadirse al concepto opuesto en aquella idea de Jung de la coincidencia de los opuestos que es -de alguna forma- el destino final del proceso de individuación..

Así por ejemplo. la avaricia que se le atribuye al E5 puede ser considerada de varias maneras: una avaricia literal, una especie de tacañería por el dinero, algo que nos hace pensar en la usura, pero también podemos pensarla desde su opuesto a través de la generosidad o bien a través de una metáfora: un individuo E5 puede ser avaricioso en lo intelectual, en lo afectivo o en lo sexual, pero no en lo económico. Por último – si está equilibrado psicológicamente- puede no ser avaricioso de ninguna forma.

Es por eso que basar las descripciones en un vicio capital me parece un error porque nos condiciona a ver los eneatipos de una forma prejuiciosa y además porque estamos construyendo una teoría de la normalidad y no del vicio, del pecado o de la patología mental.

De manera que lo que identifica un eneatipo no es el pecado capital que le acompaña y que puede ser muy difuso en su definición sino en el verbo. En este caso el E5 es una persona que valora sobre todo la libertad y la autonomía, sobre todo la mental, o intelectual. Pensar de manera libre sobre cualquier otra opción.

Pues el E5 forma parte de una triada (5, 6, 7) que constituyen los eneatipos mentales. El 2, 3, 4 son la triada de los emocionales mientras que la triada 8, 9 y 1 forman la de los instintivos. Ya veremos más adelante cómo estas triadas conforman diferentes patrones de entender el mundo, los afectos, y las conductas.

Estas triadas las podemos encontrar también en el horóscopo con 12 signos que se subdividen en signos de Aire (Geminis, Libra, Acuario) Tierra (Tauro, Virgo, Capricornio), Fuego (Aries, Leo, Sagitario), Agua (Cancer, Escorpio, Piscis) Obsérvese como aparecen también triadas. Cuatro grupos de triadas.

¿Por qué triadas?

Preguntemos al Tao Te king

El Tao engendra a la Unidad,

La Unidad engendra a la Dualidad,

La Dualidad engendra a la Tríada.

La Tríada engendra a los Diez Mil seres.

Los Diez Mil seres llevan el Yin en sus espaldas y el Yang en sus frentes,

Y la armonía de su Chi depende del equilibrio entre estas dos fuerzas”.

Tao Te King, cp. XLII.

Lo interesante es entender de que los hábitos de las triadas son formas parecidas de entender el mundo pero muy distintas a las otras triadas. Por ejemplo en el amor, para algunos (triada emocional) es un forma de vinculo, para otros (E6) una forma de obtener seguridad, para otros (E3) autoafirmación, para otros (E8) es sexo y dominio, mientras que para (E7) es placer y disfrute, para E1 una forma de cumplir un deber, para otros una muestra de armonía o dependencia (E9) mientras que para el E4 es una forma de curiosidad que confrontar con nuestra necesidad de ser únicos.

Además cada eneatipo tiene subtipos, que suelen ser tres y corresponden a nuestros instintos: el sexual, el de conservación y el social que introducen novedades en la definición estática de un eneatipo. Por ejemplo en el eneatipo 6 cada subtipo se especializa de una forma para eludir el miedo. En el subtipo conservador es donde podemos observar más claramente su aspecto fóbico, sus temores y como el aislamiento o la evitación social son sus estrategias preferidas. El hikikomori sería su versión extrema pero en el subtipo sexual aparece una fenomenología bien distinta, aquí no se utiliza la evitación sino el desafío. Dar miedo es una forma de enfrentar el miedo tanto es así que el E6 sexual no parece que sea un E6. El eneatipo social es una mezcla de ambos y es seguramenete el subtipo más adaptado de los E6. Sucede porque a cada vuelta de tuerca el subtipo va alejándose mas y más del cascarón del Ego hasta alcanzar quizá la adaptación completa, su parte más luminosa.

También el Tarot -a través de sus arcanos mayores- tiene una estructura fractal y en el próximo capitulo abordaré el Tarot desde el punto de vista jungiano.

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