La hipersensibilidad y sus itinerarios


Si hay una palabra común que pueda describir a los sujetos hipersensibles esta sería “intensidad”. Intensidad perceptiva y sensorial. Una característica bastante frecuente en la población general y que llega al 20% de ella según su descriptora Eloine Aron.

La sensibilidad en el procesamiento sensorial es un rasgo del temperamento y que nos viene de serie. Es altamente heredable, de modo que no es raro que un niño altamente sensible (en adelante PAS) tenga al menos uno de sus progenitores con la misma característica.

La sensibilidad es un parámetro que discurre en un “continuum”, de modo que podemos hablar de personas sensibles y personas con poca sensibilidad. El trabajo de Aron está relacionado con los casos extremos es decir con las personas altamente sensibles (PAS)

En realidad este rasgo ya había sido descrito por Jung y es de aplicación en su caracterología, recordemos que para Jung había cuatro pilares en nuestra personalidad: pensamiento, sentimiento (racionales), intuición y sensación (irracionales). Y que a la vez cada uno de estos items podía ser modificado por la introversión y la extroversión de tal manera que una persona con predominio de pensamiento introvertido puede a su vez presentar una intuición extravertida, dando lugar a configuraciones muy complejas que Jung resumió en un test que puedes encontrar aquí si quieres autoadministrartelo  para conocer tu patrón caracterológico.

En este sentido sensación sería una característica que representa el método por el cual una persona percibe la información. La sensación significa que una persona cree principalmente en la información que él o ella recibe directamente del mundo externo a través de los canales sensoriales que son vista, tacto, gusto, olfato, oído pero también – y tal como supone la medicina tradicional china- la interocepción y el pensamiento.

Una persona sensible seria aquella que puntúa alto en la dimensión “Sensación” del test de Briggs-Myers.

Las personas sensibles y altamente sensibles se caracterizan por tener unos órganos de los sentidos que perciben alrededor de un 10% más que el resto de personas y es un rasgo que ya podemos observar en la infancia: son niños que perciben y se asustan con los ruidos fuertes, con la luz (parece que tuvieran fotofobia), con los olores y las texturas de los alimentos o de los juguetes, de las sabanas o las alfombras. No toleran los gritos ni las peleas ni la alta expresión emocional (EE). Son niños que suelen describirse como muy observadores o curiosos y que perciben hasta los pequeños detalles de las formas, dibujos o sonidos, pequeños detalles que pasan incluso desapercibidos para sus progenitores. Captan melodías y cantan con facilidad, recuerdan donde están las cosas y pueden dejar estupefactos a padres y cuidadores por detalles que recuerdan a muy temprana edad como por ejemplo donde se encuentra un objeto extraviado por su padre.

Saben qué objetos pertenecen a su padre, a su abuelo o a cualquier otro miembro de la familia y por supuesto saben como el resto de los niños lo que les pertenece.

Son personas que disfrutan con el movimiento y las sensaciones físicas, el deporte es uno de los refugios de los sensibles, pero también el baile, el juego intenso y los baños de mar.

Destinos de la hipersensibilidad.-

La alta sensibilidad puede derivar en múltiples itinerarios por su vecindad con otras condiciones de la personalidad a medida que el niño se va desarrollando. Uno de los vecinos de la alta sensibilidad es la empatía.

Una empatía que ya podemos observar en la primera infancia: se trata de niños orientados hacia la ayuda, que procesan las necesidades de los demás y que caen pronto en la cuenta de “a quién le falta algo”.

La empatía y la hiperempatía es una de las características asociadas mas comúnmente a la alta sensibilidad. Es la capacidad de ponerse en el lugar del otro, pero también ofrece un lado oscuro como comenté en este post. Son personas que parecen adivinar los pensamientos e intenciones de los demás pero también tienen un alto mimetismo con los otros significativos y suelen identificarse con frecuencia con personas de su entorno y personajes míticos o épicos. En un viejo post donde analicé la personalidad de Siri Huvsted vienen descritas las peripecias de esta persona en su libro “La mujer temblorosa”. Lo que interesa en estos momentos de esta persona que evidentemente presentaba un PAS desde muy niña son sus antecedentes :

Se trata de una paciente con antecedentes de múltiples afecciones curiosas: la primera es una migraña crónica que sufre casi a diario y a veces ya al levantarse de la cama, digamos que convive ya ahora (a sus 50 años) con ese dolor que fue en su juventud mortificador, tanto que se hizo explorar por más de un neurólogo e incluso llegó a ingresar en un Hospital para un examen más profundo que no reveló (como es natural) nada anormal pues la jaqueca se caracteriza -como muchas de las enfermedades que conocemos los psiquiatras por su invisibilidad- por la falta de pruebas objetivas o lesionales a las que referirla. El caso es que la migraña de Siri no es ninguna broma e incluso poseía auras en forma de alucinaciones visuales liliputienses que anticipaban un próximo ataque. Además tenía accesos de parestesias, una extraña sensación de electricidad que le recorre el cuerpo y que para Siri son temblores en versión reducida y que a veces también le suceden durante su exposición en público.

Más que eso, a veces -más adelante declara- haber tenido alucinaciones auditivas, igual que sus dos hermanas, haber tenido cenestopatías, es decir la sensación de ser lanzada contra una pared o de ser abducida por una fuerza sobrenatural y mantener conversaciones con su doplenhanger, su doble benévolo.

Como podemos observar Siri padecía lo que Baumeister ha llamado “ego deplection” es decir una especie de agotamiento sensorial que se manifiesta con síntomas conversivos (histéricos), y bloqueos emocionales; la jaqueca o migraña que es un síntoma característico y algunos síntomas cercanos a la experiencia de intrusión que encontramos en los esquizofrénicos, también son relevantes las alucinaciones auditivas que nos recuerdan a la esquizofrenia sin serlo. Hoy sabemos gracias a Jim Van Os que las alucinaciones auditivas son muy frecuentes en la población general y han dejado ya de ser patognomónicas de la esquizofrenia.

Es lógico que una persona que “siente y percibe demasiado” termine en un estado de agotamiento del Yo. La alta sensibilidad puede ser un don pero también una fatalidad.

Es un don para los artistas, y hay que diferenciar aquí entre los artistas plásticos, los músicos y los escritores. Hay ciertas diferencias entre ellos aunque la creatividad les una a todos. No es lo mismo pintar cuadros que escribir poemas o componer sinfonías mucho más ligadas al mundo interior, a la intuición y al sentimiento. Unos están mas cerca del mundo interno y otros más cerca del mundo sensorial. Aquí juega su papel la intuición extro e introvertida. Pero lo que caracteriza a un PAS es que la música le estremece, igual que un película de miedo o la contemplación de una obra de arte, no es una cuestión de gustar o no gustar, es una condición cuantitativa. Es por eso que a menudo son tildados de exagerados, entusiastas, infantiles, excéntricos o histéricos. Es por eso que la alta sensibilidad deriva bien en producción activa de una u otra clase y también explica -a través de la teoría de la ego-deplection– la patología psicosomática y las patologías mentales derivadas del agotamiento sensorial.

Otra de las condiciones asociadas y vecinas de la PAS es el TDH. Con esta afección comparte un síntoma característico: la distraibilidad. Una persona sometida a esa tormenta sensorial y/o perceptiva puede aparecer como ensimismado, con un parloteo mental constante, tendencia a la ensoñación y a parecer distraído y poco interesado en su medio social o ambiental. Al tiempo que puede presentar impulsividad en otras áreas de su vida.

Los trastornos de identidad son frecuentes en estas personas, reciben tantas impresiones sensoriales y tienen tantos intereses merced a su curiosidad que no terminan de forjar una identidad propia desgajada del común. Conocí un caso de una persona afecta de PAS -cuando este diagnostico no era aun conocido- que anduvo toda su adolescencia dudando de cual era su letra, su verdadera letra pues acababa siempre “copiando” la de sus compañeros. hasta que se decidió por una definitiva pasaron muchos años y nunca quedó satisfecho con ella. Esta duda también se presentó cuando tuvo que elegir estudios pues todo le interesaba, tanto las ciencias como las letras, los deportes y el arte. No fue fácil para él decantarse por una elección concreta aunque nunca se desprendió de otros intereses.

La búsqueda de la soledad o el aislamiento social es otra de las posibilidades de defenderse de esa intrusión constante de estímulos extra o intracorpóreos. El gusto por la soledad es muy frecuente en adultos PAS, del mismo modo que la timidez o la fobia social lo son entre los adolescentes PAS, así como la sensación de ser un “bicho raro”.

Otro destino de ciertos individuos PAS es la elección del control como mecanismo de filtraje de los estímulos externos a fin de evitar el bloqueo y el estrés. Entonces hablamos de “perfeccionismo” y el diagnóstico de TOC nos viene a la cabeza, sin embargo hay muchas diferencias entre ambos tal y como se puede ver aquí.

En el plano sexual podríamos decir que a ambos sexos les gusta mucho el sexo como experiencia física que es, pero tiene un problema para los hombres: la disfunción sexual (eyaculación precoz) mientras que las mujeres sensibles son de “orgasmo fácil”.

En conclusión la hipersensibilidad no es una enfermedad sino un rasgo temperamental desde la cual el individuo va a ir desplegando una serie de mecanismos de defensa para evitar el agotamiento así como ciertos rasgos que va a consolidar con el tiempo dependiendo de su “elección” y la construcción de su personalidad.

Y sin duda explica el modelo de sobredeterminación que los sistemas complejos despliegan a partir de una única causa o dimensión.

Si el lector ha llegado hasta aquí y está preguntándose si su hijo o hija serán PAS pueden visitar esta pagina donde Eva Perea da algunos consejos para la educación de estos niños y no cometer demasiados errores.

Asociación de personas con alta sensibilidad

Niños con alta sensibilidad

Si quieres saber si eres PAS puedes hacer este test

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