Argumentos y transformaciones


El capitán Joseph Blocker recibe una orden de su coronel Abraham Biggs, una misión: ha de transportar a un jefe indio enfermo de cáncer a su tierra natal, se trata de que muera allí y llevar a su familia con él para que repose para siempre en Montana.

El capitán es un hombre herido por las circunstancias de la guerra con los indios, ha presenciado y participado de demasiadas atrocidades para sentirse vivo. Es un hombre quemado con ese aplanamiento del afecto que presentan los que padecen un trastorno de estrés postraumático. Ha perdido hombres y amigos y sobre todo, la fe en lo humano en esa guerra sin fin contra todas las tribus del oeste y en un primer momento se niega a obedecer pues el jefe Yellow Hawk es en realidad un enemigo personal al que acusa de haber asesinado cruelmente a muchos de sus hombres.

El coronel Biggs no admite discusión, se trata de una orden que procede del mismo presidente Harrison. Se trata de publicitar ese retorno y sacar fotos para la prensa, se trata en cualquier caso de una maniobra de marketing político. La misión ha de llevarse a cabo y el capitán Blocker por su conocimiento del idioma indio y la geografía es el único capaz de llevar a cabo la misión. El coronel le ofrece la licencia al terminar su misión y una pensión a la que Blocker no puede renunciar.

El capitán acepta al fin el encargo pero sigue lleno de odio contra Yellow Hawk al que en un primer momento llevará encadenado adentrándose en esa naturaleza agreste, hostil e imprevisible -la tierra sin frontera- que hará que ese camino se llene de aventuras y de nuevas perdidas de soldados.

Y así entramos en la segunda fase de la película: las aventuras y peligros propiamente dichos que son el aspecto comercial, de entretenimiento propiamente dicho como suele suceder en todas esas películas que calificamos como de aventuras pero que al decir de Jordi Balló contienen también un mensaje moral.

El western es uno de los mejores géneros para articular los mitos arcaicos con la realidad actual. El mito original de toda esta serie de películas es “Jason y los argonautas”, el argumento matriz de todas las películas de aventuras, cuyos argumentos arcaicos desgranaré más tarde.

Y lo es por varias razones:

1.- Una tierra sin fronteras -el lejano oeste- que representa la Naturaleza en su estado primordial, con sus peligros, sus fenómenos naturales omnipresentes, el exotismo de lo inexplorado, la enormidad inhóspita de la tierra,  y la presencia continua de indios que objetivan el riesgo que corren los aventureros.

2.-El encargo o misión, usualmente se trata como en Jason de un objeto con mucho valor o que conferirá a su portador de poderes especiales.

3.- El protagonista es lo más cercano a un psicópata, un ser solitario, de vuelta de todo, traumatizado o cínico, un ser antisocial o alcoholizado como el Tom Cruise de “El ultimo samurai

4.-El camino lleno de peligros y de aventuras.

4.- La conquista del objeto propiamente dicho, el objeto puede carecer de valor en sí mismo o ser él mismo un mito como el Santo Grial o simplemente no existir como El Dorado (Aguirre y la cólera de Dios).

5.- El retorno a casa y el premio que aguarda al héroe. Un premio que aveces es moral: la redención espiritual del héroe.

Algunas películas o narraciones recurren a todo el despliegue argumental pero no es siempre necesario, así a veces el énfasis se pone sobre todo en la peripecia, en el viaje propiamente dicho, las aventuras, los encuentros con personajes benefactores y malévolos. Otras veces no hay encargo y el viaje es solo el pretexto de aquel que quiere huir (Easy rider), escapar del hogar, un tema que llamaremos oikofobia y que está al orden del día entre los de mi generación.

Otras veces es el regreso propiamente dicho el motivo esencial de la narración, su argumento primordial es la Odisea y Ulises su protagonista principal. John Wayne en “Centauros del desierto” representa este mito del retorno al hogar ampliamente documentado en muchas películas y narraciones, sin embargo no todo es volver pues Ulises al llegar a Itaca ha de poner orden entre sus enemigos, del mismo modo John Wayne ha de acometer una nueva tarea al tener que buscar a su sobrina raptada por los comanches. Una vuelta es un nuevo comienzo.

La misión del capitán Blocker es llevar a un indio al que odia a Montana pero ese periplo está lleno de sorpresas y peligros. Naturalmente hay siempre una mujer -Rosalie-  como antes fueron Medea o Ariadna, que ha sufrido una perdida devastadora en su marido y sus hijos a cargo de salvajes desalmados. Rosalie es rescatada por el capitán Blocker y hará el resto del camino con el grupo. De todos modos no tiene nada mejor que hacer. Rosalie está sola tanto como el capitán Blocker y de hecho será ella quien le reconcilie de nuevo con la vida, a través del cuidado y no por el sexo.

Poco a poco Blocker y el jefe indio van tomando conciencia de su lugar en el mundo, un lugar que ahora les convoca a seguir juntos e intentar sobrevivir en medio de esa naturaleza inhóspita que parece acechar por todas partes: desertores, tramperos, tribus indias de merodeadores, etc . El peligro es constante y la amistad va creciendo entre ellos a la vez que se van perdiendo vidas en el camino. Lo importante es contemplar la metamorfosis que sufre este traumatizado Block, metamorfosis espiritual como le sucedió al teniente Dunbar de “Bailando con lobos”, una metamorfosis que sucede precisamente a través de sus antagonistas.

Esa metamorfosis espiritual sucede también en caminos más prosaicos como el camino de Santiago son muchos los testimonios que han descrito profundos cambios individuales y psíquicos siguiendo ese trayecto donde de lo que se trata no es tanto de llegar a Santiago para abrazar al apóstol sino en el viaje en sí mismo y sus hallazgos y transformaciones, también de los sacrificios y las heridas. El viaje en cualquier caso es una metáfora de la huida pero también de la transformación.

Al final el capitán y sus escasas fuerzas llegan a Montana que les espera con todo su esplendor. la naturaleza cambia a medida que se van acercando a ella dejándonos paisajes que parece que embriagan a los viajeros como contemplamos en “El hombre que susurraba a los caballos” donde Robert Redford redime a una madre, una hija y un caballo traumatizados por un accidente.

Pero al llegar a Montana y sepultar al viejo jefe indio les espera otra hazaña, pues la tierra que otrora perteneciera a los indios pertenece ahora ahora a granjeros sin escrúpulos, nuevos propietarios que amenazan al grupo si no se van rápidamente de “aquella propiedad”. Block tiene solo dos opciones, pero una de ellas es inviable para su recién encontrada dignidad. El viejo indio descansará allí donde pertenece aunque sea matando  todos sus oponentes. Rosalie le ayudará en esa tarea donde terminan por caer muertos el resto de su grupo: solo se salva una pequeña india de unos 10 años. ¿A quién pertenece Montana, a los colonos o a los indios?

En la siguiente escena el capitán Block ya licenciado aparece vestido de civil en una estación de tren donde se despide de Rosalie y de la niña, pero al final…..

Los mitos no siempre acaban bien según nuestro criterio moralista de acabar bien, otros terminan de manera negativa para nuestros deseos. El héroe que busca asentar la cabeza y que parece encontrar al fin un lugar donde pertenecer puede ser en ultima instancia frustrado por las contingencias, y si quieres saber como termina la película, lo mejor es que la veas.

No te arrepentirás.