Las tres caras de Eva


eva

Recientemente he vuelto a visionar la película de 1957  “Las tres caras de Eva” debido a que necesitaba documentarme sobre “personalidad múltiple” en relación con mi curso-seminario sobre “La traumática historia del trauma”.

La película es antigua y probablemente fue censurada en algunos elementos pero está basada en un libro de los psiquiatras Thigpen y Cleckey que son dos popes de la especialidad y que al parecer intervinieron en el guión de la película.

En síntesis la historia de Eva White es la siguiente: se trata de un ama de casa bastante aburrida habitante de la America profunda casada con el Sr White un trabajador con pocas entendederas para comprender lo que le iba a suceder a su esposa y que según todas las fuentes fue un caso real.

El caso es que el Sr y la Sra White viven una existencia más o menos normal como millones de personas en USA y tienen estrecheces económicas (como millones de trabajadores). Ella se ocupa de su marido y de una hija pequeña y como la mayor parte de amas de casa vive una existencia lánguida pero segura.

Pero un dia Eva comienza una conducta impropia y sin decirle nada a su marido emprende un viaje a otro lugar con el fin de visitar a su hermana. El Sr White se extraña mucho por esta conducta pero a los pocos días va a su reencuentro para traerla de vuelta a casa. Este fue su primer episodio disociativo si bien no despertó demasiadas sospechas, al fin y al cabo visitar a una hermana es bastante razonable, si bien es cierto que lo hizo sin avisar.

El segundo episodio raro fue una serie de compras de ropa que Eva llevó a cabo en unos almacenes de la ciudad y que dejó a deber al tendero. El pretexto que dio es que estaba invitada a una recepción en Hollywood y quería renovar todo su vestuario gastando una buena suma de dinero. Naturalmente cuando el marido comprobó la factura puso el grito en el cielo y la obligó a devolver toda la ropa, pero lo más sorprendente es que Eva negó haber realizado esa compra y cuando se le confrontó con su conducta a partir de testimonios de los tenderos tuvo que admitir que había sido ella quien llevó a cabo la compra, si bien no recordaba nada.

Pero la cosa se puso mucho más fea el día en que el Sr White sorprendió a su esposa tratando de agredir gravemente a su hija pequeña. Fue en este momento cuando se desborda la situación y comienza su carrera de médicos, psiquiatras, ingresos y tratamientos.

Naturalmente los médicos sugieren al matrimonio que se separe temporalmente y que sobre todo pongan a salvo a la niña que va de esta manera a vivir con unos tíos. Nadie se fía para dejarla a su cargo y tampoco nadie se fía para darle el alta. Los psiquiatras no han llegado todavía a un diagnóstico de seguridad.

Poco a poso y a través de la hipnosis se van aclarando las cosas. Al parecer existe una Eva White que es el ama de casa buena, dócil y sumisa y también la Eva Black que es todo lo contrario: una especie de Lilith, malvada, rencorosa, perversa y asesina que trata de hacerse con la personalidad de Eva White a la que critica y desprecia.

Existe una lucha continua entre ambos personajes que se relevan en la voluntad de Eva pero los médicos se ven incapaces de resolver esta dualidad, hasta que al fin aparece una tercera personalidad -Jane- que es una síntesis de ambas. De ahí el titulo de las tres caras de Eva.

El tratamiento -que estuvo siempre presidido por la hipnosis- consistió en activar las dos personalidades a la vez. Eva entró en trance y despertó con una tercera personalidad: la de Jane, la personalidad madura, audaz, interesante y compasiva. Ésta era consciente de sus dos otras personalidades. Parecía combinar las facetas positivas de las dos Evas sin sus debilidades. Los médicos reforzaron a esta última personalidad por ser la que mejor captaba la compleja dinámica de las tres personalidades, así que después de 14 meses, Eva pudo dejar la terapia sin embargo no pudo recuperar la relación con su marido aunque pudo recuperar su vida amorosa con otra pareja.

La personalidad múltiple.-

La personalidad múltiple o personalidad disociativa es un trastorno descrito ya en el siglo XVIII y su desarrollo y conceptualización vinieron presididos por el uso médico y no médico de la hipnosis . Es imposible hablar de personalidad múltiple sin hablar de la hipnosis, ambos conceptos coevolucionaron. Aqui hay un post sobre la historia de este concepto. De ahi que hoy pensemos que se trata de un artefacto de la técnica o bien una creencia compartida por buena parte de la población que es una buena estrategia para eludir la responsabilidad de sus actos volitivos y conscientes. En este sentido es bueno recordar que las “fugas disociativas” que fueron muy frecuentes en el siglo XIX, hoy son una rareza desde que el vagabundeo ha dejado de ser ilegal.

Personalmente no he visto nunca ningún caso de personalidad múltiple y sin embargo este diagnóstico estuvo presente en los manuales de Psiquiatria hasta la edición del DSM-V en que fue retirado y sustituido por el diágnostico de “Trastorno disociativo múltiple”, que no implica la creencia en la existencia de dos personalidades distintas sino que la disociación afecta a cualquier área del psiquismo alternadamente, ahora la conducta, ahora la memoria, ahora la cognición

La personalidad múltiple es un diagnóstico muy literario y en cierta forma poético, tal y como aparece en la pelicula y el lbro sobre Eva: implica la coexistencia de dos personalidades usualmente distintas, -una sería la antítesis de la otra- y la existencia de la una sería además ignorada por la otra, si bien en el caso de Eva Black si existe un conocimiento de Eva White pero no al contrario.

Sea como fuere es interesante saber que después de esta pelicula se asistió a un aluvión de casos de “personalidad múltiple”, algo asi como una epidemia. Aun hoy si leemos algun paper americano observaremos que el diagnóstico sigue empleándose en ciertos entornos, algunos de ellos muy serios. En Europa tal diagnóstico es poco frecuente y es poco usual que podamos leer algun caso con tal diagnóstico.

Los diagnósticos psiquiátricos tal y como he dicho muchas veces en este blog siguen patrones culturales, existe una patoplastia del sintoma psiquiátrico que ha de legitimarse no sólo en la clinica sino tambien por las creencias compartidas por la población general. Un ejemplo de ellos es la anorexia mental, el trastorno bipolar (a partir de la publicidad del film Mr Jones) o más recientemente del sindrome de Asperger. Se trata de diagnósticos socialmente aceptables, mucho más que el término “esquizofrenia” o “paranoia” que siguen cayendo bajo el manto del estigma.

La publicitación de un trastorno psiquiátrico a través del cine, la televisión o los medios de comunicación predicen un aluvión de casos. Tal y como está sucediendo hoy con el TDH o los autismos de alto rendimiento. Y diágnosticos compasivos.

Lo que si es cierto es que el término disociación tiene correlatos clinicos: muchas conductas comúnmente desorganizadas o apragmáticas son catalogadas como psicóticas cuando en realidad son conductas conocidas como “automatismo mental” desde la época de Janet. Lo que no es posible es que existan dos personas diferentes conviviendo en un único cuerpo y que se desonozcan entre sí, si bien todos estamos de acuerdo en que en cada uno de nosotros hay “obervadores escondidos” siguiendo a Hillgard que hacen que unas veces aparezcamos como agresivos y otras veces como complacientes, unas veces como cooperadores y otras -sobre todo cuando estamos enfadados- como competidores, unas veces somos tramposos y otras veces somos honestos, unas veces lujuriosos y otras veces castos, unas veces desesperanzados y otras esperanzados.

Nuestro cerebro es dual y pocas veces caemos en la cuenta de que para tener esperanza hay que haber vivenciado la desesperanza, que ambas van en el mismo paquete, que no es posible blanquear la una negando a la otra parte, y que ambas tendencias son nuestro Yo, forman parte de nuestra identidad. En este sentido todos nosotros somos una síntesis constante entre lo que rechazanos de nosotros mismos (nuestra Sombra) y lo que mostramos a los demás. La diferencia es que todos nosotros sabemos que las dos partes forman parte de esa unidad que llamamos Yo.

Por otra parte la transformación de algo en su opuesto –la enantiodromia- es un mecanismo bien descrito por la psiquiatria clásica y también por los neurocirujanos cuando trataban la epilepsia, seccionando el cuerpo calloso. (Aqui hay una historia de los tratamientos quirúrgicos de la epilepsia).

Lo que caracteriza pues a la personalidad múltiple no es la dualidad en sí misma sino “la posesión” que una personalidad hace de la otra, una compartimentalización radical. Una disociación extrema que solo afecta a la personalidad pero a ninguna otra área es bastante sospechosa de hallarse en contacto con la simulación. En los psicópatas por ejemplo se ha descrito esta dualidad, si bien en estos casos el paciente conoce bien ambas pecualiridades de su personalidad: no existe una disociación extrema donde una personalidad desconoce a la otra, más bien en estos casos lo que sucede es que “la mano izquierda sabe lo que hace la mano derecha” solo que no puede evitarlo.

Una de las razones que explicarian el caso de Eva White (no olvidemos que es un caso real), es lo que ha venido en llamarse la “excelencia disociativa”: algunas personas son capaces de inducirse estados disociativos a voluntad. Y por la misma razón son muy hipnotizables y entran en trance con facilidad hasta el punto de que pueden hacerlo espontáneamente.

Todo parece indicar que Eva White era una de estas personas. Y hay que recordar tambien que uno de los peligros de la hipnosis es el injerto de recuerdos falsos (vale la pena leer este post).

En mi opinión y después de haber leido el libro y los argumentos de sus autores, creo que el tratamiento hipnótico de Eva White vino a reproducir la disociación que espontáneamente ella manifestaba para expresar su disconformidad con la vida que estaba llevando. Los terapeutas fueron capaces de utilizar “el truco contra el truco” cuando lograron hacer emerger ambas personalidades y lograr entre ambas una sintesis sensata. Naturalmente la separación de su marido tuvo más influencia en su pronóstico que todo el resto de acontecimientos narrados en la novela.

El trauma de Eva.-

Más arriba, casi al comienzo de este post plantée la idea de que la pelicula hubiera sido censurada. Y sin embargo el libro es una copia exacta de lo que sucede en el cine. Al parecer en una de las sesiones de hipnosis, Eva logró contactar con un recuerdo infantil después del  cual recuperó la salud. El recuerdo era una escena del dia que murió su abuela: su madre la obligó a besar el cadáver y durante la sesión la paciente después de una tormenta emocional al recordarlo, mejoró.

Personalmente creo que la existencia de este trauma único no explica su “excelencia disociativa”. Recordemos que la disociación es un mecanismo ancestral de defensa para procurar anestesia y analgesia en situaciones límite. Una escena traumática aislada como esa no puede explicar tal tendencia disociativa a voluntad, más bien me inclino a pensar que Eva sufrió malos tratos continuados por parte de sus progenitores, o una educación demasiado severa y basada en los castigos fisicos, algo que no aparece ni en la pelicula ni en el libro. ¿Se trató de un olvido de los terapeutas o de censura del guión?

Lo cierto es que la disociación como mecanismo de defensa habitual aparece cuando estamos obligados a amar o respetar y obedecer a los mismos que nos maltratan, nos castigan injustamente o nos hacen daño. Entonces si aparecen dos Evas y dos personalidades pues una de ellas se ha disociado y sepultado tratando de ocultar la enorme hostilidad y rabia que durante la infancia no tuvo palabras para poderse escribir.

Pues eso es un trauma, un agujero en el texto de la vida donde hay una página en blanco que no pudo escribirse, pues no hubo palabras para decirlo y solo conserva el tinte emocional para emerger convertido en automatismo mental.

Bibliografía.

Simulación o trastorno de identidad múltiple.

Elisabeth Loftus: Creando falsas memorias

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8 pensamientos en “Las tres caras de Eva

  1. Una patología interesante y compleja, en mi experiencia clínica, solo asistí un caso durante tres o 4 sesiones, el de una modesta ama de casa y una seductora y “casquivana” mujer, pude percibir las opuestas formas de comportamiento en una misma sesión ( disociación espontánea), lamentablemente se retiró y no pude corroborar su evolución con la Psicoterapia de predominio dinámico que aplicaba en ese entonces (años 80).

    • Pues que suerte, si bien es cierto que yo atendí una vez a una mujer que hablaba francés según ella sin saberlo aprendido. El caso es que er una funcionaria de esas que atiende al publico en una ventanilla y trajo muchas disputas medico-legales. Al final también la perdí pero parece ser que el primer caso que se conoce de personalidad múltiple era una caso parecido:
      El primer caso reconocido fue mencionado por el médico alemán Eberhardt Gmelin en el año 1791. Se trataba de una joven alemana que rondaba la veintena de años e improvisamente comenzó a hablar un francés perfecto e incluso su alemán adquirió un acento afrancesado. Este nuevo yo conocía la personalidad primaria (como se le denomina a la personalidad original) y mantenía sus recuerdos mientras que su yo primario no llegó a conocer a esta nueva personalidad. El médico afirmaba que la joven podía asumir una personalidad u otra con un simple movimiento de manos.

    • No es así, es “La traumática historia del trauma” para hacer referencia al olvido en que caen determinadas causas en función de conceptualizaciones que no tienen en cuenta ciertas dimensiones del hombre. Por ejemplo solo pudo hablarse de traumas en la infancia cuando la infancia recibió el reconocimiento por parte de del estado en el sentido de que los niños no era propiedad de los padres sino que eran sujetos de derechos por si mismo. Hay una cierta paradoja en el titulo pero no es una tautología.

  2. casualmente, anoche vi la película después de muchos años, y bueno, es un caso de violencia de género, es posible que por la cultura y censura de aquella época, no se evidenciaba claramente, para mí no hay duda, y es muy prejuiciosa con la mujer libre, independiente. El diagnóstico de la película me parece una metáfora.

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