Susto, miedo y cobardía

Nuestro cerebro no posee cajones donde ordenar sus contenidos. No es como el armario de nuestra casa donde ciertos cajones contienen calzoncillos, otros suéteres y otros pañuelos. Nuestro cerebro guarda todos sus recursos distribuyéndolos a través de toda la red neuronal. A cambio de eso posee al menos tres procesadores, cada uno de ellos especializado en tratar la información de una determinada manera siguiendo una secuencia evolutiva, primero el tronco cerebral y el mesencéfalo el más antiguo de nuestros tres cerebros, luego el sistema límbico y más arriba la corteza cerebral. Y además: los tres cerebros están conectados entre sí aunque no hablen el mismo idioma, de manera que a través de uno de ellos podemos influir (hasta cierto punto) en los demás.

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