La histeria del trauma (IV)


La palabra histeria procede del griego (útero) y siempre estuvo vinculada a un prejuicio a la vez que a una observación clínica: el prejuicio era acerca del supuesto carácter de las mujeres que se consideraban lunáticas, mentirosas, falsificadoras e hiperemotivas. La observación irrefutable era que los síntomas histéricos eran más frecuentes en mujeres.

Es por eso que los clásicos consideraron que el útero tenia algo que ver en ello, inventaron una supuesta movilidad del órgano para explicar los síntomas usualmente digestivos que presentaban estas enfermas. Pero el otro , el utero-metáfora de lo sexual- siempre acompañó a la supuesta etiología de la histeria. Sin decirlo, la alusión continua a lo sexual formó parte del mito y de la explicación de los síntomas histéricos.

Es tan así que incluso algunos médicos inventaron un instrumento -el vibrador- para conseguir masturbar a estas mujeres. Un tratamiento que podemos observar en esta película, llamada Hysteria en la suposición de que el goce sexual podía ser un tratamiento eficaz para la histeria. Evidentemente estos médicos debían suponer que las mujeres no se masturbaban espontáneamente. Más aun: que carecían de sexualidad.

Aun hoy el mito más difundido sobre este tipo de mujeres es dual: o bien están enfermas por deprivación sexual o bien son insaciables desde este punto de vista: la ninfomanía, una categoría psicológica hoy inexistente formaba parte y se encuadraba con los desarrollos más probables de la histeria o al menos emparentada con ella.

Hay algo de cierto en todos estos prejuicios y ya hemos estado viendo en los anteriores posts que la histeria es una patología basada en lo sexual, un traumatismo sexual. No tenemos más remedio que recorrer el camino epistemológico de este “traumatismo”. ¿Qué significa un traumatismo sexual?.

El trauma según Freud.-

A lo largo de su vida Freud cambió varias veces de opinión respecto a qué es trauma, de manera que brevemente contaré sus principales cambios de opinión en este sentido.

En su epoca de Paris hizo suyas las ideas de Janet acerca del traumatismo sexual: obviamente las pacientes de la Salpetrière presentaban abusos sexuales infantiles, repetidos y graves, pero tambien otro tipo de abusos. Cambió de idea cuando comenzó a explorar y tratar otro tipo de pacientes:  cuando su población de pacientes cambió. Para entonces Freud había elaborado la siguiente idea:

“Trauma es una impresión sensorial que supera la capacidad psíquica de descarga, mediante la motilidad y la representación mental”.

Sin embargo Freud no siempre hallaba este antecedente de abuso sexual en la infancia de sus pacientes. Hubo más: Freud se dio cuenta de que sus pacientes -sometidas a hipnosis- acababan contándole lo que él quería oír. Se preguntó si aquellas confesiones no serian recuerdos falsos generados por la misma hipnosis y el deseo de agradarle. Poco a poco fue sustituyendo el trance hipnótico por una nueva técnica: la asociación libre. Una forma de tirar del hilo de los recuerdos en estado de vigilia. Fue así como Freud cambió de opinión respecto al trauma sexual, me refiero a la idea de que el abuso o incesto había ocurrido en la realidad.

Un caso de dolor neuropático. El caso Elisabeth von R.

El trauma en dos tiempos.-

Para Freud el trauma por sí mismo carecía de importancia, no le prestó nunca atención especifica a pesar de que sabia que el origen de la histeria era traumático, Freud se ocupó sobre todo de las operaciones mentales que hacian los pacientes con la impresión recibida, es decir los conflictos con su subjetividad. El concepto de estrés postraumático que requiere un criterio de estrés objetivo, intenso o prolongado en el tiempo es un desarrollo posterior al concepto freudiano de trauma. El TEP es un concepto que procede de la observación de veteranos de guerra y se debe a Kardiner y Oppenheim entre otros, un concepto mucho mas restrictivo que el concepto freudiano.

Mediante el mecanismo de disociación los contenidos representacionales del afecto se separan siendo expulsados de la conciencia aquellos que entran en antagonismo con lo que Freud llamó “impulsos inaceptables”, que no siempre coinciden con el miedo insuperable (del trauma del TEP) y que en aquella época solian ser pulsiones eróticas que entraban en conflicto con la moralidad victoriana.

La disociación ya había sido descrita por Janet y no hace falta decir que es el mecanismo inverso de la asociación: el mecanismo que aglutina o une aquellos elementos mnésicos que aparecen juntos en la impresión sensorial. Al parecer la disociación es un mecanismo vestigial cuyo objetivo es procurar analgesia y anestesia cuando se percibe una amenaza que supera los mecanismo ancestrales de lucha o huida. La disociación tiene efectos sobre la cognición, la percepción, la memoria y la conducta y es un mecanismo para el que existe una facilitación individual que tiene que ver con la capacidad de sugestión, autosugestión e hipnotilizabilidad. Existen personas que practican un virtuosismo disociativo especial.

Existe una fase de latencia durante la cual no hay síntomas pero posteriormente en un estado de agotamiento o estrés inespecífico se desarrolla un síntoma orgánico que sirve de matriz (de recuerdo) para desarrollar mas tarde la conversión. La conversión siempre se asienta sobre un terreno predispuesto, en el caso de Isabel R, los dolores de piernas que aparecieron durante la enfermedad del padre son para Freud de carácter reumático (por enfriamiento), en el caso de Miss Lucy, la conversión se asiente sobre un órgano enfermo (la nariz, miss Lucy padecía una rinitis purulenta)

Muchas de las pacientes de Freud enfermaron después de haber cuidado de sus padres enfermos (en el caso de Isabel R (y Anna O) 2 años después, aunque coincidiendo con la enfermedad de su madre), pero tuvieron sus primeros síntomas durante la enfermedad de su padre, en el caso de Isabel se observa que los primeros dolores aparecen durante la enfermedad y que la enferma los atribuye a haberse resfriado al levantarse de noche descalza. Freud hace una disgresión sobre los efectos patógenos sobre el cuidador y lo atribuye a la retirada del interés sobre el Yo, es decir a una supresión narcisitica, “dejar de pensar en uno mismo, mientras se dedica a la tarea de cuidado”. Además llama la atención sobre el falso enlace, es decir la falsa atribución que el paciente hace de sus síntomas.

Mas tarde se produce otro estímulo o impresión sensorial que puede ser banal pero emparentada con aquella original de especial significancia subjetiva para la enferma.

Es decir el trauma se desarrolla en dos tiempos, (y además sus efectos son acumulativos), porque aunque casi siempre la segunda impresión es banal en relación con la primera puede darse la situación inversa, sin embargo es condición para la conversión este desarrollo en dos tiempos, no sólo por el efecto acumulativo del trauma sino porque hace falta un tiempo de preparación del terreno histérico sobre el que se asienta el síntoma. El parentesco entre ambas impresiones está ligado a la cadena asociativa que puede explorarse en el recuerdo.

Entonces se desarrolla la conversión sobre el recuerdo de aquel dolor orgánico y con los materiales del síntoma histérico (deseo+prohibición)

El síntoma histérico es una condensación entre el deseo (en el caso de Elisabeth R el deseo erótico con el cuñado) y su prohibición (la reciente muerte de la hermana). La conversión es un recuerdo traumático que opera de forma inversa a la inervación normal (de arriba abajo) y sólo está en el cerebro y no en el órgano periférico. La elección de órgano en este caso (la zona histerógena) es artificial y no cumple ninguna ley de la anatomía, al tratarse de un camino  equivocado que toma la conversión para su expresión sintomática. Freud aclara que no es que la conversión represente un lenguaje simbólico, sino que como el lenguaje común extrae del símbolo su gramática y su semiótica. El símbolo sería el precursor del lenguaje y también de la conversión.

Lo que se convierte es aquello que fue desechado de la conciencia en primera instancia, siendo el segundo “trauma” un recuerdo encubridor del primero.

En este sentido el recuerdo por parte de Isabel R. de sus devaneos con el acompañante no representa el trauma en su estado original sino el recuerdo que sirve para obturar a la conciencia el paso de la huella mnémica que representó aquel pensamiento en la cama mortuoria de su hermana “ahora ya está libre, puede hacerme su esposa” y que fue el punto de arranque de la hipótesis de Freud y su interpretación.

Freud se pregunta como es posible que Isabel R. enfermara de su dolor en las piernas antes, mucho antes de que se produjera esta escena, pero una vez descubierta este enamoramiento, la propia paciente fue capaz de recordar otras escenas que se habían producido antes de que su hermana se casara, concretamente mientras eran novios y describe la escena en que le conoció: concretamente el se confundió de persona e intimaron enseguida.. Lo que significa que el enamoramiento de Isabel fue fraguándose en su conciencia y rechazándose al mismo tiempo, durante largas temporadas, es decir la conversión no se articuló de un dia para otro, sino que fue edificándose ladrillo a ladrillo. Isabel sabía y al mismo tiempo ignoraba su enamoramiento por el cuñado, no se trataba de un deseo reprimido sino suprimido de la conciencia por la instancia moral (el impulso inaceptable), posteriormente el recuerdo se olvidó, como sucede siempre con los traumas originales aunque pudo recuperarse con la libre asociación.

Trauma positivo y trauma negativo.-

Los eventos traumáticos están relacionados con impresiones de naturaleza sexual o agresiva, y sin duda también a lesiones tempranas del Yo (mortificaciones narcisistas): los efectos son de dos clases: positivos y negativos. Los primeros son intentos de poner al trauma en operación nuevamente –esto es recordar la experiencia olvidada o mejor aun, hacerla real, experienciar su repetición de nuevo o, aun si fue solamente una temprana relación emocional, revivirlo en una relación análoga con algún otro. …Las reacciones negativas tienen el objetivo opuesto: que nada de los traumas olvidados se recuerde. (Freud, 1927, Construcciones en el análisis).

Vemos como Freud va oscilando entre la definición del trauma como algo meramente derivado de lo cuantitativo a una segunda definición en la que lo importante es el conflicto, que se va superponiendo y termina ocupando el primer plano, viéndose entonces cómo lo económico se integra a lo dinámico. Y avanzando hacia lo que seria el concepto de trauma ampliado.

Lo que es lo mismo que decir que una vez establecido el trauma, algo que podríamos contemplar como un agujero negro del psiquismo, una especie de singularidad bioeléctrica, existen dos destinos para el mismo: el primero es la repetición, lo que hoy llamamos reexperimentación y el otro es la amnesia, el olvido, como si en ese agujero no existiera el tiempo, como si carecería de historicidad. Quiste y repetición, como si el trauma pugnara por presentarse en el presente constantemente, como si el trauma quisiera no saberse a si mismo.

Pero definitivamente lo que define y diferencia al trauma freudiano del trauma simple, objetivo y medible, es la dicotomía trauma infantil/trauma del adulto. Para Freud el trauma es aquel trauma primigenio el que se da en edad infantil y sobre el que se irán conformando traumas posteriores (retraumatización). Pero para entender mejor esta idea de “trauma infantil” es necesario conocer de cerca  la sexualidad infantil, algo que fue negado desde los orígenes de la humanidad, como si los niños carecieran de sexualidad, como en las mujeres, su sexualidad solo seria reconocida a partir de las ideas de Freud.

Anuncios

Un pensamiento en “La histeria del trauma (IV)

  1. Pingback: La histeria del trauma (IV) | bibliotecadealejandriaargentina

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s