La banalidad del mal


castillo

Tomo prestado el titulo de un libro Hanna Arendt para hablar de otro que he devorado este fin de semana mientras los catalanes votaban y toda España seguía las noticias en televisión.

Se trata de un libro de Norman Mailer titulado “El castillo en el bosque”, un titulo ya de por si bastante inquietante, un libro que me ha despertado las ganas de hablar del Mal, con mayuscula. Se trata de un libro de ficción no ficción, es decir se trata de una novela sobre una serie de personajes reales y cuyo narrador onmisciente no es otro sino el diablo, el Maligno. No se trata de una historia cualquiera sino de la familia de Adolf Hitler, la novela hurga en las vidas de sus padres, sus abuelos y en su infancia en busca de las semillas del mal.

¿Era Hitler nieto de un judio? Pues parece ser que no, lo que parece verosímil es que en la familia de Hitler hubiera varios casos de incesto y según Mailer es muy probable que Hitler fuera hijo de Alois que a su vez era el padre de Clara, la madre de Hitler. ¿Pero es esto cierto? ¿Dónde están las pruebas?

La verdad es que una novela es una novela y no un ensayo histórico, lo que es lo mismo que decir que poco importa si lo que Mailer -por boca del demonio- nos cuenta es o no verdad. Lo que importa saber es que la niñez de Hiler se desarrolló más o menos de forma similar a la de muchos niños austriacos de su generación.

En realidad la historia del incesto es un pretexto para explicar la preferencia del demonio por él, una especie de “demonio de la guarda”.. Al parecer los demonios están muy interesados en los niños que son concebidos con esta “mancha de sangre” que es el incesto y tal y como nos cuenta el demonio hay muchos niños que nacen con esta mancha. Es hasta lógico pensar que en ciertas comunidades agricolas primitivas, aisladas y empobrecidas, el incesto y los embarazos consiguientes fueran algo bastante común durante el siglo XIX. La cosanguineidad es con toda probabilidad el origen del mal, pero tambien del genio y de las tareas heroícas.

Qué es el Mal.-

Sólo muy recientemente la Psiquiatria se ha ocupado del mal y hoy la Neurociencia ha desarrollado ciertas competencias sobre su diágnostico, aunque no ha podido ir más lejos de ciertas etiquetas como la de psicopatía o trastorno antisocial de la personalidad..Los sospechosos habituales son la genética, los ambientes deprivados, la pobreza, la falta de educación o los entornos violentos y/o antecedentes de abuso o maltrato infantil. La psicopatología sin embargo se nos queda corta a la hora de explicar el Mal, pues no todos los malvados o hechos malvados pueden explicarse a través de la locura, si bien entre la población general este tipo de explicaciones son las más apreciadas por comprensibles: “es malvado luego está loco, tanto más loco cuanto más incomprensible es el crimen”.

Decir que la maldad es un derivado de la psicopatía es dejar las cosas en su sitio, pues la palabra “psicopatía” no explica y no equivale a la palabra “maldad” obviando la evidencia de que la mayor parte de los psicópatas no son malvados sino simples tramposos.

Lo cierto es que la maldad no puede reducirse a una entidad clinica.necesitamos adentrarnos en la metafísica.

Pongo como ejemplo este crimen reciente que se perpetró probablemente por los padres de esta niña china adoptada. ¿Cual fue el móvil del mismo?¿estaban locos los padres?¿Erán sadicos?. Lo más probable es que sea cierta esta hipótesis: la niña les molestaba después de que el abuelo muriera, pues si la adoptaron fue para complacer al dichoso abuelo. El mal se refugia pues en la simple cotidianiedad, en la banalidad adyacente.

La banalidad del mal.

Sobre el Mal existen varias teorias, la primera es la platónica o nominalista, según la cual el Mal es una Idea, un Absoluto que preexistiría a la conciencia humana. La segunda es la naturalista según la cual el Mal no existe sino los hechos malvados. No podemos hablar del mal sino de “algo malvado” que viene definido por la moral humana. Es la moral la que divide a los hechos en morales (buenos) o inmorales (malos). Lo malo y lo bueno es una convención que además es mutable, lo que hoy es bueno mañana puede ser malo, tampoco podemos hablar de hombres buenos o malos sino de que los hombres pueden llevar a cabo hechos buenos o malos sin que ello implique a la maldad como categoria en ninguno de ellos. Es interesante señalar que la naturalización del mal tiene un corolario: el mal puede ser relativizado.

Más allá de estas teorías clásicas existen otras dos que no suelen ser señaladas por los estudiosos del mal, me refiero a la hipótesis freudiana y a la teológica.

Para Freud el mal procede del hecho de la represión instintiva, algo de lo que habló en un texto seminal, “Los malestares en la cultura” (1930).Lo que llamamos civilización no es sino una forma de decir que la supresión instintiva es necesaria para la convivencia y la socialización. Civilidad es pues represión y lo que se reprime es aquello que entra en contradicción no solamente con nuestra parte moral sino tambien con aquello que adelgaza nuestra autoestima. La culpa -el masoquismo- es pues el guardián individual del orden social mientras queel narcisismo es el que guarda las puertas del Yo y su satisfacción. En esta lucha entre las pulsiones instintivas narcisistas y masoquistas se dirime la batalla de los hombres. Algo que los esotéricos han llamado el tercer reino.

Los reinos precedentes a este tercer reino, son según la teología cristiana el divino y el diabólico. Una especie de explicación cosmológica de la Caida, supone que los demonios y los ángeles, unos descendidos y otros ascendidos se reparten las tareas de la gestión de la vida de  los hombres, unos tratando de llevar al hombre hacia lo divino y otros tratando de llevarlos a la perdición. Una guerra constante entre el bien y el mal que se sustantiviza en lo humano como caras opuestas de sus posibilidades de ser.

Una especie de maniqueismo que reproduce bastante literalmente Freud en su conceptualización de consciente e inconsciente..Pues lo que hay en el inconsciente es precisamente lo rechazado, lo diabólico. Y es necesario decir ahora que Dios es infinitimente bueno y el Maligno es absolutamente malo.

Me gustaria añadir ahora una cita de Jung que nos habla acerca de la procedencia de los males de la humanidad, al menos de la nuestra, la que está vinculada a la religión judeo-cristiana. Para Jung el origen de todos los males es la dualidad en la que el cristinianismo profundizó hasta el paroxismo. Cristo es representante de todo lo bueno sin ninguna grieta ni defecto humano a diferencia de todas las religiones monosteistas cuyos dioses sufrian debilidades muy humanas y reconocibles. La fundación de un Cristo superbueno incluyó inmediantemente un Diablo supermalo y la separación entre los opuestos aumentó su distancia, entre ambos apareció una oquedad insalvable, la grieta de la dualidad. Y con ella la represión, el ocultamiento, la supresión y la negación de lo intolerable.

“La contraposición de lo luminoso y bueno, por un lado, y de lo oscuro y malo, por otro, quedó abandonada abiertamente a su conflicto en cuanto Cristo representa al bien sin más, y el opositor de Cristo, el Diablo, representa el mal. Esta oposición es propiamente el verdadero problema universal, que aún no ha sido resuelto”. (Carl G. Jung)

Clio

Clio.-

Clio es una de las musas, hija de Apolo y de Mnemosine (Memoria), es la Musa de la historia y de la poesía épica, a la que se atribuye por cierto el invento de la guitarra.

Son muchos los humanos que tratan de emparejarse con Clio a falta de algo tangible o  atractivo y accesible, quieren pasar a la historia quizá para compensar una vida estúpida y carente de sentido. Es por eso que algunos se sienten el Elegido, como en la pelicula de Matrix, después de varias dudas, el héroe impulsado por una necesidad colectiva e inspirado por Clio toma entre sus manos el destino de un pueblo como en el caso de Moisés (los judios cautivos en Egipto esperaban a un mesias que les condujera a la Tierra prometida) y las predicciones paradójicas suelen cumplirse. O del III Reich en el caso de Hitler, pues Hitler no hubiera podido pretender a Clio de no ser por la humillación que Alemania sufrió en la I guerra mundial. El pueblo alemán pretendia una reparación pues el mal no puede explicarse pero puede redimirse a menudo con otro mal peor. Y el diablo propició el encuentro entre HItler y Clio.

OswaldsTale

La historia carece de sentido y es imposible encontrar en ella las fuentes de lo que los individuos concretos entendemos como sentido. Peor aun es buscarle en la psicología individual. Eso parece querernos decir Mailer en otra de sus obras seminales acerca del caso Oswald. ¿Era un agente de la CIA infiltrado en el KGB?¿Mató realmente Oswald a Kennedy? ¿Lo hizo solo o formando parte de una conspiración? ¿Por qué Ruby lo asesinó? y en cualquier caso ¿Por qué mató a Kennedy?

Lo que parece deducirse de la novela de Mailer es que las razones de Oswald son tan banales que siempre será mejor construir una teoria conspiratoria, que conformarse con la verdad.

Y la verdad no parece ser otra sino que movido por un narcisismo megalómano, Oswald mató a Kennedy para cambiar la historia. Nada personal le unía a él, ni siquiera lo odiaba y si resultó elegido fue por azar como hubiera podido ser otro sobre el que proyectar esa figura de liderazgo necesaria para que su crimen adquiriera notoriedad.

La mayor parte de los crimenes hoy se llevan a cabo por los galanteos que los individuos llevan a cabo con Clio.

La fascinación por el Mal.-

No cabe duda de que el mal es fascinante, es por eso que las peliculas de crimenes, las novelas de suspense, o las series gore tienen tanto éxito. Para entender este fenómeno de fascinación que hoy ya podemos encontrar en videos de toda clase insertados en youtube hemos de entender qué se ha hecho de la culpa cristiana que alguien adosó en nuestra mente de forma individual.

El lector que haya llegado hasta aqui, ya sabe que la maldad era para Platón un Absoluto pero ya no quedan platónicos en nuestras sociedades avanzadas, lo más frecuente es que Aristóteles y su naturalismo se impusiera al mismo ritmo que la ciencia desplegó sus alas en la comprensión del mundo. Si el mal es naturalizado hay que contar con que puede ser relativizado y relativizar significa despojar al individuo de la culpa teológica que se deriva de sus comportamientos. La responsabilidad es el derivado laico de la culpa pero no puede suplantarla en su fortaleza moral. La responsabilidad es muy chantajeable y es por eso que puede desplazarse de lugar y proyectarse, “es el sistema, la sociedad o el Capital quien nos hace malvados”.

Una vez proyectado el culpable en algun otro lugar, el individuo ya es libre para pasar a formar parte de la comitiva de los demonios, todo está pues permitido, al menos para algunos elegidos que son los que imparten justicia por sus propios medios, algunas veces de forma anónima pero otra consiguiendo buena parte de admiradores ocultos.

Y al final aparece la fascinación por el mal y el acceso libre a todas las posibilidades del deseo se hacen permeables, pues ya podemos publicitar nuestra lenidad en algún video, en algun corto, divulgar desnudos de novias desprevenidas o grabar el martirio de algún disidente, es asi como lo monstruoso nos vuelve y es asi como cualquier explicación no termina de encajar con los hechos.

Pues cualquier fechoria puede ser explicada por cualquier medio, y cuando todo falla tenemos a la Psiquiatría.

Pero lo cierto es que no sabemos nada de la maldad, es por eso que necesitamos una ciencia de lo inefable.

Bibliografía.-

Sigmund Freud (1930) Los malestares en la cultura

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71 pensamientos en “La banalidad del mal

  1. Un solo apunte. Hacer que el judeo-cristianismo cargue con la culpa del sentido del pecado y de una concepción del Bien y del Mal extremas es bastante banal y podemos colocar a Freud, a Jung y a Marx como responsables de ello. Si se echa un vistazo a las religiones más antiguas, todas ellas están impregnadas de ese dualismo del Bien y del Mal, tanto que parece ser una constante consecuente con la naturaleza humana. Entre los antiguos egipcios era Thor quien pesaba los pecados del difunto que le hacían merecedor de castigos o premios en el más allá. También los sumerios tenían su cielo y su infierno, aunque el verdadero inspirador de las fuerzas del Bien y del Mal fue Zaratustra, que expresó en el Avestra el dualismo que luego copiaría el judaísmo durante su cautiverio en Babilonia y posteriormente el cristianismo. Maní, profeta que expresa con fuerza ese dualismo (de ahí el maniqueísmo), fue otro gran defensor.
    En realidad, todas las religiones, fuentes de moral, fundamentan en ésta la existencia de lo correcto o lo incorrecto del comportamiento social, fabricando el bien y el mal a su medida y creando dioses del Bien y del Mal.

    • El cristianismo no inventó el Bien y el mal por supuesto, como bien dices es el maniqueismo quien lo inventó. Pero el cristianismo aporta una novedad, la culpa individual. Es el individuo el que peca y el que elige el bien o el mal y es por tanto merecedor individual de premios o castigos. El judeo-cristianismo sin saberlo inventó esa instancia psiquica que llamamos Superyó y que tiene una novedad sobre los anteriores inventos: es un juez interno que dicta sentencias individuales.

      • Ni el maniqueísmo inventó el Bien y el Mal, pues como ya he dicho antes dichas creencias morales ya existían desde mucho antes, sino que lo enfatizó en su doctrina; ni el cristianismo ni el judaísmo inventan la culpa individual; esa afirmación, ya lo he dicho, es una más de las ocurrencias metapsicológicas de Freud y que Marx hace servir como coartada ideológica.
        La culpa no se inventa, los sentimientos no se inventan, se sienten, son intrínsecos a lo humano desde siempre. La culpa aparece cuando un individuo, que tiene aposentadas en su conciencia ciertas creencias éticas sobre el comportamiento correcto e incorrecto ―o, siguiendo la tónica de estos escritos, sobre el bien y el mal―, que le señalan un deber, una acción de obligado cumplimiento, deja de actuar según esa señalización y, como consecuencia, surge en la conciencia el sentimiento de culpa. Así que dejemos de hablar de invenciones judeo-cristianas de la culpa, pues la culpa está en la esencia del hombre, que, como tal, tiene conciencia y asimila creencias, es animal moral.

  2. Hace tiempo, ya bastante, leí un libro de M. Scott Peck “El mal y la mentira”, donde finalmente planteaba la posibilidad de que existiera algo externo, maligno, que pudiera influir en el Ser Humano y proponía una “psicología del Mal” ya que debía tratarse al Mal como algo singular.
    Si bien me dejó pensando mucho, hubo una respuesta muy sencilla que recibí en mi último año de Bachillerato de parte de mi profesor de Filosofía: “El Bien y el Mal no existen por sí solos sino en referencia con un objetivo a alcanzar. Aquello que te acerque es el Bien; aquello que te aleje es el Mal. Por lo tanto lo verdaderamente necesario e imprescindible es la definición del objetivo” Tal cual lo he escrito, textual según él lo dijo, lo tengo yo apuntado en el texto de Filosofía que utilizábamos entonces. Fue una respuesta perturbadora porque parecía relativizarlo mucho todo según se mirara de qué ángulo: llegar a ser un nazi de pura cepa implicaba lo que ya es de público conocimiento, y eso era bueno para el objetivo marcado, pero era malo dentro de lo que se supone que es un Ser Humano. Saltaba otra pregunta, ¿cuál es el objetivo del Ser Humano en este mundo? Lo que a su vez llevaba a preguntarse qué era un Ser Humano…y así hasta el infinito.
    Hoy me siento muy inclinada a pensar que la Maldad responde a nuestro instinto de supervivencia. Es un refinamiento hasta el paroxismo de esa pulsión básica. Tal vez la clara y terrible consciencia de nuestra desaparición hace que vivamos puliendo con esmero nuestro impulso primigenio de mantenernos con vida, hasta el punto de llegar a lo más exquisito de la Maldad. El que mejor malo sea lleva la puntera en la supervivencia. Es curioso que la Maldad se sienta cómoda entre los Homo sapiens, pues los demás animales no son ni malos, ni buenos. Solo persiguen perpetuar sus genes…Bueno, quizás nosotros también y ahí se encuentre el lejano origen del Mal.

    • Pues tu profesor de filosofía era un aristotélico con un cierto toque teleológico, si creía que lo bueno y lo malo podían definirse por el objetivo hacia el que nuestros actos tienden. Yo creo mas bien que lo moral procede de un hecho evolutivo: la necesidad de regular los apareamientos, una especie de higiene genética ancestral. Y de castigar a los tramposos que como todo el mundo sabe siempre son los otros.

    • Me han gustado los dos puntos de vista, el de Anne y el suyo Dr. Traver. Digamos que forman parte de cómo veo este tema del Mal, visión bastante reduccionista, para gusto de muchos. Considero que, como seres vivos que somos y animales sin duda alguna, tirando por lo alto apenas llegamos a ser vectores genéticos. Todo lo demás es barniz cultural que desaparece ni bien nuestra existencia se encuentra en peligro, o sea que nuestros genes “perciben” amenaza para su perpetuación. Estoy de acuerdo con Anne, entonces, en que la Maldad humana es un refinamiento del instinto de supervivencia. Y me da en la tecla su definición evolutiva de la moral porque, al fin y al cabo, responde al mismo principio: la propagación y perpetuación de determinados genes sobre otros. Es la lucha de nunca acabar. Casi diría que nuestra historia no la escribió, como Marx decía, la lucha de clases sino, más bien, la lucha de genes, desde nuestras ínfimas vidas cotidianas hasta los grandes acontecimientos históricos.

  3. Hannah Arendt acuñó este concepto de “banalidad del mal” cuando asistía al juicio del nazi Adolf Eichmann en Jerusalén. Eichmann era un simple funcionario, nadie especialmente “malvado” que se limitó a seguir las órdenes de sus superiores para llevar a cabo el genocidio de los judíos de una forma “industrial”. Como una especie de contable o encargado de almacén.
    Por otra parte, el presunto origen judío de Hitler era algo que preocupaba al propio Führer que encargó una investigación privada sobre ello a Hans Frank, que era su asesor legal particular (se licenció en Derecho y fue ministro de Justicia del Baviera). No está casi nada claro en ese aspecto. Parece que su abuela Anna Schicklgruber pudo haber concebido a Alois, padre de Adolf Hitler, en una relación siendo soltera con un granjero judío de apellido Hiedler.

  4. Muy buen post, Sr. Traver, y necesario, muy necesario, pues el Mal sigue siendo el verdadero Tema de Temas, y es una cuestión que se precisa abordar desde todas las perspectivas posibles ya que como dijo Jung “no hay conciencia sin discriminación de los opuestos”. Y de lo que se trata aquí es precisamente de discernir y discriminar. Yo voy a realizar unos comentarios desde el esoterismo tradicional. Están las ideas bastante sueltas y voy a ver si puedo hilvanar de manera adecuada la perspectiva que la Metafísica arroja sobre ello.

    Ya sabe por todo lo que le llevo contando que desde el Esoterismo la realidad es Una y Trina, pues los diversos órdenes de la realidad, natural y sobrenatural, corresponden a lo que la doctrina hindú denomina la Trimurti o Los Tres mundos, por la que se considera que la realidad natural no es más que la exteriorización de la otra, la que está más allá de lo físico, considerándose que lo metafísico es causa de lo físico. Esto me convierte en Neoplatónica, y ese es mi punto de partida, pues Platón era consciente de la enorme potencia semiótica del símbolo, es decir, de su capacidad para significar y construir sentido. Y este será el eje sobre el que voy a tratar de orbitar. 🙂

    Un inciso: me gustaría haber leído el libro para que mi comentario estuviera más contextualizado, pero ya sabe que ando en ello. Estoy segura que después de su lectura se me ocurrirán muchas cosas, pero mientras tanto, divagaré en abstracto.

    En todas las tradiciones esotéricas el Mal existe como una Fuerza, Entidad, Inteligencia que se opone al Orden (Kosmos), y es pues desde esta perspectiva, un Hijo del Kaos.

    Desde el momento en que navegamos en el mundo de la Manifestación, es decir, que salimos del Pleroma, estamos ya inmersos en el mundo del Devenir y por lo tanto de la Dualidad, pues en este océano de posibilidades por manifestarse, impera un haz de Fuerzas que hacen posible el Juego o la Partida Cósmica. Para el hinduísmo es más un baile de contrarios, ya que los hindues siempre han sido más dados a la visión no-dualista ya que es la Tradición más cercana al Origen, más primordial y por eso son los menos maniqueos con estos temas … 🙂

    Esta fuerza opositora lo es porque es su naturaleza oponerse, es una fuerza que se manifiesta “a la contra”, pues como muy bien refleja el esoterismo islámico, el nombre de Syatán es eso mismo: El Adversario, el que se opone, el que oposita. Y su misión, su naturaleza misma, es crear adversidad, ya que opera fuera de la Gracia y por lo tanto se le da de miedo sembrar des-gracia.

    Cuando estas fuerzas se personalizan en el mito lo hacen a través de imágenes aterradoras, pues a eso se dedican, al Terror, son los Titanes del pasado, los Tifones, los Asuras, los ángeles caídos (en des-gracia) …

    Lo que hay que retener es que no son personas como usted y yo podemos serlo, son Fuerzas, Inteligencias, Funciones Cósmicas que ejecutan su misión con gran rigor, pues pertenecen a la Columna sephirótica del Rigor, la Columna Izquierda, la Siniestra. La terminología que estoy subrayando (adversidad, desgracia, rigor, sinestra) no es casual. Es algo que quiero remarcar a propósito. 🙂

    “Los dioses no son buenos ni malos sino que cumplen funciones de acuerdo a determinadas características insondables y están sujetos a lo espacio-temporal. Marte es el dios de la guerra en el sentido de que ésta es dolorosa y reprobable en los excesos a que lleva, como asimismo es buena en cuanto se abate al enemigo, a la fuerza opuesta a lo que en ese momento se entiende como el “bien”.

    Los dioses y los Genios (daimon) están dentro de nosotros. Esas fuerzas, que ordenan y des-ordenan lo Manifestado, operan a través de estos vehículos psico-físicos que somos cada uno de nosotros, es así como se manifiesta y encarna el Juego de la Dualidad. Como Tierra de la Mezcla que es la existencia humana contenemos multitudes, dioses y daimones están aqui y ahora como Soplos (Nous) y Fuegos conformando todo nuestro entramado psicofísico, lo más celestial a lo más elemental mora en nosotros, y es en este sentido que el hadiz dice que “sólo el que conoce su alma conoce a su Señor”, es decir, que uno perteneces al Señor al que más se alimentas, es decir, al cordero o al dragón.

    Es en este contexto que hay que entender la Máscara- Persona como “Nadie” y toda esa imagen de las marionetas y el teatro cósmico. A modo de ejemplo, este dato:

    “El teatro no está forzosamente limitado a representar el mundo humano, es decir un único estado de manifestación; puede también representar al mismo tiempo los mundos superiores e inferiores. En los “misterios” del medioevo, la escena estaba, por esta razón, dividida en varios pisos que correspondían a los diferentes mundos, generalmente repartidos según la división ternaria: cielo, tierra, infierno; y la acción, que tenía lugar simultáneamente en estas diferentes divisiones, representaba la simultaneidad esencial de los estados del ser. Los modernos, no comprendiendo nada de este simbolismo, han llegado a contemplar como una “ingenuidad”, por no decir como una torpeza, lo que tenía precisamente aquí el sentido más profundo; y lo que es asombroso, es la rapidez con la que ha llegado esta incomprensión, tan sorprendente entre los escritores del s. XVII; este corte radical entre la mentalidad del medioevo y la de los tiempos modernos no es ciertamente uno de los menores enigmas de la historia”.

    En Ibn Arabi, por ejemplo, en su libro Los Custodios del Mundo se nos dice esto:
    “Dios ha dicho: “No he creado a los genios ni a los hombres para que se encuentren a gusto los unos con los otros”.

    En este libro “adversidad” se nomina con el término makârih, del singular makraha, “objeto de aversión”, siendo que la presencia de esta raíz K-R-H expresa el odio y la repugnancia en relación a algo que lleva a considerar que sea un signo alusivo a la siguiente aleya:

    “Puede ser que una cosa os repugne, mientras que sea un bien para vosotros, y puede ser que améis una cosa que sea para vosotros un mal” (2:216).

    O sea, lleva a cabo lo opuesto, actúa así porque no siempre lo que le parece bien al hombre lo es en realidad desde el punto de vista de su salvación …

    O dicho de otro modo desde la kabalah:

    “El árbol sefirótico de la Kábala hebrea, es expresamente designado como el Árbol de Vida, y donde la columna de la derecha” y la “columna de la izquierda” figuran una dualidad análoga; pero entre las dos está la “columna del medio” donde se equilibran las dos tendencias opuestas, y donde se reencuentra así la unidad verdadera del Árbol de Vida”.

    El tablero cósmico es de un marco tan indefinido que aquí sólo nos corresponde contemplar los efectos y no las causas, dado que nuestra visión sólo abarca lo contingente.

    Pero volvamos a esa división de los Tres Mundos, que en sí son tres naturalezas: lo espiritual, lo sutil y lo corporal para entender cuál es la naturaleza daimónica según Agustín de Hipona:

    “En sus De divinatione daemonun (406-411) por primera vez trata de la naturaleza y el origen del poder de los demonios. Para él, estaban formados por un cuerpo etéreo, intermedio entre lo material y lo espiritual y, pese a no tener poder de crear, tenían una sabiduría que les hacía tener capacidad de engaño muy superior a la de los humanos, pues no en vano poseían una larga experiencia acumulada desde los tiempos de la Creación”.

    Larga experiencia … ¿Y de dónde podrá venir eso que afirma Agustín?. Se me ocurre que del Génesis. Atentos a lo que nos dice Guénon:

    “Mientras los resultados positivos de la manifestación cíclica quedan «cristalizados» para «transmutarse» posteriormente en gérmenes de las posibilidades del ciclo futuro, constituyendo así el estado final de la «solidificación» considerada bajo su aspecto «benéfico» (que implica esencialmente la «sublimación» coincidente a su vez con la «regresión» final), lo que no puede ser utilizado de esta forma, es decir, en definitiva todo cuanto constituye solamente una serie de resultados negativos de esta misma manifestación, «precipita» en forma de caput mortuum, en
    el sentido alquímico de la palabra, en las más inferiores «prolongaciones» de nuestro estado de existencia, o bien en esa parte del ámbito sutil que verdaderamente puede ser calificada como «infracorporal». Esto es precisamente lo que, como ya hemos dicho, designa la Kábala hebrea como el «mundo de las cortezas» (ôlam qlippoth); aquí es donde caen los «antiguos reyes de Edom», en la medida que representan los «residuos» inutilizables de los Manvantaras pretéritos.De hecho, la creación actual ha sido hecha con los “escombros” de la anterior y de ello trata la expresión tohu-ve-bohu. Esas creaciones precedentes son llamadas en el capítulo XXXVI del propio texto del Génesis como los siete reinos de Edom”.

    Entonces, nada muere, todo es cambio de forma …

    En Soharavardi, por ejemplo, se afirma que “el cosmos es la totalidad (pleröma) del mal”, y esta afirmación, en su contexto, sólo significa que todo el mal (la multiplicidad y el cambio) está en el cosmos, pero no que todo el cosmos
    es mal.

    La “Spenta Armaiti” de Soharavardi comparte rasgos que la asemejan estrechamente al Aeon Sofía como “vigilante” de la Creación de Yaveh. Es la hija del “Señor de la Sabiduría”, es la “dueña de la casa” y “madre de las criaturas”. Y recordemos que Sophia, la sabiduría, según se nos dice en el Evangelio según San Juan, cayó y fue hecha cautiva por los Arcontes, así que el Conocimiento ha sido retenido, por lo que su ausencia, provoca el error, y el mal como dijo Platón es ignorancia.

    Y aquí viene lo bueno:

    Para el sufismo iranio, el pensamiento perfecto (bavandak mēnishnīh) es correlativo a Spenta Armaiti: “Como pensamiento perfecto, pensamiento de quietud y de dulzura, Imaginación meditadora y Meditación silenciosa, el Arcángel Spenta Armaiti tiene como antagonista al archidemonio Taromati (pensamiento irregular, violencia, tumulto, opresión). 🙂

    Este ego fantasmal nuestro, esta cohorte (o Legión )que somos, es así como una oruga, que deja su agarre sólo después de agarrar otro. Me explico:

    “Está desprovisto de forma ya que viene a la existencia agarrando una forma; agarrando una forma dura; y alimentando las formas que agarra se expande cada vez más; al dejar una forma agarra otra forma, pero cuando es buscado emprende la huida”.

    Toda meditación transcendental está precisamente en esto: en agarrar, atrapar al ladrón … 🙂

    Dice Coomaraswamy:

    “Ningún hombre, considerado en tanto que tal, puede ser un genio: pero todos los hombres tienen un genio, al que pueden servir o desobedecer a su propio riesgo”.

    Termino con las palabras, presuntamente poéticas, de un persona proveniente de un clan bastante peculiar. Después de leerlas, que cada uno discrimine a qué Señor o a qué Fuerza está sirviendo. 🙂

    “No es tu sexo lo que en tu sexo busco
    sino ensuciar tu alma:
    desflorar
    con todo el barro de la vida
    lo que aún no ha vivido”.
    Leopoldo María Panero

    Y es que hay marionetas invertidas que se sienten rebeldes, aunque las muevan los mismos hilos.

    🙂

    • Lo virginal es un paño en blanco a ser pintado.
      Solo lo que es realizado a plena conciencia es bueno, todo el resto es sencillamente malo, …. más el desacierto es solo un camino de prueba y error, que conduce a la reflexión, penitencia y aprendizaje, … útil y necesario para recobrar la el conocimiento requerido para el acto consciente.

      • Martín, ¿qué quieres decir con “plena conciencia”? Le vengo dando vueltas a lo que has escrito y…le sigo dando vueltas. He tratado de aplicar el concepto a un hecho concreto y he pensado, por ejemplo, que si yo le doy una buena paliza a mi chica porque se me ocurre que por ser hombre me asiste ese derecho, estoy actuando a plena conciencia tanto en el acto de agredirla, como en el de saber que eso le hará daño físico y psicológico. En síntesis, soy consciente, dueño de mis actos, y una acción como esa no sería para nada buena. Hay mucha gente mala a conciencia, incluso que parece esmerarse en superar su propia marca de maldad. Quizás me esté metiendo, una vez más, en camisa de once varas, pero me gustaría entender lo que has querido decir.

      • Ragnur, ante nada gracias por tu respuesta a mi mensaje.
        Creo que la visión que aplico aquí es cercana a la del Baghavad Gita, donde Krishna le dice que todo lo que haga, sea con JUNTO con Él, es esta bien, y es lo correcto a realizar. De hecho, aunque le atormente luchar contra sus primos y familia, Krishna le dice que es lo aconsejable. En otras palabras, el bien y el mal surge de la conexión con la inteligencia máxima, situada en el corazón. Porque Dios escribe recto en renglones torcidos. Como dice Isabel, yo soy del lado de los esotéricos y no puedo dejar de esta mancha virginal en mis letras…. La clave es quizás es el punto de conexión entre lo que es para occidente la conexión con el corazón, con lo que es la conexión con Dios. No difiere en esa instancia y en vistas del resultado, es solo una cuestión semántica. SI esta bien o esta mal la agresión de por si? Ante lo ojos de quien es la pregunta. De todas formas un principio básico del Yoga es Ahimsa, que es la no violencia, como así Sacha, la veracidad. Pero no deforma tajante, sino relativa, porque salvo un solo eje de donde este mundo gira, nada está fijo. Si esto son once varas, mis disculpas 😉

    • Ese poema de Panero me ha recordado a Baudelaire (otro malvado o invertido) cuando dice:

      Y así yo vendré una noche

      cuando la hora del placer suene,

      hacia los tesoros de tu persona,

      como un ladrón, caminando de puntillas.

      Para castigar tu carne jubilosa,

      para macerar tu seno intacto

      y hacer en tu flanco estremecido

      una herida ancha y profunda.

      Y vertiginosa dulzura

      infundirte, hermana, mi veneno

      a través de esos labios renovados,

      más abiertos y más bellos

      • Sí, otra flor del mal …

        Fíjese que el poema es tal cual la temática del ósculo sagrado pero invertido. Insufla veneno y no el hálito noético de transmisión espiritual. Lo invertido es siempre la señal de la contrainiciación, esto es, la iniciación diabólica.

  5. La moral siempre ha sido una brida al instinto. El instinto de la crueldad, el de la venganza… La moral muestra impedimentos a que la naturaleza instintiva del hombre se manifieste. La moral, también, como cúmulo de rutinas de acción, de usos y costumbres sancionados por la comunidad. La moral como canon de conducta socialmente adecuada: como modelo de corrección y justicia, como señalizadora del Bien y del Mal. La moral como sistema de creencias. La moral como manantial del Deber; esto es, la moral como engendradora de temor, vergüenza y culpa. La moral como encadenamiento a la conveniencia de las clases dirigentes. La moral como fuerza represora de los instintos agresivos. La moral con la finalidad de la pervivencia y engrandecimiento de una nación, de una iglesia o de un sistema social. La moral con el propósito de justificar privilegios, deseos o conveniencias, o de imponer un orden social. La moral como instrumento para la cohesión de un grupo y para la cooperación entre sus miembros. La moral como muestrario de deberes. Las creencias morales sedimentándose en la conciencia del hombre e imponiendo su imperio en forma de deber de conducta. La moral, ampliamente, como dictado de la conciencia por temor reprobatorio de Dios o temor al juicio de los hombres; por temor al «ojo que mira», por íntimo temor a la «mirada» ajena. Y la historia como procesión de creencias morales y como producto de su antagonismo. La moral impregnando la organización social y siendo impregnada por ésta, retroalimentándose mutuamente; artífices parciales la una de la otra.
    Así que, en resumidas cuentas, la moral ―y con la moral el Bien y el Mal―es una construcción social necesaria para la cooperación y cohesiones del grupo, para sofrenar el imperio de los instintos del individuo en bien de la comunidad; y, en último término, para la supervivencia del individuo a través de la supervivencia del grupo.

    • De lo que dices puede desprenderse un corolario: la moral es la base de sustentación de la cooperación y la cohesión sociales. Bueno, estoy algo de acuerdo con eso pero haré dos salvedades:
      La primera es que el 80% de los crimenes son morales, luego hemos de admitir que la moral tiene una parte oscura, una parte mala por asi decir.
      https://carmesi.wordpress.com/2015/05/11/crimenes-moralistas/
      La segunda viene inspirada por uno de tus párrafos:
      Me refiero cuando hablas de sedimentación. En efecto la moral se sedimenta y da lugar a estructuras psiquicas bien diferentes según las culturas. Lo que caracteriza nuestra cultura europea (judeo-cristiana) es un repliegue de la subjetividad que llamamos Yo. este repliegue privilegia lo individual sobre lo colectivo. Nada que ver con los chinos o los árabes. El pecado solo puede existir en una cultura culpógena, Yoica e individualista. De hecho existen otro tipo de culturas que han logrado controlar la conducta individual de otra manera, por ejemplo a través de la vergüenza o el honor. Las sociedades etnocéntricas no se parecen en nada a las egocéntricas. Psicológicamente hablando culpa y vergüenza no tiene nada que ver, la culpa posee un locus de control interno mientras la vergüenza lo tiene externo. Nadie siente vergüenza si no hay un espectador que avergüence mientras que la culpa es interna y no precisa coadjutor:
      https://carmesi.wordpress.com/2014/10/17/culturas-de-la-verguenza-culturas-de-la-culpa/

      • Descarnemos las estadísticas, que ya se sabe que sirven para justificar cualquier interés o cualquier ocurrencia:
        1. Supongamos que sea cierto que la mayoría de los crímenes de la delincuencia común lo son por motivos de venganza (tal como aparece en el blog al que me remites, cosa difícil de creer, pero en fin). Lo que hacen estos ‘vengadores’ es atentar contra los principios morales que rigen en su ámbito, es decir, son crímenes contra la moral, no crímenes morales. Con lo que, lógicamente, sin la brida de la moral, la venganza, que es la forma más primitiva de justicia, estaría hiperextendida, tal como sucede en todas las sociedades primitivas, y la ley del más fuerte se impondría y las vendettas serían el pan nuestro de cada día.
        2. Los asesinatos de los terroristas: la moral nació con la vocación de regular los comportamientos de los individuos que entran en la categoría del ‘nosotros’, pero con el ‘enemigo’ todo vale. A pesar de que la moral de la civilización occidental ha ampliado la categoría ‘nosotros’ a toda la humanidad, todavía ciertos grupúsculos, como los terroristas que defienden algunos nacionalismos como el de ETA, categorizan en su ‘nosotros’ sólo a los que cumplen ciertos requisitos (nación, apellidos, sangre, lengua), por lo que quienes discrepan o se oponen a ese criterio son declarados inmediatamente ‘enemigos’ y desde esa perspectiva está justificado masacrarles. Es la herencia de la moral del grupo y de la categorización dicha, algo que es incluso biológico (se activan diferentes aunque cercanas, regiones de la corteza prefrontal según juzguemos un comportamiento de uno de los ‘nuestros’ o de un ‘enemigo’).
        3. Los del Estado Islámico. Aquí sí que fulgen claramente las creencias religiosas, bien es cierto que producto de una rivalidad shií, suní, en Irak, así como por razones de inseguridad, desamparo, pérdida de valores etc, que han hecho que la población de Irak y Siria sean mucho más permeables a la sugestión del odio y a las creencias que prometen paraísos. Pero no es menos cierto que tal radicalización es perfectamente entendible como una vuelta a lo tribal, a desprenderse de la moral compasiva y civilizadora, a englutirse en el grupo ‘nosotros’ y a considerar al resto del mundo el ‘enemigo’. De hecho, el nazismo (y su caudillo Hitler) significaron algo semejante, un retorno a la tribu, a ensalzar lo ‘nuestro’ y a considerar al resto una raza inferior, un ‘enemigo’ al que violentar. Así que, más incluso que a las creencias morales, la esencia del Estado Islámico es una esencia tribal, un desprenderse de la moral civilizadora.
        4. Ha habido guerras de religión, pero la inmensa mayoría de las guerras ha sido de disputas por el poder de los gobernantes, y guerras de conquista. Incluso las guerras de religión han obedecido en el fondo a guerras de disputa de poder, que tal cosa si tiene fundamento biológico. Social y objetivamente, las creencias religiosas no tienen porqué ser en sí perversas, siempre que se atengan a aquello de “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, es decir, siempre que lo religioso esté sujeto y subordinado a lo civil.
        5. No podemos prescindir de la moral. El hombre es un animal moral, y sin ella seríamos puro instinto, esto es, seríamos pura violencia contra el ‘otro’.
        En cuanto a la segunda parte a que te refieres, al sentido de culpa del judeo-cristianismo, nunca me ha gustado la manida explicación que se presenta. Sería interesante conocer si el musulmán siente o no culpa cuando se salta algún precepto del Corán, o si por su conducta hace sufrir a su familia. Estoy convencido de que sí, por la misma esencia de la culpa como sentimiento de castigo hacía uno mismo. Entonces, esas sociedades que nombras, no sienten culpa hacia la violación de una mujer blanca pero sí si violan a una musulmana, con lo cual depende de la categorización del ‘nosotros’ y del ‘ellos’ (tal como los pioneros americanos no sentían culpa por violar a una india o por esclavizar a un negro), y menos por un sentido moral de culpabilización del Yo. Depende del ámbito del ‘nosotros’ que impere en cada cultura. Al fin y al cabo la culpa se parece a la vergüenza en que es el ‘ojo de Dios’ el que mira, y eso pasa con el cristianismo y con el islam.
        Por otro lado, en el calvinismo y en el luteranismo se mira con especial atención a la comunidad, y la vergüenza ha sido siempre en los adeptos a esas doctrinas su freno moral más importante; y sin embargo, la culpa también está presente en ellos.

      • Sigamos con el debate:
        Dices en 1) que:
        “los crímenes de la delincuencia común lo son por motivos de venganza (tal como aparece en el blog al que me remites, cosa difícil de creer, pero en fin). Lo que hacen estos ‘vengadores’ es atentar contra los principios morales que rigen en su ámbito, es decir, son crímenes contra la moral, no crímenes morales”
        Estás equivocado, la mayor parte de esas “venganzas” no son crímenes contra la moral sino precisamente la ejecución “privada” de la moral. A eso se refiere Donald Black cuando dice que la mayor parte de los crímenes son moralistas, es decir no se deben a la rapiña, u obtener algún tipo de ventaja, no son para robar o para apropiarse de algo que la víctima posee, sino la aplicación de una justicia rápida e inapelable que el ejecutor siente con todo el derecho de aplicar. Es decir son morales, si bien es cierto que es una moral “mala” pues es el Estado el que tiene el derecho de aplicar ese tipo de justicia y no el individuo. Es por eso que alli donde no existe un Estado fuerte aparecen las rencillas tribales como vemos en el Próximo Oriente. Es el Estado el freno a la agresión y no la moral individual.
        Lo mismo es aplicable a los crímenes políticos o religiosos: se perpetran con una enorme carga de legitimidad moral. El error está en creer que la moral es un freno (a veces lo es e incluso puede dar lugar a ciertas enfermedades mentales), pero si tu no me matas a mi a pesar de estar en desacuerdo contigo no es por tu moral, sino por tu buena educación y probablemente porque eres inteligente y el coste/beneficio no te sale a cuenta. Lo que te detiene no es la moral sino el sentido común.

      • «Moral» es necesariamente adjetivo y nunca sustantivo (Sencillamente por la misma razón que no existen “rosas bellas” sino sólo “personas que aman las rosas”). Desde la ciencia evolucionista, no existe “Lo Moral” per se y cuando (situados desde ese ámbito/parcela del saber humano) hablamos como si existiese, estamos reconociendo implícitamente que para un determinado sujeto algo está teñido de eso. (Ejemplo: Puedo ser ateo y no sería contradictorio afirmar que Dios existe siempre y cuando aclare que “Dios existe en la medida que existen personas que guían su conducta como si existiese).

        MORAL ES UN ATRIBUTO QUE PUEDE O NO ESTAR PRESENTE EN UN ACTO PERPETRADO POR UN “SUJETO MORAL”, ES DECIR UN SUJETO EN CAPACIDAD DE LLEVAR A CABO ACCIONES EN NOMBRE DE MATERIALIZAR UNA IDEA QUE ÉL TIENE ACERCA DE CÓMO DEBERÍAN SER LAS COSAS.

        Quizás debieron empezar por ponerse de acuerdo en definir “aquello que es moral”, ponerse de acuerdo en una definición provisional.

      • Yo creo que la moral emergió por dos cosas:
        1) Porque es beneficiosa para el grupo como defensa del egoismo individual.
        2) Como una forma de regular los emparejamientos, una especie de genética ancestral.
        Efectivamente la Moral no es una estructura del cerebro, ni es un homunculo que desde dentro regula la vida instintiva de los hombres, sino un consenso social que unos internalizan de una manera y otros de otra.
        El concepto evolucionista de la Moral es bastante distinto al concepto freudiano (Superyó) como una instancia intrapsiuica de los individuos. Pero es evidente que el tema “sexualidad” y el tema “defensa de lo colectivo”, son los epítomes de la génesis de la moral, al menos desde el punto de vista evolucionista.
        Matar a alguien es malo no porque sea malo en sí para el perpetrador (es peor para la victima) sino porque lleva en sí un germen de autodestrucción del grupo puesto que los parientes del asesinado buscarán venganza y así sucesivamente unos contra otros. Un grupo ancestral con unos 100 componentes no puede permitirse esa descohesión, por lo tanto matar está prohibidio, y ese tabú pasa con el tiempo y la internalización a convertirse en algo inmoral. Lo mismo sucede con el incesto. ¿Por qué el incesto está prohibido o es inmoral?:
        https://pacotraver.wordpress.com/2007/12/18/el-tabu-del-incesto/

      • Hay una pelicula que se llama “Visto para sentencia” donde un judio (Ben kingsley) mata al medico que no pudo salvar a su hijo por una dilema moral. Kinsley está convencido de que su crimen e sjusto y se debate entre su concepto de justicia a pesar de que sabe que va a ser condenado por ello. Condena que acepta. Su crimen no fue por venganza sino un crimen moral.

    • En una sociedad moderna (donde existe copresencia e interacción obligada y contínua entre sujetos que no se reconocen mutuamente como parte de un nosotros, es decir como semejantes) necesariamente lo moral no fungirá únicamente de agente cohesionador. (Véase Durkheim, solidaridad mecánica “vs” solidaridad orgánica)

  6. El mal del “wetiko”.

    “Mientras mi investigación profundiza, veo más plenamente que cada tradición de sabiduría en la historia de nuestro planeta tiene su propio lenguaje y sistema de simbología para la iluminación de lo que los Nativos Americanos denominan “wetiko.”
    Del libro de Paul Levy Dispelling Wetiko: Breaking the Curse of Evil. Disipando Wetiko: Rompiendo la Maldición del Mal

    Wétiko, es una palabra de los indios Cree que literalmente significa “caníbal”, “que consume otros seres vivos para su bienestar”, sea de manera física o psíquica.

    “He llegado a la conclusión de que el imperialismo y la explotación son formas de canibalismo…”
    Forbes, Jack D., Columbus and other cannibals; the wétiko disease of exploitation, imperialism and terrorism, New York, Autonomedia, 1979.

    Ponerología: En busca de la semilla del mal
    http://es.sott.net/article/41371-Ponerologia-En-busca-de-la-semilla-del-mal

    Las fronteras movedizas del mal
    http://cultura.elpais.com/cultura/2015/09/24/babelia/1443104690_168865.html

  7. 1.-A ver, dices: Estás equivocado, la mayor parte de esas “venganzas” no son crímenes contra la moral sino precisamente la ejecución “privada” de la moral. A eso se refiere Donald Black cuando dice que la mayor parte de los crímenes son moralistas, es decir no se deben a la rapiña, u obtener algún tipo de ventaja, no son para robar o para apropiarse de algo que la víctima posee, sino la aplicación de una justicia rápida e inapelable que el ejecutor siente con todo el derecho de aplicar.

    Ajustemos los criterios: la venganza es un acto instintivo, no es un acto moral en cuanto a creencia ética establecida en convenio social y que se asienta en la conciencia de las gentes (aunque algunas tribus refuerzan el instinto con dicha creencia, que viene incluso refrendada por ley). El vengador ‘siente’ que ejerce un acto de justicia, pero quien lo guía es el instinto; así que es un acto contra moral, contra la moral social que reprime la acción vengativa.
    2.- Tengo la impresión de tu concepto de ‘moral’ no está muy pulido. Dices: . Es por eso que alli donde no existe un Estado fuerte aparecen las rencillas tribales como vemos en el Próximo Oriente. Es el Estado el freno a la agresión y no la moral individual.
    Lo mismo es aplicable a los crímenes políticos o religiosos: se perpetran con una enorme carga de legitimidad moral. El error está en creer que la moral es un freno (a veces lo es e incluso puede dar lugar a ciertas enfermedades mentales), pero si tu no me matas a mi a pesar de estar en desacuerdo contigo no es por tu moral, sino por tu buena educación y probablemente porque eres inteligente y el coste/beneficio no te sale a cuenta. Lo que te detiene no es la moral sino el sentido común.

    a.-El Estado actúa de freno, pero toda ley, norma, consejo, acción del Estado se tiende a convertir (y esa es la pretensión de las normas) en acción moral sobre los individuos. Con su acción el Estado regula la moral social. Y la educación y el sentido común no son sino un reflejo de la moral social.
    La moral es siempre, por definición un freno al carácter instintivo de la naturaleza humana.

  8. Os invito a ver por el youtube un cutre programa que lleva emitiendo La Sexta desde hace años, de esos programas baratos que le sirven a la cadena para rellenar las horas muertas de la parrilla. Se llama Crímenes Imperfectos, pero tiene también un hermano gemelo que ahora no recuerdo su nombre. Su factura es supercutre pero si superas eso y toda la recreación que hacen, está interesante porque todos los crímenes que reflejan tienen como base a los dos venenos que Ramakrisnha señaló como los más principales ladrones: mujer y oro, es decir, lujuria y dinero (el poder está aquí incluído).

    Lo interesantes es que entrevistan a los policías, forenses, jueces, científicos, etc que intervienen en la instrucción y resolución del caso, y es así como te haces con toda esa miríada de pequeños detalles, chorras, cotidianos y sumamente banales que van conformado la estructura del caso. Se mata y se viola con la misma facilidad que se apostan en la ventanilla para pedir un café o que les sellen una quiniela.

    Detrás de la mayoría de casos que recogen sólo hay seres en un estado más que primario de pura elementalidad, vida instintiva sin asomo de un rayo de consciencia que generalmente si ven frustrados la realización de sus deseos más primarios cogen, por ejemplo, a la muchacha, la violan y a la pregunta de por qué la mataron, contestan mayormente porque “la jodida no paraba de gritar, y para que callara de una puta vez”. Sin más, porque no hay más. O mujeres que se querían ir con un amante y matan al marido porque les molestaba, así, sin más, porque su mente no procesa meterse en un largo papeleo de abogados y divorcios.

    Los delitos económicos no son más complejos que todo esto: codicia, usura, ambición, prostitución. Pasta gansa, poder y nenas guapas, no hay más … aunque el escenario sea con decorados más sofisticados, la trama es igualmente primaria.

    Esta es la banalidad del mal, y si concursa con la crueldad es por casualidad, es decir, no formaba parte del “dolo” homicida, de lo que animaba al sujeto.

    Ahora bien, cuando lo cruel como “lo ominoso” sí está en la base del hecho delictivo como fuego que anima y enciende a su perpetración … entonces estamos ante un mal que se sofistica. ¿ Y por qué? Pues para gozarlo, gozar de su preparación, iterim, consumación. El erotismo ya dijo el autor de El amor Líquido que era un producto de la sofisticación del deseo que no ruge …

    ¿Qué separa a uno del otro? Para mí, el grado de consciencia. De sí-mismo. Esa es la gradación entre el psicópata necio y el psicópata listo. Los primeros nos resultan necios y los segundos inteligentes, pero no necesariamente son inteligentes, y es que hay una inteligencia para el mal como hay una inteligencia musical o matemática. Y algunas personas la tienen muy activa. 24 horas, non stop.

    • Lo interesante de los actos malvados, -ahora podemos verlo en el juicio que se está llevando a cabo con los papás de la china-gallega- es que efectivamente están inspirados por algo tan trivial como deshacerse de ella simplemente porque molestaba. La molestia es probablemente el móvil del crimen. Una molestia que procede del mismo cluster de hechos que llevaron a estos padres a adoptarla. Parece ser que se compraron una especie de juguete para complacer al abuelo que era el único que queria a esa niña.
      En el juicio podemos observar las intervenciones histéricas de su madre dando a entender que “ella la queria mucho”, tratando de engatusar a los oyentes y sin ser demasiado consciente de los hechos (pruebas) que tiene la policia contra ella y su marido.
      Viendo su “actuación” en el juicio uno se pregunta ¿cómo es posible que el criminal tenga la cara tan dura de negarlo todo y de no darse cuenta de sus contradicciones?
      La secuencia de los hechos parece ser esta:
      1) Adoptan una niña para complacer al abuelo
      2) El aburlo muere.
      3) Los padres se separan
      4) La niña molesta a cada uno de ellos que planean rehacer su vida.
      5) Entre ambos urden un plan para matarla
      6) Lo hacen.

      Lo que más llama la atención en este plan como he dicho antes es la banalidad del móvil pero tambien la escasa consistencia del plan para llevarlo a cabo. Con poco que se hayan leido novelas de crimenes, uno ya sabe que ha de buscarse algun tipo de coartada, puesto que ante el crimen de una niña los primeros sospechosos son los padres. Llama la atención la “tontuna”, la escasa inteligencia de ambos para construir un relato coherente. De modo que si la banalidad del motivo es una variable, la otra podria ser la estupidez.
      Estupidez que puede seguirse ahora en el juicio, donde ambos ya han tenido tiempo suficiente para construir irrealidades que les protejan de la culpa. Y estas irrealidades que ambos habrán construido les alejan de la salud mental, es muy probable que asistamos a un declive de esa salud mental sobre todo de la madre a la que vero muy vulnerable, además de tonta.
      Lo que llama la atención en todo esto es la ausencia de maldad. Pues la maldad no es un Absoluto sino el fruto de una mala decisión, al menos en este caso. De entre todas las posibilidades que este matrimonio tenía abiertas esta fue la peor alternativa.
      Para los lectores que no estén al dia en esto de los niños adoptados, señalar que es muy frecuente el hecho de que algunos padres, madres o parejas homosexuales adopten niños movidos por una especie de capricho y que les abandonen más tarde en insituciones estatales cuando las cosas se ponen feas. Tener una especie de mascota puede ser muy agradable mientras la podamos controlar pero cuando el niño o niña llega a la adolescencia la cosa se complica.
      Este caso es sólo la punta del iceberg (el caso extremo) de una especie de “consumo de niños” que se adoptan por la misma razón banal que uno se compra un gato.

      • Sí, coincido en esa impresión: la niña fue adoptada para complacer al abuelo que es el que “soltaba la pasta gansa” a esa sociedad de gananciales que era ese matrimonio. Muerto el abuelo, la niña no era necesaria para acceder al dinero. Ya no había, por lo tanto, que tratar de complacer a papá, ni continuar con el teatro de familia bien avenida. Su padre y su madre eran muy conocidos en ciertos ambientes compostelanos, y eso, con sus corrillos de dimes y diretes, debía pesar y mucho a la madre de Asunta para separarse e intuyo que lo estuvo aplazando para no contrariarlo. La niña, además de ser su tarjeta de crédito al dinero de papá, estaba empezando a resultar un peso y una molestia, pero no sólo por la edad en la que se encontraba, edad de empezar a cuestionar la autoridad paterna, sino que también y parece ser que dada su inteligencia los colocaba a ambos padres en más de un aprieto. Así que una vez que los abuelos fallecen, a ella parece que le vinieron ganas de vivir la “vida loca” … cosa que disgustaba a Alfredo Basterra pues veía que con ello su vida de “señorito” podía esfumarse, amén de otras turbiedades con respecto a la niña que están implícitas en la instrucción.

        En las tertulias que se montan en la tele se pasa por alto un elemento que para mí es importante para entender aspectos claves de la personalidad de Alfredo Basterra y es su padre, ese que acudió en más de una ocasión a un plató de la televisión, previo pago, a soltar lo poco que tenía que soltar sobre el tema dado que era notorio que las relaciones estaban más que frías con él y que era nulo el trato que mantenía no ya con su hijo sino con su nuera y nieta. Es más, cobró una miseria, creo que no llegó ni a 3.000 euros, es decir, lo que cobra un chaval de Mujeres, Hombres y Viceversa, cuando en términos periodísticos, aquella entrevista era de bastantes más ceros. Este hecho, de de por sí, nos está señalando cierta línea de cosas y si tuvimos la oportunidad de verlo y escucharlo se pueden colegir otras tantas más.

        La declaración de la madre ayer fue de pena, puro teatro y hoy la del padre pues también, de pena. Ella aunque apocada, por veces con arranques tiránicos de niña-mimoseta enfurrunchada y él con el talante de un gallito de pelea, con la boca llena de jactancia y soberbia. Un “broncas de boquilla” al que parece que curiosamente le ha costado mucho abandonar el módulo de nuevo ingreso y acomodarse en la celda correspondiente.

        Eso sí, la inteligencia en este caso me parece brillar por su ausencia. Para mi, ambos son unos auténticos cabeza de chorlitos. Como chorlito me parece también el abogado de Rosario Porto, de pena sus declaraciones a la prensa, sus elucubraciones y razonamientos. Uno con más ganas de adquirir notoriedad que de prepararse concienzudamente la defensa.

        Todo el caso es el reflejo de una banalidad tan simple y mezquina que eso es precisamente lo que en un principio asusta, lo que verdaderamente provoca el terror. Pero el horror tiene muchas caras, y una de ellas es ésta. Su banalidad.

  9. Sobre la naturaleza de la moral, me gustaría aportar algunos datos que no se han mencionado. La moral, evidentemente, es un mecanismo de control social propio de los seres humanos y quizá uno de los elementos que más caracterizan al ser “humano”, como tal. Los animales no conocen la moral, ni siquiera los chimpancés, nuestros primos, con lo inteligentes que son.

    Un libro muy interesante que aporta este tipo de datos, es “Moral Origins” de Christopher Boehm, http://unpocodesabiduria21.blogspot.com.es/2015/06/origenes-morales-2012-christopher-boehm.html La moral, básicamente, es un sistema psicológico de autocontrol del comportamiento basado en la internalización de pautas de conductas según sean prosociales o antisociales (es decir, que contribuyan o no al bien común).

    “Un [lobo] subordinado sorprendido en un acto [antisocial] intentará ciertamente apaciguar a su superior [macho alfa], pero esto no tiene nada que ver con sentirse moralmente reprendido. Es simplemente un asunto de autoprotección manipuladora, y esto también se da en los humanos. La diferencia es que nosotros, además, somos morales.”

    Parece ser que los chimpancés pasan horas y horas tratando de apaciguarse mediante gestos (grooming http://www.somosprimates.com/tag/grooming/ ). Mamá chimpancé tampoco sabe castigar a su cría a fin de hacerle distinguir lo bueno de lo malo.

    Parece incluso que la moral, al desarrollar la plena atención acerca del comportamiento ajeno y el propio podría haber sido el origen nada menos que de nuestra autoconciencia.

    Todo esto, por supuesto, da la razón a Freud cuando opinaba que el origen de la civilización es el control del instinto. Sin duda, contamos con cierta base instintiva para desarrollar el sentido de la moralidad, pero solo puede desarrollarse dentro de una cultura determinada. Además, no todas las culturas están desarrolladas igualmente en lo tocante a lo moral. Y contamos, como siempre, con la minoría de psicópatas, individuos que, al carecer de empatía, difícilmente pueden asumir un comportamiento moral.

    Una humanidad futura tendría la oportunidad de llevar el desarrollo de nuestra propensión a la moralidad hasta el fin siempre buscado (el Paraíso en la Tierra) de la completa prosocialidad (comunidad de Santos), pero para ello tendría que emprender un trabajo a fondo de distorsión y manipulación de nuestras emociones morales. La buena pista a seguir sería darnos cuenta de que las emociones morales están originariamente relacionadas con los bienes materiales que nos proporcionaría la conducta prosocial (por eso la prosocialidad ha sido seleccionada en el largo proceso evolutivo, biológico y cultural). Pero que el sobredesarrollo de la moral ha llevado a que las emociones morales acaben siendo tan gratificantes (algo necesario, puesto que un sistema social complejo exige sacar el máximo rendimiento al mecanismo de “posponer la recompensa”) que acaban transformándose en un fin en sí mismo. Es decir, antes el hombre primitivo buscar el estatus para garantizarse los recursos materiales, pero ahora el estatus se convierte en el mismo recurso buscado (placer psicológico). Esto es lo que promueven las religiones compasivas, como el budismo y el cristianismo: los bienes “espirituales” (paz de espíritu, experimentación de la virtud…) se convierten en la mayor recompensa o, si acaso, la gratificación procede de la gratitud y el afecto de los otros que conviven en la “comunidad de santos” (el ideal monástico, que inventaron también los budistas).

    Desarrollar este truco racionalmente podría dar grandes resultados.

    En cuanto al mal… pues eso… banalidad. El malvado simplemente es un “primitivo” que se solaza en antiguos placeres psicológicos como la venganza, la crueldad, el dominio. La civilización consiste en reprimir y controlar todos ellos. La fascinación que sentimos por el mal es precisamente uno de los problemas culturales más graves. El problema no es que haya malvados (siempre saldrá algún psicópata en la lotería genética) sino que estos tienen admiradores y amigos…

    • Dices en tu post sobre Boehm que:
      “Moralidad significa la internalización psicológica del sentido de lo correcto y lo erróneo en el comportamiento social”
      Yo haria una pequeña disgresión, para mi la moral (de acuerdo con la psicología evolucionista) seria efectivamente una internalización (mentalización) pero no del sentido de lo correcto, sino de las normas que dicta el grupo. La moral emergió para proteger al grupo del egoismo individual. De manera que no se es moral si se sigue lo correcto sino que lo “correcto” es una imposición del grupo a la persona

  10. A ver si nos enteramos, que existe una moral social y una moral individual, que pueden o no pueden coincidir, que uno puede asumir la moral social o puede desecharla, pero todo es moral. Aunque bien es verdad que no todo el mundo tiene planteamientos éticos, en el sentido de que analiza las relaciones lógicas que aparecen en su moral.

  11. Creo que el problema de las palabras y las letras es que, tal conejos, se multiplican, y lo alejan a uno de la sencillez de los conceptos.

    El bien construye, y genera espacios de afecto, como la familia, las escuelas, y otros grupos de personas donde se integran simbióticamente, generando un bien común.

    Dentro de estos ámbitos, toda acción que sea egoísta y atente contra el bien común es mala, y todo el resto es buena. En cuanto y en tanto los integrantes del grupo sientan la unión como algo natural y no forzado.

    Lo malo, lo diabólico, lo ruin, surge de la ignorancia y de la inmadurez. La ignorancia e inmadurez es algo que se hereda de familia, o de pueblo, y esta en cada familia o pueblo trascenderla a través de la imitación y aprendizaje de quienes pueden vivir una vida mejor en comunidad.

    La maldad intrínseca, el incesto, etc., devienen de historias muy entreveradas de base, de las cuales es difícil reponerse. Por eso solo acudiendo al la metafísica, uno puede digerir que estas cosas sean de esa forma. Cada alma tiene su camino, su aprendizaje, va y vuelve, etc…. pero ustedes saben que aquí entramos en latitudes y longitudes cuasi egoístas de mi parte, porque las veo yo, equivocado o no, pero son muy personales.

    Para quienes no las tengan, estas ultimas ideas mencionadas, el mundo cae en el azar. Porque en definitiva o es blanco o negro, hay orden de fondo o hay caos de fondo. Con caos de fondo la maldad es abominable y a puras penas uno tiene el estomago para soportar ver lo desolador de este mundo. En un mundo con orden den fondo, siempre hay una luz de bondad que organiza todo, y le da sentido.

    Quizás lo mío parezca simplista. Pero no la simpleza la esencia de la bondad?

    • Muy interesante. Sabemos por Tolstoi (Karenina) que todas las familias felices se parecen, pero cada familia desgraciada tiene su historia. (Y este post se está pareciendo al árbol de la vida).

    • Tú dices: «Pero no la simpleza la esencia de la bondad?» De hecho sí es simplista, pero ojo, una conceptualización simplista, pues en la praxis es sencillo hacer el bien. No confundas las cosas empleando “malvadamente” un lenguaje oscuro allí donde tratamos de iluminar.
      Y digo que empleas éstos términos “malvadamente” y no sólo inapropiadamente y porque según te leo líneas arriba «Lo malo, lo diabólico, lo ruin, surge de la ignorancia y de la inmadurez» y es precisamente ignorancia e inmadurez lo que te lleva a decir barbaridades tales. Ignorancia acerca de cómo usar un lenguaje lo suficientemente sofisticado para no caer ni tentar en trampas del lenguaje. E inmadurez porque te arriesgas a comentar sin pensar en las consecuencias de tu publicación. Consecuencias como ésta, mi estar comentándote ahora mismo. Ahora si me preguntas por “Lo malvado”” en clave aristotélica es todo lo que el Dr. Traver ha publicado, y en un sentido personal, platónico si se quiere, “Lo malvado” reside en un motivo, no en los resultados de determinadas acciones, en gozar haciendo sufrir a otro. Con su permiso, Dr Traver. Buenas noches, caballeros.

      • Coincidimos. Sin embargo, ¿qué te anima a comentarlo? Jajaj, Como bien dijimos la moral surgió como un dispositivo para controlar las conductas ajenas. Lamentablemente en vez de preguntarme por cuál fue mi intención en señalarle las cosas que elegí señalarle elegiste juzgarme sin más. Qué mal(o). ¿Viste el mal en mi conducta o en mis intenciones?

      • El Dr Traver en otro post mencionó respecto a los animalistas “en contra” de la festividad del “Toro de la Vega”: «Y todos los años recorren aquella localidad a pedradas, pues es con piedras como se defienden ciertas ideas. El “ethos” es en realidad eso, una lapidación.de personas, de infieles, de brutos y asesinos, de aquellos que no piensan como nosotros que somos los que defendemos ideas elevadas, ideas eticas. Y quien no las siga ha de ser apedreado»

        ¿Consideras que lo que hice con Martín Crom fue “apedrearlo”?
        Porque, por tu comentario, deduzco que desearías que se me castigue por haber hecho esa “maldad”. Aunque convenientemente ese alguien, no te atreves a ser tú 😥

      • Tienes toda la razón del mundo sergiodelvalle18. hay algo de maldad en mi post, no lo hice 100% adrede, un 30% quizás, un tanto inconsciente. Me pongo a juntar palabras cual sopa de letras. Es por aburrimiento nomas, para figurar, ya lo dije antes.
        Muy bien por darte cuenta. Fíjate como con tus piedras me muestras el camino, me caes bien Sergio, me has enseñado algo.
        Por eso, de hecho, pensé en publicar menos aquí, más en mi facebook/instagram cosas que le interesen al otro. Cuando publique nuevamente lo haré bien a conciencia y sin juegos.
        Disculpas las molestias … un saludo

      • Realmente me resulta irónico (hasta tristemente “cómico”) que para ciertos seres humanos “lo moral” de su condición humana impregne hasta las mismísimas discusiones donde (al menos inicialmente) de lo que se trataba era de diseccionar, de visualizar racionalmente, de “fijar en formol” (suspender su vida, suspender su ebullición) “lo moral”.

        Realmente me resulta difícil comprender que alguien, habiéndose metido en estas discusiones (bajo compromiso, entiendo, de “fijar en formol” su propia moralidad) no pueda evitar sentirse ofendido, ni evitar que su moralidad tome lugar prioritario para dictaminarle cuál es la realidad que tiene delante.

        CONSTE que yo en ningún momento insulté a alguien ni usé un lenguaje soez. Mi tono burlón fue puesto ahí adrede con la intención de hacer ver, de que el otro RECONOZCA la insensatez que percibí en su argumentación, y ésto hecho a su vez con la intención de que el otro REFLEXIONE y GENERE Y/O CORRIJA SU IDEA pues ¿qué diantres gano yo haciendo sentir ridículo al otro sólo porque sí?

      • Sergio, el termino “Que asco me das”, es lenguaje soez. Las cosas por su nombre. No es algo apropiado para decir a otra persona, ni en forma escrita ni verbal.
        Y en cuanto a la *maldad* que me referia en mi escritura, lo decia en tanto que no me habia tomado todo el tiempo requerido, como tampoco la concenctracion necesaria para participar en este foro, que es de muy buen nivel.
        Por el simple deseo de ser parte, escribi, pero cuando uno hace cosas a medias, no solo le quita el tiempo al otro, lo confunde, y tambien genera reacciones indeseables. En el momento que uno lo hace, tiene una parte de conciencia de esto (el porcentaje que me referia), y otra es llevada por la compulsion, y el deseo de participar.
        Sergio, no tiene sentido que discutamos, yo no tengo nada en contra tuyo. Entiendo tu si puedas tener algo contra mi, por lo que expreso y/o como lo expreso. Ahora, si importa comentarlo, te pido seas respetuoso en las formas, y en el contenido, de seguro hay un aprendizaje en lo que el otro dice. gracias

      • Martín, la expresión “Que asco me das” no es insultar es expresar mi sentir respecto a tu persona, o en este caso respecto una actitud que demostraste y continuas demostrando.
        Las cosas por su nombre. “Que asco me das” puede no ser “apropiado” para decir a otra persona. Sin emabrgo reconoce que en esa frase no estoy lanzando un calificativo hacia ti, estoy hablando de lo que tú suscitas en mí.

        Sospecho que diga lo que diga para ti seguirá siendo inadmisible decir algo así.

        Pareciera que para ti lo significativo de esa expresión radica en el sólo hecho de expresar explícitamente desagrado por el otro. ¿Y la sintaxis que explícitamente queda denotada en esa frase? ¿dónde queda? ¿dónde queda el sentido explícito de una expresión? ¿acaso de no está nuestro lenguaje elucubrado sobre una sintaxis para tener sentido?
        En todo caso, lo “ofensivo” de esas palabras (o lo que sea que hayas captado con esas palabras, plantearse encontrarle un nombre “apropiado” “correcto” o “verdadero” a un sentir-que-lleva-al-acto es ejercicio vano) está en la connotación y como sabrás lo que connota cierto sentido para alguien puede no connotarlo para otro…

        No es que yo obvie que para un otro pueda resultar desagradable esa expresión. Lo que yo digo es que no puedes, a mi juicio, venirme a decir que EXPRESAR UN SENTIR, cualquiera sea éste, es inadmisible o es “inapropiado” MIENTRAS ESTÉ EXPRESADO EXPLICÍTAMENTE COMO LA EXPRESIÓN DE UN SENTIR.

        Incluso, de aceptar yo esta prohibición, ¿qué nos queda? ¿comunicar por indirectas que siente uno respecto al otro? ¿ocultar lo que siento? no se tú, pero a mí no me gusta dar rodeos si se trata de expresar lo que siento tal cual lo siento. Ya estamos grandes para lidiar con la subjetividad ajena en bruto, ¿O consideras tú que aún necesitas esos matices para comunicarte? Ja… Sospecho que de responder a esta última pregunta dirás algo así como: “no se trata de que yo necesite o no esos matices, lo que sucede es que esos matices SON necesarios”.

      • No, es expresar groseramente lo que uno siente por el otro. No es un calificativo pues no es describe “objetos” sino una realidad subjetiva.. Y UD. LO SABE PERFECTAMENTE.

        Sin embargo, a pedido de Ud. y por hacer de ésto lo más parecido a una democracia, declino de volver a formular mis ideas de esa “forma”.

  12. “para mi la moral (de acuerdo con la psicología evolucionista) seria efectivamente una internalización (mentalización) pero no del sentido de lo correcto, sino de las normas que dicta el grupo. La moral emergió para proteger al grupo del egoismo individual. De manera que no se es moral si se sigue lo correcto sino que lo “correcto” es una imposición del grupo a la persona”

    Sí, pero en la evolución (sistema de “prueba y error”) siempre han prevalecido las fórmulas más prosociales, las que mejor han garantizado la cooperación. Por eso, a lo largo de la evolución de la moralidad (“proceso civilizatorio”) siempre se ha tendido a imponer “lo correcto” por el bien común. Entendiendo por “correcto” las pautas más prosociales (más prosociales que ayer, pero menos que mañana… más o menos).

  13. «pero en la evolución (sistema de “prueba y error”) siempre han prevalecido las fórmulas más prosociales, las que mejor han garantizado la cooperación» De dónde sacas ésto?? Hasta donde entiendo, el vulgo (dado su escaso tiempo libre y sus pocas posibilidades de desarrollar la reflexión y el intelecto) procura (incluso cuando trata de ayudar a quien considera su semejante) la realización de formas muy concretas de hacer “lo correcto” (Hijo, así no se hace, se hace de tal tal manera) sin considerar si efectivamente es lo más adecuado de hacer de acuerdo a las vulnerabilidades y el potencial del otro, ni la disponibilidad o escasez de recursos (incluyo aquí las ideas, “el pensamiento lateral”, aquel que te permite visualizar otros caminos para conseguir más eficientemente algo).

    Es decir, el vulgo procura realizar “lo correcto” sin que ésto suponga un ejercicio RACIONAL menos aun un ejercicio “realmente” EMPÁTICO puesto que ellos hablan de “lo necesario” y no de lo que necesita cada quien.

  14. El sensitivismo o visceralidad que percibo en Sergio suele jugar malas pasadas a los sujetos que la padecen, y no hablo por hablar puesto que yo me encuentro entre esos sujetos, tengo mucho de visceral pero procuro que mis venadas no me lleven a realizar descalificaciones personales.

    Lo peliagudo de este “Momento Sergio” a mi parecer no ha sido esto sino la jactancia de elevar puerilmente la sinceridad a un grado extremo de cuasi santidad y ya sabemos todos a estas alturas que la sinceridad del arrebato pasional no conlleva valor en sí, pues es más ímpetu flagelador que otra cosa … y así ví que el calor de la refriega en la que él mismo se envolvió lo llevó a arrojarse en plancha a escupir su desagrado hacia la actitud de Martin. Porque su contestación fue puro esputo. Esgrimir en una contienda presuntamente intelectual “qué asco me das” está bastante lejos de cierta altura intelectual, digo yo, no sé …

    El razonamiento que ha utilizado posteriormente me ha resultado bastante enrevesado y lo digo porque curiosamente el agrado y desagrado suele moverse en términos ondultatorios bastante sencillos y con menos retórica.

    Sergio es muy fan, a lo que he ido leyéndolo, del filósofo del martillo y se place mucho de la arenga dialéctica, cosa por la que nuestro querido Martin Cromm no demuestra mucha querencia, y esto, para mi y como lectora de esta pequeña trifulca, es lo que ha asqueado a Sergio, que es él muy batallador, “conflictivo” creo que dijo él de sí mismo, y toma su actitud por blandura… 🙂

    Ahora te digo, querido Sergio, templar la espada, o sea, la lengua, no es precisamente de débiles o de blandos, conlleva saber como dijo Aristóteles cuándo y cómo hay que enfadarse.

    “Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”.

    El caballero-guerrero si se tiene por tal, ha de saber que la verdadera batalla se libra en sus tripas, esa y no otra es la lucha intestina a la que todos estamos llamados. Y hay que tener mucho temple para no contestar con ordinarieces a lo ordinario. Ahí lo dejo …

    La transparencia a la que estamos llamados no es la transparencia de nuestra lengua, sino la de nuestro Ser, y como dice un hadiz musulmán “De lo que habla la boca rebosa el corazón … “.

  15. Isabel, gracias por tus lindas palabras.

    Sergio, … viene a cuento lo que me sucedió hace un par de semanas. Realice una compra, para la empresa donde trabajo, unas tarjetas SIM de datos para que sean utilizadas internacional-mente.
    En la web de la empresa http://www.keepgo.com donde compre dichas tarjetas, se promocionan bajo small business una cantidad de beneficios, entre ellos un panel de control.
    Cuando supe tener varias de estas tarjetas me contacté y solicité me den acceso al panel de control. La respuesta de ventas fue un NO. Me dijeron que no tenia la cantidad de tarjetas suficientes para darme dicho panel.
    Yo insistí un par de veces, porque no me parecía que tenía sentido lo que decian. Pero bueno, lo acepté.
    Mas adelante me contacté con el help desk por un otro motivo, y me dijeron que me contacte con ventas para que me den la solución de negocios con panel de control ……. y bueno, si ellos me lo dicen lo pido de vuelta!!!. Mande el email.

    Fíjense la respuesta que recibo al rato:


    How many times do we need to tell him/you that he can’t be a business customer! STOP SENDING HIM TO THE SALES TEAM! WHO WAS THE LAST GENIUS TO DO SO???YOU ARE MAKING FOOLS OUT OF ALL OF US AND YOURSELF IN FIRST PLACE!!

    This is the sixth time he asks to become a Buz customer. In what other language do you need me to say it?

    Don’t you share information with each other? Don’t you read previous tickets?

    Guys, see his last email. Please resolve this.

    Regards,


    Este Sr. X se equivocó, y al querer responder el email a Help Desk me lo envio a mi (fucio?)

    Alto problema se le genero a este Sr.. Instant Karma, se le dice.

    Pero porque?

    SIEMPRE hay que ser amable. Y sino al menos tajante, pero respetuoso.

    Sergio, yo se que tu eres creyente. Conoces la frase como Dios manda. Pues bien, hay que hacer las cosas como Dios Manda.

    Y si haces las cosas como Dios manda, estas amparado por Dios. Como Dios es Amor, es mas probable que el quiera que seamos amables que odiosos, por simple sentido común. Pero eso no nos hace menos incisivos y agudos. Todo lo contrario, Dios es la agudeza. No le puedes ganar a Dios ni a la vida, ni a su otra cara la muerte, solo hay que saber alinearse con ellos.

    Que yo no soy confilictivo??? jaja, por favor.

    Si te sigo dando rechazo es una pena. Espero se revierta.
    saludos,
    Martin

  16. “El caballero-guerrero si se tiene por tal, ha de saber que la verdadera batalla se libra en sus tripas, esa y no otra es la lucha intestina a la que todos estamos llamados. ….”

    Me encantó esto Isabel. gracias “Lucha intestina”. Genial

  17. Personalmente me interesa bastante su opinión, le leo desde hace varios años y valoro mucho lo que escribe y cómo lo hace. Si todo va bien, empezaré la residencia de Psiquiatría el año que viene, por lo que puede que seamos compañeros de profesión. Últimamente me interesa la parte forense, mi cuestión es esta: respecto al castigo penal que se aplica en los psicópatas, si hasta cierto punto la conducta viene determinada por esos genes ¿qué es lo que les hace punibles con respecto a un oligofrénico o un esquizofrénico? El que se concibe actualmente es que los psicópatas tienen capacidad de razón y por ello eligen “el mal” (según donde nos encontremos, ya que la ley es distinta en cada sitio), pero ¿no está siendo su capacidad para actuar en base a su razón también limitada debido a ese determinismo genético? Aunque no sea una enfermedad, ¿no es una conducta socialmente enferma?
    Es decir, lo que se valora es la capacidad o no de razonar para poder actuar, y de acuerdo a la justicia, el individuo elige la opción incorrecta. Bien, ¿puede una persona actuar más irracionalmente de lo que le viene dado por naturaleza? El individuo siempre actúa o desde su irracionalidad o falta de conciencia, o bien tras usar su razón. Creo que no se puede llegar, utilizando como mecanismo el razonamiento, a hacer algo que uno mismo, en ese momento, interprete como irracional, pues no estaría razonado. Entonces, si la justicia lo valora con capacidad para razonar, y tras el uso de su razón, ha elegido la opción incorrecta, ¿no tiene entonces una capacidad para razonar limitada, y se debería aplicar entonces el mismo principio que con, por ejemplo, un síndrome de Down o un delito durante un brote psicótico?
    En la elección del mal, filósofos tan dispares en cuanto a pensamiento entre sí como Platón o Nietzsche estaban de acuerdo en que nadie inteligente puede elegir, bajo su voluntad, el mal. ¿No da por hecho la justicia un libre albedrío absoluto en la conducta del hombre para justificar moralmente el castigo penal? Para que mereciese pagar por su castigo, se tiene que dar por hecho que ELIGE ACTUAR SIN RAZÓN, es decir: actúa por “capricho”. ¿Es esto posible, actuar por puro capricho? Está demostrado que la cárcel no resuelve los problemas de conducta en estas personas, favorece y perpetúa el sentimiento de culpabilidad y supone un estigma a la hora de la reinserción social. Entiendo y obviamente soy partidario de que exista como mecanismo de control social (aislar a individuos que perjudican), pero no resuelve el problema moral de llamar a lo que se está haciendo “justicia”, ¿de verdad MERECEN MORALMENTE un castigo que les produzca sufrimiento (privación de la libertad, odio social…) si se sabe que éste no resuelve su patrón de actuación? ¿es merecida esa venganza social, fuera de la utilidad de control social que supone? He leído en alguna ocasión sobre este tema por su parte, y creo, o tuve la sensación, de que estaba totalmente de acuerdo con el hecho de que aunque no sean estrictamente ser enfermos, sí merecen que se les castigue.
    Un saludo, muchas gracias.

    • La cuestión sobre el libre albedrio es hoy unode los temas mas importantes en Neurociencia.
      https://pacotraver.wordpress.com/2013/02/21/libet-y-la-libertad/
      Por otra parte los genes de los psicoapatas no son genes que determinan el mal, son genes que en cualquier caso determinan el egoismo y las conductas tramposas, el engaño por asi decir. de modo que los colectivos humanos han legislado contra el engaño y la trampa, pues siempre será mas comodo robar gallinas que criarlas, pero el que roba gallinas no solo atenta contra la laboriosidad del criador sino contra toda la comunidad. Por tanto los colectivos humanos están contra los ventajistas y les castigan porque ellos si son capaces de entender la diferencia entre criar gallinas y robarlas. Y un enfermo mental no lo sabe.
      Aqui hay un post sobre culpa y biología:
      https://pacotraver.wordpress.com/2013/03/09/culpa-y-biologia/

      • Gracias. Aunque no esté determinado el mal, sino el egoísmo y las conductas tramposas, ¿es el psicópata por tanto, totalmente responsable de cometer una acción egoísta o tramposa, que es por lo que paga? En este sentido, si la opinión de Minsky fuera correcta, todo el paradigma del castigo penal tendría que cambiar, pues castigar penalmente atentaría contra los propios principios judiciales. Me parece curioso, que no estando claro el porcentaje de responsabilidad de los actos de uno mismo, esté implantado un sistema tan importante de aislamiento y privación de libertad de individuos peligrosos, que sí bien es actualmente necesario para que no haya un daño a toda la sociedad, pero está claro que este sistema basado en el castigo penal (no el civil, o el de un padre a un hijo) conlleve también una base de venganza y crueldad contra el individuo (sentimiento de culpabilidad y mala conciencia, celdas, sometimiento a horarios y dieta, limitación de bienes materiales, estigmatización social, formación de grupos dentro de la cárcel peligrosos, por no hablar aparte de la presencia de prensa en determinados delitos…), tanto mayor cuanto menor es el nivel sociocultural de la sociedad en la que vive; y no exclusivamente el deseo de que el psicópata se arrepienta y no reincida, que generalmente no se consigue. Esta parte separada de la utilidad social, de crueldad y venganza que tiene el castigo penal, aunque vaya en disminución acorde al nivel social (las penas en Noruega no son las mismas que en Sudáfrica), es la que creo deberíamos plantearnos más seriamente dado que actualmente no se dispone del conocimiento necesario para justificar moralmente un castigo u otro, me parece esto mucho más objetivo que arriesgarnos en decir que elige libremente y “que pague por cabrón”. Un saludo.

      • Gonzalo, cuando tú te preguntas a ti mismo o preguntas a otro sobre la “responsabilidad” que un sujeto tiene sobre sus actos, estás refiriéndote sí o sí concientemente o no, a la cuestión del libre albedrío. Al preguntártelo o preguntárselo a otro, estás refiriéndote a una cuestión filosófica. Y si lo que buscas es saber qué tan responsable es uno sobre sus actos como sinónimo de “¿qué tan merecedor de castigo es uno por haber cometido tal o cual acto” estás refiriéndote a una cuestión que creo desde la psiquiatría o la sociología no podría responderse contundentemente. Ya queda en ti darle crédito a los que ostentan poder y/o conocimiento en el ámbito jurídico/legal; pero personalmente creo que estos tipos no saben nada del asunto y sólo buscan saber otorgar “culpa” (punishment) a quién les resulta práctico, ventajoso, instrumentalmente más viable hacerlo.

  18. Estoy de acuerdo contigo Sergio, sobre todo en el aspecto de no saber lo suficiente sobre el asunto. Es actualmente necesario, pero esa “arbitrariedad” del castigo en esos casos implica anteponer la utilidad antes que la verdad y la libertad, es socializar una escala de valores subjetiva que determina mucho esas vidas. Con esto no quiero parecer una especie de alabador de criminales o algo por el estilo. La filosofía del derecho y la epistemología jurídica llega a la población a través de estudiantes de Derecho en 1º de carrera, en forma de una o dos asignaturas que se estudian medio borrachos. Y la filosofía que se imparte en el instituto está muriendo. Nos podemos quedar muy cojos. Efectivamente, no se puede dar ahora mismo una respuesta, por eso pregunté ante todo la opinión. Había leído sobre el efecto Knobe y también pude leer el post. El ser humano tiene una predisposición de intentar ver en lo perjudicial una relación causal directa, creo que verlo así y no tener que elaborar un juicio tras analizar varias causas intermedias, y además con la posibilidad de que tras este análisis no sea factible una reparación sentimental lo hace todo mucho más fácil; y además, al verlo más cercano, aumenta la facilidad a la hora poder crear mecanismos de defensa y de control de la situación. Todo esto viene ensombrecido además porque no se sabe del todo hasta qué punto la “voluntad” está ligada al pensamiento y la acción; Nietzsche en “Aurora” tiene un texto, muy crítico, que va sobre eso:

    “EL MUNDO DESCONOCIDO DEL SUJETO. No hay nada que resulte más difícil de conocer al hombre que el desconocimiento que tiene de sí mismo, desde los tiempos más remotos hasta hoy, y no sólo respecto al bien y al mal, sino también respecto a cuestione mucho más importantes. De acuerdo con una vieja ilusión, creemos saber con toda exactitud cómo se lleva a cabo una acción humana en casa caso particular. No sólo Dios que ve en el fondo de los corazones, y el hombre que obra y reflexiona sobre su acción, sino cualquiera otra persona está segura de entender el fenómeno de la acción que lleva a cabo su prójimo. Todos los antiguos y casi todos los modernos creían y siguen creyendo que sabemos lo que queremos y lo que hacemos, que somos libres y responsables de nuestros actos y que hacemos a los demás responsables de los suyos, que podemos designar todas las posibilidades morales, todos los movimientos internos que preceden a un acto, que cualquiera que sea la forma de actuar, nos comprendemos a nosotros mismos y comprendemos a todos los demás. Sócrates y Platón, que en esta cuestión se mostraron como grandes escépticos y como admirables innovadores, fueron, sin embargo, excesivamente crédulos en lo relativo a este nefasto prejuicio, al profundo error de pretender que el entendimiento recto debe ir seguido necesariamente de la acción recta. A causa de este principio todos los grandes hombres heredaron la locura y la pretensión universales de suponer que se conoce la esencia de un acto. La única razón que esgrimen esos grandes hombres para demostrar tal idea es que seria horrible que la comprensión de la esencia de un acto recto no fuera seguida del acto recto correspondiente; lo contrario les parece algo impensable y absurdo. Y, sin embargo, lo contrario es precisamente, lo que corresponde a la realidad desnuda, tal y como ésta aparece diaria y constantemente, desde toda la eternidad. ¿No es una verdad terrible que lo que podemos saber de un acto no sea nunca suficiente para llevarlo a cabo; que hasta hoy no se haya podido explicar en ningún caso el tránsito que va del entendimiento de un acto a la realización del mismo? Los actos no son nunca lo que parecen. ¡Nos ha costado tanto trabajo darnos cuenta de que lo externo no es como nos parece! Pues bien: lo mismo sucede con el mundo interno. Las acciones morales son en realidad algo más, no podemos añadir nada más: y todas las acciones nos son esencialmente ignotas”

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