El declive de la clase media


Los que lleyeron este post ya saben a estas horas cual es la hipótesis de Gregory Clarck sobre los orígenes de la clase media. En este post me propongo analizar otro fenómeno -el que estamos viviendo en este momento-, el de su declive.

baby-boom-1965

No cabe ninguna duda de que la clase media tuvo su apogeo -al menos en nuestro pais- durante los años sesenta. Fue en aquella época, que es la mia y los que como yo cumpliamos la mayoría de edad en esa década  prodigiosa, cuando se dieron -al menos en España- las mejores condiciones para el despegue económico de aquellas clases desfavorecidas en su conjunto que habían vivido la guerra civil y la posterior guerra mundial y que en cierta manera son los responsables tanto del crecimiento económico como del demográfico. El llamado baby boom.

Hacia 1850, cuando Karl Marx escribía El Capital, la clase media era un grupo reducido de no mucha importancia, cuya posible relevancia Marx exploró muy poco, centrándose más en el antagonismo entre obreros y capitalistas; para cuando, a finales del siglo XIX, Max Weber escribe su obra, es el principal grupo económico de la Europa desarrollada, y Weber le dedica una gran atención.

Las ideas de Max Weber que son las que hoy persisten en su definición suponen que una manera de definirla es a través de tres parámetros:

  • Alfabetización en el siglo XIX o alto nivel de instrucción en la clase media moderna.
  • Niveles retributivos en incremento.y altos salarios.
  • Expectativas razonables de promoción social y confianza en el futuro.

La clase media es pues una medida de estratificación social a medio camino entre los “ricos” y los “pobres”, por asi decir son un elemento tampón que funciona como una especie de colchón entre ambas clases. Su tamaño o grosor determina pues la estabilidad social, mientras que su adelgazamiento predice grandes conflictos sociales.

ricosypobresDibujo cedido por cortesía de Anna Fabregat

Y lo hace porque existe algo llamado permeabilidad social, es decir la clase media es porosa y permite el tránsito de arriba-abajo y de abajo-arriba. Una porosidad que es superior a la permeabilidad de la pobreza y a la de la riqueza que parecen perdurar varias generaciones, tal y como el propio Clarck ha señalado en su nuevo libro.

La causas del declive de las clases medias en Europa son múltiples:

  • Bajos salarios.
  • Perdida de confianza en el futuro.
  • Baja natalidad.
  • Excedentes de fuerza de trabajo y paro.
  • Declive de la tradición y de la cultura propia en aras del multiculturalismo.

¿Quién es clase media?.

Pertenecer a la clase media no es una cuestión de ingresos tan solo sino de valores. La mayor parte de la gente cree que el capitalismo crea el consumo desbocado, pero en realidad el capitalismo tal y como lo conceptualiza la clase media lo que crea es el ahorro y no el consumo.

El consumo es un subproducto del capitalismo, una especie de espejismo que logra fascinar sobre todo a los pobres, esos que vienen a Europa capturados por el consumo y la opulencia que ven sobre todo a través de los medios de comunicación o del boca a boca.

Los pobres en realidad tienen valores de pobres y no de clase media, es por eso que muchos inmigrantes no vienen a nuestros países a “buscar un futuro mejor”, pues la confianza en el futuro es un valor de clase media y que requiere vivir en un Estado de derecho con alguna experiencia de revolución industrial. La mayor parte de los inmigrantes proceden de países donde el Estado tiene poco peso en comparación con lo tribal o lo familiar, ellos entienden el bienestar en una clave: poder obtener los mismos bienes de consumo de los que disponemos aquí y que en sus países les están vedados, bien porque no existen o bien porque son demasiado caros por la debilidad de su moneda.

La clase media (y la pobreza) se define pues por valores y no tanto por los ingresos. Son estos:

  • El aumento del radio de confianza desde la familia o tribu hacia el resto de la sociedad.
  • La no-violencia, es decir la renuncia a la violencia como fin para alcanzar objetivos individuales, incluyendo la venganza privada que se depositó en manos de la Justicia del Estado.
  • El ahorro económico que es una consecuencia de la confianza en el futuro, confianza que tiene que ver con el hecho de que un Estado se constituya como un Estado de derecho es decir que se garantice la seguridad tanto física como jurídica de las personas.
  • En adelante el nepotismo hubo de convivir con la democracia. No es que la democracia por sí misma liquidara para siempre el nepotismo familiar o tribal sino que introdujo ciertas novedades: la creación de la familia nuclear..
  • El gusto por la instrucción y la alfabetización.
  • Como valores morales hemos de añadir a la ya mencionada confianza y el abandono de la violencia, otros valores como el “trabajo duro”, la diligencia, la disciplina y el acatamiento a la autoridad.

El problema de la inmigración en Europa y su impacto en la clase media europea.-

Este verano ha sido decididamente trágico en lo que respecta al número de inmigrantes que han atravesado de una manera u otra el mediterráneo y han llegado a Europa (algunos no han llegado) en tres puntos calientes: las islas griegas vecinas de Turquía, algunas islas italianas como las de Lampedusa y la ciudad de Calais, justo al lado del túnel que comunica Francia con Inglaterra, un paso muy ansiado por los inmigrantes que allí se dan cita y que de alguna manera han dejado la frontera de Melilla en segundo plano.

La mejor descripción para este fenómeno es de aceptar que los estados miembros de la UE se encuentran frente a un desafío de proporciones colosales al que todavía nadie ha querido ni podido hincarle el diente más allá de la discusión sobre cupos. Mi opinión es que el tema ya ha desbordado y ya no tiene una solución fácil. El fenómeno de la inmigración ilegal no ha hecho sino comenzar y “mirar hacia otro lado” no parece que sea muy inteligente por parte de nuestros mandatarios.

Y eso es precisamente lo que hacen.

La inmigración no es un fenómeno que podamos interpretar de una forma lineal o  que pueda zanjarse comparándola con otros movimientos migratorios anteriores o bien asumiendo nuestro rostro “buenista” para decir que los inmigrantes buscan una vida mejor, que es comprensible, que todos hariamos lo mismo y que los españoles también emigraban a America o a Alemania cuando no tenian que comer (más abajo encontraré el momento para explicar por qué el fenomeno actual es un fenómeno nuevo y no comparable de ningún modo a las otras migraciones.,

Existen al menos tres motivaciones para emigrar: 1) la pobreza, 2) las guerras y 3) el efecto llamada de una educación y una sanidad gratuita, contando además con los recursos sociales que todo Estado del bienestar dispone para los más desfavorecidos, dicho de otro modo hay incentivos para la emigración a Europa, pero no de Europa a Africa, Pero el talante humanitario de la población europea tiene limites y estos limites pueden llegar a romperse en los próximos años, pues toda esta multitud de inmigrantes han de ser alimentados, han de tener vvienda, y sobre todo han de ser sostenidos, ¿por quién? pues por las clases medias que son los que  sostienen memes de valores tradicionales y humanísticos, que son a su vez, los que pagamos impuestos y sostenemos al Estado.

La ola de inmigración actual no se parece en nada a las anteriores y se asemeja mas a una invasión militar que a una migración ordenada, pues en toda inmigración ha de haber dos agentes: el huesped y el hospedador que acoge. No vale decir que unos tienen el derecho de emigrar y los huespedes solo tienen el derecho de acoger aun por razones humanitarias, pues este tipo de razones se agotan en la saturación. No es que los inmigrantes vengan a “quitarnos el trabajo” como suele decirse Tampoco que sean maleantes la mayor parte de ellos o que nos tengan intimidados con las bombas. El mayor riesgo es que agotan nuestros sistemas de protección sociales sin haber contribuido a ellos. 

Sin embargo hay otro factor que me parece mucho más importante y del que no suele hablarse. Se habla mucho de la aculturación del inmigrante pero no suele hablarse de la aculturación del país que acoge. Las distintas culturas no se funden unas con otras en una especie de relación dialéctica que de lugar a una cultura nueva. Es por eso que el multiculturalismo entendido como integración de culturas solo es posible cuando una de ellas se impone a la otra. Las culturas no se mezclan sino que una de ellas se extingue en favor de la otra, pues no todas las culturas tienen el mismo vigor y es obvio que la cultura europea ha perdido gran parte del suyo casi al mismo tiempo que ha disminuido su demografía.

Somos pocos y cada vez tenemos menos fe en nuestras instituciones a las que zarandeamos continuamente sin caer en la cuenta de que Europa es el colectivo que más han hecho para el progreso, la libertad y la prosperidad de sus ciudadanos hasta lograr la vitalidad de esas instituciones que llamamos Estados de derecho. Europa en el siglo XVIII estaba llena de siervos que pagaban a sus señores en especies y cabe recordar que “la servidumbre” aun está operativa en Rusia y en ciertos países de la órbita soviética. Lo que nos dio vigor y prosperidad fue la libertad (de poder comerciar), y la propiedad privada, asi como el poder dedicar a nuestros hijos los excedentes de nuestro trabajo en forma de instrucción. Y sobre todo: el empleo.

Nunca hubo más igualdad en Europa que en los siglos que transcurrieron desde el declive de Roma hasta la revolución industrial Entonces todos éramos igual de pobres. Si escapamos de la trampa mathusiana fue precisamente gracias a la revolución industrial.

Pero aun hay más complicaciones derivadas de la inmigración: la ilegalidad en que viven muchos de nuestros acogidos tiene impactos impredecibles entre los foráneos y los nativos. Vivir en la ilegalidad promueve incentivos, al menos fiscales para los que no están documentados. Los nativos pagan impuestos mientras que los foráneos no los pagan y compiten por los mismos nichos comerciales como recientemente hemos visto con los “manteros” de Salou que se dedican a una actividad ilegal conviviendo con los comerciantes que pagan impuestos. Este es un escenario que predice conflictos y enfrentamientos como hemos tenido ocasión de ver recientemente.

El otro foco de conflicto es la religión. Es cierto que las religiones pueden convivir entre sí, cada una en sus lugares de culto, pero no es así con las culturas que arrastran cada una de estas religiones que se comportan como focos de descohesión social cuando no de un odio ancestral y tribal. Las culturas teológicas pueden convivir con otras similares pero empastan mal con una cultura secular. El papel de la mujer en el Islam es difícilmente integrable en nuestra concepción laica del Estado y de la libertad individual a no ser que los europeos abdiquemos de nuestra concepción del Estado laico. Ser bueno, será cada vez más caro y difícil.

Hay dos tipos de posturas que como conclusión podemos adlelantar en nuestras predicciones sobre qué sucederá en el futuro. Unas son optimistas y otras pesimistas.

Y mi posición es la del pesimismo racional y el fin de la fe en el hedonismo ilustrado.

La solución parece ser en aprovecharse de ese sesgo que hace que seamos optimistas para nosotros mismos y pesimistas para el resto, tal y como podemos leer en este post.

48 pensamientos en “El declive de la clase media

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  2. “agotan nuestros sistemas de protección sociales sin haber contribuido a ellos.”

    Es curioso que se afirme esto al mismo tiempo que las naciones ricas de Occidente promueven la natalidad. Se dice que el envejecimiento de la población es un gran problema. Entonces, ¿por qué también es un problema esta “sangre nueva” que viene de otras naciones? ¿No tendríamos que estarles en parte agradecidos porque vengan a resolver nuestro problema de “envejecimiento de la población”?

    • El envejecimiento de la poblacion es una variable importante pero no esta aislada, para atender las pensiones por ejemplo es necesario que haya empleo legal de esos que tributan y cotizan a Hacienda. No sirven los empleos sumergidos o ilegales de modo que sabiendo que no hay empleo el hecho de que venga sangre joven no resuelve el problema sino que lo agrava

  3. Paco, ha dado en el clavo. Cuando se habla de los inmigrantes que surcaron el Atlántico hacia América, se olvida añadir que, si bien escapaban de la pobreza extrema en muchos casos, transportaban el ideario europeo, oficios, ciencia, educación, y un largo etc. a los países de acogida. Yo nací en Sudamérica, hija de italianos y franceses; crecí rodeada de europeos de las más variadas naciones y vi como ellos aportaban algo a las tierras a donde llegaban. Y todo el continente americano tenía un espacio vital/geográfico para ofrecer. Digamos que fueron migraciones enriquecedoras que tallaron a América actual casi en su totalidad. Lo que observo en el caso europeo es como usted lo describe: invasión. No hay espacio vital/geográfico para acoger a toda la gente que llega. Y el móvil que los trae, a mi juicio, es el de la pura supervivencia y ese “dorado” que alguien les ha dicho que por estas tierras existe. Vienen para el aquí y ahora. Vienen para sobrevivir, no a vivir y convivir. No sé hasta que punto reconocen lo que es un estado de derecho y en la gran mayoría de los casos se comportan más teocráticamente y responden a estructuras de clanes que de grupos sociales amplios ligados en función de un bien común.
    En Europa, parece que siempre hay que poner la otra mejilla, pero ellos ¿qué están dispuestos a hacer? Quien venga aquí debería someterse sin chistar a las leyes de este país. La pueril idea del multiculturalismo no pasa de pura buena intención. No me molesta que haya islámicos, cristianos, judíos, animistas y otros más, siempre y cuando sus vidas se rijan por las leyes del país al que se acogen. Porque yo, y no seré políticamente correcta en esta oportunidad, no voy a aceptar que se cometa un “crimen de honor” porque una joven islámica no acepte el marido que su familia le elija. No voy a soportar la ablación bajo ningún concepto. No voy consentir que se apliquen “métodos médico chamánicos” que le quiten un “mal espíritu” a golpes a un bebé sencillamente enfermo. Y de sobra sabemos casos de estos vienen sucediendo en Europa desde hace ya tiempo, y la lista sería larga.
    La ONGs y los bienintencionados pueden sermonearme largamente sobre derechos de aquí y de allí, pero como ciudadana pido, casi exijo, que los que vengan aquí se sometan a nuestras leyes, aporten a las arcas públicas y contribuyan al bien común. Que vengan a vivir y a convivir, no a sobrevivir a costa de quienes se esfuerzan para que esto siga funcionando.

    • Estoy completamente de acuerdo contigo. Efectivamente esta migración actual nada tiene que ver con las anteriores, es algo que está muy bien explicado en el libro que cito de Gregory Clarck que se llama “Por que los paises fracasan” y no voy a extenderme en ello. Te remito a ese libro que está en español y es muy bueno, tambien a este post donde hablo de qué es un pobre y que vale la pena releer:
      https://carmesi.wordpress.com/2015/05/16/que-es-un-pobre/

      • Leyendo el link que me ha apuntado se me ha venido a la cabeza el caso de tres de mis sobrinos, de padres separados, madre alcohólica, padre inmaduro…y lo demás imagínelo. Sin embargo, dos de ellos hoy están en la universidad logrando notas excelentes y aprovechando al máximo las oportunidades que se les da. Hasta se dan el lujo de ahorrar en vistas al futuro que saben que depende solo de ellos. No contarán ni con su madre, ni con su padre. Tienen, lo que yo le llamo, madera de triunfadores. Y se han criado en un ambiente de “pobreza material” con lo justo justísimo, con aporte de la abuela y los tíos. El tercero, mayor de los tres, bajo las mismas circunstancias y avatares familiares, no ha terminado la ESO; a los 15 años se enamoró del porro y no hay visos de separación, vive lamentándose de su desgracia y opina que tendría que dársele a cada español una renta básica, incluso una vivienda por el solo hecho de ser español. ¿Le suena de algo? He peleado con él hasta el cansancio…Después de la última, he obtenido un pequeño triunfo: está de camarero temporal en un bar de su pueblo. Tiene ya 27 años y es un pobre en toda regla.

      • Si, todos conocemos casos asi. Algunas familias humildes y no tan humildes tienen en su seno esa variedad de hermanos, unos responsables y otros irresponsables, lo que demuestra que el “ambiente compartido” tiene poco valor a la hora de predecir ese tipo de desarrollos tan distantes. Supongo que el camarero en cuestión se hará comunista, ahora tiene la oportunidad incluso de ser concejal. Es broma 🙂

      • Casi, Paco, que no me extrañaría luego de ir viendo que muchos entran a la arena política para acomodar sus vidas pregonando ideas viejas con envoltoiros nuevos. Será que una lleva muchos años vividos…

    • ¡Vaya!, más americanos. Te lo tenías bien escondido, Anne.
      Me identifico con lo que dices porque son justamente elementos inflamables de la convivencia diaria los que terminan desencadenando desastres sociales. Para mí no existen grandes problemas sino una sucesiva cadena de pequeños y permanentes acontecimientos que generan tensiones y se resuelven es estallidos sociales. Es lo que ya está sucediendo en Europa. Pero Europa no es la solución para toda esta pobre gente. La verdadera solución debería generarse en sus propios países. Cuando mi familia emigró a Argentina en sucesivas “oleadas”, lo hizo porque no creía que Europa pudiera llegar a alcanzar un estado de “paz” duradera después de la Segunda Guerra Mundial. Huyeron, algo que es desgarrador porque dejas atrás muchas cosas. Argentina, para entonces sí les brindaba casi un “dorado”. Había posibilidades, y muchas, para afincarse, vivir en paz y progresar. Pero, al menor síntoma de “mejora”, comenzaron a volver a sus países de origen en Europa, porque amaban sus terruños. Mi planteamiento es qué puede hacer Europa, y demás estados con algo de poder, para ayudar a solucionar los problemas de los países emisores de grandes desplazamientos humanos, para que sus habitantes sean convencidos de que vivirán en paz en sus propias naciones. En Europa no encontrarán nada. No existe ese “dorado”. Y será un sufrimiento doblemente sentido: un “dorado” inexistente más el desarraigo.

  4. “No sirven los empleos sumergidos o ilegales de modo que sabiendo que no hay empleo el hecho de que venga sangre joven no resuelve el problema sino que lo agrava”

    “los inmigrantes que surcaron el Atlántico hacia América, se olvida añadir que, si bien escapaban de la pobreza extrema en muchos casos, transportaban el ideario europeo, oficios, ciencia, educación, y un largo etc. a los países de acogida.”

    “Quien venga aquí debería someterse sin chistar a las leyes de este país. ”

    “esta migración actual nada tiene que ver con las anteriores”

    “Europa no es la solución para toda esta pobre gente. La verdadera solución debería generarse en sus propios países. ”

    He estado unos días leyendo estos comentarios y se me ocurren dos cosas:

    La primera cosa que se me ocurre es que, en España, por lo menos, las regularizaciones masivas se produjeron después de que durante la década del 2000 llegaron cientos de miles de inmigrantes irregulares, todos irregulares, aprovechando la corrupción del mercado de trabajo español. La misma corrupción española (empleos abusivos, redes mafiosas, trapicheos de bares de pueblo…) promovió la irregularidad y la picaresca que luego se buscó arreglar con las regularizaciones (entre los inmigrantes de toda Europa corrió la noticia de que en España “daban papeles”). Así que difícilmente podemos darles lecciones de que tengan ellos que cumplir las leyes si con ellos no las hemos cumplido cuando fueron demandados por un mercado de trabajo corrupto.

    La segunda cosa que se me ocurre es que “esta pobre gente” está perfectamente informada de los discursos tercermundistas y anticolonialistas acerca de la supuesta explotación de las naciones del Tercer Mundo por las del Primer Mundo (todos han oído hablar del “Fondo Monetario Internacional” y no olvidan cosas como el golpe militar en Egipto contra el gobierno democráticamente elegido, que fue apoyado por Occidente). Tienen sus argumentos para despreciarnos e incluso odiarnos.

    No, ya no es como antes. Y no volverá a ser como antes…

    • De tu comentario se desprenden algunas consecuencias: 1) La culpa de lo que pasa en el mundo subdesarrollado la tiene occidente y su malévolo sistema capitalista y 2) La culpa de la inmigración en España la tienen algunos errores cometidos adrede para favorecer a empresarios sin escrúpulos.
      Bueno, no estoy de acuerdo con ninguno de tus argumentos que de alguna forma recurren a la “difusión de la culpabilidad” como penitencia (que no explicación) de ese fenómeno de la inmigración. Siguiendo tu argumento y como somos culpables todos, asi de una forma difusa, lo que tenemos que hacer es acarrear con las consecuencias de nuestros actos y asumir a todos los que quieran venir aqui como buenos y santos posaderos de la opulencia. Se trata de un argumento en clave cristiana: “dar posada al peregrino” y sostenerlo, alimentarlo e integrarlo a la fuerza si es necesario.
      La verdad del asunto es que el colonialismo no tiene la culpa de los odios ancestrales tribales que se profesan chiíes y suníes por ejemplo, se trata de un odio ancestral que existía antes de la colonización. La culpa de este fenómeno la tienen ellos, esas tribus que no fueron capaces de levantar un Estado centralizado para superar esos conflictos. La colonización supuso un hito de pacificación en la mayoría de lugares donde se implantó en el sentido de que les dotó de un estado hecho con tiralineas sí, pero no lo suficientemente fuerte para aguantar la descolonización.
      Yo no soy culpable mas que de lo que yo hago y nada culpable de lo que hicieron otros, ni los empresarios, ni Rato , ni el FMI, a mi nadie me preguntó si estaba de acuerdo en admitir la primera oleada de extranjeros procedentes del este y que por cierto se han integrado bastante bien en nuestro pais.
      De manera que rechazo tu argumento basado en la inmunodepresión obligada por una supuesta culpa que tu atribuyes a todo occidente olvidando no solo que tu eres uno de los beneficiados por esa prosperidad que nos ha dado vivir donde vivimos, sino que también rechazo la totalidad del argumento.
      Sube el nivel.

  5. “Yo no soy culpable mas que de lo que yo hago y nada culpable de lo que hicieron otros, ni los empresarios, ni Rato , ni el FMI, a mi nadie me preguntó si estaba de acuerdo en admitir la primera oleada de extranjeros procedentes del este y que por cierto se han integrado bastante bien en nuestro pais.”

    Aquí nadie es culpable hasta que sea condenado por un tribunal, y sin embargo cientos de millones de personas sufren la “condena” de la pobreza, la precariedad y la desigualdad. Los políticos y propagandistas son los que se dedican a acusar a unos e incitar a otros a tomar medidas de represalia. Tampoco podemos culpar a nadie por querer mejorar su fortuna, y menos a quienes viven en circunstancias mucho peores. Tampoco podemos culparlos porque se sientan agraviados, ya que hay toda una maquinaria propagandística que los hace sentir así.

    Lo que sí somos es todos responsables

    “Siguiendo tu argumento y como somos culpables todos, asi de una forma difusa, lo que tenemos que hacer es acarrear con las consecuencias de nuestros actos y asumir a todos los que quieran venir aqui como buenos y santos posaderos de la opulencia.”

    Mi argumento no es exactamente ese. Lo que digo es que no podemos argumentar contra ELLOS con criterios de legalidad y racionalidad, porque ELLOS encuentran argumentos sobrados para contestar. Ya que la reseña va sobre las “clases medias” (“Expectativas razonables de promoción social y confianza en el futuro.”), aprovecho para remarcar que el “Tercer Mundo” se caracteriza precisamente pro la escasa notoriedad de tal estrato social (¿confianza en el futuro?), cosa de la que ellos razonablemente se quejan.

    ¿”Lo que tenemos que hacer”? Pues aguantar como mejor podamos. Tan absurdo es decir que no existe el “efecto llamada” o fomentar la “multiculturalidad” como pretender investirnos de toda la razón en el rechazo a ELLOS. La solución tiene que ser global y desde luego no es tan facilona como lo de las “ayudas al desarrollo” (que apenas tienen efecto). En cualquier caso, todos tenemos que pagar, no por culpables, sino por responsables.

    • A ver si me aclaro. ¿Me tengo que hacer responsable de todos los conflictos habido? Si me largo del presente a los albores de la Humanidad, seguramente que no me alcanzaría la eternidad para hacerme “responsable” de lo que puedan haber hecho los linajes de mi familia a 50 generaciones vista. Aquí se trata de lo “humanamente posible”. Si todo Medio Oriente y África se traslada a vivir a Europa… no alcanza el mapa. Tampoco habrá agua, ni suelo, ni recursos…la gente desesperará y pasará lo que tiene que pasar y que ya va pasando entre los mismos inmigrantes camino a Europa: enfrentamientos. ¿A caso no fueron largados al mar un grupo de cristianos por parte de otro musulmán aún estando todos perdido en medio del Mediterráneo? ¿¿¿¿Y la mejor solución es que aguantemos como mejor podamos???? Es que no habrá oportunidad de “aguante” ni para nosotros, ni para ellos. ¿Y eso es vida digna? Tiene razón Ragnar que los problemas deben solucionarse en los países emisores. Esa gente viene huyendo del infierno de su país. Si ese infierno no existiera, no tendrían razones para huir. ¿O es que ellos están muy felices de tener que abandonar sus casas, su gente, su cielo, sus costumbres, su propia historia personal y social? Están DESESPERADOS, no están viniendo por querer vengarse de Europa y de casi 5000 años de historia de la Humanidad. Y lo peor de todo es que aquí, si siguen así las cosas, no solo no encontrarán nada sino que prolongarán su infierno, en el que arderemos TODOS.

      • Bueno yo creo que en el fenomeno de la inmigración hay varios supuestos, no se trata de algo uniforme, sino que existen por asi decir, varias clases de inmigrantes. Por ejemplo, esa desbandada de sirios a través de Turquia, no son en realidad inmigrantes sino refugiados. Una cosa son los refugiados y otra los inmigrantes ilegales, claro que trazar una linea para separar unos de otros es bastante complicado.
        Más allá de eso esta voragine de personas sean o no refugiados nos va a cambiar nuestro modo de vida, por ejemplo el protocolo Shengen tiene sus dias contados. Es muy probable que pronto los paises miembros de la UE tengan que cerrar las fronteras y se acabó aquello de libre circulación por la UE. Dicho de otra manera: antes fuimos más libres que mañana. Y eso sin contar con el revuelo y el recrudecimiento de la extrema derecha. ¿Que pasaria si Le Pen gana las eleccioens en Francia?

  6. “de verdad crees que el efecto llamada no existe?”

    Creía haber dicho exactamente lo contrario. Por supuesto que sí existe aunque muchos pretendan negarlo. Todo lo que existe, existe. Y los “agravios” existen en cuanto que ELLOS los sienten así, y nuestros argumentos no les sirven de nada.

    “¿Me tengo que hacer responsable de todos los conflictos habido? Si me largo del presente a los albores de la Humanidad, seguramente que no me alcanzaría la eternidad para hacerme “responsable””

    El tema de la “responsabilidad” es uno de los mejores en la filosofía ética. En tanto que somos seres sociales, todos somos responsables. Y más aún cuando hemos creado el concepto de “semejante” a nivel universal. Y más todavía cuando tenemos esto de la “economía global”, que ELLOS relacionan con el colonialismo y el imperialismo. Nosotros diremos que son ELLOS los que tienen que mejorar sus países, pero ELLOS nos dirán que sus países están arrasados por los siniestros designios de la explotación imperialista y neocolonialista. Es un debate inútil.

    Se pueden hacer cosas. Muchas cosas diferentes. Y entre ellas, por supuesto, necesitaremos control de fronteras, expulsión de indocumentados y cargas de los antidisturbios. Pero a mí me parece que, ante todo, no podemos ignorar la realidad. Éste no es el lugar para debatir tantísimas cosas que se pueden o no se pueden hacer (y sobre algunas ni siquiera se habla), pero está claro que el remanso de “la clase media” no está al alcance de todos…

    • Vale, entonces lo entendí mal. Estamos de acuerdo en que si existe el efecto llamada. Es obvio que ese efecto llamada funciona de Africa a Europa y no de Europa a Africa.
      Dices que:
      “El tema de la “responsabilidad” es uno de los mejores en la filosofía ética. En tanto que somos seres sociales, todos somos responsables”.
      Vuelvo a reiterar mi desacuerdo con esa “filosofia”, yo solo soy responsable de mis actos y no de los actos de los demás. No existe una responsabilidad social hacia todo el mundo y no vale el argumento d ela economia global. Para mi mieconomia no es global sino local, estrictamente local. Que no me siento en absoluto globalizado, vaya!

    • Con su permiso Dr Traver. Creo que Francisco Martín, como decimos acá en Lima, “está en otra”, Paco. Para él, aparentemente, es prioritario atender a “quién” «DEBE» “dignarse” a mover primero una pieza del tablero, y para ti, al igual que para mí, lo prioritario no es señalar sino contemplar en toda su enorme complejidad este fenómeno. Pretender discutir con alguien que (aparentemente) para sus adentros no traza una línea divisoria entre voz imperativa y voz descriptiva; entre su deseo de apreciar (visualizar) “Lo que es” y “Lo que debería ser”; es pretender y nada más que pretender realizarlo.

  7. “yo la verdad es que no me siento nada culpable.”

    Otra vez lo mismo: no se trata de “culpabilidad”, sino de “responsabilidad”. No se exige un castigo, sino una acción a partir del reconocimiento de la naturaleza humana común.

    “Existen culturas d ela verguenza y culturas de la culpa,”

    Exacto, y en el mundo globalizado, con su Declaración Universal de Derechos Humanos y toda la pesca, vivimos en una cultura humanista de la responsabilidad. Para evitar la llegada de inmigrantes por el Mediterráneo otros pensarían que lo más efectivo sería cañonear las barcazas y matar unos pocos cientos en un par de días. Ya no vendrían más y luego se podría decir que a medio plazo se han salvado vidas (como mínimo, de los previsibles naufragios que se producirían si la vía de transporte siguiera abierta, como pasa ahora).

    También valdría un diálogo que se produjo entre el mariscal soviético Zhukov y el general Eisenhower. Trataba de un asunto militar táctico: cómo hacer un asalto masivo a través de un campo de minas enemigo. Los americanos enviaban compañías de ingenieros (zapadores) para abrir una ruta a través del campo de minas, desactivándolas. Eso causaba muchas bajas y perdía tiempo. Los soviéticos enviaban un batallón de castigo a través del campo de minas, por las bravas. La mayoría morían al hacer explotar las minas con sus cuerpos. Pero Zhukov insistía en que las pérdidas al final venían a ser las mismas porque era más rápido y se tomaba por sorpresa al enemigo.

    Que cada cual elija en qué mundo quiere vivir. Existe todo tipo de fórmulas viables.

    • “No se exige un castigo, sino una acción a partir del reconocimiento de la naturaleza humana común”.
      ¿Si de lo que se trata es de reconocer por qué no comenzamos a reconocer que los recursos son finitos y que los que hemos generado aqui son nuestros?

    • Por otra parte los derechos humanos son un invento de profesores universitarios divorciados (Houellebecq). Significa que son un invento cultural, no una orden teológica, es una buena idea para tiempos deexpansión pero muy mala en estos tiempos que corren pues corremos el riesgo de solo respetarlos nosotros, los europeos. Los derechos humanos se pueden manteenr si son mantenibles pero antes de eso va la supervivencia.

    • Me sigo perdiendo, Francisco. Yo entiendo la responsabilidad como “un hacerme cargo de” fehaciente, no de un planteamiento filosófico ético ante un supuesto semejante universal. Quizás estoy pecando de pragmática, pero si hemos de hacernos responsable de algo, en este caso de personas que huyen de su infierno, yo pregunto: ¿a cuántas personas estás dispuesto a albergar en tu casa para darles una vida digna con el sudor de tu trabajo? ¿A qué parcela, proyectos, anhelos de tu vida estás dispuesto a renunciar por el bien de estas personas? Es muy fácil defender una posición ideológica, pero la cuestión es ponerla a funcionar. Si de lo que hablas es pura teoría, como muchas, que no van más allá de buenas intenciones…así cualquiera. Pero a la hora de los hechos, ¿a qué se está dispuesto a renunciar, EFECTIVAMENTE, a favor de esa gente? ¿O la cosa va de ideitas, nada más?

      Sucede que no he logrado entender qué has querido decir hasta ahora con “somos responsables por ser seres sociales”, “creación del semejante universal” agravado con el tema de la globalización económica; que vivimos en “un mundo globalizado con su declaración de Derechos Universales del Hombre y en consecuencia dentro de una cultura humanista de responsabilidad”. Pero, ¿”responsabilidad” como entelequia/concepto, o como “un hacerse cargo de” en forma fehaciente? Porque eres tú quien dice que, por compartir naturaleza, (la humana), se nos exige “acción”, o sea ir a lo hechos. En lo que a mí concierne, a poco estoy dispuesta a renunciar que ya bastante cargo me estoy haciendo de “semejantes cercanos”. Mira que hay mucho filántropo y defensores de la Humanidad que lavan sus conciencias ayudando a “semejantes universales anónimos” a la vez que son incapaces de renunciar a sus proyectos, sueños, ambiciones, tiempo, etc. en favor de sus “semejantes cercanos y bien conocidos”.

  8. “Yo entiendo la responsabilidad como “un hacerme cargo de” fehaciente, no de un planteamiento filosófico ético ante un supuesto semejante universal. Quizás estoy pecando de pragmática, pero si hemos de hacernos responsable de algo, en este caso de personas que huyen de su infierno, yo pregunto: ¿a cuántas personas estás dispuesto a albergar en tu casa para darles una vida digna con el sudor de tu trabajo? ”

    Uno puede ser pragmático en todos los casos pero en cada caso, por igual, adoptaremos una actitud ante los semejantes. Puede ser la de indiferencia o puede ser la de compromiso. Lo importante es la actitud que se adopte y los incentivos para ello, y de ahí surgirá la praxis y nuestra forma de vida.

    Como creo que aquí sabemos todos, el altruismo, la empatía y todo eso son instintos que todos albergamos, pero que son seleccionados o no en el entorno cultural. Entonces se los estimula o se los reprime. Nosotros podemos votar a Zapatero o a Le Pen o a Berlusconi o a Merkel. Hacemos nuestras elecciones y luego tenemos que ser consecuentes.

    ¿Los derechos humanos son un cuento? Los derechos humanos surgieron de forma inevitable por el “proceso civilizatorio” http://unpocodesabiduria21.blogspot.com.es/2013/09/la-invencion-de-los-derechos-humanos.html No surgieron para conseguir una serie de fines, sino como consecuencia de un cambio profundo en el pensamiento. Como no hay Dios, no se puede decir que tenemos un mandato de proseguir el proceso en ese sentido. Pero, por mucho que se diga, me parece que el proceso a estas alturas es ya irreversible. Todos sospechan que elegir a Le Pen, aunque en teoría a corto plazo sería muy beneficioso para los franceses, a medio plazo sería un desastre. Curiosamente, las masas de los países musulmanes aún no han llegado a esa etapa: siguen creyendo que la mano dura de la sharía los hará más prósperos.

    • Lo que me dices es el ideario que muchos repiten. Yo me refería al compromiso personal que cada cual está dispuesto a asumir. Ya te he confesado y fundamentado brevemente el mío: de poco a nada. ¿Y tú?

      Pero creo que estamos emitiendo en distintas frecuencias y por eso no nos entendemos: tú lo haces en términos conceptuales y yo en términos prácticos. Tú vas a la retórica y yo persigo el “cómo lo haremos”.

      • Supongo, Anne, que lo tuyo es un ejercicio de extremo pragmatismo. Si debiéramos entregar prácticamente nuestras vidas habrá sido porque fuimos invadidos y derrotados. Pero sí entiendo tu preocupación, que por supuesto comparto.
        Volviendo al tema del post, no dudo que entre los que hoy intentan llegar a Europa arrastrados por la desesperación, no haya gente que maneje los valores propios de una clase media. Por ejemplo, los informativos nos permiten saber que hay gente con formación universitaria y otros estudiando, lo que me lleva a pensar que se procuran una ganancia a largo plazo; no estaban urgidos por un aquí y ahora antes de la catástrofe. Entonces por ahí no iría el problema si Europa tuviera la capacidad de absorber a todos aquellos que comparten con nosotros los valores de la clase media. El verdadero problema es el bagaje cultural de estas personas, y es lo que a mí más me preocupa. Recuerdo, en aquellas épocas de boom inmobiliario, haberle sugerido a un muchacho musulmán electricista titulado y con muy buenas referencias que se presentara a determinada obra donde pedían personas con su formación, y al cabo de unos días saber de su propia boca que no había tomado el puesto porque quien estaba a cargo de la obra y había seleccionado al personal era una mujer. Él necesitaba el trabajo y le pagaban muy bien. Algo similar me sucedió con una compañera de trabajo diseñadora de jardines a quien los trabajadores musulmanes no le hacían ni p…caso porque era mujer. Para terminar un trabajo debí actuar de intermediario: ella me daba a mí las indicaciones y yo, como varón, se las daba a ellos…¡entonces sí trabajaban! Una peor, la vivió uno de mis primos radicado en Austria, médico ginecólogo cuando se presentó una pareja a su consulta porque el marido quería que volvieran a “coser” a su esposa luego de haber tenido familia. La mujer había sido sometida de niña a una “ablación faraónica” la más carnicera de todas. Él debía marcharse a trabajar fuera de Austria y el honor de la familia debía quedar a salvaguarda…Conozco ciento de anécdotas de ciertos colectivos que quitan el aliento, y que ni como persona, hombre y europeo las voy a consentir.

        En conclusión, qué pretendo decir con esto: por un lado, veo poca capacidad de ceder llegando a formarse especies de guetos de autodsicriminación; y por otro, un empeño en mantener costumbres, pero, eso sí, disfrutando de la capacidad de tolerancia, respeto y comprensión que se impone en gran medida en toda Europa. Entonces, como tú te preguntabas ¿a qué están dispuestos a renunciar ellos para convivir con nosotros? Muchos, obligados por el entorno, creo que se ponen una máscara de “europeos”, pero en el fondo siguen aferrados a sus valores y nunca creyeron en el ideario europeo, pero les gusta vivir aquí porque son libres tanto para ser quiénes son como para mentir también sobre ello. Quizás eso explicaría que hoy, chavales y chavalas de segundas generaciones, nacidos en Europa, criados en un ambiente de libertad, formados en colegios y universidades europeas se marchen a engrosar el EI.

      • Sí, Ragnar. Lo he llevado al extremo del absurdo porque observo, muy a menudo, que cuando se habla de “sociedad”, de “Estado”, de “Europa”, pareciera que son fórmulas para rellenar con personas, (apelando a conceptos, ideas, buenas intenciones, arengas y etc.), y no instituciones resultantes de la interacción entre las personas. Aquí hemos alcanzado un estilo de vida, (que nos está costando mantener), no privilegios, que me resisto a perder. Si es posible acoger a mucha de esta gente para que viva dignamente, voy a seguir defendiendo que se haga bajo nuestras normas.
        A lo que tú cuentas, le puedo sumar perlitas de las que yo tengo conocimiento, las que no acepto bajo ninguna circunstancia. Creencias respectables en tanto no atenten contra la vida o dignidad de las personas. Por eso, para mí, es muy importante que Europa siga siendo laica y defienda valores sociales, no teocráticos.
        Hoy leí en un periódico sobre una joven esposa que ha caminado casi 30 horas sin parar y tenía los pies destrozados. El periodista le preguntó si aceptaba que hiciera una foto a sus pies y ella dijo sí luego de que su marido se lo permitiera. Eso no encaja aquí. Es un ejemplo de lo que Paco comentó sobre el avance de valores patrifocales en Europa.

  9. “estamos emitiendo en distintas frecuencias y por eso no nos entendemos: tú lo haces en términos conceptuales y yo en términos prácticos. Tú vas a la retórica y yo persigo el “cómo lo haremos”.

    Si nos quedamos sin creencias, sin principios y sin ideología, o entonces o somos unos ignorantes o somos unos hipócritas. Y, por cierto, ¿a qué viene eso de la “retórica”?

    “me refería al compromiso personal que cada cual está dispuesto a asumir. Ya te he confesado y fundamentado brevemente el mío: de poco a nada. ¿Y tú?”

    No hay que llegar a nada tan dramático como una “confesión”. Sencillamente, si queremos vivir en un mundo de libertades, tenemos que ser consecuentes con sus principios y no tomar actitudes incoherentes por miedo a que nos suban los impuestos. La libertad tiene su precio. Y por eso no vale el “que se las arreglen solos”, o “no tiene nada que ver conmigo”. Aunque solo sea porque a lo mejor un día nos toca estar “al otro lado”.

    En cuanto al fundamentalismo islámico, como otras ideologías airadas, es una consecuencia más de la perfectibilidad del ser humano en sociedad. Otros casos fueron los fascismos o el totalitarismo marxista. Para enfrentarse a eso también conviene ser coherentes y que nadie espere una cura milagrosa.

  10. Paco, Ragnar hace mención a una posible causa para que jóvenes ya nacidos en Europa de familias musulmanas lleguen a la radicalización. Usted, como experto en el alma humana, ¿cree que puede ser por eso? Pienso y pienso y me cuesta entender este fenómeno, que quizás se agudice con el tiempo si gente de la desplazada hoy se radica en Europa pero nunca llega sentirse cómoda con esa situación. Seguro que la radicalización responde a muchas variables, pero ¿como lo explicaría usted?

    • Se trata de algo bien estudiado: la primera generación puede adaptarse perfectamente al hospedador pero eso no garantiza que la tercera ni la segunda generación lo hagan. Una de las variables más importantes es “el nepotismo étnico” del que ha hablado Lynn. Por supuesto tambien está el problema del paro y el de la falta de perspectivas de trabajo o profesionales. El conflicto aparece cuando chocan estas dos circunstancias: una cultura o etnicidad que nunca se abandonó del todo y un mundo opulento donde las oportunidades están mal reguladas, incluyendo al sexo, pues aunque vivamos en una sociedad aparentemente muy libre en estos temas, existe una bolsa de varones deprivados y esta deprivación es mayor entre ciertas etnias que en el ermino medio de la población.
      Un post sobre Lynn:
      http://robertocolom.blogspot.com.es/2013/05/conflictos-etnicos.html

  11. Aunque pueda parecer paradojico, para mi la causa del declive de la clase media, es fruto de las politicas socialdemocratas. Que son el canto del cisne de la transformacion social iniciada por el cristianismo, cuando se paso del orden social jerarquizado entre “los que saben”, “los que luchan” y “los que los sustentan” a el de “todos somos hijos de dios”, que evoluciono al libertad, igualdad y fraternidad de la revolucion francesa, que esta vigente en nuestros dias en su maxima expresion de la igualdad por decreto, pervirtiendo el concepto original de igualdad de oportunidades y derechos.

    Como la igualdad es un utopia, las politicas socialdemocratas (que son todas las vigentes en Europa, las de PP y PSOE, las de conservadores y laboristas) convinieron que solo se podia igualar desde abajo, haciendo una implantacion generalizada de una impostura, basada en el generar un sentimiento de culpa (no te quejes que en Africa estan peor) y la llegada a todos las esferas del poder de gente por lo general poco preparada, que acostumbra a ver enemigos en cualquiera que desargumenta sus tesis. Por ello fuerzan una cohesion entre mediocres, para conseguir por el peso de la mayoria aquello que individualmente quedaria fuera de su alcance.

    No deja de ser curioso, que en la epoca de mayor apologia de la igualdad, vamos retrociendo hacia una nueva desigualdad, desde que la ideologia de igualdad, va asociada a una destruccion del merito.

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