Amor canónico y amores terrestres


fisher

Aquellos de ustedes que hayan visionado los videos que publiqué en el post anterior ya saben a estas horas de qué quiero hablar en esta nueva entrada: quiero hablar del Amor con mayúsculas y de los amores con minúsculas que como se verá son diversos. Y que en otro lugar llamé amores cósmicos y amores terrestres.

Hay muchas formas de amor tal y como sabemos desde los experimentos de Harlow y también a través de la filosofía, arte, mitos, religiones y psicologías tanto antiguas como modernas. Incluso hemos leído a Helen Fisher hablándonos del amor romántico -que es para ella y a juzgar por su cara beatifica, de enamorada- del que más sabe.

amor

Amores terrestres.-

Sabemos que hay -en nuestra Matrix- al menos tres tipos distintos de amor:

1.- El amor de la madre por sus crías. También del padre. E incluye las tareas de cuidado a largo plazo.

2.- El amor de la pareja reproductiva llamado por algunos romántico.

3.- El amor por los iguales, conocido como amistad. Incluye también a los hermanos.

Lo interesante de estos tres amores es que solo uno de ellos implica necesariamente al sexo, si bien existen algunas excepciones como más abajo veremos. Se trata en cualquier caso de programas genéticos, de zombies, de módulos cerebrales que tienen su propia circuiteria neuronal y que muchas veces se solapan entre ellos.

Lo cual nos lleva a una conclusión provisional: muy probablemente el amor evolucionó desde ese cuidado que vincula a la madre con sus crías, al menos entre nosotros los mamíferos, podríamos decir que el resto de formas de amor proceden -todas ellas- de ese “amor original” inscrito en el ADN como un programa instintivo que lleva a las madres a ocuparse de su parentela -no solo de su alimentación, sino de su defensa, cuidado y enseñanzas- durante el tiempo que cada especie precisa para llevar a cabo la emancipación de las crías.

Todo parece indicar que fiarlo todo a un tipo concreto de amor no era una buena idea, es por eso que la evolución nos llevó por otros derroteros a fin de vincularnos más profundamente con nuestras parejas sexuales y también con aquellos que cooperaban con nosotros, ampliando nuestro entorno social hasta un limite de confianza.

Así el amor homosexual se computa en el módulo de la amistad, el amor romántico en el módulo sexual y el amor materno preside todo desde ese oscuro origen donde la Vida se abre paso a través de los comportamientos concretos de preservación. Naturalmente la cercanía de todos estos módulos entre si propicia que haya interferencias entre ellos, por ejemplo la cercanía del módulo del amor romántico está solapado con el módulo de la paternidad lo que implica que existan personas que se sienten irremediablemente atraídos por los niños, les llamamos pederastas. Estas personas representan una prueba biológica de que estos módulos se encuentran conectados entre si y es muy probable que sea la socialización la responsable de inhibirlos (desactivarlos) para que no se solapen entre sí.

Se trata de las octavas bajas (instintivas) del amor y lo que las caracteriza es la ambivalencia, el estar sometidas a tensiones opuestas y que no es otra cosa sino el marchamo de la dualidad.

Así el amor romántico anda de la mano del divorcio, de los celos, del uxoricidio y de la mono-poligamia con sus correspondientes adversidades. La amistad está sometida a las decepciones y a la traición y el amor materno está lleno de “estragos” que llevan a cabo las madres y padres con sus hijos, por no hablar del aborto o el infanticidio, formas extremas de una negación, de un no querer saber.

En su octava más baja el amor se manifiesta por la identificación, algo que compartimos con otras especies, sobre todo con los simios que utilizan la “imitación” como una forma filogenéticamente más antigua que lo que nosotros entendemos como identificación. Probablemente el concepto etológico de “impronta” o el apego de Bowlby es un desarrollo del potencial de este mecanismo que promueve nuestra supervivencia.

patitos

La identificación es un más allá de la impronta: que implica seguimiento y reconocimiento pero no identidad: se trata de un querer ser, un apropiarse de algo, una especie de robo de un bucle que está en otro o de una imitación especular de ese otro. La identificación procede del amor y también del miedo, es pues un mecanismo dual y terrestre, de lo más terrestre.

Dicho de otro modo, a pesar de que identificarse es necesario para construirse una identidad lo cierto es que la identificación es spam psicológico. La función de la identificación es provisional y una vez establecida a través de bucles diversos, de lo que se trata es dejar de identificarse (desidentificarse) cuando ya no tengamos la necesidad de “ser como otro”, una vez que sepamos quienes somos y podamos empezar a podarnos o soltar lastres. No antes de los 50 años.

Los estados elevados del amor.-

A medida que vamos ascendiendo por la ruta de la sublimación y vamos abandonando (después de haberlos satisfecho todos) estos estadíos del amor terrestre aun nos queda descubrir algunos pequeños islotes que se muestran en el horizonte. Estos islotes se llaman Compasión, Devoción y Fusión. Se trata de subproductos del Amor pero ya más cercanos a ese estado canónico que hemos definido con mayúsculas.

La compasión (sufrir juntos) es probablemente también de origen terrestre y se articula sobre la empatía. Pero la empatía por sí misma también es dual (aun lo es) y no logra superar la barrera de los opuestos generando no pocos estados de disconfort o displacer, sobre todo de inadaptación. Bien a través de la abnegación (la negación de las propias necesidades) o la excesiva identificación con el sufrimiento ajeno, el compasivo es todavía prisionero de sus identificaciones más primitivas.

La devoción es la entrega a una experiencia, a un proyecto, a una causa  por lo general de carácter místico. Es también la irresistible atracción hacia una idea, una persona, un rey, un santo, una persona amada o un ser vivo. Por lo general la devoción es una forma sublimada de amor que no necesariamente implica al sexo (aunque tampoco lo niega) pero si la entrega, la pasividad y la adquisición de conocimiento. La devoción es una experiencia noética y no es dual.

Sin embargo para experimentar la fusión es necesario descorrer el velo, salirse de la matrix a través de alguna experiencia que logre perforar la red. Se trata de una experiencia que como todas las experiencias inusuales no puede comunicarse, es inefable, solo puede vivirse en primera persona. Pero existen dos tipos de experiencias fusional, una que preserva y no confunde la identidad propia y otra que aniquila la propia mismidad.

Del mismo modo que sucede por abajo, con respecto a la identificación, hay algo en la experiencia de fusión (la evidencia de que somos Uno) que nos retrotrae a un tiempo y un lugar donde pareciera que ya hayamos habitado, una especie de dejà vu que procede de la regresión que el deseo propicia a ciertas personas que quizá llegaron demasiado pronto a enfrentarse cara a cara con la divinidad, con ese semblante que a veces es benéfico y otras veces monstruoso.

Es por eso que las experiencias fuera de matrix pueden ser aterradoras o bien tan gozosas que algunos místicos nos han señalado que aun así son difíciles de soportar. Santa Teresa pedía a Dios que la liberara de estos raptos donde parecía ser llevada hacia arriba por una extraña fuerza que le parecía levitar. “Arrobamiento” (éxtasis) le llamaba la Santa a esta experiencia, una especie de rapto, una especie de posesión por una Fuerza sobrecogedora que viene de arriba.

El éxtasis no es el orgasmo vulgar sino el orgasmo trascendente. No es un orgasmo vegetativo sino un orgasmo por alineación con el Uno.

Pues el Poder siempre viene de arriba.

El bucle sin fin del Amor.

cintamoebius

El amor canónico es el más abstracto, el amor materno el más concreto, más aun es la identificación: “queremos ser y obtener eso y no cualquier otra cosa”. Pero esta jerarquía de sentimientos y experiencias amorosas no son esencialmente piramidales: no es que los extremos se toquen es que conforman un bucle sin fin, como esa hormiga que circula eternamente por la cinta de Moebius.

Significa que en el bucle del amor no hay principio ni fin y existen múltiples entradas y salidas. De tal manera que a través del amor maternal (o su falta) se puede llegar a la Devoción o a través del sexo (o su privación), se puede llegar a la Fusión.

Y no olvidar que las experiencias fusionales experimentadas de manera extemporánea pueden llevar a la locura.

Todos los caminos llevan a Roma, pues Roma no es un lugar al que se accede tras una carrera de logros sino una torsión de la conciencia que en cualquier caso es accesible a cualquier persona con un mínimo de comprensión, sin habilidades especiales, simplemente basta con mirar y reconocer, aunque no existan palabras para nombrarla.

42 pensamientos en “Amor canónico y amores terrestres

  1. Dr. Traver,

    El hecho de haber vivido, de bien joven, experiencias de fusión, haberme vuelto loco, haber sido diagnosticado de trastorno bipolar, haber vivido la miseria de la locura, haber encontrado el amor romántico, haber comenzado una familia, haberme re-insertado en la Matrix, y finalmente haber conectado nuevamente con la fusión, me hace sentir que no solo puedo caminar en pantuflas por este post, sino andar desnudo sin ningún tapujo.

    Me parece que la experiencia de fusión excede las experiencias particulares de éxtasis. Pensando también en hormigas, se nota que no es el cerebro de ellas las que esta dictaminando como se diseña el hormiguero. Su cerebro se está conectando con un cerebro mayor, maestro, que las está guiando. Este cerebro “del hormiguero” es quien le está dictando también que es lo que deben hacer. De la misma manera, el cerebro humano no es quien está organizando el funcionamiento ordenado de la sociedad, es una inteligencia superior que también está dictando que es lo que se debe hacer.

    Pues bien, la fusión opera cuando logramos conectarnos con esta inteligencia superior, “del hormiguero”. Este último tiempo noté la importancia de unir las manos en forma de plegaria, no tanto para el rezo religioso tradicional, sino como una simpática manera de Sincronizar Con La Nube. Si…. Si los demás ordenadores se están, hoy día, sincronizando sin parar con la nube, porque nosotros, ordenadores humanos (¿no somos eso?), no debemos sincronizar también. Así “subimos” nuestra experiencia, y “bajamos” información acerca del orden de las cosas. Esto es fusión. Fusión es integrar nuestra parte humana, con nuestra parte divina, fusión es integrar nuestras polaridades. La dualidad (bipolaridad) tiende a ser infernal, y la fusión tiende a ser celestial. La dualidad tiene una energía de separación, como si nos querría cortar al medio (el corazón), la fusión es la energía integradora, que nos cose, nos hila, nos une. Dentro de la nube se encuentra el binomio finito-infinito, que es la puerta de escape de la claustrofobia que significa sentirnos escindidos de todo, es la fuente de libertad, y en última instancia paz interior. Dentro de la nube, y de estos conceptos neo platónicos, y también para integrar, está el caos y el orden. Como dos columnas, ambos conceptos ideales tienen que ser integrados en nuestra vida para que tenga pleno sentido. Pero como no podemos emular el caos, si podemos emular el orden y dejar espacio para el caos. Por lo que es la piedra fundacional instaurar el orden primero. Cosas sencillas: Una lista de lo que hacer en la semana, en el mes, en el año, pensar en lo que queremos en nuestras vidas, escribirlo, plasmarlo, ordenarlo, ponerlo en agenda trabajar en el día a día sobre este material, ordenar, ordenar, ordenar. El caos vendrá solo, no hace falta que lo inviten.

    Es entonces la integración de estos conceptos ideales, el infinito, lo finito, el orden y el caos, lo humano y lo divino en nosotros, la tierra y la nube, lo que hacen a la fusión, y es la fusión que luego ordena todo el resto de los amores, porque ejerce autoridad.

    • Me ha gustado mucho tu comentario Jose Ignacio y tambien esa metafora de la nube, o la inteligencia del enjambre y la sincronización que es en realidad una alineación pero se me ocurren algunas preguntas que hacerte:
      Esas visitas a la mente del enjambre han sido perturbadoras para ti concretamente. ¿A qué atribuyes esa perturbación? ¿A haberlo hecho sin preparación?¿Demasiado pronto? ¿Es solo la visita a la nube lo que es perturbador o la vuelta?¿Qué hay en matrix que resulte insoportable y nos empuje a sacar la cabeza del tiesto?

      • Muchas gracias por tus palabras Paco.

        La “nube” esta formada por ideales. El gran problema es cuando uno intenta tomarlos y bajarlos a la tierra.

        Dentro de las ocho brazos del Yoga se encuentran Yama y Niyama, que son preceptos éticos. Dentro de estos preceptos se encuentran por ejemplo: no mentir, no agredir, la castidad, y otros más.

        Tomar estos preceptos éticos de forma textual, y seguirlos al pie de la letra, rápidamente harán que entremos en pleno conflicto con la matrix, y también se vea afectada nuestra cordura. Hay una sutileza en la interpretación de estos preceptos que tiene que ser adquirida progresivamente.

        A la matrix le interesa lo homogéneo, lo pre fabricado. A los habitantes de la matrix no le gusta que los hagas pensar.
        Es por eso que la matrix es insoportable, porque le falta aire, todo es repetido, nada es fresco.

        Para poder disfrutar de la riqueza de la nube,del finito-infinito, del orden-caos , hace falta tener los pies bien plantados en la tierra. Hace falta toda una infraestructura de identidad, de orden, de proyección, de programación del futuro. Y todo esto no aparece de un dia para otro. Son construcciones que se van realizando, personas que uno va conociendo, vínculos que se van entablando.
        Así se genera más peso, y mas peso. Y por otro lado no hay que dejar de volar: inspirarse en lecturas de valores idealistas, conectarse con personas idealistas, viajar por el infinito, subir a una montaña, querer tocar la nube con las manos.
        Así se va fomentando la fusión, y gradualmente se va instalando en la realidad, trascendiendo a la matrix.

        Por último, vale decir que la paradoja del hecho de que seamos persona Y seamos “La inteligencia superior” es difícil de asimilar.
        Así como tenemos dos ojos que ven individualmente, pero luego forman una visión unificada, así somos nosotros, un 2 en 1.
        La mente no puede asimilar la doble identidad, y solo podemos incorporar este conocimiento recordándolo una y otra vez con recordatorios que dejamos en el camino.

        Es perturbador es asociarse con la nube, su energía es harto poderosa. Genera nuevas sensaciones en nuestro cuerpo, nos mueve de aquí para allá.

        No hay una ida y vuelta de la nube. Como a veces me dije a mi mismo: “el yoga es un camino de ida” (bromeando acerca de la frase “la droga es un camino de ida”).

        No hay momento, ni preparación posible, cuando te subes en este bus, hay agarrarse, porque hay mucho que depurar.

      • Dices:
        “La mente no puede asimilar la doble identidad, y solo podemos incorporar este conocimiento recordándolo una y otra vez con recordatorios que dejamos en el camino”.
        Qué significa?

      • Entiendo que la identidad personal surge de identificarse con un cuerpo, con un nombre, con una cantidad de elementos que hacen que uno se sepa quien es. Ahora, en cuanto, aparte de tener esa identidad, existe una identidad más, una identidad que posee una inteligencia superior … todo dentro de este mismo ser. Uno puede por momentos comprender-lo y vivir-lo así, pero este no es un pensamiento ordinario que puede ser asimilado en todo momento, es algo que se adquiere, pero se pierde constantemente, por lo que hay que recordarlo una y otra vez. A la mente se le escapa.

  2. “2.- El amor de la pareja reproductiva llamado por algunos romántico”.

    Oírlo llamar “romántico” siempre me ha hecho sonreír; y aún más (en tiempos más contemporáneos) cuando lo he escuchado, numerosas veces, de mujeres en edad no reproductiva. El “amor de la pareja reproductiva” es un ‘égoïsme à deux’ que, consciente o inconscientemente, conspira a un fin muy puntual: crear vida a través de ese poder dual y egoísta. Cuando se la evita, por largo tiempo, por medio del consabido juego, el amor reproductivo (= apasionado) genera vacío porque no logra su fin; es entonces cuando el-amor-no-es-bastante, cuando subrevienen desilusiones y hasta neurosis. “El error yace -como sostiene N. Branden- no en el ‘ideal’ del “amor romántico”, sino en lo irracional y en lo imposible que se le demanda”.* Por eso, el amor apasionado sin finalidad metafísica no puede practicarse indefinidamente sin serios contratiempos.
    _____
    * Nathaniel Branden, “A vision of ‘romantic love’ “, en ‘Psychology of Love’, R.J. Sternberg and M.L. Barnes (eds.), New Haven, Yale University Press, 1988, p. 224.

  3. ¿Si el amor “metafísico” está al alcance de todos? ¿Entendiendo por tal al amor que trasciende a lo físico? Parece claro que el “amor de la pareja reproductiva” se autotrasciende: va más allá de la fuerza dual, pues conspira a nueva vida. Existe una metafísica del amor sexual; pero un amor “metafísico” medianamente definido -ajeno por completo a la materia, aparte del amor místico (el cual no está comprendido en ninguna de las tres categorías)-, no alcanzo a comprenderlo; salvo, como ya dicho, el de experiencias místicas [= las propias de “los iniciados en los misterios”]), que están lejos del alcance de todos.

  4. De Hombres, Abejas y Hormigas…

    “Maurice Maeterlinck (1862 – 1949) fue premio Nobel de literatura en 1911. Además de una obra poética y dramática excepcional (especialmente conocida es su obra teatral El pájaro azul), este autor escribió una serie de ensayos sobre diversos aspectos de la vida natural: La vida de las abejas, 1901; La inteligencia de las flores, 1907; La vida de las termitas, 1927; y La vida de las hormigas, 1930. Lo que importa aquí, es señalar que estos ensayos no son la obra de un científico sino de un artista que comprende la vida y el universo no como algo mecánico sino más bien como un poema, sus obras son un canto al espíritu que ordena y anima cada detalle de la naturaleza; la ciencia es un soporte del alma. De esta manera, Maeterlinck recupera o reencuentra el spiritus mundi de los clásicos.

    Nos centramos en el primero de los ‘ensayos’ de Maeterlinck, La vida de las abejas, una joya que enseña a mirar y admirar a la naturaleza desde la observación más atenta y también la más poética, por eso el autor empieza el libro advirtiendo al lector que su obra no es un tratado de apicultura o de cría de abejas. Lo que él desea es “hablar simplemente de las rubias avecillas de Ronsard, como se habla a quienes no las conocen de un objeto conocido y amado” (p 11). Pero no quiere hacerlo de forma complaciente o imaginaria sino a partir de la verdad pues como él dice: “hace mucho tiempo que renuncié a buscar en este mundo una maravilla más interesante y más bella que la verdad o, al menos, el esfuerzo del hombre por conocerla. Nos empeñamos en encontrar la grandeza en las cosas inciertas, todas las cosas muy ciertas son muy grandes y hasta ahora no hemos dado la vuelta a ninguna de ellas”. (p 12)

    Esta verdad el autor la descubre en una fuerza, un poder oculto que ordena la vida de los pequeños insectos, pero también la vida de todo lo creado. En el caso de las abejas, Maeterlinck lo denomina el espíritu de la colmena y lo descubre por ejemplo en todo lo que sucede en una colmena al comenzar la primavera: “Una inquietud sacude a todo el pueblo: la vieja reina se agita. Ésta comprende que un nuevo destino se prepara. Ha hecho religiosamente lo que le imponía el deber de buena creadora, u del deber cumplido salen ahora la tristeza y la tribulación […]. No es reina en el sentido en que lo entenderíamos entre los hombre. No da órdenes sino que se encuentra sometido, como el último de sus súbditos, a ese poder oculto y soberanamente sabio que llamaremos espíritu de la colmena”. (pp. 29 y 30)

    Ante esta fuerza, este poder, Maeterlinck se pregunta: “El espíritu de la colmena, ¿dónde está? ¿En quién se encarna? No se parece al instinto del pájaro que sabe construir su nido con habilidad y buscar otros cielos cuando llega el día de la migración. Tampoco es una especie de costumbre maquinal de la especie que sólo aspira ciegamente a vivir y tropieza con todos los ángulos del azar tan pronto como una circunstancia imprevista desbarata la serie de los fenómenos de los fenómenos habituales. Al contrario, sigue paso a paso las circunstancias todopoderosas, como un esclavo inteligente y ágil sabe sacar partido de las órdenes más peligrosas de su amo. Dispone sin piedad, pero con discreción, y como sometido a un gran deber, de las riquezas, del bienestar, de la libertad, de la vida de todo un pueblo alado”.

    El artículo continua aquí: http://www.arsgravis.com/?p=6508

  5. Muy buen post, Dr. Traver.
    Me ha gustado su comprensión de esto, y como lo pone en palabras:

    “Todos los caminos llevan a Roma, pues Roma no es un lugar al que se accede tras una carrera de logros sino una torsión de la conciencia que en cualquier caso es accesible a cualquier persona con un mínimo de comprensión, sin habilidades especiales, simplemente basta con mirar y reconocer, aunque no existan palabras para nombrarla.”

  6. Tengo pendiente ver la película “El espíritu de la colmena”.

    En el post de “La Nodriza de las Hadas”… ud. pone esto:

    “Los enemigos del enjambre son en realidad tanto los objetivistas, materialistas o reduccionistas como los subjetivistas, esotéricos o sanadores por la fe. Todos son nihilistas pues todos sostienen creencias a sabiendas de que son falsas, les sucede tanto a los materialistas como a algunos espiritualistas, la razón es que todos necesitan creer en algo y muerto Dios, el único sostén o fundamento que les queda es la materia para unos o un Dios new age inventado a la propia medida de otros.”

    Estoy completamente de acuerdo.
    Nisargadatta, uno de los más grandes sabios de la India dijo:

    “El mundo no tiene ninguna existencia aparte de usted. En todo momento no es sino un reflejo de usted mismo. Usted lo crea, usted lo destruye”.
    “Su universo personal no existe por sí mismo. Es meramente una visión limitada y distorsionada de lo real. No es el universo el que necesita mejora, sino su modo de mirar”.
    “El placer y el dolor alternan. La dicha es inconmovible. Lo que usted puede buscar y encontrar no es la cosa real. (Se refiere a que no puede ser buscada y encontrada, porque siempre está, aunque nos pase inadvertida). Encuentre lo que usted nunca ha perdido, encuentre lo inalienable.”
    (“Yo Soy Eso” de Nisargadatta Maharaj)
    Aquí un archivo zip que contiene el libro: IAMTHAT.zip – archivo ZIP, tamaño descomprimido 1.515.520 bytes

  7. Me gustaría realizar un aporte al último párrafo de José Ignacio cuando dice que “(…) se pierde constantemente, por lo que hay que recordarlo una y otra vez. A la mente se le escapa”.

    Esto que dice aquí me sugiere cómo el hombre moderno intenta apresar los ecos que lo numinoso disuelve por las grietas y agujeros del cuerpo psicofísico, y que me evoca la teoría platónica de la anamnesis, que es estrictamente “recordación”, y que afectaría el proceso cognoscitivo más transcendental que es de orden metafísico, el cual nos dice que todo conocer es basicamente recordar, y recordar significa “volver a pasar por el corazón”, y sería entonces desde esta perspectiva que comento, que el recordar no sólo es un camino o una metodología sino que también alude al corazón como sede del verdadero intelecto.

    Reminiscencia, rememoración (“el que vuelve a recordar”) …

    *Los agujeros de Matrix son también nuestros agujeros. El cuerpo sutil como el físico contiene muchas heridas y desgarros por los que se cuela la luz y las sombras de las realidades más allá de lo físico, lo que se conoce como mundo celeste y mundo intermedio. El infierno puede colarse por alguna rendija y pasar a estar en nosotros y así vivir alienados, desposeídos y poseídos. Y el cielo, a su vez, también puede estar en nosotros, y nos habitará si abrimos claraboyas y ventanas, y nunca poseería ni será poseído, pues sólo el alma está sujeta a persuasión y a la ilusión de poseer.

    *La herida, es puerta de percepción, para el cielo o el infierno. Lo que no te mata, no sólo te hace más fuerte, te empodera, sino que también te transmuta si esa experiencia se elabora bien elaborada…. Esa y no otra es la alquimia espiritual … 🙂

  8. José Luis,

    He leído con atención tus comentarios. Me han gustado.

    El libro de Nisargadatta Maharaj “Yo Soy ESo” , si aún no lo has leído, creo te gustará.
    Es un clásico del “Yoga Interior” (que no es el Yoga de estiramientos y asanas que conocemos en Occidente). Su enfoque es Advaita.

    Por la temática de lo que comentas te va a interesar.

    Aquí te paso el enlace en formato pdf :
    https://nytz.files.wordpress.com/2012/01/yo-soy-eso.pdf

    (Yo creo que debes quedarte así en pantuflas como dices, mientras el Dr. Traver nos deje…!)

    • Puse “José Luis”, me refería a “José Ignacio8″. (Perdón).

      Este es un breve diálogo entre Nisargadatta y un interlocutor, (del mismo libro, que son grabaciones de sus conversaciones):

      ” Nisargadatta Maharaj: ¿Cómo llegó usted a su presente estado?
      Interlocutor: Las enseñanzas de Sri Ramana Maharshi me pusieron en mi camino. Después encontré a un tal Douglas Harding que me ayudó mostrándome cómo trabajar sobre el «¿quién soy yo?»
      Nisargadatta: ¿Fue repentino o gradual?
      Int: Fue repentino. Como algo completamente olvidado, que regresa a la mente
      de uno. O como un flash de comprensión repentina. «¡Cuán simple —dije; yo no soy lo que pensaba que soy! No soy ni lo percibido ni el perceptor; soy el percibir sólo»
      Nisargadatta: Ni siquiera el percibir sino eso que hace todo esto posible.
      Int: ¿Qué es el amor?
      Nisargadatta: Cuando la sensación de distinción y de separación está ausente, usted puede llamarlo amor.”

  9. Interesante, como siempre. Muchas gracias por compartir.

    Así, a bote pronto, se me ocurren unas cuantas interrogantes desordenadas:

    ¿Y por qué no pensar que es el camino inverso el que lleva a la locura?

    ¿por qué no pensar en el amor canónico como punto de partida, desde la fusión, sublimando los amores terrenales pero sin haber probado ninguno…, quizás por falta de acceso… ni tan siquiera a la identificación?

    ¿es la entrada a Matrix lo que es difícil de soportar? El saber que hay que volver a Matrix = vivir en Matrix ¿es eso lo arrobador?

    ¿es quizás la falta la que produce la torsión de la conciencia?

    ¿son la devoción y la compasión los primeros pasos desde la fusión para los huérfanos de amores terrenales?

    ¿es un no saber, un no querer o un no estar capacitados para la dualidad?

    ¿es quizás lo que subyace a la locura el disfrazar con orden del caos?

    ¿es en esa vuelta produce una FISIÓN caótica que los más “afortunados” (mejor adaptados evolutivamente hablando) disfrazan con orden, con objetivos, para poder sobrevivir a la experiencia de Matrix?

    ¿es eso lo que realmente aterra a los huérfanos de materia, a los que -según el paradigma expuesto en el post- empiezan “la casa por el tejado”, a los que ni si quiera se han identificado?

    ¿qué valor adaptativo pudo haber tenido, o podrá llegar a tener, este camino inverso?

    Saludos

    • Muy interesantes tus preguntas, no estoy capacitado para contestarlas todas, pero yo lo que creo es que en efecto procedemos de la indiferenciación, ¿Donde estaba yo antes de nacer? Pues en ese magma que Jung llamó el pleroma y que es el lugar donde volveremos todos pronto o tarde: a la indiferenciación que es el mismo concepto que el de Fusión. Ahora bien si estamos en este mundo, en la matrix no es para escapara de ella de forma cobarde haciendo regresiones que son una forma d enegarse a crecer, creo más bien que -siguiendo a Campbell, en el camino del héroe no tenemos más remedio que cruzar el umbral, adentrarnos en el país de los misterios y o bien perdernos, perder la vida o salir triunfantes. Pero no hay triunfo más que andando el camino largo, el camino de los héroes.
      Dicho de otro modo no hay vuelta atrás.
      https://pacotraver.wordpress.com/2013/06/25/el-viaje-del-heroe/

      • ¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa” dijo Boecio …

        A ese proceso de espiritualizar la materia, que relata Boecio, algunos, los del núcleo duro de la ciencia lo suelen llamar evasión y escapismo, una huída loca hacia los mundos de yupi. La metafísica es pues para este punto de vista pura regresión que no retorno … 🙂

        Materializar el espíritu es el triunfo sobre los elementos. Es lo mismo que dice esa frase de “caminad por el mundo sin ser del mundo”.

        El camino inverso que plantea quaralenik existe. Puesto que entrar es salir y salir es entrar. Depende de cómo se tome el árbol de la vida, si con las raíces hacia abajo y su copa arriba o con sus raíces arriba y sus frutos abajo. Pero ambas opciones son también ilusorias puesto que lo que es, es al mismo tiempo no-ser.

  10. Al libro de Nisargadatta que adjunté, se lo considera un tanto duro de roer … ( da sus recompensas, sin embargo…) 🙂

    No me refiero, a la capacidad de abstracción que requiere su lectura, (que a veces es mucha)… En lo que respecta a los comentaristas, y autor de este Blog, van sobrados.

    Más bien porque Nisargadatta te quita todos los puntos de referencia.
    Los agarres, asunciones. Apegos…

    Creo que su lectura te lleva a cuestionar todo lo que crees conocer.
    El mundo, “tu” mundo. Tu identidad. Y todos los aspectos de la dualidad, con los que te identificas, y reclamas como “tuyos”, entrando en el estado de separación.

    Para más inri, el libro es largo, y no comienza por la parte más llevadera, (diálogo que mantiene con sus interlocutores).
    Pero en mi opinión, pocos libros serios hay que merezcan tanto la pena

  11. Respecto a la unión de las manos en plegaria:

    Es común para la mayoría de los hombres la másturbación. Como su etimologia lo anuncia, la masturbacion es auto propinarse una turbación.

    En contraposición a esto la unión de las manos simboliza un abrazo de uno a uno mismo, un hacerse el amor.

    Sería modificar una relación erotica con uno mismo a una afectiva.
    Es también un reconocimiento de esta doble identidad que escribí en este post, una identidad divina abraza a una identidad humana, y allí hay fusión.
    Esta relacionado con el Ouroboro, la serpiente que, en circulo, se muerde a si misma. Es que hay algo de circuito cerrado en la fusión, algo de independencia, fuente de libertad.
    Una expresión clara de abandonó es cuando se dice que “le soltaron la mano”, es ese corte con la fuente, que es tan doloroso.
    Y así, agarrarse nuevamente la mano es la vuelta a la vida, y en la madurez es uno quien tiene la potestad de agarrarse o soltarse.

  12. Desde un punto de vista de los “puristas” del Advaita, (no-dualidad, o el conocimiento de lo Uno, de la unicidad de todas las cosas, presente en la filosofía perenne), todo esto que estamos comentando contendría un pequeño error, (inadvertencia). Madre de otros errores…

    Y es que este “volver” o “retornar”, no es regresivo, en el sentido que se plantea.
    Aunque bien es cierto, que se puede llamar “regresivo” y retornar a la Fuente.
    No es volver a una indiferenciación primordial como simbiosis, (que es regresiva, es inmadurez, es involución).
    Simbiosis en la que sigue habiendo 2, que se fusionan en 1.

    No es “simbiosis” y aquí está la clave.

    De hecho esto son palabras, y las palabras no llegan allí. Así que no habría palabras “correctas” o “incorrectas”. A partir de aquí todo es metáforas…

    Pero el concepto de “fusión” como simbiosis, no es la unicidad a la que se refiere el advaita.

    Tiene que ver con la torsión de la conciencia que ud. plantea, que hace comprender, “ver”.
    Ver que en lo que se tomó como 2, o muchos, sólo hay Uno, y siempre hubo 1.
    Lo demás es ilusorio. Juego de “Lila”, que gira sobre sí misma creando muchos “mundos”.

    Ver qué era aquello que siempre estuvo allí, lo que “es”, y no lo que ahora”es”, y ahora “no es”, porque “aparece” y “desaparece” en el tiempo, vale decir es impermanente, transitorio, efímero e ilusorio.
    Que “Es” lo que siempre estuvo antes de nacer yo? y estará.
    La conciencia que depende de la mente, ciertamente, no. El cuerpo-mente,no.

    ¿Quién mira a traves de mis ojos?. Que es aquello que contiene al que mira , lo mirado, y el “ver”?
    Que-quién es los 3 ?
    Para la mente esto es un imposible, un sin-sentido. Un koan. Un acertijo sin resolución.
    Allí donde la mente no llega con la respuesta, en ese salto al vacío, está.

    Implica una cierta renunciación a entenderlo intelectualmente. No renuncia a la comprensión, o
    insight profundo, interior, de la “mente superior”, o como quiera llamársele, en sus equivalentes en sánscrito y demás, (pues cada tradición le llama de una forma distinta, y eso es lo de menos). 🙂

  13. Continuando mi último post, querría “aclarar” lo siguiente:
    No quise decir que la plegaria suplanta la meditación, ni que la masturbacion es mala. Tampoco se bien acerca del autoerotismo y como ópera.
    Si puedo decir que se puede trabajar en hacerse más sutil, conectarse con valores mas idealistas e ir evitando la sexualidad más burda.

  14. Espero no abusar de la cortesía del Dr. Traver, para transcribir algo que me ha ayudado mucho.
    Pertenece a un maestro de linaje zen, que vive en Estados Unidos.
    Dice así:

    “Puedes empezar a darte cuenta de que todo pensamiento surge sobre el telón de fondo de un silencio absoluto. El pensamiento surge literalmente dentro de un mundo sin pensamientos; cada idea aparece dentro de un vasto espacio.

    Cuando seguimos observando la naturaleza del pensamiento y, más concretamente, quién o qué es consciente de que se produce el pensamiento, la mayoría de las personas estamos bastante seguras: “Bueno, yo soy el que observa el pensamiento”. Eso es lo que nos han enseñado y lo que nosotros suponemos de manera natural, que “tú” y “yo”, como individuos separados, somos los que “pensamos” nuestros pensamientos. ¿Quién los iba a pensar, si no? Pero si lo observas con atención te darás cuenta de que en realidad no es cierto que seas tú el que piensa. El pensamiento es una cosa que sucede, sin más. Sucede, lo quieras tú o no, y se detiene, lo quieras tú o no. Cuando empiezas a observar este proceso, te puede impresionar bastante el descubrimiento de que tu mente piensa por sí sola y deja de pensar por sí sola, sin más. Si dejas de intentar controlar tu mente, comienzas a advertir que el pensamiento se produce dentro de un espacio muy vasto. Este descubrimiento es extraordinario, porque empieza a mostrarnos la presencia de algo distinto del pensamiento, y que nosotros somos algo más que el primer pensamiento que nos viene a la mente.
    Cuando nos creemos nuestros pensamientos, cuando creemos que, de hecho, equivalen a la realidad, podemos empezar a ver que esto nos conduce directamente a la frustración, al descontento y, en último extremo, al sufrimiento, a muchos niveles. Este descubrimiento es el primer paso para desenmarañar nuestro sufrimiento. También hay que ver algo más, una cosa más fundamental todavía.
    ¿A qué se debe que, a pesar de que hemos empezado a advertir que son nuestras mentes las que nos hacen sufrir, seguimos asiéndonos tan profundamente y con tanta vehemencia a ellas? ¿Por qué nos seguimos aferrando a esta identificación, hasta el punto de que a veces parece que es nuestra mente la que se aferra a nosotros? Uno de los motivos por los que hacemos esto es que creemos que nosotros somos, en realidad, el contenido de nuestras mentes: nuestras creencias, nuestras ideas, nuestras opiniones. Esta es la ilusión primordial: que yo soy lo que pienso, que yo soy lo que creo, que yo soy mi punto de vista particular.
    A partir de un vasto espacio interior de consciencia y de quietud, formamos una imagen de nosotros mismos, una idea de nosotros mismos, una colección de pensamientos sobre nosotros mismos; (esto es una cosa normal, que nos enseñan a hacer cuando somos muy pequeños. Nos asignan un nombre, nos asignan un sexo, etc…)
    Al cabo de no mucho tiempo, tenemos los rudimentos de una autoimagen. La imagen es una cosa que valoramos mucho en nuestra cultura. (…) En suma, vivimos en una cultura en la que se atribuye un gran valor a la imagen que nos proyectamos a nosotros mismos y que proyectamos a los demás. […]

    Así pues, en la práctica, todos andamos por la vida presentándonos unos a otros nuestras imágenes, y nos relacionamos los unos con los otros como imágenes. Sea quien sea quien creamos que es otra persona, no será más que una imagen que tenemos en la mente. Cuando nos relacionamos unos con otros desde el punto de vista de la imagen, no nos relacionamos con quien es el otro; sólo nos relacionamos con quien nos imaginamos que es el otro.

    (…) cuando miramos dentro de lo que somos de verdad (por debajo de nuestras ideas, por debajo de nuestras imágenes), no hay nada. No hay ninguna imagen en absoluto.

    Hay un koan zen (un koan es un acertijo que no se puede responder con la mente, sino sólo mirando directamente por uno mismo) que dice: “¿Cuál era tu rostro verdadero antes de que nacieran tus padres?”. Naturalmente, si tus padres no habían nacido todavía, tampoco habías nacido tú; y si no habías nacido, no tenías ni cuerpo ni mente. Así pues, si no habías nacido, no podías concebir una imagen propia. Es una manera de preguntar, por medio de un acertijo: “¿Qué eres tú, en realidad, cuando miras más allá de todas las imágenes y de todas las ideas acerca de ti mismo; miras por debajo de la mente, por debajo de las ideas, por debajo de las imágenes? …

    (Extracto del capítulo 1 de El Fin del Sufrimiento, Adyashanti)

    • Las ideas que aquí se vierten, Patricia, son fundamentales. Ya en el comentario anterior tus comentarios sobre lo que Nisargadatta “vertió” también son muy buenas, pues tuvo aquel un buen maestro. La cadena iniciática se percibe en ambos, en el maestro y el discípulo. 🙂

      Me parecen fundamentales estos dos textos porque los dos vienen a decir que “pensar que yo pienso” o “pensar que yo hago” es total infatuación, es decir, estar todavía inmersos en el dominio del Yo.

      Ya sé que me repito mucho pero vuelvo a decirlo: …

      “Intentar de-mentar la mente con la mente es errar grandemente”.

      🙂

      • De-mentar la mente es dejar de identificarte con ella, pues ella, la mente, es la que piensa y también ella y al mismo tiempo es la que atribuye la producción de esos pensamientos en transferencia o pertenencia al sujeto que participa de esta actividad del pensar.

        La criatura psico-física que está aquí y ahora y que en otro momento espacio-temporal ya no estará, se dice que no es por su temporalidad y contingencia, ya que tanto el cuerpo como la mente, se consideran que no-sin por su carácter efímero e inmpermanente, por lo tanto, transitorios.

        Sólo el Testigo, el ordenador interno, atestigua el cuerpo y la mente sin identificarse, sin realizar la atribución de “esto es mío”, “esto soy yo”.

        La conciencia transpersonal no es la mente humana, y por ello no está alojada en el cerebro, se dice que reside como un grano de mostaza en una cavidad junto al corazón, y que es ahí donde se aloja el verdadero hálito vital, fuente de vida.

        La mente no se dementa con la mente entonces, ya que ella es puro automatismo, eso que los conspiranoicos llaman el demiurgo ciego y loco atribuyéndole personalidad a lo que tan sólo es una función, una herramienta para el mundo del ser, del conocer.

        En el budismo se parte de la vía negativa (“neti, neti”) para “focalizar” al testigo, es decir, que la mente se silencie, se pare y advierta/perciba al testigo y se refleje así ella en el espejo que él es, ya que, recordando el poema de Eros y Psique, la mente (alma) es la princesa que dormía y el testigo (espíritu) el principe que la buscaba por caminos y laberintos inciertos para que una vez encontrada darse cuenta que él era la princesa que dormía … 🙂

        Es decir, de ese ósculo sagrado entre mente y testigo, alma y espíritu, surge la re-unión: la mente humana se conecta al collar de los estados múltiples del ser, el estado espiritual de Testigo, y es así como esta mente concreta de este cuerpo humano concreto “Sabe” que esta criatura “que ella es” ni piensa ni hace” algo verdaderamente por sí misma, puesto que ella en verdad no-es.

        La emanación o causación es siempre descendiente/expansiva, según tomemos el brazo horizontal o el brazo vertical del asunto lo percibimos como un Irradiar o un Emanar Eso Que Yo Soy …

        🙂

  15. Nisargadatta, solía contestar a esta pregunta nuestra, ¿como des-mentarse?, que tu planteas, Paco, diciendo que no hace falta quitar ni agregar nada. Sólo quitar lo que tienen de falso de nuestras asunciones, ideas, percepciones . (El neti-neti, que comenta Isabel).
    No hace falta cambiar.
    ” Ya somos lo que estamos buscando” … (paradójico…no?).

    Lo que podemos poner en palabras, es “lo que no-somos”.

    Esto que Isabel comentaba como “neti-neti”, ( que significa “ni esto”, “ni esto otro” es lo que realmente soy. No es la esencia de lo que soy, no es lo inmutable.)

    Lo que somos, es indefinible, y se comprende en un insight súbito. Un satori. Un momento “ajá!”
    (No se puede provocar, porque sucede espontáneamente, como ponías tú en el post donde hablabas del Nirvana)

    La misma pregunta de “como puedo des-mentarme” es incluso lo que impide nuestra comprensión, porque tiene que ver con la “ley” del efecto contrario. (Por decirlo de algún modo).
    Con lo que se realiza-no haciendo, o hacer- sin -acción, (Wu-Wei), o hacer sin buscar un resultado.

    Es un soltar.
    Caer…, caída libre…
    Algo-alguien te recoge.

    Pero todo esto es paradójico para el lenguaje verbal, y la mente.

    Cierto, Isabel, suele decirse, que la mente pensante, aunque mecánica, es el 1º escalón rudimentario que puede llevarnos en ese viaje, sólo si luego vamos más allá de la mente.

    El “Sutra del Corazón”, Jose Ignacio, llamado también: “El Corazón de Prajnaparamita”.

    “No existe la ignorancia,
    ni el fin de la ignorancia.
    No existen la vejez y la muerte,
    ni el fin de la vejez y la muerte.
    No existe el sufrimiento, ni la causa del sufrimiento,
    ni el fin del sufrimiento, ni un camino a seguir.
    No existe el logro de la sabiduría,
    ni ninguna sabiduría que lograr”

    (El Sutra del Corazón). (https://es.wikipedia.org/wiki/Sutra_del_Coraz%C3%B3n)

    ¿Tú hablabas del “auroboro”?…

    Y el Sutra del Diamante, el Capítulo 29 :
    “Todas las aciones son silenciosas”:
    – Subuthi, si alguien dice: “El Tatagatha viene o va, se sienta o se acuesta”, este
    hombre no entiende el sentido de lo que hablé. Porque el Tatagatha no tiene de
    dónde venir, ni adónde ir, (…)

    En Occidente lo tenemos muy parecido:
    “las aves tienen sus nidos, los animales del campo, sus madrigueras, pero el Hijo del Hombre, no tiene donde reclinar su cabeza”

    Este no se agarra de nada , ni de su yo-identidad-imágen-personalidad.
    (Algunos lo interpretan sólo en forma literal: pobreza material. Pero si te fijas,
    se refiere, parece ser, a un desapego más fundamental, el “Hijo del Hombre” , el que ha renacido o transfigurado, o transmutado, no tiene un sentido del “yo-identidad”, al cual esté apegado. No tiene una idea, imágen de si mismo, detrás de lo cual esconderse. No se agarra de nada (en el sentido de apego)).

    *Ni siquiera agarrarse de “la espiritualidad”,( que suele ser un buen escondite para no vivir nuestra humanidad.)

    • *Ni siquiera agarrarse de “la espiritualidad”,(que suele ser un buen escondite para no vivir nuestra humanidad.)

      Muy certero y un buen colofón, Patricia. 🙂

  16. José Ignacio, dices: “puedo decir que se puede trabajar en hacerse más sutil, conectarse con valores mas idealistas e ir evitando la sexualidad más burda”.
    Creo que se entiende lo que quieres decir.

    De ahí que tantas tradiciones hablan de “transmutación” de la energía, sexual.
    O cualquier otra.
    Como la ira, por ej.
    Observando la fuente donde se origina esa energía, que tiene un origen neutro, se crea un espacio, para que no se produzca la respuesta automática.
    En ese espacio, aquello no es más que una energía de vida, ni buena, ni mala.
    Le quitas el contenido emocional y mental, así como la argumentación que sostiene a esa ira,
    ¿ y que te queda?, una energía sin más, una fuerza vital.

    Al fin y al cabo la energía es una. (Aunque devenga en muchos tipos, como la energía cinética, sonora, calórica, etc).

    El Dr. Traver, ha desplegado estos asuntos en varios posts …
    Y por allí cerca irían las intuiciones de Freud, (en mi opinión, tomadas de esta concepción, que se conserva, o rastrea su esencia, más en la tradición oriental que en la occidental).
    Aunque él, (Freud), las reformule a su manera y criterio, (muy personal de él).

    El tantrismo, o tradición tántrica, que a su vez parece, tiene muchas ramas, (aunque no es exactamente, lo que en occidente se ha entendido, o querido entender, como una exacerbación de la energía, o actividad sexual), trata sobre eso.

    También está prenente en el taoísmo.

    El 3º Principio de la Termodinámica dice que la energía se transforma , pero no desaparece.
    Puede transformarse, pero no puede surgir de la nada, (en el sentido de nacer) o desaparecer.

  17. (Parece que lo de cortito y al pié, josé Ignacio , no se me da bien…) 🙂
    Menos es más … voy a meditar sobre ello.

    Anyway, … ya que estamos…
    esto me ha gustado:

    “Interlocutor: ¿Qué es entonces lo que es en el centro de la conciencia?
    Nisargadatta: Eso a lo que no puede darse nombre ni forma, porque es sin cualidad, y más
    allá de la consciencia.
    Usted puede decir que es un punto en la consciencia, que es más allá de la consciencia. Como un agujero en el papel, que está a la vez en el papel y que sin embargo no es papel, así es el estado supremo en el centro mismo de la consciencia, y sin embargo más allá de la consciencia. Es como una abertura en la mente a través de la que la mente se inunda de luz. La abertura no es la luz. Es sólo una abertura.”

    Nisargadatta Maharaj, “Yo Soy Eso”

  18. El post inicial del Dr. Traver habla del amor canónico y el amor terrestre.

    Hace más de una década, cuando empecé a salir con quien es hoy mi mujer, a las pocas semanas de estar con ella, ella me dijo “me haces la mujer más feliz del mundo” y raramente, por lo poco que nos conocíamos, yo le creí. Fue sincera, sus palabras tenían verdad. O Verdad con “V” mayúscula, más aún.
    Internamente pensé:” ella piensa que esto es felicidad??? Ya va a saber lo que es felicidad!!!”
    Y así, su felicidad se convirtió en mi guía. Su ella era feliz con lo que yo hacia es que estaba en el camino correcto.
    Lógicamente o no, su felicidad fue la mía, ni hablar del casamiento, la luna de miel y la paternidad.
    No fue un camino sencillo recuerden que comente de mi trastorno bipolar. Manías depresiones y psicosis en el camino. Pero detrás de la neblina, siempre la luz.
    Es que tener una guía es fundamental, necesitamos agarrarnos de algo, este mundo tiene su lado siniestro.
    Y esto viene en referencia a la espiritualidad como concepto, y en general.
    Tanta literatura hay de espiritualidad que espanta. Pero creó que trascender el ego es intentar y poder hacer feliz a alguien más allá de uno. Ponerse segundo. Es más fácil hacer feliz al otro que a uno. Y todo vuelve, pero no se si es el tema aquí. El tema es tener un propósito, algo que hacer en este mundo. Por eso si tengo un consejo para dar es. Encuentra a alguien para hacer feliz, y hazla o hazlo feliz. Esto es espiritualidad para mi, esto es amor canónico.

  19. Es muy auténtica la forma en que te expresas, Jose Ignacio.
    Te comprendo. Más allá de las palabras.

    El “toca la cítara pero vigila la olla”, si. Es natural. Cuando estás en una
    posición auténtica se va dando así.

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