Demasiada personalidad


El poder ya no opera a través de la restricción del deseo sino a través de la diseminación y la legitimación de todos los goces (M. Foucault)

mascara

Aquellos de ustedes que hayan leído el post anterior ya sabrán a estas horas qué es la personalidad, algo que también pueden leer aquí o aquí. De manera que no voy a volver a definir qué cosa es la personalidad sino para recordar que los trastornos de personalidad no son exactamente enfermedades mentales clásicas: no son depresiones, ni manías, ni esquizofrenias, ni psicosis, ni obsesiones-compulsiones y a pesar de ello en los que padecen uno de estos trastornos es posible hablar de un “cómo si”.

 

De hecho el primero en describir un trastorno de personalidad (Helen Deutsch, 1934), más concretamente un TLP, hablaba precisamente de personalidad “como si”, “se parece pero no es”.

La hipótesis más compartida entre los profesionales es que los TPs son formas mitigadas de los trastornos psiquiátricos mayores, algo así como síndromes rebajados con agua.

Es posible afirmar que los TPs:

1.-Tienen una alta prevalencia al menos en las sociedades opulentas de nuestro entorno, concretamente entre el TLP (2%) el histriónico (2%), el paranoide (2%) y el antisocial (3%) suman una prevalencia estimada del 9%, y sin contar el resto de patologias de personalidad.

2.-Son muy disfuncionales y causan una grave perturbación social, frecuentación de servicios sanitarios e ingresos psiquiátricos repetidos, gasto económico y probablemente son responsables de mayores tasas de suicidio que el trastorno bipolar o la depresión, accidentes de tráfico, violencia de género, adicciones, vandalismo y crímenes, con una mayor frecuencia que las enfermedades mentales conocidas que raramente inducen conductas tan intempestivas e impredecibles.

Dicho de otra forma, los trastornos de personalidad han puesto patas arriba nuestras nosografías clásicas: no son psicosis, ni son neurosis, ni son psicopatías. Y sin embargo pueden ser cualquier cosa de ellas, de hecho los trastornos de personalidad (en adelante TP) pueden presentar síntomas de las tres series clásicas, bien alternantes o bien continuamente. En definitiva estamos asistiendo a una especie de pandemia de casos que causan un amplio sufrimiento individual, social y familiar y a un desbordamiento de las estructuras sanitarias que atienden la salud mental de la población.

¿Pero de dónde han salido tantos casos? ¿Hay realmente un aumento de casos o se trata de un espejismo del sistema sanitario que diagnostica hoy mejor que ayer?

En un post anterior ya contesté a esta pregunta, de modo que dirijo al lector interesado a este texto.

No cabe duda de que la proliferación de casos está relacionado con el modelo de sociedad en que vivimos. Creo que soy el primero en decirlo pero si existen tantos TPs es -como advirtió Foucault- porque existen muchas personalidades, es decir muchas maneras de ser y todas son legítimas.

¿Que quiero decir cuando afirmo que hay muchas personalidades? ¿Es que hoy has más que hace 40 años por ejemplo?

Hubo un tiempo en que la mayor parte de las enfermedades mentales dependian solamente para su proliferación de los replicantes genéticos. Pero a medida que las comunidades humanas fueron creciendo en número de  individuos y densidad poblacional se acumularon otro tipo de replicantes, los memes. Hasta llegar a nuestros dias, donde es posible afirmar que los memes le han ganado la batalla a los genes. Copiar una enfermedad mental (la copia fenotípica) es hoy más fácil que padecerla por causa genética a causa de la enorme cantidad de trasiegos interpersonales que realizamos, así como la cantidad de medios disponibles para la dispersión de memes, email, TV, webs y blogs, teléfono, cine, periódicos, etc.

El meme le ha ganado la batalla al gen y es hoy más probable encontrarse con enfermedades “copiadas” por la via memética que por la genética, asi sucede con el “meme de la delgadez” por ejemplo, el responsable de grandes bolsas de sufrimiento según grupos de edad y sexo. La epidemia de trastornos alimentarios que sufrimos hoy en las sociedades avanzadas y opulentas no puede explicarse a través de la via genética pero puede hacerse si consideramos al meme como un replicante cultural que parasita los cerebros individual y se trasmite por imitación.

No cabe duda de que existen correlaciones entre el tipo de sociedad en el que vivimos y las expresión de cierto tipo de enfermedades que en cierta manera remedan enfermedades ya conocidas (y las hacen más frecuentes) mientras que en otros casos estas enfermedades aparecen ex novo.

Lo que caracteriza nuestra sociedad es el invalidismo crónico, algo que ya fue pronosticado por Halliday en 1948. Para este autor el futuro de los europeos se encontraría plagado -como asi ha sucedido- por las enfermedades psicosomáticas: ansiedad, fibromialgia, gastritis, colón irritable, sindromes de esfuerzo y aumento en el numero de suicidios anómicos. Para Halliday el aumento de estas enfermedades está relacionado con la disminución de la natalidad, una variable que años más tarde (1978) Abed relacionó con los trastornos alimentarios. Ruesh tomó en USA este mismo argumento para hablar del invalidismo crónico: los pacientes de hoy no solamente están más enfermos que antes -si bien de patologias espúreas-  a pesar de los avances de la medicina y la cirugía, sino que lo están más tiempo y más enfermos que nunca asumiendo una mayor invalidez percibida que otrora. Para Ruesh las causas de este invalidismo están relacionadas con tres causas:

  • Los pacientes no quieren curarse.
  • O bien no les conviene curarse.
  • O porque carecen de voluntad de curación.

Tanto Halliday como Ruesh coinciden en señalar que este fenómeno se debe a los cambios radicales que desde finales del XIX viene sufriendo la familia: la desaparición del padre, la incapacidad para mantener los vínculos, el aislamiento emocional del individuo, los cambios en los juegos, la modificación en la lactancia, la educación de los sexos, la desaparición de la madre del hogar y la amortización de la religión han modificado de tal modo nuestros vínculos con el mundo hasta tal punto que el propio Halliday no duda en afirmar que es la propia sociedad la que está enferma.

Y una sociedad enferma genera “enfermedades” en sus miembros, pero no puede generar cualquier enfermedad sino sólo aquellas que puedan mimetizarse. A este fenomeno le llamamos sociogénesis.

Y tal y como comenté en el post anterior, la personalidad es esa parte del psiquismo humano que es ajeno a nosotros mismos a nuestra esencia. Se trata de un aprendizaje instalado en los hábitos, en las creencias y en la identidad. Todo en ella es plagio.

Pero, ¡ojo! cuando digo plagio no quiero decir que se trate de enfermedades falsas o simulaciones de enfermedades para conseguir algún fin espúreo. Conviene comprender bien la diferencia que existe entre ficción y simulación. Una enfermedad se puede fingir pero lo más frecuente es que se simule una enfermedad física por causas psíquicas.

Ficción, simulación y personalidad.-

Los individuos no somos -por nosotros mismos- ni de una forma ni de otra pues “ser de una determinada manera” no es una prestación cerebral sino cultural. No somos perfeccionistas o humildes porque haya en nuestro cerebro ciertos receptores con mayor densidad que otros que nos empujen fatalmente hacia un rasgo u otro, sino que existe en todo caso una facilitación genética para explorar por ciertas sendas extrasomáticas buscando los significados de ser una cosa u otra. En realidad se equivocan tanto los que dicen que los rasgos de la personalidad son innatos, como los que dicen que son ambientales. Ni una cosa ni otra, pues aunque es más cierto lo segundo: si lo entendemos como que es el sujeto quien va a buscar significados en esa base de datos que llamamos exocerebro tratando de encontrar sus propios sentidos. Sin embargo el camino marcha atrás en busca de porqués es imposible: la aposición, las bifurcaciones, y el solapamiento de unos con otros hacen imposible desandar el camino, si pretendemos la comprensión de cada paso.

La construcción de la personalidad es como la historia y contiene la misma dificultad que encontramos en los historiadores si lo que pretendemos es “saber la verdad de lo que pasó”. Pero para desvelar la verdad necesitamos construir ficciones  y es asi como se conducen los eruditos pues un acontecimiento histórico cualquiera admite múltiples interpretaciones (ficciones) pues la verdad histórica en su mayor parte es opaca y lo peor: carece de sentido o propósito como la muerte individual. Un acontecimiento se solapa sobre el anterior sin que acabe de explicarlo del todo. Como en la evolución no se puede hacer marcha atrás y no tenemos más remedio que utilizar los diseños anteriores que en cualquier caso no se pueden deshacer.

Sobre la personalidad y la identidad siguen construyéndose ficciones, las creencias, los gustos, las ideas se construyen en andamios construidos a toda prisa para encajar las emociones dando la impresión de que el edificio finalizado es un edificio sólido y que responde a la lógica de la elección individual. Pero nuestra conciencia de unicidad, nuestro Yo es otra ficción, que naturalmente no existe. No existe ningún homúnculo que tome decisiones, sino que las “decisiones” se engarzan unas con otras por proximidad, por coherencia, por resonancia o por facilitación, pero nunca por determinación genética. Tampoco elegimos ser lo que somos sino que vamos acoplando lo que creemos ser a las sucesivas ficciones que construimos casi cada día para que los hechos encajen en los cajones de nuestra mente.

De manera que todos somos arquitectos de nuestras propias ficciones, entendiendo a estas como formas de interpretar la realidad/verdad según nuestra condición de novelistas.

Y todos estamos expuestos a las ficciones de los demás cuando nos incluyen. La mayor parte de ficciones están destinadas a la confrontación con las ficciones ajenas. ¿Quien tiene razón? El buen mediador es aquel que sabe que los dos tienen su parte de razón pues en una verdad mediada por el lenguaje hay elementos connotativos, denotativos y pragmáticos. Es posible que ambos se enzarcen en una disputa al atender solamente uno de esos planos por donde discurre el lenguaje y se olviden del elemento pragmático (lo más frecuente), el que contextualiza las palabras. El mediador sabe que ambos tienen razón y no la tienen, pero sobre todo sabe algo más importante: que ninguna ficción es la verdad y que existe un plano donde el conocer que todos construimos ficciones de hecho, nos hace relativizar y alejarnos de la búsqueda de la razón, una ética abyecta. Sabemos que hay una ficción que es a su vez una metaficción, la de saber que todos estamos equivocados y al mismo tiempo acertados.

Pues la realidad solo puede ser representada.

Y lo hacemos a través de ficciones. Y es prudente recordar ahora que ficción no es lo que dice aquí en la wikipedia donde le atribuyen solamente una etimología de simulación. Fictio-fictionis significa esculpir o modelar. Ficción es el modelado, el trabajo de un escultor (Helios Jaime,2010)

La primera ficción que construimos es la identidad, la segunda la personalidad.

Nosotros los humanos venimos de serie equipados con un sexo bien definido. O somos hombres o somos mujeres, pero ser hombre o ser mujer precisa además de una consolidación cerebral, no basta con ser portador de unos atributos determinados. Ahi aparece en nuestro socorro la cultura a través de esa base de datos que Roger Bartra ha denominado exocerebro. En él vamos a buscar los significados, los símbolos que necesitamos para -esculpir- nuestra identidad sexual y lo hacemos a través de redes neurales extrasomáticas que son prolongaciones de las otras redes, las endocerebrales. Ahí y no en el cerebro de cada cual encontramos el sentido y los significados a qué cosa es ser un hombre y qué cosa es ser una mujer. Pues allí viven los símbolos agazapados en una red de enlaces tridimensionales donde conviven unos con otros. Allí nos dirigimos para saber quién somos y más tarde para saber cómo somos.

Y construimos una ficción: somos un hombre o somos una mujer. Naturalmente como en toda ficción podemos construir lo que más nos convenga cerebralmente pues no hay que olvidar que esos enlaces entre endo y exocerebro son enlaces neurales. Unas ficciones serán fieles a la realidad interna de cada cual, otras alejadas de ella, unas serán construcciones fantásticas y otras pegadas al terreno de lo posible. Pero todas comparten el elemento común de ser ficciones, pues lo masculino y lo femenino no son solo órganos y hormonas que se poseen o no se poseen, sino símbolos, representaciones, comportamientos, formas de pensar y hasta de andar miméticas o acordadas por la cultura, son consensos que están allí en el exocerebro comunal de nuestra especie.

Y es de allí de donde la personalidad toma sus ladrillos para construirse una forma de ser.

Y naturalmente algunas formas de ser se oponen a la esencia de cada cual. En este sentido los TPs no son sino disfunciones entre el necesario encaje entre lo que se es y lo que deseamos ser.

Aparentar es un veneno de la mente y que se opone tanto al saber como al ser.

Bibliografía.-

James Halliday: “Enduring emotions” en pdf

Deutsch, Helene. (1934).Über einen Typus der Pseudoaffektivität (“Als ob”). Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse, 20.

——. (1942). Some forms of emotional disturbance and their relationship to schizophrenia. Psychoanalytic Quarterly, 11.

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13 pensamientos en “Demasiada personalidad

  1. Reblogueó esto en cynthiabustillosy comentado:
    “El poder ya no opera a través de la restricción del deseo sino a través de la diseminación y la legitimación de todos los goces” (M. Foucault)
    Ficción, simulación y personalidad.-

    Los individuos no somos -por nosotros mismos- ni de una forma ni de otra pues “ser de una determinada manera” no es una prestación cerebral sino cultural…”

  2. Juntando dos frases que encabezan este y un antiguo post tenemos entonces que …

    “El poder ya no opera a través de la restricción del deseo sino a través de la diseminación y la legitimación de todos los goces, pues el límite ha dejado de ser muro convirtiéndose en puerta”.

    ¿Sí …?

    ¿Por qué junto a Foucault con Trías?. Por estas notas -que ahora le copio- sobre máscaras, mascaradas y carnavales.

    “Las saturnales de la antigua Roma, de las cuales, por otra parte, parece derivar directamente el carnaval moderno, aunque a decir verdad ya solamente como un vestigio muy disminuido, ocurría que durante esas fiestas, los esclavos mandaban a los amos y éstos les servían; se tenía entonces, la imagen de un verdadero mundo invertido, una inversión de las relaciones jerárquicas donde todo se hacía al revés del orden normal para dar satisfacción a lo que se entendía como las tendencias más inferiores del ser contenidas en cada individuo, en cuanto que estas tendencias llevaban a desarrollar sobre todo las posibilidades más inferiores, pero solo durante períodos muy breves y en circunstancias bien determinadas, y asignando además a esa manifestación límites estrictos que no se le permitía sobrepasar.

    Si ello no fuera así, esas mismas tendencias, faltas del mínimo de satisfacción arriesgarían producir una explosión, si así puede decirse, y extender sus efectos a la existencia entera, tanto colectiva como individual, causando un desorden muchísimo más grave que el que se producía solo durante algunos días expresamente reservados a ese fin, y además tanto menos temible cuanto que se encontraba por eso mismo como “regularizado”, pues, por una parte, esos días estaban como puestos fuera del curso normal de las cosas, de modo de no ejercer sobre éste ningún influjo apreciable, y empero, por otra parte, el hecho de que no hubiera nada de imprevisto “normalizaba” en cierto modo el desorden mismo y lo integraba en el orden total.

    Se puede decir que en general las máscaras de carnaval son generalmente feas y evocan lo más a menudo formas grotescas, de suerte que constituyen como una especie de “materialización” figurativa de esas tendencias inferiores, a las cuales “se permite” entonces exteriorizarse.

    Por lo demás, cada uno elegirá naturalmente, entre esas máscaras, aquella que mejor le convenga, es decir, aquella que represente lo que está más conforme con sus propias tendencias de ese orden, de modo que podría decirse que la máscara, a la cual se supone la función de ocultar el verdadero rostro del individuo, hace, al contrario, aparecer a los ojos de todos, lo que él lleva realmente en sí, pero que debe habitualmente disimular.

    Al final del Medioevo, este tipo de fiesta, así entendida, fue cayendo en el olvido y si bien en nuestro tiempo el carnaval no parece despertar ya sino apenas el interés de la multitud, ello se debe a que, en una época, como la nuestra, han perdido verdaderamente su razón de ser.

    En efecto, en nuestros tiempos, ¿cómo podría ser el caso de“circunscribir” el desorden y encerrarlo en límites rigurosamente definidos cuando está difundido por doquiera y se manifiesta de continuo en todos los dominios en que se ejerce la actividad humana?…

    Así, la desaparición casi completa de esas fiestas, de la cual, si se atuviera uno a las apariencias externas y a un punto de vista simplemente “estético”, podría caerse en tentación de felicitarse en razón del aspecto de “fealdad”que inevitablemente revisten, esa desaparición, decíamos, constituye al contrario, cuando se va al fondo de las cosas, un síntoma muy poco tranquilizador, pues atestigua que el desorden ha irrumpido en todo el curso de la existencia y se ha generalizado a tal punto que vivimos en realidad, podría decirse, un siniestro “carnaval perpetuo”.

    No obstante, y a pesar de ello, hay ciertamente en todo ello una relación con la posibilidad de “agotamiento de las posibilidades inferiores’, pero sin olvidar que dicho “agotamiento” ha de encarárselo en cierto modo ‘colectivamente’”, a modo de ritual colectivo como lo que realmente fue.

    Acelerar, agotar, la descomposición de los tiempos que acontecen es según la tradición oriental “cabalgar el tigre”, hasta agotarlo, hasta que exhale su último aliento, su último suspiro, y no quede ni rastro de él y acabar derrotándolo. Esta vía se conoce como la ´Vía de la Mano Izquierda´ y en la tradición hermetico-alquímica occidental como la ´Vía Húmeda´: el que intentará ´convertir el veneno en remedio´ ´cabalgando el tigre´, del que también se dice que “la espada que le puede matar, también le puede salvar´ o la que asevera que ´el suelo que le puede hacer caer, también le puede servir para apoyarse y levantarse´.

    Estamos ante una vía y camino dionisiaco, bajo el espíritu de Dionisios, un dios disoluto que gusta precisamente de la disolución, la desmesura, de una voluntad impetuosa, transgresora de todo límite impuesto por la vía apolínea, la vía seca, la vía de la” mano derecha”. Es por ello que el muro ha dejado de ser límite para convertirse en puerta. Nietzsche y su “zaratustra vida” lo reflejan muy bien.

    Claro que “bucear” contiene algo de maligno, como muy bien apuntó en un comentario anterior. Y es que para llegar al núcleo esencial hay que transitar el llamado “mundo intermedio”, el mundo de la psique, el valle de la luna, el valle de la sombra, el valle del falso resplandor, el mundo de las rocas entrechocantes … No es gratuito que a este viaje de descenso se le llame “la travesía del héroe”, porque los peligros son muchos y varios, uno de ellos y quizás el principal es tomar lo secundario por lo principal, lo inferior por lo superior, la máscara por el rostro, en definitiva, el alma por el espíritu … El extravío, es la perdición, que acecha en cada recodo del camino.

    Aquel que intente ´cabalgar el tigre´ sin estar validado y preparado para ello, será desgarrado, despedazado y devorado por él, por todas las tendencias inferiores que han tomado el control, por un alcohol o unas drogas que temerariamente quiso poner a su servicio o por unas prácticas sexuales respecto de las cuales acabará animalmente esclavizado y fatalmente obsesionado.

    Es cierto que esta vía o práctica trata -consciente e inconscientemente- de utilizar los ´venenos´ que emponzoñan y destruyen al hombre común y que de manera apabullante y disolvente impregnan el mundo moderno inmersos como estamos en lo dionisiaco”.

    En su origen, con estos ´venenos´ se trataba de alterar el estado de conciencia ordinaria con el objeto de volverla más volátil y sutil y, en definitiva, más propicia a ser reconducida y elevada a otros estados de conciencia superiores que la pusieran en el camino que lleva a la difícil meta de lo que el budismo llama el Despertar. Asunto que se torna especialmente difícil cuando se ha confundido los medios con el fin, lo secundario con lo principal y lo inferior con lo superior, en definitiva, la disolución con la fusión … que sólo otorga con-fusión.

    “Neti, neti …” “Esto no soy yo realmente, eso tampoco, tampoco aquello … “La vía de la negación es la vía que conduce a la afirmación de “Yo soy Eso”.

    En un mundo 2.0 globalizado con Internet y redes sociales que extienden cada vez más sus tentáculos hacia parcelas “íntimas y personales”, se ve favorecido especialmente el anonimato, y éste como una máscara, posibilita como nadie la materialización de esas tendencias inferiores, ese ponerse la máscara -o quitársela- no para que surja “la bella” … lo más íntimo y preciado que reside en cada uno, sino para que asome la “bestia”.

    Paradojicamente, este actuar desde la máscara no produce mayor comunicación, al contrario, genera mayor incomunicación, y casi me atrevo a llamarla la era de la incomunicación.

    Es cierto, Sr. Traver que aparentar es un veneno de la mente que se opone tanto al saber como al ser.

    *Interesantíma la etimología Fictio-fictionis: esculpir o modelar. Ficción es el modelado, el trabajo de un escultor. Un post redondo. Muchas gracias!. 🙂

  3. Sobre “continuo carnaval siniestro”, como curiosidad decir que …

    “Siniestro”: del latín “sinister”, izquierda, así como a la derecha se le asigna “diestra”, a la izquierda “siniestra”. Al tomarse a la derecha como lo justo y lo correcto, a la siniestra se le asignó lo negativo y lo incorrecto. Es así como hoy en día se ve lo siniestro como siniestro, lo malo. La palabra siniestro deriva de “izquierdo” y semanticamente significa lo mismo que “femenino”. Esta semántica tiene su origen en la antigua Grecia, donde se creía que cada ser humano se dividía a su vez en dos, que eran uno, hombre y mujer en uno, la eterna dualidad del universo según ellos, el hombre la “parte fuerte” como principio activo y la mujer como la “parte débil” como principio pasivo.”

    En el mundo binario de la filosofía china, el lado fuerte (derecho) siempre se ha relacionado con lo masculino, mientras que lo izquierdo se relaciona con lo femenino.

    No es casual que la “vía izquierda” sea una vida de disolución pasiva, de dejarse llevar …

    Termino ya con un desbarre surgido al hilo de estar escribiendo esto, y es que se me ha ocurrido que al feminismo mal entendido le haría mucho bien conocer el contexto y significado de donde y cómo surge el concepto “parte débil”. Y a muchos hombres también … 🙂

    • Muy interesante esta reflexión como la anterior. Esto me lleva a expresar algunas cogniciones que me surgen espontáneamente. En primer termino podemos afirmar que como ser somos (cada uno) “un sueño modulado por los sentidos”, expresión manifestada por Rodolfo Llinas, neurocientifico colombiano radicado en Nueva York y a cargo de la cátedra de neurociencias de la Universidad de dicha Ciudad. Llinas es un materialista, alineado en el reduccionismo que ha llevado a “dejar fuera” todo aquello que huela a metafísico. Sin embargo, con su postulado ha abierto una puerta hacia la comprensión de la naturaleza humana como “algo” hipostasiado en la materia (el cerebro). Sus expresiones, “vivimos en el cerebro y no en el cuerpo” y “somos un sueño modulado por los sentidos” (El cerebro y el mito del yo) nos lleva directamente a la antigua visión oriental del hinduismo, de que como seres somos Maya, expresion que alude a “estado” de sueño, ilusión, hipnosis, en estado dionisíaco. El otro aspecto interesante es la diferenciación planteada entre siniestro y diestro, como la disolución pasiva versus la reunión activa. Esto sugiere que como ser siquico, el estar en control de lo que le sucede a si mismo es el aspecto activo y unitivo de si mismo como ser, mientras el descontrol equivale a la disolución de si, es decir la dispersión anímica, o de si como SENTIR inmerso en la tridimensionalidad del mundo, la cual es vivida (sentida) en el seno de si como SENSIBILIDAD ligado al cerebro y fundamentado en el cuerpo y memoria como extensiones o “periféricos” del mismo. Es decir, cada uno es “un sueño modulado por los sentidos”, inmerso en si como SENSIBILIDAD (ser metafísico, inmaterial, singular) ligado al cerebro.

  4. Es a usted a quien hay que felicitar porque es un excelente divulgador. Porque maneja información y conocimiento muy variado, porque no se limita a condensar y a fijar lo aprendido, sino que como un auténtico psicopompo, canaliza, conecta e interrelacioana distintas disciplinas ensanchando así el marco de referencia, y esto, naturalmente … abre muchas ventanas.

    No tengo formación científica pero me gusta como escribe y cómo facilita que personas como yo nos interesemos por temas que nos son desconocidos por profanos en la materia y que aún así podamos opinar.

    Así que … Felicidades, Paco!

      • No había leído el sobreañadido de este comentario suyo cuando le contesté ayer sobre la inspiración, así que aprovecho ahora para decirle que soy de la opinión de Verdi, que para mí también “los pensamientos vuelan y recorren el mundo en busca de su consumación”. O más bien “en-carnación”. El Verbo materializándose, haciéndose carne en nosotros. 🙂

        Soy de las que cuando leen tienen cerca el lápiz para subrayar, y si es en el ordenador, hago uso de la opción de copiar y pegar, porque me gusta tener a mano (para volver sobre ellas) aquellas frases o pensamientos que me inspiran a su vez nuevos pensamientos encadenados o simplemente porque ciertas frases resultan muy significativas para mí. Cuando quiero comunicar por escrito una idea recurro al copia-pega porque expresan mejor que yo lo que quiero expresar … y si se da cuenta, mis textos están llenos de entrecomillados. Y como la inspiración me viene por muchas fuentes (autores), muchas veces omito la referencia a su autor porque este acotamiento entorpecería la fluidez de lo que quiero decir. Por eso le dije que de todo lo dicho se sirviera sin citarme porque aunque de todas esas palabras he sido yo quien las ha emitido, en realidad no me pertenecen.

        No soy una persona creativa, mi habilidad o pericia es que soy una buena enlazadora de las “nubes de ideas” que otros formulan. Un amigo me dijo que tenía una mente muy “sináptica”; en el momento no entendía a qué se refería, pero bastó que me lo señalara para que empezara a observar mi discurrir y percatarme que probablemente tenía razón.

        ¿Por qué le cuento esto …?. Pues porque sólo enlazo, como hice con la frase de Foucauld y Trías. Las nubes de ideas que transmito provienen de textos y autores tradicionales, suya es la autoría y a ellos pertenecen. Son ellos quienes le inspiran … 😉

        Esta idea de “falta de autoría” puede enlazarse al hilo de lo que se ha estado hablado anteriormente pues … si tenemos en cuenta que siguiendo a Platón todo conocimiento no es más que una identificación, una suerte de reminiscencia evocativa, dado que nadie puede “conocer” lo que no lleva en su seno … pues … esta misma argumentación es la que me lleva a decirle que lo que a usted le ha inspirado es “el eco” de “su propia voz” por causa de la resonancia de la caverna … 😉

        Lo que subyace en todo proceso de conocer, es un apresar, un captar, un capturar … Esa frase que dice “¿lo captas …?” es bastante significativa. Uno “aprehende” un saber cuando lo hace suyo, cuando como un fruto, lo recoge, lo mastica y lo digiere, es decir, cuando lo interioriza, porque lo lleva a la consciencia.

        Es por esto que se dice que el saber no tiene dueño, que el saber pertenece a toda la humanidad como colectividad. Desde este punto de vista, quien formula una idea en realidad es un facilitador, un canal, pues al saber lo que le caracteriza es su cualidad de transmisión, y lo que busca, más que consumarse, es propagarse …

        No ocurre así con la sabiduría, que se fija, y que se distingue del saber porque ésta requiere de ese “atanor” en el que se fraguan los jugos digestivos de ese trabajo que señalé antes. Hay una frase muy ocurrente que dice que la filosofía nació cuando el hombre comió el fruto de la tierra y se le indigestó … 🙂

        Por una graciosa casualidad comparto con las hadas sus orejas, tengo unas orejas bastante élficas que recuerdan pero en pequeño a las orejas de los elfos de la trilogía El señor de los anillos. Pues sí. Qué le vamos hacer …

        Por otra graciosa casualidad comparto las arrugas de los psicopompos, sí, pero sólo por un gesto que parece ser muy mío -según me señalan- y del que no soy consciente. Se parece mucho a este icono: el nº 4 de la primera fila comenzando por la derecha. http://www.dursula.com/trucos_msn_messenger/emoticonos-smyles.php

        No soy un “híbrido” (como dicen ahora en lenguaje postmoderno) de elfa y psicompompo. Si estoy bajo alguna figura sería la de la Sacerdotisa del Tarot. Al observar la lámina, vemos que ésta tiene en su regazo un libro y sí … me gusta leer (como dicen los musulmanes) en las llamadas “religiones de libro”. La sacerdotisa no oficia rito ni magia alguna, esa es tarea del hierofante y del mago respectivamente …. ella no es sacerdotisa en el sentido que muchas wiccanas conciben o idean a las sacerdotisas (mero trasunto de las hechiceras) … La sacerdotisa estudia (contempla) las verdades reveladas teniendo como escenario de fondo las dos columnas de la dualidad y el velo de maya a sus espaldas.

        No me gusta definirme porque en cierta forma conlleva el delimitarse, pero sí es cierto, que caigo en cierta forma bajo el arquetipo o influjo que representa la carta número II del Tarot.

        🙂

      • Por cierto, hablando de figuras del Tarot … ¿Se ha dado cuenta que quien ejerce la magia es una figura masculina llamada “el mago” (lámina nº I) ..? Este dato es de una relevancia capital para entender la desviación que representan las sacerdotisas de Eleusis y que acabaron desvirtuando el “sacro-oficio” (sacrificio) hasta acabar en meras hechiceras. Me explico:

        El mago es el que porta “la vara”, signo fálico del principio masculino, entendido no sólo en su acepción dinámica, activa … sino también en aquello que le comenté de constituir “la parte fuerte” del binomio. La parte “débil” o pasiva que encarna la mujer como femenino no es la adecuada ni la conveniente para andar conjurando el mundo intermedio. El peligro proviene de lo que revela esa frase que afirma que el alma está sujeta a persuasión, es decir, la parte femenina es más proclive a “caer” tal y como hizo Eva, porque es más impresionable, porque como substancia es más dúctil, receptiva, permeable … Sólo el mago, el hombre, entendido como la parte fuerte y dinámica del principio puede aventurarse a andar en tratos con los hijos de la niebla …. que son los hijos de la sombra … pues si algo tiene la serpiente es que es en-cantadora … y para conjurar un encantamiento nada mejor que hacerlo desde la parte activa que como tal no quedará “atrapada” por las sinuosidades del adversario …

        Fue en Évola en quien leí que la mujer es imán y el hombre hierro …

        Es por ello y siguiendo la tradición, las operaciones mágicas no son operaciones “propias” de las mujeres,y por ello, cuando ocurre, se invierte el dharma, la ley natural, y sobreviene la desviación, que trae aparejada la contaminación y consecuentemente …la degradación.

  5. Aníbal, no sé si somos un “sueño modulado por los sentidos” pero como frase es muy sugerente, tiene cadencia propia. 🙂

    Has hablado de “maya” y no he entendido bien esa conjunción de lo ilusorio con lo dionisiaco de esta frase tuya: “como seres somos Maya, expresion que alude a “estado” de sueño, ilusión, hipnosis, en estado dionisíaco”. …¿?¿?

    El concepto de Maya, y sobre todo, el del Ser y no Ser nos ha llegado a los occidentales bastante lleno de impurezas producto de que las primeras traducciones, que son las que más pululan por ahí, y que están realizadas por filólogos estrictamente sin conocimientos filosóficos y metafísicos. Así que el “error” siembra el malentendido …

    Si a Paco no le parece mal la mega-extensión (otra vez!!) de un comentario mío y me lo permite … te dejo un acercamiento, desde mi entendimiento, al concepto del Ser y del no-ser y por ende de la Maya que resulta.

    Según los Vedas, se dice que el conocimiento es de dos tipos, y se dice «supremo» o «no supremo», según que concierna a Para-Brahma o a Apara-Brahma, y que, por consiguiente, conduzca al uno o al otro.

    Cuando se habla de Apara-Brahma, se habla del Ser o de las “posibilidades de manifestación”. Esta última frase es clave. Es decir, el Ser está inmerso en el mundo del devenir, de lo relativo, de lo parcial bajo el impulso de la rueda cósmica que como un “gran atractor” dispara al Ser a las múltiples posibilidades de manifestación. Esto es lo que significa “el descenso” o la “caída” bíblica porque el descenso y alejamiento conlleva el oscurecimiento progresivo …

    Apara-Brahma es propiamente el mundo de la manifestación: de lo contingente, de lo condicionado, lo limitado. El Ser stá sujeto al ciclo de nacimiento-muerte-nacimiento. Los distintos mundos o esferas son estados del Ser. “Estaciones” los llaman. Estados que pasa a conocer, a ser …

    Este mundo de manifestación contiene el llamado mundo formal y el mundo in-formal: el mundo de la forma, es el mundo de la esfera material, de lo sensible, de lo físico pero también de lo sutil.

    El hombre está dotado de una forma física, de un cuerpo material llamado también “cuerpo grosero” por su densidad …A su vez, el hombre también participa del mundo sutil, que es el llamado intermedio o mundo de la psique, y que sigue siendo un mundo con formas, y del que el hombre a través de una compleja serie de prolongaciones sutiles o psíquicas participa. Ese mundo sutil, está a caballo entre lo material y lo celestial (espiritual)…y es por eso que se afirma que el hombre es el puente donde convergen dos mundos.

    El mundo Informal, son los estados “suprahumanos” si los concebimos desde nuestra perspectiva humana o simplemente “supraformales”. Esta esfera o estación carece de forma individualizada, ya sea grosera o sutil. El Ser, aquí, no se encuentra ya individualizado como en las esferas anteriores pero todavía sigue dentro de la manifestación. Aquí “la duración de los tiempos y los límites de la morada” se estiran en ese concepto conocido como “a perpetuidad”, que no es lo mismo que “lo eterno” sino simplemente indefinido.

    En esta esfera no se ha realizado la Unión o Liberación de la rueda kármica, la liberación de la acción-reacción. La consciencia aquí es gregaria, grupal, colectiva, agrupada en jerarquías o entidades que atienden para su agrupación a criterios “de rayo”, es decir, a un elemento cualitativo, la cualidad predominante, será la que determine su agrupación y por lo tanto su función.

    Es el mundo de los devas, de los dioses, de los asuras, de los titanes … y de los ángeles, querubines, arcángeles, es el mundo de dominios, principados y potestades bíblicas. Y conoce la dualidad, la oposición. “Hay una guerra en el cielo” …

    Sigue siendo una esfera de dualidades, de orientaciones hacia la faz luminosa/oscura del Absoluto, hacia el Kosmos (orden) o hacia el Kaos (des-orden). Es digno de reparar que el mundo celeste, el suprafísico, contiene en todas las tradiciones toda una jerarquía sofisticadamente estructurada …

    Para terminar la distinción que señalaba al principio, sólo queda hablar de Para-Brahma, que es propiamente el No-Ser, el Espíritu, el Centro, el Principio, el Único, el Absoluto, el Tao … aquello que no puede nombrarse, ni definirse, porque está fuera de toda cualidad y cantidad, fuera del mundo del Ser… Eso que es y no es, que nunca ha sido ni será, que nada es pero que todo lo contiene … esa gran luz, fuego irradiante, donde la mariposa va presta a quemar sus alas y fundirse …

    “Nadie esta sometido, nadie se libera, nadie transmigra; sólo prakriti en sus varias formas transmigra, se encuentra sometida y se libera.

    Prakriti se ata por si misma con las siete formas, y se libera de un solo modo, por el bien de cada purusha. Purusha, cómodo, situado como espectador, ve a prakriti, cuya actividad ha cesado porque llegó a la meta y se aleja de las siete formas”.

    ….

    El espíritu es esa sicigia andrógina, acto y potencia, esencia y substancia de Uno, que desdoblándose como dos pájaros, uno come el fruto (es el Ser que conoce, se manifiesta, desciende, se encarna) y el otro sólo observa (es el testigo porque no ha descendido a lo diferenciado), pues reside en el No-Ser, en la pura posibilidad

    Lo que es eterno y sin forma, desde el mundo de la forma se le percibe o encuentra como escondido, acochado, cubierto por muchas envolturas y cortezas. Esa chispa de fuego cósmico que no es mayor que un grano de mostaza … aparece como lo más pequeño en el orden de la manifestación formal por el principio de inversión.

    “Sólo quien re-conoce la grandeza de lo pequeño, puede aspirar y merecer lo grande”.

  6. Me quedó sin decir que el mundo celestial o reino para el esoterismo cristiano es el que está más cerca del Centro y que por eso eso es el llamado reino espiritual, de seres de puro espíritu, de consciencia no egoica porque carecen de Yo individualizado al no estar en-carnados y por ello se intengran en lo que podríamos concebir como un ser comunitario.

    Reinando esta comunidad tan diversa aparece lo que se llama “el Logos” siempre de naturaleza solar y que en la tradición cristiana está “sentado a la derecha del Padre”, pues tal es su orientación, la de la vía de la mano derecha, orientada al orden y regente del Kosmos. Estos “Logos” son los avatares, los que descienden, los que hacen que “el Verb se haga carne” …

    Como “Logos”, como Avatares, son la “puerta estrecha”, eso de que “nadie va al Padre si no es a través de mí” tiene múltiples y profundas resonancias.

    Finalmente y muy importantes es entender que siendo la envoltura más cercana al Centro, en esas comunidades de “ser”pueden “morar” seres que habiendo logrado la liberación decidan aplazarla para seguir consumando la realización de la “Obra”, lo que se ha denominado la realización del Plan, que es seguir jugando, vaya, el juego de Lila … Y lo hacen porque sólo el liberado se convierte en un “movedor de mundos a voluntad”, es decir, puede con consciencia plena de quién es y qué por qué hace lo que hace, moverse “a voluntad”, por todas las estaciones …

    La liberación es posible en cualquier plano, en cualquier estado-estadio del Ser … no es un proceso evolutivo … porque es un proceso de “recordar”. La anamnesis platónica va por ahí, porque estos tres mundos, reinos o estados, están sucediéndose simultaneamente como reza el axioma hermético “Todo está en todo”, y es por ello que el Ser no rompe jamás su lazo con el No-Ser, con su gemelo, aunque parezca que el hilo de las cuentas del collar de Indra esté roto.

    Cuánto más desciende la consciencia, el Ser, cuánto más se aleja del centro, mayor es el olvido. Por eso se hace tanto hincapié en “recordar”, en “despertar del sueño profundo del alma”. La parábola del ” retorno del hijo pródigo” también hay que contemplarla en este sentido, esotericamente hablando, claro. 🙂

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