¿Una doble conciencia? (X)


gebser

Lo que Gebser llama conciencia integral es en realidad una conciencia aperspectivistica. Para entender mejor esta idea de a-perspectivismo tenemos que hacer una pequeña incursión filosófica y aprender a distinguir el concepto de “síntesis” del concepto de “integración”.

“Síntesis” consiste en tomar elementos de dos perspectivas diferentes y situarse -por asi decir- en un punto de vista equidistante de los dos polos en conflicto, asi el invento del Centro politico toma de la izquierda algunos elementos tanto como de la derecha. Lo interesante de la síntesis es que no consigue superar las perspectivas que dice combatir sino que inventa una nueva perspectiva “ateórica” que según las conveniencias será una cosa u otra. La socialdemocracia escandinava es un buen ejemplo de síntesis entre el comunismo soviético y el sistema capitalista.

En la síntesis siempre hay una pérdida, una renuncia a algo y en su lugar lo que aparece es una mixtificación, una mezcla de elementos que a veces empastan bien y otras veces empastan mal. La “integración” sin embargo es un anidamiento, una especie de crecimiento donde la última capa en aparecer contiene el germen de las anteriores que son a su vez causales con lo nuevo. En la integración no se pierde nada, sino que toda la información de anteriores perspectivas se mantiene activa aunque pueda haberse ocultado a la mirada consciente de la capa más alta.

Un ejemplo de ello es la permanencia de la magia en nuestra consciencia lógico-racional o la repetición de lo mismo de nuestra consciencia mítica. Repudiada por el mundo de la ciencia e identificada con el oscurantismo o la superstición, la magia ha sido amputada de nuestras decisiones conscientes. Pero lo cierto es que aunque lo mágico se puede repudiar o disociar no por ello desaparecerá, está siempre ahí, haciendo de las suyas y haciendo emerger creencias mágicas disfrazadas de razones, creencias o simpatías. Lo irracional debe aceptarse como un modo legitimo de conocer.

La forma en que lo mágico -la estructura mágica- anida en la estructura lógico-racional es a través de lo que Hegel llamó aufheben que es en realidad la emergencia de un plano  nuevo de definición que nace de la colisión de una estructura que se revela ya obsoleta para hacer frente a las novedades y conocimientos que la realidad va imponiendo al ser humano. No se trata tan sólo de coger lo bueno de ambas desechando lo inútil sino de que exista esa acción creadora que logra hacer emerger la novedad conservando lo anterior.

En un post anterior ya hablé precisamente del aufheben hegeliano en relación con ciertos síntomas psiquiátricos, y rescataré de él algunas ideas para que el lector se haga una idea clara sobre este proceso que desde ahora llamaremos “integración”.

La palabra aufheben [eliminar] tiene en el idioma (alemán) un doble sentido: significa tanto la idea de conservar, mantener, como, al mismo tiempo, la de hacer cesar, poner fin. El mismo verbo “conservar” ya incluye en sí el aspecto negativo, en cuanto se saca algo de su inmediación y por lo tanto de una existencia abierta a las acciones exteriores, a fin de mantenerlo. De este modo lo que se ha eliminado es a la vez algo conservado, que ha perdido sólo su inmediación, pero que no por esto se halla anulado.

Hegel reconstituyó -como todo el mundo sabe- las leyes de la dialéctica y le añadió el concepto que hoy mantenemos yendo más allá de la identificación entre diálogo y búsqueda de la verdad que procede de la época clásica. Para Hegel la dialéctica es:

El acto mismo del conocimiento es la introducción de la contradicción. El principio del tercero excluido, algo o es A o no es A, es la proposición que quiere rechazar la contradicción y al hacerlo incurre precisamente en contradicción: A debe ser +A ó -A, con lo cual ya queda introducido el tercer término, A que no es ni + ni – y por lo mismo es +A y -A. Una cosa es ella misma y no es ella, porque en realidad toda cosa cambia y se transforma ella misma en otra cosa. Esto significa la superación de la lógica formal y el establecimiento de la lógica dialéctica.

Todas las cosas son contradictorias en sí mismas y ello es profundo y plenamente esencial. La identidad es la determinación de lo simple inmediato y estático, mientras que la contradicción es la raíz de todo movimiento y vitalidad, el principio de todo automovimiento y solamente aquello que encierra una contradicción se mueve.

La imaginación corriente capta la identidad, la diferencia y la contradicción, pero no la transición de lo uno a lo otro, que es lo más importante, cómo lo uno se convierte en lo otro. (Tomado de la wikipedia).

Para Hegel dialéctica es el movimiento mediante el cual la vida se abre paso a través de las contradicciones: todo conocimiento contiene el germen de la contradicción, lo que se nos oculta son las transiciones (enlaces o logos) , el cómo resolvemos esta tensión entre contrarios.

Hegel adelanta en su Lógica que este proceso de superación de los contrarios tiene tres tiempos, tres fases que están contenidas misteriosamente en el verbo aufhebenSuspender, conservar y elevar.

La consciencia se expande por anidación de las consciencias anteriores. Se eleva por encima de ellas después de suspender su vigencia y de conservar su impulso.

O dicho de otra manera: es necesario integrar las im-perspectivas anteriores a nuestras diversas perspectivas lógico-racional, teniendo en cuenta que el mundo perspectivistico que fundaron las categorías racionales emergió sobre la dimensionalidad del mundo mítico y mágico. Lo que parece contradictorio en un sitio, puede ser compatible en otro lugar pues en realidad las contradicciones solo pueden suceder allí donde existen categorías (pensamiento racional) sin embargo en otro nivel por ejemplo en los sentimientos ya no opera la contradicción y tampoco en los actos motores.

Un cuento zen.

La mejor manera de entender como funciona la consciencia aperspectivistica es hacerlo a través de este cuento zen, donde podemos observar como el maestro induce en sus discípulos un borramiento de las contradicciones inherentes al pensamiento categorial. Dice así:

Dos monjes estaban discutiendo sobre el placer del acto sexual, cada uno defendía una hipótesis, uno afirmaba que en él el hombre obtenía mas placer, mientras que el otro defendía que era la mujer la que gozaba más. Dado que no se ponían de acuerdo decidieron consultar con su maestro.

El primero, el que defendía al hombre como obtenedor de mayor placer se dirigió al maestro y le preguntó, este, en presencia de un escriba le dijo.

– Tienes razón, es el hombre el que obtiene más placer.

Luego acudió el otro monje e hizo su pregunta:

– Tienes razón, es la mujer la beneficiada en el placer sexual.

El escriba que estaba presente en el diálogo objetó al maestro lo siguiente:

– Pero le ha dado la razón a ambos, ¿no es esto una contradicción? O tiene razón uno u el otro.

A lo que el maestro contestó:

– Tienes razón.

Se trata de la consciencia aperspectivistica, y para aquellos que crean que el cuento zen supone una exageración (y lo es) les remito a esta web donde podrán observar mejor lo que caracteriza y la define.

Y les invito por último a pensar en el cuento zen, ¿ha dibujado una sonrisa?¿le ha hecho gracia? ¿se ha reído?

Pues para eso sirve la risa, para disolver la contradicción que aparece cuando nuestro intelecto se enfrenta a decidir entre un “Si” y un “No”, sobra energía y la sacamos hacia afuera a través de la risa. En eso consisten los chistes, en resolver contradicciones a través de un acto motor.

Referencias.-

G.W.F. Hegel, La ciencia de la lógica.

¿Quién fue Jean Gebser?

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