Lionel Tiger y el placer


tiger

El valor de un placer (o del dolor) depende solamente de su intensidad y de su duración, y puede (por lo menos en principio) ser evaluada precisa y cuantitativamente.

Jeremy Bentham

Me costó mucho encontrarlo, me refiero al libro de Tiger sobre el placer editado en 1992 por Paidós. Al final el libro había sido descatalogado y no pude comprarlo, lo encontré de segunda mano – y en español- como no, en Internet.

Lo leí con pasión pero lo cierto es que aunque el libro contiene un buen catálogo y clasificación de los placeres que nuestra especie puede degustar y a los cuales somos extremadamente vulnerables, el libro no me terminó de gustar pues Tiger, un canadiense educado en una sociedad conservadora y bastante beata -Quebec- parece quedarse a medias , quizá por exigencias del guión o por miedo a ofender a sus lectores. Es por eso que sus opiniones no quedan ni claras ni suficientemente explicitadas, manteniéndose en todo momento un poco más acá de lo politicamente correcto.

En realidad el libro de Tiger es un libro sobre psicología evolucionista y donde el autor -antropólogo- toma muchas ideas de otros para intentar exponer su idea original de que el placer es ni más ni menos, algo que ha sido seleccionado positivamente por la evolución porque en tiempo ancestral dió premio evolutivo. Por ejemplo nuestra afición a los dulces procede del hecho de que lo dulce (usualmente las frutas) fueron señalizaciones de alimentos que en tiempos del paleolitico nos mostraban -a partir del sabor- una señal inconfundible de beneficio alimentario de ciertos nutrientes. Es cierto, en realidad nuestra especie es muy vulnerable a la ausencia de frutas y verduras frescas, algo que produce enfermedades como el escorbuto: el sabor dulce en este sentido nos informa sobre ciertos nutrientes necesarios para nuestra salud.

Precisamente de esta selección natural del placer procede nuestra vulnerabilidad al mismo, no sólo somos capaces de discriminar lo comestible de lo no comestible, sino que además nuestra especie es muy vulnerable a hacerse adicta a cualquier cosa que proporcione placer. Asi la glotoneria, es hoy en dia una “enfermedad” endémica en las sociedades opulentas, son precisamente los alimentos mas sabrosos, la grasa animal, la sal y los dulces los responsables de esta epidemia de obesidad, sindrome metabólico, arteriosclerosis, hipertensión y diabetes que abruma y preocupa a las autoridades sanitarias de occidente y la principal causa de muerte en los paises desarrollados. Lo que en un tiempo ancestral fue selección “natural” precisamente por su valor energético, hoy deviene veneno precisamente porque las condiciones de aquel consumo han variado.

Por ejemplo, el hombre primitivo adquiría el azúcar de las frutas, pero cuando se inventó el azúcar de caña y el refinado, la cosa cambió, pues nuestro organismo no está adaptado a consumir azúcares refinados sino solo a los dificiles azúcares de las frutas, dificiles de adquirir y de alguna forma no siempre disponibles en la naturaleza, que los guarda para la fruta madura, un bien perecedero.

Sin embargo el capítulo que más me interesó fue el dedicado al placer sexual y sobre todo a una cuestión primordial. ¿Por qué el placer sexual es peligroso para la comunidad? ¿Por que existen controles y castigos a veces tan duros sobre el mismo? ¿Qué tiene de peligroso el placer sexual para inventar prescripciones como el pecado, una prohibicion religiosa, el adulterio, una juridica, las prácticas politicas eugenesicas en China (la prohibicion de tener mas d eun hijo), la persecución de la homosexualidad o las prácticas abominables como la infibulación?

¿Qué hay en el sexo de peligroso?

Tiger se hace esta pregunta en numerosas ocasiones en su libro pero no contesta a ninguna salvo para invocar ciertos clichés evolutivos como la imposibilidad del hombre para conocer la filiación de sus hijos (algo que ya sabemos desde el arituclo de Daly y Wilson) y que explica porqué los celos masculinos son más frecuentes y malignos que los femeninos. Los hombres tenemos -segun Tiger- horror a “los cuernos” y a que nuestros hijos no sean en realidad nuestros hijos, pero personalmente no me encuentro satisfecho con esta explicación que no termina de poner el dedo en la llaga respecto a la cuestión principal que es ésta de abajo: y que está relacionada con la sempiterna persecución social y politica de los disidentes sexuales:

¿Tiene derecho el Estado a inmiscuirse en los placeres privados de sus ciudadanos?

¿Deberia el Estado prohibir el tabaco, las corridas de toros, el boxeo o las hamburguesas, por nombrar algunos de los placeres mas relevantes no sexuales?

¿Deberia el Estado prohibir el sexo extramarital o el sexo antes de la edad de 18 años como se hace -infructuosamente- con el alcohol?

Respecto a esta pregunta hay dos clases de opiniones: los que creen que si lo tiene y los que creen que cada persona es soberana con su cuerpo. No sé si los primeros coincidirán con el “conservadurismo” y los segundos con el “progresismo”. Lo que es seguro es que los segundos están más equivocados que los primeros.

Y no solo están equivocados sino que además practican cierto grado de vanidad anarcoide. Quizá usted sea de los que piensa que el Estado no deberia perseguir el consumo de drogas (sobre todo de las llamadas blandas) pero está en contra de las corridas de toros. Quizá usted pretenda un aborto libre (hago lo que quiero con mi cuerpo) pero esté en contra de que no le dejen fumar en los bares.

Dicho de otro modo, no hay un consenso universal sobre lo que el Estado puede o no puede regular y no lo hay entre otras cosas porque no existe una taxonomía del placer. precisamente este es el mérito de Tiger. Su libro nos proporciona una guia perfecta de qué cosas nos producen placer y qué diferencias hay entre unos placeres y otros. Por qué hay placeres públicos que se pueden y se deben regular y por qué existen placeres privados donde el Estado tambien tiene la obligacion de entrometerse. ¿Quien estará en contra de que hay que coartar el placer de maltratar a la esposa, hoy o de violar niños aunque se haga de puertas para adentro?

Los placeres no son todos iguales, los hay fáciles y difíciles, los hay que interfieren en una vida social y otros que no, los hay que son letales para la comunidad y otros que son indiferentes para el colectivo. Es más, hay personas que pueden navegar por distintos placeres sin caerse por la grieta de la adicción o la enfermedad mental y otros que son victimas seguras, hay placeres discretos, reservados y consensuados y otros que saltan a la primera página de los periódicos como la pederastia o driractamente a la UVi como las sobredosis de heroína. Otros como la visualización de sentencias publicas de muerte han sido ya abolidas al menos en el mundo occidental.

Pero eso no debe apartarnos de una verdadera nosografia del placer: la sangre, las ejecuciones publicas o las peleas a muerte son placenteras. Y de ahi que el Estado y no la moral privada haya intervenido ya para calificarlas como inaceptables.

Hay placeres que son compatibles con una vida ordenada y sensata y placeres que interfieren gravemente en la autonomía y autodirección de las personas que los practican, hay placeres que producen traumatismos de por vida -sobre todo aquellos que tienen que ver con la violencia sexual- y placeres que no dejan mas que una huella nostálgica y bienhechora.

En un post anterior me referí a los placeres fáciles y los placeres más elaborados, aquellos que procuran algun tipo de noesis o nuevo conocimiento y que se relacionan o bien con la sociabilidad o bien con el aprendizaje. Distinguia allí entre el concepto de recompensa cerebral y placer. Y más allá de eso y por decirlo con palabras de Lacan, entre placer y goce.

Entre el placer y el goce existe una barrera de discontinuidad, la misma que existe entre el placer y la simple recompensa del cerebro. Tiger no contempla esta distinción entre placeres fáciles y goces elaborados y es por eso que no puede ir más allá a la hora de explicar el porqué algunas cosas que parecen diseñadas para provocar dolor o la aversión convocan el placer.

Y habla precisamente del sadomasoquismo como ejemplo de una actividad sexual placentera tanto para el que ejerce el papel dominante como para el miembro sumiso de la pareja. Y lo explica recurriendo a la idea de Eibl-Eibestenfeld de fusion de programas. En efecto el zombie, o módulo de la agresión y el zombie o módulo sexual participan de un mismo circuito neurobiológico. La cópula sexual es un acto de afirmación para el hombre y un acto de subordinación para la mujer, no hay cópula sin agresión o al menos con un mínimo simulacro de la misma. No hay sexo sin fechoría dice Bataille, refiriéndose al sexo que busca el placer y no solo la reproducción.

Dejando a parte los casos extremos es obvio que dominar o ser subyugado provocan un placer que está más allá del placer, un goce en el sentido lacaniano y si nos situamos más acá del sexo consensuado, es obvio que el Estado no tiene nada que decir acerca de la privacidad de las relaciones sexuales, tampoco en aquellas que hoy no consideramos delitos como la homosexualidad, el travestismo o el fetichismo. caso contrario es el de la pederastia, la violación, el abuso de menores sea o no incestuoso, etc.

Dicho de otra manera el Estado interviene de oficio en aquellos placeres individuales que han cruzado la linea roja de lo tolerable socialmente. ¿Cual es el criterio?

El criterio es un criterio social: aquello que las sociedades consideran intolerable es al final lo que el Estado sanciona no sin una cierta hipocresía o confusión. Por ejemplo, hoy se considera intolerable conducir ebrio pero no se sanciona la bebida alcohólica, del mismo modo consumir drogas no es delito sino venderlas o traficar con ellas, lo mismo sucede con la prostitución: no es delito buscar y pagar prostitutas pero si ejercer la prostitución en según qué lugares, el alcohol se puede consumir en lugares cerrados pero no en la via pública, el aborto se puede practicar en el primer trimestre pero no más allá, el cinturón de seguridad es obligatorio como asi el casco para los motoristas, maltratar animales es delictivo pero no las corridas de toros o las carreras de galgos, etc.

De manera que el Estado va entrando de puntillas en nuestros dormitorios y en nuestras cocinas amputando placeres de nuestra vida sin que seamos demasiado conscientes de ello, lo cual no significa que ciertas “aficiones” hayan desaparecido. es dificil renunciar a un placer sobre todo si ya se ha gozado, de manera que en el próximo post abordaré precisamente esta cuestión.

¿Hasta donde puede llegar el Estado en su afán regulador de los placeres individuales?

Y en cualquier caso ¿seria efectiva su intromisión?

¿Hay que proteger a los imprudentes y a los vulnerables de sí mismos?

26 pensamientos en “Lionel Tiger y el placer

  1. La pregunta final es, más bien, una interrogación retórica. Pero el grado de entromerse el Estado en la vida de los regidos está regulado por lo que antaño se llamaba “moral pública”, lo que no es más que un entramado, más o menos denso, de leyes. Respecto al placer que experimenta la muchedumbre ante las ejecuciones públicas añado que no hace mucho, en Irán, se amenizaba dicho espectáculo con la ingesta de rico pistacho, que es allá lo que eran las pipas en España años ha. ¿Quién, que pase de la cincuentena, no recuerda las comilonas de pipas en los cines?

  2. Existe una inteligencia intuitiva que siempre ha impregnado de manera simbólica las prescripciones religiosas sobre el placer, donde el pensamiento racional de la modernidad se percibe como una extensión de esa lógica intuición religiosa marcando un camino que siempre lleva a una Roma de sentido común. No se puede entender el placer sin el dolor, así como la vida sin la muerte, que es de donde parte el sentido intuitivo global que se proyecta como una función reguladora.

    El ciclo ritmo del placer sexual lleva inexorablemente al dolor del parto, y la bienaventuranza del nacimiento al colapso de la muerte, de la dominancia y sumisión, al estado de paz biológica y descanso, y ninguno de los pasos son infinitos más bien tiene un comienzo, un máximo, un descenso y una final, una química que llega a la saturación, es decir la intuición colectiva sabe que existe un proceso natural de placer, y luego los poderes tratan con mejor o peor suerte de administrar esta inteligencia colectiva por que lo natural es fuente de salud tanto psicológica como física, y todo lo que se salga de esa natura es una creación artificial que solo puede llevar al Caos.

    Este es un excelente ejemplo de la necesidad de conjunción entre la literalidad legislativa y la empatía intuitiva trabajando al unisonó, siendo el equilibrio ya sea del individuo o del colectivo de estas dos facetas lo que marcara que se plasme el camino correcto para ahuyentar el temido Caos.

      • Pues como que encuentro esa conceptualización de primitiva y ligada al instinto como sin garra, bueno en cierta forma toda taxonomizacion de la inteligencia de un ser que actúa como una totalidad frente a un problema complejo con una gran carga de subjetividad necesita algo más que instinto, que también, pero sin olvidar que el tema del placer/dolor siempre lleva implícito una carga de responsabilidad frente a uno mismo y al prójimo, a la sociedad en general, y para eso hace falta algo más que instinto, como por ejemplo las inteligencias inter e intra personales, donde la empatía tiene mucho que decir.

        Y eso no se lo percibo a mi adorado Can……

  3. La cuestión clave es la relación placer / dolor, sin lugar a duda. No existe cualquiera de los dos por separado. Así parece estar intimamente regulada esta relación en la Naturaleza, en la fisiologia humana, everywhere.

    Por ello, la cuestion que deviene primordial es como se regula este dificil equilibrio que, de no hacerse, produce adicción. El problema siempre es la adicción que acaba siendo dictatorial, conducta enferma, indefectiblemente. Es aquí donde se intenta regular a través del estado, de las instituciones, en nosotros mismos en nuestros pequeños tandems placer / dolor.

    La regulación es renuncia prescrita.

    • Que el placer puede generar dolor y el dolor placer es un tópico, sin más. Cabe recordar aquellos versos de Jorge Manrique que en épocas no muy lejanas se sabían de memoria los colegiales de Instituto:

      “¡Cuán presto se va el placer! / ¡Cómo, después de acordado, / da dolor!”

      Ideas, por otra parte, ya tópicas en el siglo XV. ‘Nil novum sub sole’.

  4. Fernando Colina también ha escrito un libro sobre el placer… quizá conozcas al psiquiatra y de igual forma hayas leído libros de él.

  5. Pues Sannio a que va a ser, a conceptualizar a la inteligencia intuitiva de “Primitiva”, cosa que me parece un sutil prejuicio frente al aspecto femenino, debido a que sus calidades son abiertas, receptoras, intuitivas y creativas. Es lo que ve mas allá y escarba en lo oculto detrás de las apariencias, es lo más cerca de la vida real pues se abre en el presente.

    Tampoco me parece adecuado compararlo al instinto animal, pues este inconsciente adaptativo incluso puede resolver cálculos matemáticos. Pero en fin es una cuestión de lenguaje al uso que no capta su verdadera grandeza, quizas al ser de caracter espontaneo y libre pueda asociarse al primitivo y al animal, pero no le da el valor adecuado.

    Es una opinión.

    • Es una “opinión”, en efecto, o sea, lo que, según Platón, es conocimiento fenoménico y engañoso. Pero no hay duda alguna: la “capacidad intuitiva” es mucho más primitiva – o primigenia- que la “capacidad racional”. Por otra parte, parece que supones que los animales se encuentran en el conjunto A y los humanos en el B, muy en clave maniquea. Difiero por completo; para mí el ‘sapiens’ es un taxón de la Vida. Bueno, cada uno es libre de “opinar” según se le represente el mundo o según sea su voluntad, por expresarlo en términos schopenhauerianos, que me son muy caros.

      • Bueno yo no lo expresaría así Sr Sannio. Yo no supongo nada sobre los animales, ni esa opinión es un reflejo de mi representación del mundo. Más bien diría que mi intuición gira sobre la forma en que tu exclusivamente usas el lenguaje, es una alusión directa a ti.

      • Yo le tengo por doxóforo, sin que ello suponga faltarle al debido respeto. Pues doxóforos los hay muy respetados y exitosos en los tiempos actuales y aun en los pretéritos.

      • ‘Doxóforo’ es un término usado por Platón para referirse a “aquellos cuyas palabras en el ágora van más rápidas que su pensamiento”. Distintos a los ‘sofistas’, que eran quienes vivían DE la filosofía; y no, a diferencia de los filósofos, PARA la filosofía. ‘Doxóforo’ significa etimológicamente ‘el que lleva consigo o propaga la opinión’, entidad a medio camino entre la ‘episteme’ (= ‘verdad científica’) y la falsedad. Platón afirma que en la ‘opinión’ existen dos grados: la ‘eikasía’ (= ‘imaginación’) y la ‘pistis’ (= ‘fe, creencia no contrastada’). De ahí que los ‘doxóforos’ o ‘doxófilos’ sean imaginativos en primer grado y creyentes en el más profundo. Ahora bien, en un sentido amplio y general, ‘doxóforo’ engloba a todos aquellos opinantes, de cualquier tiempo o latitud, que hacen ostentación de aparentar sabiduría por medio del oscurecimiento de palabras y conceptos. Pero en verdad ni ellos mismos entienden lo que escriben ni falta que les hace para lograr sus deseos. En el siglo XVIII se usaba, para referirse a ellos, el término ‘escíolo’, muy bello por su etimología, pues procede del verbo ‘scio’ y de un simpatico sufijo diminutivo ‘-olus’. En aquella centuria se empleó tambien ‘petimetre’ (fr. ‘petit-maître’), menos culto y más castizo.

  6. Felicidades, muy interesante el articulo y estoy de acuerdo en todo, solo apuntar, que el placer sexual entre hombre-mujer, mas que definirlo como agresividad-subordinacion, yo lo definiria como activo-dinamico por parte del hombre y con capacidad de acogida-receptividad por parte de la mujer.
    PD: Aunque todavia no habia nacido en la Revolucion sexual, tambien tengo algo que decir (como todo el mundo, ya que todos parecen haber estado en Mayo del 68), mas adelante cuando disponga de tiempo, volveré al tema.
    Gracias

  7. En resumen lo suyo es una talentosa y filosófica consideración Sr Sannio y lo mío una doxoforica opinión, ¡ Joe….chiquillo, doxoforica palabreja en su ostentosa respuesta, o es que no se lee?, por lo visto cuando usted se confiesa siempre se absuelve con nota.

    Lo único que he intentado explicarle que el uso que hace de la palabra primitivo e instinto animal se corresponde a la capacidad racional en su opacidad literalista que obtiene su “Gran Placer” dios mediante la taxonomizacion y el objetivar a la inteligencia intuitiva. El intentar abrirlo a una mayor volatilidad, trasparencia y subjetividad parece que no le ha sentado bien, no encontrando doxológicas sus consideraciones de tipo personal dios mediante doxoforizarme degollándome sin contemplaciones.

    De todas maneras no me importa servirle de espejo una única vez Santo Tomas, y siento que no le guste lo que ve. Los problemas de algunas personas no son los doxoforos, ni los trolls, si no sus oscuras y alargadas sombras que incluso imaginan lo que no existe.

    Eso sí,… algo he aprendido, que el problema no se dirime en el campo de las ideas, si no en la solideces de la identidad, y para eso ya están la los reveses de la vida, la enfermedad y la muerte como medicina.

  8. Sobre el Placer y el Dolor……..

    Avanzamos desde la niñez a la vejez sin trascender la misma y regresiva actitud psicológica fundamentada en lo que quiero, lo que deseo y lo que debo de obtener, por que al final,….. no es difícil de imaginar que tanto pataleo por vender el Alma siempre acaba en un vacio de insoportable dolor ontico, solo anastesiada por los recuerdos en batallitas del abuelo Cebolleta de turno

    Es la Psicología Involutiva de la evolución al servicio del gen egoísta que gano la partida con su vision de orejeras de brro literalista, eso es de lo que me habla en silencio la inteligencia intuitiva femenina…..

    ….. mientras me miran las tetas, por que sin ellas no hay paraíso.

  9. El problema de esta cuestión es que lo que consideramos placeres perjudiciales para la sociedad son el fondo determinados por la cultura. Si apelamos a regular el placer en base a las neurociencias nos toparíamos que ellas también están influenciadas por la cultura un ejemplo de esto es el estudio por parte de Freud de las conductas homosexuales.

    • Algunos consensos hay sobre este tema en las sociedades democraticas al menos, por ejemplo el placer de circular a gran velocidad con el coche, el placer de robar o el de dar muerte o dañar a otros parece que están ampliamente reconocidos como intolerables. Otros se encuentran en tela de discusion, como el placer por ir a los toros o al boxeo y otros por fin han sido dejados al albedrio de cada cual.

      • El caso es que todas estas pseudopreocupaciones de la Cultura sobre el placer señalan solo al ámbito hedonista, que es el valor en alza y del cual parece ser es la diana sobre lo que se ocupa la Piscología Evolutiva correspondiéndose sincrónicamente a lo que está de moda. Cuando hablamos de hedonismo en este contexto, aludimos al placer que se conquista sin esfuerzo y que señala al ámbito de las llamadas bajas pasiones que tanto preocupa algunos, sexo, prostitución, velocidad, violencia, fiesta, botellón, dañar, robar, toros, boxeo, en fin no hay ni uno solo de los señalados a lo largo y ancho de esta entrada que no se debata mediante la cultura como algo para algunos a conquistar y otros a regular.

        Vamos nos encontramos con el súmmum de la cultura Neoliberal donde sus valores centrales son ese consumismo hedonista, el exacerbar el individualismo narcisista y donde las bajas pasiones son el eje central.

        Está bien eso de regular Neurocientificamente o con lo que sea al Neoliberalismo, para algunos individuos la “Libertad” está asociado a que le dejen brincar libremente entre sus bajas pasiones de consumo de placer, siendo pecado ponerle una valla a la cabra loca que llevamos dentro.

        Estaría bien una entrada de Psicología evolutiva del placer que se conquista con el esfuerzo, aunque mucho me temo que no contara con la vehemencia Neoliberal que ha encontrado en la bandera hedonista su sentido de Ser, que no es más que la literalización de los sentidos…..

        Otra literalización mas que me meto al carro, carente de total empatía y de semblante autista por naturaleza……..

        Este texto se me ha ocurrido después de leerme los terribles sucesos de la mano del psicópata bilbaíno y monje saholin, que es muy metafórico.

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