Hacia una taxonomía de la emociones (III)


Déjenme hacer amigos, porque en lo respecta a los enemigos, el vientre de mi madre se encarga (J. Lacan).

Hasta ahora hemos hablado de los celos desde la perspectiva evolucionista y de las diferencias entre los celos que presentan hombres y mujeres, casi siempre referidos a lo sexual. Ambas estarían relacionadas con el fitness y la seguridad de que nuestros genes están en nuestros hijos. Se trata de las causas remotas de los celos, es decir una explicación del por qué las cosas son como son y no de otra manera.

Pero lo cierto es que cuando tenemos celos no estamos pensando en la reproducción, ni en nuestra competencia reproductiva, tenemos pues que abordar las causas próximas de los mismos.

Y para ello es inevitable citar a Freud y al mecanismo que describió con el nombre de proyección, no tenemos mas remedio que visitar el inconsciente individual.

Lo cierto es que algunas personas pueden comenzar a sentir celos cuando ven disminuida su competencia sexual. En los hombres es frecuente encontrar celotipias una vez que sus prestaciones ejecutivas decaen. El hallazgo de Freud de la represión y del inconsciente en este caso lo que se encontraría reprimido seria la autodesvalorización (no aceptada conscientemente) del sujeto incompetente y que se transformaría en celos a través del mecanismo de proyección, que trata de expulsar lo que en realidad está dentro.

Este tipo de mecanismos descritos por el psicoanálisis desde luego existen y son reconocibles fácilmente incluso por un lego en psicología, del mismo modo que algunas personas comienzan a tener celos de sus parejas a raiz de una infidelidad propia. Es como si necesitáramos al otro para endosarle nuestra culpa.

Tambien Freud describió otro mecanismo inconsciente: los celos podrian ser el resultado de una homosexualidad latente. Significa que el celoso podria atribuir a su pareja lo que en realidad es un deseo propio rechazado. Para Freud (Freud, 1922) este mecanismo estaria relacionado con la paranoia.

Ahora bien, los celos no son siempre de temática sexual, sino que pueden aparecer de padres a hijos, de hijos a padres, entre compañeros de trabajo o entre hermanos. Más concretamente, algunos autores consideran que sólo las celotipias delirantes son de temática sexual y pueden ser por tanto explicadas desde la teoria evolucionista como subproductos del fitness y de las amenazas reproductivas a las que cada sujeto está expuesto mientras que el resto de celos necesitan otras explicaciones.

Es natural que existan niños mas celosos que otros, pero es tambien necesario que haya habido una exposición precoz a los mismos. Es por eso que los celos fraternales suelen ser el eje de torsión sobre el que se desarrollarán más tarde los otros tipos de celos.

Amor, celos y odio.-

Ya en el Génesis aparece con el relato de Cain y Abel un buen ejemplo de como los celos entre hermanos pueden llevar al homicidio. Cain mata a Abel movido por los celos pero tambien por una decepción: Yahvé tenia a Abel como preferido en lugar de Cain. En este episodio podemos observar como los celos de Cain tienen su justificación y aunque no sabemos porqué Yahvé tenia tales preferencias -tan humanas por otra parte-, lo cierto es que Cain alimentó su odio hacia su hermano motivado por aquella decepción, un amor imposible. Algo similar sucede en el caso de Jacob y sus doce hijos y donde Benjamin el más pequeño es la victima de los celos de sus hermanos.

Todo parece indicar que los celos, el odio y el amor mantienen relaciones de vecindad,indudablemente para sentir celos es necesario mantener un vínculo con alguien, sin vinculo no es posible que existan celos. Pero nos equivocaríamos si conceptualizaramos los celos como una condición del amor, en realidad los celos aparecen como consecuencia de una exclusión narcisista (real o imaginaria) por un tercero. De manera que el niño celoso de su hermanito pequeño siente celos de la relación de privilegio que antaño gozó en relación con su madre (o padre) y se siente como un rey sin reino, un rey expulsado del Edén terrenal que vivió en ausencia de su hermanito. Desarrollará un odio particular hacia él y pondrá en marcha mecanismos de defensa para aliviarse, solo asi podemos entender que el episodio entre Cain y Abel no sea la regla sino la excepción.

Desde el punto de vista evolucionista los celos son una emoción de reparación de heridas narcisísticas. El niño que tiene un hermanito no tiene más remedio que lidiar con esas emociones emergentes y tiene que darles forma poniendo a trabjar su sitema defensivo y de compensaciones. Muy probablemente los niños que han tenido un apego seguro puedan cicatrizar esas dolorosas heridas con los unguentos del amor fraternal. Los celosos son con toda probabilidad aquellos que más sufrieron en su infancia por no haber podido lograr esta reparación y cuya causa mas frecuente es un apego patológico,seguramante el apego inseguro en el sentido de Bowlby.

Desde este punto de vista la causa de los celos en el adulto no estaría relacionada tan sólo con la exposición a los celos infantiles sino a la inseguridad del vínculo con la madre, lo que explicaría que tambien los hijos únicos desarrollen celos en este caso por otra razón: por no haber podido lidiar con la rivalidad infantil con nadie.

Los celos son pues cosa de tres, aunque a veces esa tercera persona ladrona de recursos o de cariño o atenciones sea una quimera, es decir un invento del celoso.

Y es precisamente la corporeidad de esa tercera persona, su carnalidad la que nos permite distinguir entre celos, celotipias y delirio del celos. En los celos normales el tercero en discordia está bien identificado, en la celotipia el tercero es cambiante,ahora es uno y mañana otro, incluso invisible. Aunque existe corporeidad se percibe ya una necesidad por parte del celoso de darle vigencia a ese constructo del otro, una vigencia defensiva. En el delirio el tercero ya no existe carnalmente sino como una entelequia, un absoluto antropológico Nosotros- Ellos (Brown 1991)

-¿Con quién se acuesta su mujer?

– Con ellos, con todos.

Lo que nos lleva a lo que Freud llamó “celos edipicos”. Para Freud, el niño varón albergaría deseos sexuales hacia la madre y sentimientos hostiles contra su padre (en las niñas se daria el proceso inverso). Personalmente estoy más cerca de la idea de Westermarck que de la de Freud (en este post hablé de este asunto). No creo que el niño albergue sentimientos sexuales hacia la madre (ni la niña hacia el padre), lo cual no significa que no haya competencia entre ellos, padre e hijo tienen muchas razones para sentir al otro como rival sin que en el centro de esa competencia haya nada sexual hacia la madre.

Simplemente el hermano/a o el padre/madre son rivales en esa relación a deux a la que aspiramos todos, una relación de privilegio y de intimidad universal. Dos en uno.

Lo que nos lleva al amor, del que hablaremos en el proximo post.

Bibliografía.-

Sobre algunos mecanismos neuróticos en los celos, la paranoia y la homosexualidad. S. Freud , 1922.

Price, J.S., Sloman, L., Gardner, R., Gilbert, P. & Rohde, P. (1994) The social competition hypothesis of depression. British Journal of Psychiatry, 164, 309-135. Reprinted in: The Maladapted Mind: Classic Readings in Evolutionary Psychopathology ed. S. Baron-Cohen, 1997. Hove: Psychology Press, Pp. 241-253.

Los celos en Freud

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3 pensamientos en “Hacia una taxonomía de la emociones (III)

  1. He sido el consentido de mis padres. El problema es qué a veces uno se encuentra con una ninfa en nuestro camino ,y qué aparte se da el lujo de tratarte cómo si ella fuera una falocratica en la cama, nos provocan adicciones sexuales,nos consienten con galerías de fotos y muchas cosas más. El problema es que cuando nos separamos de ellas, uno empieza a tener celos delirantes, a uno le hace daño que ella vuelva a repetir el patrón con otros hombres, es decir que también sea una “putita” en la cama y a pesar de que el vinculo se haya roto se siguen sintiendo bastantes celos y por ende uno se siente a veces pésimamente. A veces creo que uno muchas veces se siente super especial y único en la tierra, y sé nos olvida que tampoco somos los únicos que podemos satisfacer a las ninfas. Se pierda la racionalidad. Se pierde el optimismo racional. Pareciera codependencia, apego sexual y narcisismo enfermizo. Muchas gracias por deleitarnos e ilustrarnos con sus textos.Lo mejor de todo es que son gratis.

    • Si, algunas mujeres u hombres crean codependencia, con una condición: uno ha de creerse que es Zeus, pero si uno no se lo cree y mantiene el principio de realidad uno no se decepciona cuando cambian de opinión

  2. ¿Hay ciertas características, que nos ayudan a fiarnos, para darse cuenta si realmente amamos a esa mujer o sí amamos su erotismo y sexualidad? ¿Cómo saber si realmente es amor romántico o es solamente apego sexual? ¿O es algo qué solamente nosotros sabemos? ¿Amor-apego puede ser sinónimo? Para Helen Fischer son los 3 impulsos cerebrales: apego, amor y sexo. La verdad no he quedado contento con esa teoría. Su teorías neuroculturales y neurocientifcas son más holísticas y deja más satisfechos a las personas. Dicho de otra manera, es muy arrobador cuando escribe cómo neuro-poeta. Muchas gracias por la metáfora de Zeus y por motivarme a fomentar el principio de realidad. No cabe duda que somos lo que transformamos.

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