Empoderamiento, estrés e indefensión (y V)


Terminé el post anterior con la siguiente párrafo:

“Lo que nos permite la siguiente conjetura: la depresión (una enfermedad mental con amplia cognición asociada) se encontraba ocupando un mismo espacio biosimbólico que las neumonías de repetición y de su inmunosupresión”.

La idea no es mia ni nueva, ya Freud en “Lo económico” se apresuró a señalar como los sintomas neuróticos ocupan un determinado lugar en la economía psíquica y que de alguna manera un sintoma tapaba u obturaba la emergencia de otros. Dicho de una manera más clara si un sintoma puede taponar ese agujero neurótico que se abre en nuestro psíquismo no es necesario construir otros.

La idea de que lo somático puede estar ocultando algun tipo de conflicto psíquico tampoco es nueva, el psicoanálisis tiene una amplia experiencia en “desmontar” neurosis de carácter muy defendidas -empeorándolas- donde la caracteristica esencial es la falta de sufrimiento mental y su derivación bien al polo fisico o bien a su exportación (hacer sufrir a otros).

Sin embargo mi posición no tiene que ver con esta manida conceptualización, que puede resumirse como una regla de perogrullo de la siguiente manera: “lo psíquico influye sobre lo somático y lo somático influye sobre los psiquico”. Lo que planteo aqui es que lo somático y lo psiquico es la misma cosa expresada en un nivel de definición diferente y sin localidad, no hay una cosa que proceda de la otra, la mente no es causa del cerebro sino que coemergen ambas.

La complejidad del enfermar humano -descontando las enfermedades lineales con causa-efecto establecido- está relacionado pues con dos cuestiones, la no-linealidad y la no-localidad. Significa que: no existe una relación lineal entre el estrés sufrido y la reacción somática o psiquica del organismo o del individuo y que no existe localidad, es decir son todas las células del organismo las que tienen noticia del evento y quedan impregnadas, si bien ciertos órganos o sistemas ofrecen una menor resistencia a la emergencia de patología, cada cual pues, tiene, tenemos nuestro talón de aquiles.

Para entender este fenómeno he echado mano de las fractales (formas geométricas autosimilares), pero me parce más apropiado hablar de arquetipos.

Una definición de arquetipo.-

Un arquetipo no es un ectoplasma ni una abstracción platónica sin más (excepto en el nivel más alto de lo mental) pues es en la mente donde se construyen esas abstracciones sino un patrón que tiene una correspondencia biológica de donde extrae su energía y su direccionalidad: significa que no sólo existen patrones de conocimiento, cognición, conducta, narrativa, pensamiento o sentimiento sino que además de eso, existen equivalentes biológicos celulares. Aqui hable de arquetipos celulares.

Por ejemplo el arquetipo de la mitosis está relacionado con la madre nutritiva pero tambien con la madre egoísta, con el crecimiento, con el cáncer y tambien en sus aspectos más protectores con el mito de Gea, con los de Démeter y con todas las diosas de la fertilidad, Venus primitivas que poblaron la imaginación y el culto de nuestros ancestros. Del mismo modo que en el mito hay una sustanciación de estos patrones arquetípicos, las células tambien poseen un amplio repertorio o menú de posibilidades que se encuentran como potencialidades en todos nosotros y se activan e inhiben a partir de determinados estímulos y por eso las células se dividen, proliferan, se enquistan, inflaman, exudan, viajan, colonizan o se suicidan segun los intereses cooperatvios de la totalidad del organismo siguiendo determinadas leyes. Unas leyes que no responden a la lógica de la autopreservación sino a la lógica desprovista de cognición con que opera nuestro cerebro más antiguo, nuestro cerebro reptiliano, tosco e irreflexivo y sobre el que hablé precisamente en un post acerca de acontecimientos vitales y enfermedad.

Existen al menos cuatro arquetipos o patrones celulares: la mitosis, la apoptosis, la necrosis y la inflamación. Entre mitosis><apoptosis y entre necrosis><inflamación se establecen sendos bucles que hacen que la apoptosis sea el remedio de la mitosis (o la inflamación de la necrosis) y al contrario, cada arquetipo controla a su par. Cuando en el organismo algo dispara una alarma de necrosis enseguida aparece su par la inflamación para mitigar los daños. Lo mismo sucede con la apoptosis (poda o suicidio celular) esta es la forma en que se limitan los daños de un crecimiento egoista y sin control propio de la mitosis.

A nivel conductual (conducta observable) los arquetipos se han convertido en comportamiento, asi hablamos de lucha, huida, paralisis (freezing) o sometimiento (yielding) y otra vez nos encontramos los dos pares de bucles lucha><huida y paralisis><sometimiento.

A nivel de carácter podemos tambien encontrarnos con otros cuatro arquetipos que a grandes rasgos gestálticos serían estos: niño herido><sabotaje  y puta><victima.

Existen pues equivalencias arquetipales al menos en estos tres niveles de definición, asi la mitosis>< la lucha o ataque>< y el niño herido supondrian tres patrones de distintos niveles de definición. O bien el trio representado por la inflamación><sometimiento><victima.

Arquetipos constelados en mi paciente.-

Naturalmente el arquetipo de las neumonías de repetición es el arquetipo de la necrosis><paralisis><autosabotaje Es decir, el quedarse sin movimientos es el equivalente de la expresión emocional de inmovilidad. El autosabotaje es la expresión conductual de la inmovilidad y por lo tanto de las parálisis. Las características de esta conducta son la dificultad ante los cambios, el autoengaño, la manipulación, las trampas, en suma la rigidez para adaptarse a entornos cambiantes o fracamente decepcionantes como discurría el matrimonio citado.

Definir el estrés es fácil pero objetivarlo es complicado, de ello hablé en este post donde exploré la heterogeneidad de categorías que pueden constelarse y convertir un evento banal en un estresor crónico. En el caso de mi paciente y tal y como conté en este capitulo anterior su personalidad se organizó frente a una herida arquetipica fundamental que definí como falta de atención, abandono, falta de cariño y negligencia parental.

Frente a ello la paciente construyó a través de sus mecanismos de defensa una ED destinada a “no saber”, asi aparecieron sus rasgos de personalidad dominantes que ya enuncié en el capitulo correspondiente.

El estrés procedía en su caso de un matrimonio fallido, que había decepcionado sus expectativas. El estrés se consteló siguiendo los ejes de su personalidad y sus heridas arquetipicas en forma de neumonias de repetición.

El abandono por parte de su marido disparó un estrés psiquico que la llevó a manifestar el sufrimiento -por primera vez- de una forma cognoscitiva y reveló que la depresión habia encontrado su lugar natural de manisfestación: el psiquismo.

Su tendencia a hacer neumonías se disolvió y su depresión se resolvió con el acompañamiento terapeutico apropiado. La paciente salió fortalecida de su experiencia.

Una epicrisis.-

La paciente está en estos momentos dada de alta y no ha vuelto a presentar neumonias. Se mantiene eutimica y no precisa ya tratamiento psicológico ni médico, lo cual no significa que no pueda volver a recaer pues no hay que olvidar que la ED guardan memoria de sí mismas, no se puede descartar pues que ante una nueva descompensación estresante de su vida o una enfermedad fisica concomitante no puedan volver a disparar los mecanismos que la llevaron enfermar del pulmón.

Sin embargo la comprensión intuitiva que ofreció de su problematica personal y los cambios que introdujo en su vida nos permiten ser optimistas respecto a su evolución futura de la que nada podemos saber, pues toda vida discurre entre horizontes de imprevisibilidad.

Bibliografía.-

“La lupa de la Nueva Medicina” del Dr. Fernando Callejón.

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13 pensamientos en “Empoderamiento, estrés e indefensión (y V)

  1. Un cerebro aislado de los demás órganos no genera, hasta el momento presente, mente. Tal vez en el futuro sea posible… Mente y cerebro en el individuo no tendrían por qué ser distinta cosa. Que el enfermar que no comporta relación de causa-efecto evidente no es lineal ni local y que, por el contrario, en esto último “son todas las células del organismo las que tienen noticia del evento y quedan impregnadas, si bien ciertos órganos o sistemas ofrecen una menor resistencia a la emergencia de patología”, ¿está arropado por evidencia científica o es una certeza intuitiva que en un futuro pudiese comportarla?

    • Depende a qué llames ciencia, los modelos no lineales de la causalidad están bien establecidos solo que no han sido aun adoptados por las ciencias humanas como la psicología. Tampoco por la economia a pesar de que sabemos que el dinero, los mercados y todo ese lio que ahora estamos sufriendo no se encuentra regulado por causas lineales. La complejidad como modelo cientifico aun no ha sido insertada en nuestra concepción del mundo y es por eso que cada economista hace una predicción distinta sobre lo que pasará en un futuro. Si supieran algo de sistemas complejos sabrian que no pueden predecir nada y que un pequeño soplo en una esquina del mundo puede hacer florecer o arruinar de nuevo la economia.
      Te dejo aqui un libro que quizá te puede interesar.
      https://pacotraver.wordpress.com/2009/03/10/psicologia-del-caos/

      • Tienes razón en que depende de la idea que cada uno tenga de ‘ciencia’. La mía es cada vez más rica y más pobre. Más rica porque es trascendente, y más pobre al saber de antemano que, en el fondo, la ciencia no es sino ilusión concatenada, fruto de la inquietud que genera toda la curiosidad. Y sí: ¡cuánto empirismo de andar por casa por el qué dirá el “sabio” (= Gelehrter) de ceño fruncido de turno! Siendo la intuición, por el contrario, el impulso de toda ciencia. Pero ¿quién de nosotros no ha estado libre de la lacra empírica hasta arrojarla un día por la ventana sin remordimiento alguno? Pues somos, a fin de cuentas, nacidos en el siglo XX, herederos -como los del XIX- de aquellos ilustrados (o ‘illuminati’) del Siglo de las Luces, cuyas lámparas brillaban en la oscuridad bastante menos que la de Diógenes a plena luz del día.

        P.d.- El libro recomendado estará en mis manos en un par de días.

  2. Después de varias semanas de relecturas reflexiones y un sinúmero de dudas acerca de este ciclo de cinco posts, finalmente quiero añadir, o mejor dicho, compartir algunas dudas y reflexiones que ahora andan revoloteando en mi cabeza. De antemano aclaro humildemente que no poseo la infraestructura de conocimientos necesaria para comprender muchos de los conceptos expuestos por Paco y los demás compañeros, así que ante todo, en este proceso mío de aprendizaje, pido una disculpa si algunas de mis interrogantes reflejan este handicap. En otras palabras, pido un poco de tolerancia antes de escribir y tengan por seguro que he seleccionado sólo algunos temas para traerlos a este blog. Lo demás lo iré solucionando más adelante.

    Primeramente una enorme felicitación a Paco por esta serie, tengo la impresión, conociendo un poco el estilo de Paco, que estos posts los escribió en su “tiempo libre” y brotaron naturalmente de sus entrañas, al igual que muchos de los comentarios del grupo. En cambio yo tuve que repasar lecturas viejas para entender. Un aplauso para todos.

    Inicio cuestionando el término “psicosomático”, que usamos casi siempre ya que su consensualidad nos permite hablar de lo mismo, razón por la cuál le seguiré utilizándolo en mi comentario. Sin embargo generalmente trato de evitarlo puesto que considero que este concepto se ha corrompido dentro de la Medicina y la Psicología. En ambos campos, y aun utilizado por profesionales, hablar de psicosomática puede conllevar un matiz devaluatorio, pues para algunos significa que la dolencia, y por ende el sufrimiento son inexistentes o irreales y con esto se transmite una falta de empatía grave que obviamente no favorecerá en nada al paciente ni a la comprensión del síntoma por parte del doctor. En el campo de la psicoterapia, (hablo de la psicoanalítica que es la que conozco) muchos analistas se fascinan con lo que se conoce con los simbolizado a través del síntoma, y su trabajo se basa únicamente en la interpretación del mismo olvidando añadir a sus respuestas una visión integral del paciente. No han sido pocos, especialmente aquéllos que se dedican a la psicoterapia de pacientes con problemas físicos y careciendo de una buena supervisión médica, han cometido errores graves “interpretando tumores”. Subrayo esta falla, pues aunque la formación psicoanálitica está abierta para profesionistas no médicos (yo no lo soy) es importante que tratándose de una problema psicosomático se tenga un conocimiento cabal ademas de lo que implica la psique humana, de la anatomía, fisiología y la genética.

    A lo largo de los cinco posts, has mencionado Paco, o es así como lo comprendí (voy a resumir la idea) que el síntoma físico, (las neumonias de la paciente y otros ejemplos) son intentos de poner al cuerpo a somatizar aquéllo que el psíquismo no quiere saber. Psicosomatizar sería pues un recurso adaptativo donde hay sufrimiento físico (incluso la vida puede estar en peligro), pero el estado emocional permanece más o menos estable aunque matizado por una serie de macnismos defensivos que sostienen a la enfermedad. No obstante me ha tocado ver en un gran número de casos, empezando por mi entorno compuesto básicamente por colegas psicoanalistas y amigos en terapia, que tanto el sufrimiento físico como el psíquico, se manifiestan a veces en forma drástica y por la general a través de la depresión. Esta dinámica se convierte en un círculo vicioso ya que la enfermedad acrecenta la depresión, y el dolor del alma no contribuye a la cura física. (El duelo duele).

    Mantengo la idea de que el psicoanálisis como tal carece de muchos elementos para entender este tipo de padecimientos sin linealidad ni localidad (términos que me parecen clarísimos, Paco, ¿son de tu autoría?), y me dio gusto leer en algunos de los cinco posts, la mención de la existencia de nuevas técnicas de terapia psicológica que ponen el acento en el empoderamiento del síntoma. El caso de la desaparición de las neumonías es un ejemplo de este manejo, pero, podría pedirte Paco otro post, alguna explicación más detallada o simplemente bibliografía, para conocer mejor estos tratamientos. Lo agradecería mucho.

    Otro punto del que me gustaría hablar, aunque ya se ha mencionando tanto en el blog como en facebook, es el viejo cuestionamiento sobre la inclusión de la psicología en el mundo de la ciencia, especialmente porque los resultados no son replicables como lo requiere religiosamente el método científico positivista. Pero ya habrá tiempo para volver una y mil veces sobre este asunto y seguramente siempre hallaremos las mismas críticas. Personalmente no me importa si mi profesión es o no “científica”, sólo me interesa conocer mejores opciones para alcanzar cierto grado, dentro de lo racionalmente aceptable, de salud mental.

    Gracias por la paciencia a los que llegaron hasta el final.

    • Bueno, los terminos de no-linealidad y no-localidad pertenecen a Mario Martinez y su teoria biocognitiva. Los he tomado de él, porque me parecen adecuados para ilustrar dos ideas (que rompen con nuestra idea de lo psicosomático), la idea de que lo fisico no procede de lo mental (no es causa de)y al contrario. La idea es que lo mental, lo social, lo celular o lo molecular coemergen simultaneamente (al mismo tiempo) cuando somos sontetidos a un estrés cualquiera. Es como si cada uno de esos niveles guardara copia (en cada nivel de definición) de esa agresión, una especie de burbujeo donde cada burbuja genera otra autosimilar, tal y como cuentan aqui.
      http://edge.org/conversation/a-balloon-producing-balloons-producing-balloons-a-big-fractal-
      El asunto es que cuando una impresión se guarda en la memoria se descontextualiza, es decir pierde su marco de referencia y solo se vuelve a recontextualizar cuando se recuerda o evoca.
      El unico que puede saber es el nivel mental, pues saber es una tarea cognitiva, pero el cuerpo siempre “sabe· de otra manera (preverbal) aquello que el cerebro no ha querido saber. De manera que podriamos decir que lo mental es el mejor colchón para evitar burbujeos más abajo, en el sentido de que solo lo mental puede saber con palabras y es por tanto la primera linea de neurodefensa.
      Asi dije:
      La enfermedad es una disonancia organismo-individuo que coemerge fractalmente en busca de contextos relevantes.
      De manera que lo que llamamos causa seria en realidad el hallazgo “apres coup” de un contexto determinado.
      Dice martinez:
      Una causa es el evento que ocurre entre los horizontes externos cuando los contextos coemergen para lograr relevancia. (M. Martinez)
      Y dijo Freud:
      La culpa es anterior a la falta (Analisisterminable e interminable). Freud ya intuyó que la burbuja “culpa” preexistia a su transgresión y que no se trataba de una relacion causal lineal sino circular (indeterminada y no lineal).

      • <<<>>>

        Una definición extremamente sugerente por cuanto significa. Pero no entiendo qué quieres decir con “coemerge”. ¿Quién “coemerge”? ¿La enfermedad con el individuo-organismo? ¿La enfermedad? En este último caso, si así fuera, con quién “coemerge”? Segunda pregunta: ¿sería válida esa definición para las enfermedades que sufren el resto de los animales?

  3. ” La enfermedad es una disonancia organismo-individuo que coemerge fractalmente en busca de contextos relevantes.
    De manera que lo que llamamos causa seria en realidad el hallazgo après coup de un contexto determinado “.

    Me refiero a la definición tuya que copié entre <<>>, que no ha aparecido publicada en mi anterior intervención. La copio de nuevo, ahora entre comillas ” “.

  4. Fijate lo que sucede en los sueños, ¿qué coemerge alli? escenas del pasado, recuerdos de personas y palabras, situaciones, ¿con qué coemerge? con situaciones de la actualidad, con personas de nuestro entorno y problemas actuales. Y aunque nos parezcan absurdos los sueños nos apelan, nos comprometen, sabemos que son nuestros, aunque no los entendamos, pues se contextualizan en un nivel virtual (imaginario) alejado de la realidad vigil.
    Lo que coemerge en este caso es una neumonia y una inmunosupresion simultánea (que remitia a otras supresiones), sin ningun tipo de etiqueta cognitiva pero una enfermedad que nos alude (es nuestra enfermedad) y tiene un sentido (el que sea) en este caso (mi paciente estaba convencida de que estas neumonias procedian de algun foco bacteriano que tenia en la boca). Lo que comerge son patrones biosimbolicos quese constelan en este caso como una enfermedad pulmonar que en otro nivel era una depresión. Solo cuando se transformó en depresión acabó la constelacion pulmonar.

    • Entiendo, y lo corroboro en carne propia. Por fortuna me di cuenta, pero igual no lo hubiese contado de continuar en el error. Lo que emerge es la enfermedad y grita: ¡a la próxima, te mato! O quizá, dependiendo el caso, no se muestre tan resolutiva. Pregunté lo de “coemerge” porque el prefijo implica “con”, y era por ahí por donde no entendía… El día en que se demuestre que ide igual modo responden los animales se habrá dado un paso al frente muy importante. Aunque el cerebro de un gato, claro es, no “piense” como el de un humano…

      • Decia Darwin que las diferencias entre el hombre y los animales son de grado no de clase. La ventaja que tienen los animales es que como no pueden construir simbolos no pueden constelarlos a nievl fisico y se mueren de si mismos.

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