Empoderamiento, estrés e indefensión (II)


Una estructura disipativa es un conjunto de islas de orden en un océano de desorden.

(Ilya prigogyne)

Volviendo al caso de mi paciente del post anterior, con sus neumonías de repetición, recordará el lector que había conjeturado en ella agunas cuestiones, vuelvo ahora sobre ellas a modo de resumen. 1) La paciente había sido sometida a algún tipo de estrés no necesariamente reciente pues su enfermedad llevaba varios años de evolución 2) que la habia llevado a construir una estructura disipativa patológica 3) que se manifestaba periódicamente a través de neumonías de repetición 4) que estaba relacionada con una inmunosupresión y 5) que no habia ningun factor médico o psicológico que pudiera explicar este defecto en la inmunidad similar en todo caso al SIDA.

La evolución de las enfermedades.-

Atendiendo a su evolución, las enfermedades pueden clasificarse en tres tipos evolutivos:

  • Tipo 1.-Las conocidas como agudas que tienen un comienzo abrupto y explosivo, pueden llevar al paciente hasta la muerte pero lo más frecuente es que viren hacia la restitutio ad integrum, es decir hacia un curso recortado y que tiende hacia la reparación completa sin secuelas, es el caso de la gripe, por ejemplo.
  • Tipo 2.-Las exacerbaciones o descompensaciones que encontramos en ciertas enfermedades como la esquizofrenia, la artritis reumatoide o la psoriasis que combinan fases agudas con las crónicas y que conllevan cierto grado de defecto, malestar o desajuste entre cada fase o cierto grado de activación sintomática en los periodos no agudos.
  • Tipo 3.-Las enfermedades periódicas o circulares que combinan periodos de actividad aguda con periodos libres de enfermedad, se trata de una vuelta de los mismos síntomas a veces con una periodicidad estacional. Ejemplo de ellas son la ulcera gastroduodenal o el trastorno bipolar, tambien la depresión recurrente.

De modo que la paciente que nos ocupa padecería una enfermedad tipo 3, una enfermedad circular, donde lo que vuelve es lo mismo (la neumonía) sin estrés identificable actual. Lo interesante de este caso es que el estrés de existir (y que presuponemos) fue el que disparó el primer episodio (el más grave), pero no existen estresores especificos que puedan ser valorados como consecuencia de los siguientes episodios. Cuando sucede algo asi, tenemos que plantearnos que el paciente ha quedado atrapado en un impasse psicobiológico y que no ha sido capaz de deshacer la situación que dio lugar a su primer episodio. Si repite la misma configuración de síntomas es porque no ha logrado salirse de su estructura disipativa.

La primera pregunta que podriamos hacer en este momento es la siguiente ¿Cómo se sale de una situación de esas características?

A través de una bifurcación, el paciente necesita llevar a cabo la construcción de otra estructura disipativa benéfica que trascienda la anterior: una disipación de crecimiento, es decir el sujeto debe usar todos los recursos disponibles en cuanto a crecimiento y adquisición de conocimiento para expandir sus horizontes tanto externos como internos a fin de dejar atrás la configuración patológica que dio lugar a sus neumonias. El sujeto necesita superar su indefensión.

La indefensión puede definirse como un aprendizaje patológico a través del cual un sujeto aprende algo sobre el estrés: “haga lo que haga nada servirá” o “no está en mi mano o no depende de mi”. Este aprendizaje es biocognitivo, es decir no es solo una creencia mental sino que es además un biosímbolo celular. No sólo son nuestros pensamientos los que creen tal cosa sino tambien nuestras células: todo nuestro campo biocognitivo ha quedado impregnado de tal suceso.

Pero en realidad la paciente se equivoca porque sea cual sea la causa de sus neumonías lo cierto es que cada uno de nosotros crea su propia causalidad pues una causa es el evento que ocurre entre los horizontes externos cuando los contextos coemergen para lograr relevancia. (M. Martinez), de lo contrario no habria causa ni enfermedad . En efecto, solemos creer que los contextos nos vienen de serie, impuestos por otros y es precisamente en los contextos donde se dan los sufrimientos, las penas o las alegrias. Mi paciente creó un contexto donde sus neumonias traducen su indefensión sin que su mente se sienta nada indefensa, todo lo contrario llevando su sufrimiento con dignidad, entereza y paciencia. Es lógico pues la mente se ocupa casi siempre de contextualizar para crear significado en un mundo sin bordes (M. Martinez). Y es obvio que su enfermedad tiene para ella un significado, significa su indefensión, no sólo por la enfermedad en sí sino por la incertidumbre de un nuevo episodio que nadie sabe a ciencia cierta si se presentará.

Cuando se sufre un estrés (sea el que sea) que desborda al sujeto y le lleva a la fase de agotamiento (indefensión) la primera operación que hacen los individuos es “elegir” el polo fisico o el polo psiquico. “Decidir” si lo manifestarán como una enfermedad somática o mental, esta elección en realidad tiene que ver con los modelos contextuales que cada cual maneja, es decir sus preferencias creativas, sus conocimientos de las enfermedades y otros factores y lo hace colapsando una función, de tal manera que los sufrimientos psíquicos eluden la enfermedad somática y usualmente al revés, los sufrimientos orgánicos logran eludir la experienca psíquica de desvalimiento con depresión o cualquier otro sufrimiento mental.

¿Pero qué estrés?.

Nosotros los humanos sufrimos por un pequeño puñado de situaciones, Mario Martinez ha censado tres supuestos fundamentales aunque cada cual puede añadir las heridas arquetipicas que se le ocurran con tal de no solapar las posibilidades. Y cada individuo organiza sus algoritmos de aprendizaje (creencias) alrededor de estos biosímbolos comunes a toda la humanidad, solo que los conserva (los guarda en su memoria celular) de una forma descontextualizada y solo adquieren forma cuando se recuperan, se recuerdan o se recobran siempre buscando la máxima relevancia de contexto.

Las heridas arquetípicas son importantes porque responden a la pregunta ¿Por qué sufrimos los humanos? y además porque nos permiten predecir -en el caso de aparición de una enfermedad- que clase de configuración arquetipica se ha removido y se ha puesto en marcha creando una estructura disipativa concreta.

Pues la relevancia de contexto es la unica forma de cerrar los bordes (horizontes) del futuro o del pasado. La busqueda de significado, la provisión de sentido es la que da a la enfermedad la valencia necesaria -paradójicamente- para completar los huecos que el mundo abre ante nosotros en ese continuo bombardeo que lo nuevo nos lleva a experimentar bien para crecer o madurar o bien para enfermar.

Las heridas arquetípicas.-

Son estos tres grupos de eventos (M. Martinez), y que naturalmente se configuran en la infancia-adolescencia, alli donde las ventanas plásticas (los horizontes) se encuentran permanentemente abiertos pues todo lo que nos llega es novedad.

Lo que es lo mismo que decir que en un niño la disonancia dentro-fuera es más potente que en alguien que ya ha codificado el mundo.

  1. Falta de atención, abandono, falta de cariño, negligencia parental.
  2. Traiciones, deslealtades, jugadas sucias, guerras paternas.
  3. Vergüenza y desvalorización.

No es necesario entrar en detalles sobre la exploración que llevé a cabo en su momento con mi paciente de las neumonías, salvo para decir que pertenecía al primer grupo. Su crianza se habia desarrollado en una familia no negligente pero que habia sido francamente deprivada de cariño, atenciones, respeto a la individualidad y como consecuencia de ello habia desarrollado una dureza de carácter que taponaba sus necesidades de contacto, aprecio y amor. Podriamos decir que habia compensado sus necesidades afectivas con su exceso de control y su competencia, su resistencia a las adversidades y como he dicho antes cierta dureza.

¿Pero por qué neumonias en lugar de otra enfermedad? ¿Por qué el aparato respiratorio?

Será en el próximo post.

Un post sobre las estructuras disipativas y varias entrevistas a Ilya Prigogyne.

Anuncios

17 pensamientos en “Empoderamiento, estrés e indefensión (II)

  1. 1ª pregunta: “el estrés de existir (y que presuponemos) fue el que disparó el primer episodio (el más grave), pero no existen estresores especificos que puedan ser valorados como consecuencia de los siguientes episodios. Cuando sucede algo asi, tenemos que plantearnos que el paciente ha quedado atrapado en un impasse psicobiológico”
    Cree que esto podría tener parecido o relación con los conocidos “patrones repetitivos”?

    • Si, el conocido constructo freudiano de repetición es la caracteristica esencial de una estructura disipativa patologica, se repite para “pasar pagina” pero termodinámicamente es imposible porque la estructura disipativa depende de las condiciones iniciales y no puede operar hacia atrás, solo puede llegar al punto de la bifurcación que dió lugar a las neumonias.

  2. 2º “el sujeto debe usar todos los recursos disponibles en cuanto a crecimiento y adquisición de conocimiento para expandir sus horizontes tanto externos como internos”
    Intuyo que usar los recursos “en cuanto a crecimiento” vendría a ser algo así como crecer en sí mismo, un crecer que se referiría -metafóricamente- a un crecimiento o expansión de la membrana o envoltura subjetiva (refiero a la TB) comparable al de los tejidos elásticos, ya sean orgánicos o bien una bolsa de goma, dentro de cuya membrana intentamos “encajar” la realidad de ahí fuera. Los estiramientos mentales, como suelo llamarlos yo, ya sea a través de la voluntad o por accidente (al igual que un tendón, si estiramos más de la cuenta -si nuestros recursos en cuanto a crecimiento o adquisición son débiles- acaso la mente se pueda -de nuevo metafóricamente- “romper”). En cambio, una mente “laxa” se rompería con menos facilidad, o bien en caso de bifurcarse hacia una estructura disipativa que devenga en lo patológico lo haría en aras de lo que solemos llamar (sana) expansión de conciencia, que acaso por esto lo llamamos expansión. La cabida (o no) del contenido de la realidad externa(?) iría paralela a lo que M. M. llama “máxima relevancia de contexto”, o lo que vulgarmente entendemos por “dotar de sentido” a la percepción. Encajar, dicho de otro modo, o “hacer caber”.
    (es que voy leyendo pero despacio, que hoy voy algo saturada :D)

  3. 3º “No sólo son nuestros pensamientos los que creen tal cosa sino tambien nuestras células” Creo que esto es exactamente cuando M. M. dice que “los pensamientos crean biología y la biología crea pensamientos”, es un ciclo cerrado, una especie de bucle. ¿Es así?

    4º “cada uno de nosotros crea su propia causalidad” Algún lector pensará aquello tan trillado de “Acaso soy yo quien me creo mi enfermedad? es que acaso me gusta estar enfermo?” etc. Lo interpreto de otro modo, y es -como dije en mi post “Enfocando la probabilidad”- debido fundamentalmente a esa especie de manía que tenemos de que la causalidad encaje con *nuestra* realidad, y viceversa, como decía ahí, tener la razón aunque sea con nosotros mismos. Otra vez se trataría de encajar algo con algo otro (aunque de distinto tamaño).

    • La idea no es que lo psiquico es causa de lo fisico o al revés, sino que ambos mundos coemergen pero no coemergen de cualquier manera sino a través de la contextualización. Cuando algo se guarda (un recuerdo por ejemplo) se descontextualiza pero cuando se recobra se recontextualiza, Un ejemplo son los sueños, aunque absurdos nos aluden porque cuando se recobran los recuerdos los hacen de forma contextualizada. Y esa contextualización recorre todos los sistemas de abajo-arriba y de arriba-abajo y en cada nivel de definición existe ese biosimbolo fractalizado (conservando toda su forma).

  4. “Cuando algo se guarda (un recuerdo por ejemplo) se descontextualiza pero cuando se recobra se recontextualiza”
    No recuerda mucho esto a poner en forma “zip”? (y des-zipear luego)…
    En cuanto a los sueños, yo terminaré creyendo, definitivamente, que son la fase de “defrag”… que no tiene otro objeto que hacer no sólo “limpieza” sino básicamente más espacio (pues la realidad de ahí fuera sigue siendo más grande que el espacio donde pretendemos contextualizarla). Algo así.

  5. “la primera operación que hacen los individuos es “elegir” el polo fisico o el polo psiquico. “Decidir” si lo manifestarán como una enfermedad somática o mental”
    Sugiero que esta decisión se pueda comparar con el mecanismo de los fusibles eléctricos: el cuerpo (soma) sería el fusible o escudo de la mente, el primero que cae en pro del otro sistema, más delicado y caro de arreglar.

  6. Temas complejos explicados para que se entiendan…brillante,,,El post anterior me resultó mas espeso pero este me ha gustado mucho,,,Ya que todos están tan preguntones (buena señal) mi pregunta: En las teorias psicosomaticas clásicas se decía que el trat. era “neurotizar” al paciente (que “transformase” en ansiedad-depresión lo que era orgánico) .En este lenguaje ¿se trataría de alcanzar una nueva bifurcación y crear una estructura disipativa nueva ? ¿mas “linguistica” y menos “orgánica”? Lo pregunto para ver si lo entiendo bien.

  7. Eso es verdad: el sufrimiento mental y el orgánico parece que funcionan en plan opositor, o uno o el otro. La causalidad caotica no es solo no-lineal sino tambien no localizada. La no-localización significa que una configuracion disipativa está en todas las celulas del cuerpo a la vez y como la enfermedad es una disonancia organismo-individuo que coemerge fractalmente en busca de contextos relevantes, es obvio que hay como una selección de canal, una especie de nivel de definición a la hora de contextualizar en cada persona emergerá una configuración psiquica o nerviosa o inmune.

    • O sea, algo así como lo que pasa con los “nervios”, que a unas personas les afecta al estómago y a otras la piel. Subiendo de nivel en la espiral, de modo más grosero, podríamos decir que a unos les afectará en el plano físico y a otros en el mental, emocional, etc.? (como el fusible que decía, pero en Sol mayor ;))

      • Estoy pensando en ello para el proximo post que en cierto modo hablará de la elección de organo, aunque es posible que tengas razón em eso que dices del fusible.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s