¿Qué es el sexo?: el punto de vista psicoanalítico


La sexualidad no equivale a la reproducción, hay algo más, no hay sexo sin fechoría. Sexo es algo que va más allá de un contrato reproductivo.

George Bataille

Fotografia de Helmut Newton

Todos los que hayan visto el video que colgué aqui en este post -donde hablé del sexo y su relación con la reproducción- ya habrán oido una pregunta que quedó sin contestar al final de mi exposición y que procedía de uno de mis psiquiatras- el Dr Adolfo Santamaria- cuya orientación lacaniana dejó impresa en aquella cuestión que no respondí en aquel momento. Preguntaba el Dr Santamaria , ¿si, pero qué es el sexo?. Aquel no era el momento para contestar aquella pregunta, el momento es aqui y ahora.

Efectivamente el sexo no es sólo la reproducción, tal y como sostiene Bataille en el aforismo que preside este post. No me refiero sólo al hecho de que existe un sexo divertido, lúdico. una experiencia de placer al alcance de casi todos y que escapa a lo reproductivo y mucho más desde que existen los metodos anticonceptivos. El sexo es todo eso y mucho más porque el sexo -en su cualidad más metafisica- es imposible.

Y lo es porque la barrera de discontinuidad entre unos seres humanos y otros, es insalvable a través del acto y es por eso que se inventó lo numénico, el amor es un numen muy común y al alcance de todos. El objeto se nos muestra en una dimensión de discontinuidad, ahi afuera, aparentemente a nuestro alcance pero en realidad no es más que un misterio, inabarcable, imposeible, inaccesible. Y mucho más desde el hombre hacia la mujer que al revés, el deseo femenino es en esencia el gran misterio de la sexualidad, es por eso que algunos psicoanalistas como Lacan se preguntan con insistencia ¿qué es una mujer? ¿de qué está hecho su deseo?. Y es por eso que hablan del empuje a la mujer (la pusissance a la femme), es decir de ese poder de fascinación que lo femenino ejerce sobre el hombre y sobre la misma mujer. Todo tiende hacia la mujer y todo tiende a parcializar ese objeto por la imposibilidad fáctica de contenerla entera.

Para contestar estas preguntas me apoyaré en algunos videos que he encontrado en Internet sobre las perversiones en el cine del ensayista Slavoj Zizec y del que ya hablé aqui a propósito del film de Hitchcock “Vértigo”, uno de los tratados más interesantes sobre el fetichismo. Un fetichismo que va más allá de la muerte del objeto.

Hablar del sexo, más allá de la reproducción es hablar de eso que los antiguos llamaban “perversiones”. El cine nos ha aportado una visión de las mismas que -más allá de la clinica decimonónica en que se promulgaron- nos descubren las imbricaciones que la realidad obtiene de la ficción y el goce individual del placer. La ficción es el andamiaje simbólico sobre el que la realidad se mantiene y se construye. El goce es aquello que nos separa de la muerte, de lo tanático.

El enigma del deseo femenino.-

La pulsión parcial.-

Lo fantasmagórico en el sexo.-

El soporte de la fantasía.-

La ficción es el soporte de la realidad.-

El entrelazamiento de fantasmas en el sado-masoquismo.

En Blue Velvet.

En conclusión: la sexualidad tal y como podemos explorar en estas peliculas elegidas por Zizec, nos muestra algunas verdades que van más allá de la sexualidad como evento reproductivo. La situan en el terreno de la imaginación, alli donde todo es posible y también en el territorio de la magia, de lo sagrado, de lo numénico, a veces a través de la desintegración del objeto y de la parcialización del goce sexual siguiendo las peripecias de la evolución de la libido a través de las zonas erógenas. La sexualidad es eminentemente una transgresión y es por eso que el término perversión ha quedado totalmente vacio de sentido cuando hemos aceptado que no hay un solo deseo sino múltiples, tanto como seres humanos y operaciones libidinales diversas.

El sexo, ni ha sido, ni es ni será nunca libre pues representa el limite de nuestras posibilidades de acceder al otro por medio de un acto puramente fisico y donde muchas veces ni siquiera el amor es capaz de penetrar.

10 pensamientos en “¿Qué es el sexo?: el punto de vista psicoanalítico

  1. A mí como mujer me llama la atención la pregunta que se hace Lacán: ¿ qué es una mujer ? Y lo digo a raíz de la consideración de uno de mis alumnos después de ver los trailers que ellos conocían de películas de misterio y terror. Mi alumno dijo: ” Todas tienen como protagonista una mujer ” Eso no era cierto, todas no, pero casi todas sí. La cuestión es que la mirada que acostumbramos a ver en el cine y en la literatura de grandes autores es la mirada de un hombre a través del cuál nos presenta el elemento femenino en sus más amplias facetas y como dice Zizek la ficción es el soporte de la realidad. Lo simbólico es donde se construye el imaginario que da origen a la identidad del individuo, así que esa visión de la mujer no sólo es transmitida por el hombre sino asumida por la propia mujer como parte del constructo sociocultural sobre el que se base el conocimiento.

    El hombre considera a la mujer como un enigma y la mujer acaba asumiendo que es un enigma pero yo todavía no he oído a ninguna mujer preguntar ¿ qué es una mujer ?, aunque sí he oído a muchas decir ¿ pero en qué estarán pensando los hombres ? Con ello quiero señalar que el enigma se plantea doble dependiendo de la óptica que se escoja pero lo que es indudable es que la mirada que aparece ampliamente divulgada es la masculina, y esta sólo es una visión parcial de la realidad. Otra cosa es que a la mujer le interese tanto como al hombre desvelar cuál es su esencia o incluso conociéndola no le interese su divulgación.

    Chejov en su cuento El beso hace un retrato de una personalidad masculina ensimismada en la ensoñación dejándose poseer por un deseo que parece inalcanzable, algo que siempre se ha visto como propiamente femenino y que Zizek comenta en el vídeo ” Lo fantasmagórico en el sexo ” diciendo que la imaginación femenina es mucho más fuerte más intensa que la del hombre. Personalmente no creo que la imaginación femenina sea mucho más fuerte que la del hombre pero sí hay un cuidado mayor de llevar esa imaginación a la realidad, creándose un deseo instisfecho muy fuerte y por tanto con una gran carga simbólica que pueda interferir en la realidad misma. Cuando yo leí el cuento de Chejov, pensé: ¡ hombre, menos mal, ellos también aparecen como iguales ¡ Creo que es el único relato que he leído centrado en una figura masculina viviendo a través de su deseo imaginario puramente romántico sin necesidad de remitir a perversiones ni objetualizaciones.Chejov se dio cuenta perfectamente de cómo ese deseo insatisfecho interfiere en la realidad misma y muestra al personaje confuso sin saber en determinados momentos hasta dónde su sistema de creencias estaba sustentado sobre lo soñado o era realidad misma. Pero claro, Chejov, es Chejov y su mirada era la de un amante hacia su amada literatura.

      • No, el relato no es esteriotipado por eso lo he señalado, otra cosa es que sepamos que ese estado de ensoñación se pueda dar tanto en el hombre como en la mujer, pero no es la imagen que aparece usualmente ni en el cine, ni en la literatura, y mucho menos si las obras están metidas dentro del circuito comercial donde lo que predomina en la visión de hechos particulares e incluso excepcionales tomados desde una óptica de la generalización.

        En cuanto a Historia de O se encuadraría dentro de pornografía sadomasoquista y por tanto presenta la mirada recortada tal y como indica Zizek propia de la pornografía donde viendo todo de forma explícita hay una elusión del desarrollo psicológico real de los protagonistas. O miras una cosa o miras otra, pero hay obras donde el elemento sexual aparece explícito al mismo tiempo que el trabajo de la interioridad personal de los personajes como en La pasión turca de Gala.

        PD: Hoy no tengo mucho tiempo para desarrollar la idea, más o menos es como lo he explicado, si es que lo he explicado. Historia de O sería una fantasía centrada en un objeto determinado que es el sexo, igual que Josephine Mutzenbacher de Felix Salten es otra fantasía dentro de unos personajes planos faltos de toda realidad. Sin embargo las imágenes que presenta Felix Salten me parecen mucho más complejas por la diversidad que hay en sus obras, que la obra de Pauline Réage.

  2. Que es_exo?

    De entrada exo_es un encuentro de tres inteligencias” Psique – Eros – Venus” en dos cuerpos_mente destinados, en un espacio tiempo adecuado, una especie de inefable sincronicidad que sirva de imagen simbólica para diferenciar de lo que no es_exo. Dichoso aquel o aquella que ha logrado captar esa imagen aunque sea en modo intuitivo, por que como todo en la vida, solo aquellas imágenes iluminan el camino para elevarse en conciencia, lo único que da validez a ello. Luego está la practica profana con todas sus aproximaciones, aberraci_Ones, profanaci_Ones, desviaci_Ones, ensoñaci_Ones, …todo lleno de `historias de “O`nes” y mas “O`nes”.

  3. Me gustaría corregir algo de mi anterior comentario y es en qué sentido utilizo el término “romántico”. Digo anteriormente ” un deseo imaginario puramente romántico ” no lo utilizo en el sentido de inalcanzable sino refiriéndome a que el protagonista tiene ensoñaciones sobre situaciones de la vida corriente, no pretende alcanzar ningún ideal transfigurado en su mente unicamente sino una vida corriente como tienen todos los demás sin exaltaciones sublimes.

    De todos los movimientos intelectuales creo que es el romanticismo el que presenta a la mujer desde una perspectiva más irreal. El autor romántico no busca una mujer real busca un ideal que complemente su propia imagen y ante la imposibilidad de alcanzar ese ideal se produce la tragedia de toparse con lo real, real, la mujer de carne y hueso, deseada y al mismo tiempo deseante, con deseos propios que no tienen por qué coincidir siempre con la persona amada y en este caso deseos propios de su sexo, y creo que esta es la cuestión inconmensurable que ve el hombre, la imposibilidad de abarcar, de alcanzar la mirada de la mujer en su totalidad. Hay algo en el sexo femenino ( y no me refiero a las idealizaciones románticas de hombres y mujeres ) que escapa siempre del dominio masculino y eso fascina y horroriza al mismo tiempo.

    Lejos de la imagen estereotipada que presenta el romanticismo como bondad absoluta creo que el romanticismo es la tragedia del ser humano que no es capaz de asumir su propia naturaleza material, limitada, y no espiritual.

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