El código máquina y los “modes” del Sí mismo (VII)


Podriamos decir a modo de metáfora que nuestro cerebro procesa la información al menos de tres modos: en banda ancha o alta definición del raciocinio y en baja definición o código maquina siguiendo las leyes y necesidades del organismo. La tercera opción está definida a lo largo de este post y a la que llamaremos para entendernos mode “intuición”.

La no localidad.-

El procesamiento y almacenamiento de la información en la memoria sigue el modelo holográfico, de modo que ésta carece de ubicación geográfico-espacial en el cerebro. Asimismo el cerebro es parte de un holograma mayor que abarca la entera totalidad de lo existente. El cerebro puede pues, sintonizar con el movimiento total del sistema como un receptor de radio del que es parte aunque sea en contadas ocasiones, si bien habitualmente sólo lo haga de forma muy limitada (un desarrollo más pormenorizado del mecanismo holográfico puede verse en el capítulo del mismo Pribram en Wilber y otros, 1982, 43-52). De este modo, el paso de la conciencia individual a la colectiva se desliza a lo largo de un continuo individuo-grupo.

Es interesante ver como procesa, guarda y recupera nuestro cerebro la información que posee y que no consiste en una lectura al modo de los ordenadores sino de una sintonización al estilo de lo que Rupert Sheldrake ha llamado resonancia mórfica (aqui puedes leer algo sobre este concepto).

El mecanismo de almacenamiento y recuperación obedece al de sintonización, y su ordenamiento al de Afinidad Vibratoria (según una jerarquización holista sistémica), donde los clásicos constructos aristotélicos de Asociación por contigüidad, semejanza y contraste cobran, en el contexto totalizador, una comprensión y significancia más profundos: los de Sintonía Parcial o Total. Ello permite abarcar sin roces ni incoherencias al modelo de la Gestalt también, en cuanto a que la Figura vs. Fondo son atributos de la Atención Selectiva que es el mecanismo de la sintonización, del “Tuning In“. Una analogía óptica sería el “enfocar“: lo enfocado es nítido, con orden, mientras que lo desenfocado es borroso, caótico.

Pero además el cerebro es un Sistema Abierto que posee la capacidad de funcionar de forma dual:

a.- Como Sistema o Universo Cerrado (individuo), procesando información propia dentro de sí mismo sin contacto con el Suprasistema. Este fenómeno es propio del Self y lo denominaremos “Concentración”. Está sujeto a un funcionamiento secuencial e involucra al Tiempo Psicológico flexible interno. Es plausible pensar que sea característica exclusiva del ser humano, causa de su grandeza y de su miseria. El estudio de este modo de funcionamiento viene abordado desde dos polos opuestos: por las ciencias psicológicas de la personalidad en cuanto a su extrema subjetividad y del consumidor racional de la economía clásica en cuanto a su extrema objetividad.

b.- Como Sistema o Universo Abierto, donde el cerebro tiene acceso al Suprasistema Total. Esta apertura puede darse de dos formas fundamentales:

1.- De modo centrado en el Self, donde la apertura es limitada y existe un intercambio informativo que ha sido traducido perfectamente por las ciencias del Procesamiento de la Información, la Psicología de la Comunicación, el Management y Marketing Global, así como la Economía Industrial en su énfasis en la racionalidad limitada contemporánea y que denominaremos de Sintonía Parcial. Tenemos aquí el amplio campo de batalla entre la identificación y la transacción, entre la organización y el mercado, entre el Yo y el Tu.

2.- De modo no centrado, donde el cerebro tiene acceso al sistema de forma no Ego-centrada. Es característico de la Atención que logra conectar la concentración con la abstracción, algo de lo que ya hablamos aqui, un algo que no involucra en absoluto al tiempo sino al Espacio Vacío Psicológico. Es el Insight propio de la Sintonía Holista o Total, es ilimitado y, puesto que el Ego, con su procesamiento propio, está ausente, el cerebro no es sino un receptor exteriorizando el Suprasistema. Es propio del funcionamiento grupal y social puro de la humanidad y puede, irónicamente, explicar los modelos de competencia perfecta de la economía clásica desde el punto de vista opuesto:la ausencia del individuo como sujeto decisor.

Esto nos recuerda a la analogía de un ordenador con varias terminales periféricas: Una de las terminales puede funcionar de tres formas: cerrada al sistema total (por sí misma aisladamente), como un intercambio de datos con la unidad central o como un simple terminal o servidor del proceso central.

Otro ejemplo que nos atañe es el de los electrones en un metal: normalmente estos están libres dentro de la estructura cristalina de los núcleos atómicos y cada uno lleva un movimiento caótico con respecto al resto, es decir, cada uno de ellos se comporta “a título individual” y sin más relación con los otros que el resultado de la interacción mecánica al azar. Pero si hacemos pasar una corriente eléctrica a través del metal, de pronto, todos ellos asumirán una “conducta” totalmente ordenada e idéntica al resto. Han pasado de una conducta individual a otra colectiva. Han “sintonizado” en grupo a una “onda colectiva” hasta que el metal deje de estar conduciendo la corriente.

Así, toda situación social tiene situaciones donde los individuos, (los cerebros u organismos), dejan de serlo para funcionar dentro de un suprasistema que les trasciende, sintonizan con el nivel frecuencial común del grupo, con su “forma grupal” o con campos cuánticos más vastos. El fenómeno social del “contagio” en las multitudes (Tarde, 1890, Le Bon, 1895), es explicado más satisfactoriamente así. Extendámonos algo en este punto.

La teoría clásica del contagio plantea varias fases:

a.- Concentración de la atención en un símbolo, concepto, etc. fuertemente cargado de significado emocional. De modo muy similar operan las Técnicas de Concentración del Yoga, los principios de la Hipnosis etc. Explicado brevemente desde la óptica sintónica, supone lograr hacer vibrar en una sola banda de frecuencias a la conciencia, conseguir que la totalidad del cerebro vibre al unísono para conseguir una claridad inusual de conciencia. Las etapas iniciales de este proceso suponen la concentración exclusiva en un objeto, pensamiento o imagen en detrimento del resto. Existen máquinas sincro-inductoras de ondas cerebrales que producen experimentalmente estados similares.

b.- Restricción del campo cognitivo. En nuestros términos, estos supondría hablar del “Tuning in”: sintonización. Cuantos menos contenidos existan en la R.A.M., “Working Memory” o Memoria de Trabajo (asociada en las modernas teorías con la Inteligencia), menos vibraciones dispares existirán que perturben el acople con la “Onda Colectiva”. Por ejemplo, en la conducta de un estudiante cuando se prepara para tomar contacto con sus libros, se observan fases similares, así como en todo fenómeno de masas.

Similarmente acontece cuando escuchamos intensamente una melodía o contemplamos una escena cinematográfica interesante, aunque estemos a solas.

Traigamos a colación también el espinoso tema de lo que en Oriente se llama “Meditación” o en Occidente Mística. Teresa de Ávila hablaba de concentración en una imagen o pensamiento con exclusión de los demás, los Yoguis también. Son estados que la Psicopatología Constructivista denomina como de “Pérdida de los Límites de Ego”, pero que elude abordar directamente por desbordar ampliamente sus posibilidades epistemológicas.

Aquí huelga enunciar las fases siguientes en aras de brevedad. Lo importante es que el individuo, con sus cogniciones y contenidos que le son propios, ha dejado de funcionar temporalmente con ellos para trabajar únicamente y al unísono con una “Variable Oculta” común al grupo, una onda que es sintonizada y amplificada por cada conciencia particular. Nos gustaría sugerir también que la investigación del fenómeno del liderazgo carismático podría tener fructíferas aportaciones desde esta óptica.

Ya hemos nombrado a David Bohm y su teoría de las “Variables Ocultas no Locales”. La no localidad es fundamental para la presente proyecto GMS, con sus consecuencias sobre el tiempo, el movimiento, los emisores-receptores y la comunicación. Obsérvese que una variable no local implica la ausencia de todos los anteriores constructos.

La experiencia mística, estética, el “insight” científico y no científico, el “descubrimiento repentino” de Mintzberg obedecerían a mecanismos análogos pero, afortunadamente, encaminados a estados mucho más positivos, creativos y enriquecedores que los que acontecen en los estadios de fútbol y similares.

La “Variable oculta” es una vibración, en el último caso, relativamente artificial (podría compararse a los refuerzos generalizados de los conductistas e incrustados en la memoria genética por la filogenia de la especie, resultado de asociaciones con refuerzos primarios), pero en el primer caso, caso del “Insight”, quizá sea una Sintonía con campos creativos de los cuales el hombre sólo sea un apéndice o instrumento. Aceptarlo podría ser el principio del final del antropocentrismo en ciencias sociales. Tal como aconteció con el geocentrismo ptolomeico en la astrofísica, los golpes dados a la racionalidad humana por Nietzsche, Darwin, Freud y Marx no llegaron a desterrar al “yo” humano, a su identidad. Sin embargo, hablar, como proponemos, del “yo-grupo-universo” como un continuo fenomenológico sí parece apuntar en esta dirección.

Cuando abordábamos el estudio del poder y la clásica catalogación de French y Raven (1959) nombramos, de pasada, la distinta eficacia en el cambio de actitudes, del tipo de poder de la fuente emisora del mensaje. Sin embargo, parecía observarse que el cambio profundo está lejos de ser explicado.

Desde una perspectiva Constructivista se sugiere que, cuando hay un real cambio, existe una especie de “Iluminación” que precipita lo que algunos autores llaman un “Cambio de Punto de Anclaje”. Y ello es consecuente con la sintonización. En el intercambio comunicativo puede llegar un punto donde los organismos que “interactúan”, sintonicen con algo esencial a todos (y/o a grupos más grandes en los que ese sistema está inmerso).

Para nuestro modelo propuesto, una de las características fundamentales de la Sintonía, en el cambio de actitudes, es la ausencia de Emisor y de Receptor, de interactuantes o participantes. En lenguaje económico ello podría, en un primer análisis, explicar el paso desde el mercado a la empresa u organización. Y, cuando es lo suficientemente intensa, existe un vibrar al unísono en el que los polos de tensión creativa (los sujetos) quedan relegados semánticamente a la más absoluta irrelevancia para un modelo explicativo satisfactorio.

En este momento (para los sujetos la percepción del tiempo es escasa o nula entonces), se produce un verdadero cambio, una reorganización tanto perceptual como cognitiva. Y esto no sólo a nivel cualitativo, sino a nivel cuantitativo en cuanto que se añaden nuevos esquemas, se abren nuevas vías perceptivas allí donde existía una sensibilidad precaria o nula, y se establecen nuevos nexos y/o diferenciales semánticos entre conjuntos de categorías previamente estancas o simplificadas en extremo. Y todo ello en un lapso de tiempo increíblemente corto. Existe, verdaderamente, una “conversión” del tipo “¡ajá! de los gestálticos.

Véase que esto implica rechazar el supuesto de que el cerebro percibe todo lo existente fuera de él, como una cámara fotográfica y de que es la conciencia la que establece una atención “Selectiva” aunque todo esté grabado en este. Implica decir, por el contrario, que el cerebro sufre continuamente la apertura de nuevas vías perceptivas y, por lo tanto, está percibiendo diferencialmente tan sólo aquello de lo que tuvo un “Insight”. La falta de percepción (Insight) es ignorancia y por tanto inexistencia en el cerebro. En el resto de las situaciones donde no hay “insight”, para nosotros no hay percepción, sino sólo “procesamiento”, codigo máquina y donde se impone la aplastante logica del organismo sobre el individuo.

Desde este enfoque pues, todo lo que llamamos comunicación, en el sentido clásico, nunca producirá una verdadera “conversión” en el cambio de actitudes, puesto que la información, por sí misma, no posee el poder de la Sintonía “Holista” que abarca toda la complejidad humana con sus correspondientes niveles jerárquicamente interrelacionados.

Texto y pretexto: Antonio Grandío y Francisco Traver
Proyecto GMS(Global Mind squeezing)

Un pensamiento en “El código máquina y los “modes” del Sí mismo (VII)

  1. Interesante entrada que induce a pensar que somos una especie de sondas de exploración en la linea del todo experimentandose a si mismo.

    En electrónica, un receptor superheterodino es un receptor de ondas de radio, que utiliza un proceso de Mezcla de frecuencia o heterodinación para mezclar la señal recibida por la antena con la de un oscilador local, y convertir ambas en una frecuencia intermedia fija, que puede ser más convenientemente elaborada (filtrada y amplificada) que la frecuencia de radio de la portadora original.
    Quizás nosotros sigamos un proceso parecido y nuestro oscilador local sea nuestro pensamiento.
    Al igual que en un receptor giramos el dial para modificar los condensadores y estos modifican la frecuencia recibida y la del oscilador local, es posible que nuestra intención consciente sea capaz de ejercer algo parecido al cambiar nuestros pensamientos, y pueda modificar las frecuencias a elaborar.
    Esto entroncaría con “La biología de la creencia” de Bruce Lipton, según la cual la frecuencia de vibración de nuestros pensamientos supone una gran afectación en nuestra vida diaria y en la epigenética para todos nosotros.
    En este caso el “insight” estaría siempre en función de nuestras creencias.

    Por otro lado, el hecho de que en un momento dado solo podamos sintonizar un rango de la información disponible dentro del campo unificado, no significa que esta no esté a nuestra disposición mediante un simple cambio de frecuencia que suponga un estado amplificado de conciencia.

    A pesar de todo sigue al acecho el difícil problema de la emergencia de la conciencia.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s