Tocando el código máquina (II)


Dicen y aceptamos todos que caminar es muy sano. Y lo es por muchas razones.

Pero a nosotros lo que nos interesa en este momento son sólo las razones de caracter mental. ¿Es sano caminar para nuestra mente?

Si, siempre que se cumpla una condición: no pensar.

En realidad lo que es sano mentalmente es el automatismo, la conducta automatizada, coser, orar, correr, conducir pueden ser igualmente actividades saludables aunque pocas veces conseguimos llevarlas a cabo sin estar al mismo tiempo dialogando interiormente con nosotros mismos, oyendo música, o contemplando simultáneamente las imágenes, canciones o escenas eróticas que atraviesan nuestra mente mientras las llevamos a cabo. Entonces, caminar, coser, o cualquier otra actividad automática dejan de ser saludables y se convierten en peligrosas por la distracción que conllevan. No es aconsejable conducir mientras se piensa en otra cosa, pues cuando se conduce hay que hacerlo prestando atención a la carretera y mantener la mente en blanco. Es muy dificil, ya lo sé.

Y lo es porque las prestaciones de nuestro pensamiento, nuestra imaginación y nuestros diálogos interiores exceden en definición a nuestros códigos reptilianos (código máquina) y a nuestros códigos límbicos o emocionales. Nos damos cuenta d elo que pensamos o imaginamos, lo podemos ver y tocar mientras que nuestro código maquina, binario y  tosco se nos muestra esquivo.

Lenguaje y pensamiento son estructuras de alto nivel, pero a cambio de ese alto nivel de prestaciones de definición podria interpretarse que nuestro cerebro profundo fracasa al representarse simbólicamente la realidad y que precisa de una “prótesis”, una interface que llamamos mente y que opera en cierta manera de abajo-arriba, es decir inventando o enactuando la realidad y no solamente representándosela pasivamente. Evidentemente existe una ventaja al permutar la realidad por su símbolo: una ventaja es que de esta manera superamos el determinismo puro, la huella del oso no es el oso, pero la desventaja más corriente es que en cierto modo somos ciegos para captar esa misma realidad.

Lo mismo sucede con los sistemas cibernéticos actuales: en cierto modo están pensados para compensar la falta de destreza del usuario, haciendo al sistema más ineficiente, lento e incapaz de operar a niveles de detalle para muchos cometidos. Para un ingeniero informático siempre será mejor trabajar con lenguajes de “bajo nivel” en aquellas ocasiones en las que deba resolver ciertos problemas que serian inaccesibles desde lenguajes o sistemas más elaborados.

Lo que es lo mismo que aceptar que una mayor definición no asegura una mayor competencia en apresar la realidad tal y como la realidad es.

De la misma manera podemos suponer que estas prestaciones de alto nivel que nos proporcionan lenguaje y pensamiento no podemos resolverlo todo, más adelante abordaremos como “la palabra” oportunamente dirigida puede tener la potencia necesaria para abrir mágicamente una brecha que modifique instancias inferiores, aunque tambien es necesario señalar que estos “insights” pueden ser espontáneos y que operan de forma acausal. De modo que puede existir una operativa de la palabra (o de la consciencia) sobre el código máquina cerebral que no hemos llegado aun a saber manejar a voluntad.

Podemos cojeturar también que en ese rápido y caótico proceso previo al insight no sólo sea la palabra sino el propio terapeuta a través de otras instancias el que abra esa grieta para penetrar en el Gran programa (usualmente a través de la seducción y de la autoridad), de modo que sin perder de vista lo anterior es interesante abordar el tema de cómo acceder a un código de bajo nivel que pueda ser más eficiente  y resolutivo.

Nuestro sistema cerebral debe responder a una circuitería, a un modelo con puertos de entrada o salida y buses que permiten la circulación de información por vías con distintas velocidades o anchos de banda. Es presumible que existan también distintos lugares de proceso especializado de la información. Asimismo el almacenamiento debe responder a criterios de eficiencia. Un ítem irrelevante irá hacia una zona alejada de la conciencia (inconsciente) y algo que por su inconsistencia o intensidad no pueda ser procesado en tiempo real (un trauma por ejemplo), pasará también a alguna zona alejada de la conciencia primaria. Sin embargo aquellos datos que se presentan como “útiles” para nuestra interacción con el entorno serán los que se vuelquen (dump) a esta consciencia de manera más o menos periódica creando nuestra realidad y su timing. Pero es interesante ver que es todo ese sistema el que habrá contribuido con toda su complejidad, a generar esa imagen que se nos muestra de manera aparentemente sencilla en la pantalla de nuestro consciente.

Pretendemos pues acceder a aquellos datos (bocetos o borradores preverbales y previsuales) que pertenecen a este complejo, pero que no se muestran a la luz de la conciencia.

Una primera estrategia consistiria en entrenar nuestro sistema para cambiar en conjunto el peso de las emociones que asociamos a la información que nos llega.

Un sistema inteligente no necesariamente humano, ha de contar con un proceso de evaluación. La evaluación conlleva a su vez que el dato se asocie con un determinado “peso” asociado con su importancia, es necesario que el dato contenga pues un metadato que señale el peso o valor de lo que contiene, en una especie de etiquetado fuzzy (de lógica borrosa) que ande pegado al dato puramente informativo: hay una sobreescritura pues en el nivel emocional que añade metainformación a cada uno de los datos que proceden de atrás-adelante y de abajo-arriba. Son las emociones las que confieren esta ponderación en el sistema humano y ese es el proceso que tiene lugar precisamente en el tálamo despues del volcado de información. Y eso conlleva que si somos capaces de alterar las emociones asociadas al dato podremos cambiar la evaluación que a un nivel más alto se hacen de las mismas.

La practica de meditación, mindfullness, ciertos tipos de yoga, la hipnosis y el sueño mismo, asi como un buen número de técnicas de este tipo serían un punto de entrada para meterle mano al código máquina. La literatura sobre estas técnicas es abundante y por esa razón no entraremos en el detalle de cada una de ellas. No obstante, podemos decir que una clave que tienen en común es la de “no juzgar”, la epoché . Sólo es posible el juicio desde la palabra o el pensamiento (estructuras de alto nivel) y se trata precisamente de liberar al sistema de la palabra y el pensamiento, pues es así como accederemos al código en bajo nivel. Si somos capaces de vivir en un presente continuo, estaremos continuamente reseteando el sistema; y viceversa.

Pero ¿qué ocurre cuando un código perturbador (por ejemplo, un trauma) ya está instalado en un área de almacenamiento atemporal y alejado de lo consciente? El reseteo continuo no basta. La narrativa psicoterapéutica se ha visto también ineficaz. Una vía plausible es la reescritura de la emoción en un entorno de bajo nivel, una especie de “meditación-diana”. Reescribir una emoción no implica revivirla sino observarla , reconocerla y aceptarla desde una profunda humildad. En ese marco puede ser transformada, reescrita, o sustituida por otra emoción; disolviendo la inconsistencia original.

Otra vía de entrada para tocar el código la constituye el cuerpo mismo. Hay una comunicación de bajo nivel entre cuerpo y mente en la cual el lenguaje y el pensamiento son puenteados. La actividad deportiva es en sí misma una puerta de entrada y en el ámbito de la terapia, técnicas poco conocidas como el “Authentic Movement” o la terapia vibracional de Manuel Almendros deberían ser también seriamente investigadas pues el cuerpo es el escenario sobre el que el trauma representa el teatro un sueño encarnado.

Por no hablar del psicodrama mismo, es decir de construir entornos significativos y personalizados como los que ya se están implementando en tecnologias de realidad virtual. Pero no vamos a ocuparnos de estas técnicas en este momento sino para señalar que gran parte de las patologías mentales humanas se producen por un exceso de pensamiento tal y como conté aqui: el reconocimiento hiperreflexivo es un exceso de modus operandi de nuestro cerebro en un alto nivel de definición. Estos fracasos se deben a la incompetencia de nuestra mente para adaptarse a la complejidad que esa misma mente humana creó: me refiero al hecho de que la cultura que los humanos hemos inventado supera con creces a la capacidad de un cerebro individual de hacerse cargo de ella. Esta es con toda probabilidad el origen de los fracasos individuales a la hora de adaptarse a una realidad que en gran parte es una enacción, es decir un invento, una anticipación tal y como sostenía Francisco Varela.

Proyecto GMS

Texto y pre-texto de Francisco Traver y Agustin Morales.

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7 pensamientos en “Tocando el código máquina (II)

  1. Qué potito lo del pre-texto 🙂 (felicidades, Agustín)
    Realmente hay que estudiar a fondo si todos esos métodos son un intento de desconexión (P. Cantu) o de hiper-conexión con algo más. Ese algo más podría ser el Universo, el Todo… o el propio cuerpo según Damasio. O quizá el propio cuerpo (que no me lea Damasio!) no es algo distinto de una especie de universo fractalizado (http://trozosdenada.blogspot.com/2008/11/un-cuerpo-un-universo-un-todo.html).
    Otro brindis por ese proyecto sobreescrituril:)

  2. “Hay una comunicación de bajo nivel entre cuerpo y mente en la cual el lenguaje y el pensamiento son puenteados.” Me viene a pelo la cita de Descartes puesta hoy en otro lugar: “el alma del hombre es realmente distinta del cuerpo, estando, sin embargo, tan estrechamente unida a él, que junto con él forma como una sola cosa.” (Descartes, “Meditaciones”, p. 3)

  3. Gracias Paco, siempre es un placer leer estos trabajos. A propósito quisiera recomendar la lectura de dos artículos publicados por Rachel Zahn, en investigación conjunta con Francisco Varela. Ambos artículos integran la experiencia humana como metodología de validación.cientifica a traves del experto en Técnica Alexander y del experto en Método Feldenkrais. Muy reveladores los dos trabajos.
    “Embodied, Disembodied and Re-embodied Cognition:
    the Potentials and Obstacles for Elegant Human–Computer Interfaces”
    http://www.alexanderscience.org/papers/2008-pisa-embodied/rachel-zahn-2008-pisa-embodied.pdf Presentado en la 5° Conferencia Internacional de Enactiva Interfaces, 2008 -Scuola Pisa Italy.
    Y “The Gesture of Awareness”
    http://www.alexandertechnique.be/PDF/rzahn-varela-alexander-26-july-2005.pdf
    Una indagación sobre la nueva dirección de la ciencia cognitiva y su relevancia para la Técnica Alexander (Frederik Matthias Alexander-psychophisical awareness)
    Están en inglés pero yo los he traducido si alguno de tus lectores lo requiere en español.
    Saludos

  4. Hola, este tema es de mi mayor interés. Para mí el EMDR es una de las técnicas que
    pueden tocar el código máquina. La concibo como una herramienta más en el contexto de un proceso psicoterapéutico “amplio”.

    Francine Shapiro descubrió el EMDR accidentalmente, mientras caminaba, al darse cuenta de sus propios movimientos oculares espontáneos mientras pensaba en temas conflictivos que la aquejaban.

    Según mi modo de ver, EMDR parecería englobar los 4 métodos que Freud utilizó sucesivamente durante el proceso de invención del método psicoanalítico:

    1) Método catártico a través de la hipnosis (en el caso del EMDR, se trataría de un estado levemente alterado de conciencia inducido por la estimulación bilateral, una especie de trance leve, que estimula naturalmente la asociación y puede promover catarsis)
    2) La sugestión: Toda psicoterapia para ser efectiva debe apoyarse en la confianza que tiene el paciente en el “saber-hacer” del médico, su “expectativa confiada”
    3) El “apremio” (en el caso de EMDR yo veo este aspecto en la organización del PROTOCOLO –que es lo que ordena el trabajo focalizado del terapeuta y el paciente)
    4) La asociación libre (el terapeuta EMDR acompaña a su paciente a través de lazos asociativos que se manifiestan en todas las redes de su memoria. En EMDR las asociaciones son uno de los aspectos más importantes del tratamiento, y ellas se manifiestan “naturalmente” a cada instante. Las asociaciones son tan evidentes que son muchos los terapeutas que tienen la impresión de sentir aquello que debió sentir Freud cuando utilizaba su método con sus primeros pacientes. Como paciente, la experiencia suele ser la de una “asociación-libre-cuasi-fisiológica”.

    Parecería como si el procedimiento EMDR se beneficiara de una suerte de sinergia de todos estos “métodos” al mismo tiempo. Lo cual por los resultados obtenidos, no deja de sorprender –una vez más- la brillantez de Freud al intentarlos. En este punto me pregunto si el “fracaso relativo” de los primeros abordajes freudianos que fueron abandonados se debió al enfoque del pensamiento lineal empleado respecto de cada uno de ellos
    ¿Será que el EMDR produce una estimulación multidimensional más acorde a la COMPLEJIDAD del material bloqueado en el trauma ? (pensamientos, emociones, recuerdos, fantasías, verbalizaciones, sensaciones, sentimientos, imágenes, sonidos, etc.)

    Para pensar la articulación de EMDR y Psicoanálisis recomiendo el post EL EMDR Y LA TEORIA CLINICA PSICOANALITICA del Doctor Guillermo Mattioli en http://www.guillermomattioli.com/?p=356 y mi humilde síntesis de otro post suyo en: http://alejandraferreiro.blogspot.com/2011/06/la-terapia-emdr-en-contexto.html

    A mi también me gustaría tener acceso a esos textos en español msg62. Cómo hay que hacer? SI te damos la dirección los puedes enviar por mail?

    Gracias a todos y mi adimiración a Paco por sus valiosas reflexiones. Un cariño.

  5. Paco según mi experiencia, cuando un código perturbador ya está instalado eso impide el reseteo cíclico, esta posibilidad queda bloqueada. El reprocesamiento con EMDR desbloquea, la narrativa va cambiando espontaneamente al tiempo que se reviven y que se hace posible observar las emociones lo cual permite la elaboración hacia lo funcional. El método incluye al cuerpo dado que es parte del protocolo con el que se trabaja la identificación de sensaciones corporales y emociones asociadas a la creencia disfuncional.
    En mi opinión durante las sesiones de EMDR “HAY una comunicación de bajo nivel entre cuerpo y mente que se articula con el lenguaje y el pensamiento, y que si estos son puenteados es porque hay fallas representacionales (no siempre son puenteados), y entonces es que debería utilizarse lo que llaman “entretejido cognitivo”, como estrategia de intervención complementaria: Capitulo 10 del Manual de Shapiro).

  6. Pingback: Neurociencia – Francisco Traver. | Filosofía y arte.

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