¿Hay ácido más allá del omeprazol?: La fractalidad del síntoma


Cuando yo era estudiante de medicina tuve que hacer prácticas en una asignatura que se me atragantó. Era la Traumatología, una de las últimas asignaturas que aprobé. Pasé en una UVI traumatológica 24 horas como parte de mis prácticas entre politraumatizados supervivientes de severos accidentes de tráfico. Recuerdo que uno de los pacientes que alli se debatían entre la vida y la muerte tuvo una hematemesis (un vómito de sangre) y el adjunto que pernoctaba de guardia, me dijo “es una úlcera por estrés”.

Yo no tenia ni idea de que el estrés provocara úlceras sangrantes pero al parecer la medicina si lo sabia desde que Cushing lo publicó como complemento de sus estudios sobre su famoso sindrome y quizá desde mucho antes. También desde que gracias al propio Hans Selye -descriptor del “sindrome de alarma o adaptación”-  lo hubiera observado en las ratas de su laboratorio. Al parecer el estrés de las ratas de Selye procedía de la anárquica desidia que Selye provocaba en sus animales de experimentación. Para sus ratas cualquier cosa era mejor que vivir alli, es por eso que Selye observó que sus animales morian de hemorragias digestivas, úlceras por estrés.

De modo que la etiología nerviosa de la úlcera se conoce desde antiguo, es por eso que Alexander la propuso como modelo de enfermedad psicosomática. De las vicisitudes que tuvo que atravesar la teoria psicosomática ya he hablado bastante en este blog (aqui hay un post relacionado) y no voy a insistir, salvo para nombrar a un insigne español, poco conocido pero que merece estar entre los mejores médicos de nuestro pais, me refiero a Rof Carballo que precisamente dedicó su vida profesional a hurgar en los mecanismos psicosomáticos de la enfermedad. Su obra vuelve a estar de moda después de muchos años de silencio. Este post está basado en sus ideas.

Rof Carballo pretendió hacer una síntesis entre los hallazgos del psicoanálisis y la neurobiología tratando de montar una teoria psico-orgánica que pudiera explicar como los eventos psiquicos (los conflictos) se expresan en lo somático. Despues de leer su libro “Cerebro interno y mundo emocinal” uno se pregunta como es posible que la ciencia oficial haya silenciado tanto conocimiento  y abandonado su perspectiva integradora por otros enfoques que a pesar del dinero y recursos consumidos no han dado los frutos que se esperaban.

Lo que voy a comentar ahora es una excepción, me refiero a los tratamientos de la úlcera gastroduodenal, una de las pocas enfermedades psicosomáticas cuyo abordaje somático ha sido beneficioso para el bienestar de los enfermos. Cualquier médico sabe que hoy el tratamiento de elección de una úlcera gastroduodenal son los antiácidos-protectores tipo Omeprazol y los antibióticos (tipo amoxicilina) si existe sobreinfección por “helicobacter pilori” algo que se detecta a través de un sencillo test (el test del aliento).

El asunto es que muchos médicos se sonrien aun ante las viejas teorias psicosomáticas de Rof Carballo y otros y aunque no pueden negar la causalidad nerviosa de esta enfermedad se limitan a prescribir omeprazol ante cualquier situación de riesgo dando por zanjado el asunto de su causalidad psiquica.

Pero el asunto no está zanjado puesto que las descripciones de la personalidad ulcerosa siguen estando vigentes en nuestros enfermos actuales de ulcus gastroduodenal, si bien casi nunca son exploradas por los clinicos al tener otros medios para tratar la enfermedad. La trampa está pues en la palabra “causalidad”, ¿Cual es la causa de la úlcera, el estrés crónico o agudo, la sobreproducción de ácido, la sobreinfección por helicobacter pillori, el espasmo vascular de la mucosa gastrica, la disfunción neurovegetativa o ciertos rasgos de la personalidad?

Lo interesante de esta formulación es que cualquiera de esta cascada de acontecimientos son verdad pero no son una verdad suficiente. Mi punto de vista es que cada uno de estos fenómenos fisiopatológicos es un fractal de algo que sucede en otro nivel de definición de forma similar. Asi el espasmo vascular es equivalente a la disfuncion neurovegetativa y es similar a ciertos rasgos de la personalidad que se esconden tras la máscara de la personalidad ulcerosa y que han sido descritos por docenas de investigadores.

Aqui podemos repasar el tema de la fractalidad y observar la autosimilitud de las formas fractales del mismo modo que sucede con los síntomas según en la escala que se observen. Se trata de un texto de Antonio Grandio. Y aqui hay un post quee escribí hace algun tiempo sobre este mismo tema.

La personalidad ulcerosa.-

La triada ulcerosa está compuestas por tres rasgos fundamentales. la dependencia, la necesidad de autoafirmación y la codicia.

La dependencia del ulceroso puede evidenciarse a través de sus relaciones interpersonales, son personas que se adhieren a lo conocido, a unas ideas, personas, usualmente sus madres, o entornos conocidos. La vida de un ulceroso está relacionada siempre con un entorno predecible, son personas que se pegotean a los ambientes conocidos y no son dados a cambiar, divorciarse o a acometer planes innovadores. El ulceroso es sobre todo un conservador, una persona tradicional.

Pero además cuenta con otro rasgo que le es contradictorio, una necesidad de autoafirmarse por encima de su entorno y aqui aparece precisamente dibujado el perfil de su conflicto pues la dependencia y la necesidad de autoafirmación empastan mal pues lo que se gana en un terreno se pierde en el otro. Si además de eso existe una codicia por bienes materiales desmedida podemos entender que el conflicto está servido a tres bandas, aunque la codicia del ulceroso es especial: se trata de una codicia retentiva, más de conservar lo que se tiene que por tener lo que no se tiene, es por eso que muchas veces se la confunde con avaricia que es en cualquier caso secundaria a la codicia.

El asunto es que estos tres rasgos que acabo de describir no son en si mismos patológicos y casi cualquiera de nosotros podria ser clasificado en uno u otro de ellos. El problema del ulceroso es que estos rasgos se encuentran reprimidos parcial o totalmente.

De manera que ahora tendré que explicar que significa eso de tener un rasgo -una emoción- reprimida tal y como lo conceptualizamos hoy.

Que una emoción se encuentre reprimida (como la dependencia, la codicia a la autoafirmación) significa que en su periplo del cableado nervioso cerebral la emoción no ha alcanzado el nivel de la corteza, se encuentra desaferentizada. El destino de toda emoción consiste en llegar a formalizarse, esto es a que se reconozca como propia y no solo eso: sino que se vierta en la realidad convirtiéndose en una acción destinada a contextualizarse en un plan de vida, a socializarse a hacerse aire en lugar de seguir siendo sólo carne. No son raras en estas personas las rupturas biográficas causadas por episodios de sangrado o de perforación relacionados con la frustración de necesidades de autoafirmación o con la ruptura de ciertos vínculos de dependencia.

Si una emoción no alcanza este nivel de desarrollo (maduración) y de expansión a través de las sucesivas capas del cerebro decimos que es inconsciente. Y cuando una emoción de este tipo (o cualquiera otro) es o permanece inconsciente tiene una enorme desventaja pues solo puede suplirse en su trasiego con la realidad a través de defensas psicológicas o cortocircuitos somáticos.

Lo importante es comprender que este tipo de constelaciones de rasgos o emociones son muy frecuentes en los seres humanos, lo que las hace patologicas o enfermizas son precisamente 1) la inconsciencia por parte del sujeto de las mismas, 2) la dificultad de gestionar emociones emergentes con defensas descontextualizadas y 3) la incompetencia de algunas personas para satisfacer sus pulsiones de una en una de forma secuencial o fásica. Asi una persona dependiente que es al mismo tiempo ambiciosa puede alternar la expresión de unas con las otras, lo que no puede pretender es simultanearlas, algo que sucede precisamente por la inconsciencia de las mismas.

Una persona con este tipo de constelacion caracterial produce demasiado ácido, como si siempre estuviera comiendo, como si su estomago no hubiera adquirido ese latido que le pone a trabajar solo cuando debe. Es como si siempre tuviera hambre y aqui en esta palabra “hambre” se encuentra la metáfora de su “voracidad” por otras cosas que no son precisamente alimentos.

Es por eso que el dolor del ulcus gastroduodenal tiene que ver con las ingestas y calma con el estomago lleno para aparecer poco después en cuanto la digestión comienza a vaciarlo. La sobreproducción de ácido y el espasmo vascular de las pequeña red de arteriolas de la mucosa gástrica acaba por propiciar la emergencia d euna pequeña erosión que poco a poco y merced a la cronicidad del espasmo y la hiperacidez se convierte en una lesión macroscopica que puede secundariamente infectarse.

¿Es entonces el helicobacter pylori la causa de la ulcera gastroduodenal? ¿Lo es el ácido, el espasmo o la personalidad?

Ninguna de ellas, sino una siniestra coincidencia de circunstancias donde cada una de ellas es -en otra escala- autosimilar a la que le precede.

En mi opinión sigue habiendo ácido más allá del omeprazol pues el ulcus es una enfermedad crónica y aunque el individuo por si mismo puede encontrar estrategias para sobrellevar su confilcto psiquico de una manera razonable lo que es de esperar es que el dolor o la erosión hemorrágica de la mucosa reaparezca cada vez que el individuo tenga que enfrentar un evento estresante con la capacidad de poner en entredicho un equilibrio alcanzado.

Tratar un ulcus en el nivel de definición del ácido (antiácidos) o tratar la infección de helicobacter es una solución barata y efectiva. Pero el fractal del órgano no resuelve el fractal del hipotálamo, ni el fractal del cerebro emocional (límbico) que se situan a un nivel de definición superior al anterior y por tanto abarcan y formalizan neuralmente a los planos que contienen pero no pueden beneficiarse de un tratamiento en un nivel de definición más pequeño.

Desgraciadamente los tratamientos no son fractales, sólo los sintomas lo son, pero llegará un dia en que existirá una medicina fractalizada y dispondremos de herramientas eficaces para dirigirnos a uno u otro nivel de definición.

Bibliografia.-

Juan Rof Carballo: “Cerebro interno y mundo emocional”. Asociación Gallega de Psiquiatria. Lugo.2001.

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8 pensamientos en “¿Hay ácido más allá del omeprazol?: La fractalidad del síntoma

  1. Quizá ese día ya ha llegado, maestro Traver. Tras arrobarme con este post, pienso que nos acercamos definitiva e implacablemente a una concepción de lo patológico -llamémosla fractal- según la cual la emoción reprimida de que se trate y su órgano constituirán distintos planos de la misma cosa-en-sí (como en aquella ilustración de la figura cilíndrica que proyectaba un círculo en una pared y un rectángulo en la pared adyacente). Hacía falta algo, un “hilo” que comunicara los distintos planos (las distintas paredes y sus sombras). Creo que la psiconeuroinmunología puso la primera piedra, y celebro mucho esta fractalidad de hoy en la misma línea “cementadora”. Sinceramente enhorabuena, ya vendrán más feedbacks 🙂

  2. Muy interesante esta nota me gustó esto de “gestionar emociones emergentes con defensas descontextualizadas” ARTE AARTE ARTE. hace poco estaba leyendo un texto muy interesante sobre la Eficacia simbólica de Lévi-Strauss, en donde se relata el tratamiento simbólico ritual de asistencia, por un chaman, a una parturienta que no puede parir, el relato mítico produce el efecto en el físico de la mujer para que pueda dilatar y parir. Por otra parte, compara este proceso con el que realiza la psicología, de un modo practicamente inverso. Sería largo explicarlo pero puedes leerlo online seguramente en algún sitio. También son interesantes las investigaciones al respecto de la fractalidad de Dan Winter, ciencia con conciencia.
    😉

  3. Encuentro interesante la perspectiva de fractalidad hacia fenómenos complejos, que no se limitan a una sola causa primera y que, por lo tanto, pueden ser abordados en diferentes puntos del proceso.
    El concepto de fractalidad es reciente, pero hace siglos que se contempla la multiplicidad de causas entrelazadas; por ejemplo en este cuento sufí: “http://www.proyectopv.org/1-verdad/percepcion.htm”.
    Saludos,

  4. Sin embargo la multicausalidad o el encadenamiento de causas no es el mismo concepto de la fractalidad. la fractalidad supone pensar los fenomenos simultaneos en distintas escalas autosimilares y donde la parte más formal (la neural) contendria a las mas informales.
    La fractalidad en cierto modo no quiere saber nada de la causalidad, es como auqel cuento donde Nasrudim busca la llave, no porque suponga que la llave está alli sino porque hay mas luz. Asi es la causalidad, la buscamos donde ncreemos que podemos ver mejor, pero en realidad somos nosotros la que la tapamos con nuetra busqueda.

  5. La fractalidad no es, a mi entender, ajena a la causalidad. Precisamente la autosimilitud a diferentes escalas implica las mismas fuerzas modeladoras (o unas de equivalentes); para seguir con referencias algo alejadas de nuestra cultura tradicional, la máxima de que “lo que está arriba es como lo que está abajo” apunta a una autosimilitud a diferentes escalas.

    Por otro lado, ciertamente, multicausalidad es distinto de fractalidad; la relación que le encuentro es por la apertura hacia multiples posibilidades para la acción (en alguna de las multiples causas o en alguno de los diferentes fenómenos contenidos uno dentro de otro como las muñecas rusas).

    En el caso que ha dado pie a estas reflexiones significa que podría tratarse el problema con un antiácido o con un psicoanálisis, o atajando otros puntos intermedios.

    Saludos,

  6. Hoy he visto preisamente a una chica de 20 años diagnosticada de ulcus con helicobacter positivo, pero que no presenta ninguno de los sintomas clasicos de la ulcera (dolor que cede con la comida) en su caso y puesto que e sbulimica y vomitadora sus sintomas gastricos proceden precisamente de forzarse el vomito (sindrome de Mallory Weiss)

  7. Pingback: Omeprazol sintesis | Sekotin

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