La rebelión de las entidades (II)


La esquizofrenia no se limita a ser hija del espíritu científico sino que constituye el sintoma indiscutible de la ciencia y señala los limites infranqueables de aquello que la ciencia ignora de sí misma.

La esquizofrenia es el nombre que se ha dado a la experiencia humana cuando sobrepasa a la ciencia por dentro. Es a la mente lo que la histeria es al cuerpo. Me inclino a dar la razón a los que piensan que la esquizofrenia no sólo es la perturbación propia de la modernidad sino un síntoma nuclear de la ciencia moderna.

Para la ciencia el límite interno se llama esquizofrenia (Fernando Colina)

Como podemos observar en este texto trascendental de Fernando Colina, la esquizofrenia tiene muy poco que ver con las enfermedades “naturales” aquellas que pueden perseguirse y clasificarse como entidades naturales y cuya historia natural viene presidida por la permanencia sino que más bien parece -que al igual que otros psiquiatras- Colina se posiciona frente a la idea de que la esquizofrenia no existió siempre pues es sus propias palabras precisa de un “hombre dividido”.

Las enfermedades mentales tal y como ya conté en el post anterior mutan y mudan en función de la subjetividad humana o por decirlo en términos más concretos, tienen que ver con:

  • La dinámica social del deseo.
  • las formulas educativas.
  • la administración y expresión de los duelos y las pérdidas.
  • los estilos de crianza.
  • la intensidad de los apegos y la adhesión a ego y etnocetrismos.
  • los hábitos de consumo y el deseo de tener.
  • la relación con el cuerpo y la subjetividad e incorporeidad del esquema corporal.
  • la relación con la obediencia y el poder.
  • la idea y la relación con Dios y lo divino, asi como la creencia o descreencia en los espiritus mediadores (psicopompos) entre lo divino y lo humano.
  • el concepto de salvación y perduración.
  • la imagen del pecado y del Mal, y sobre todo:
  • En el trato con la palabra.

Hubo un tiempo en que la unión entre el nombre y la cosa anduvieron de la mano de tal modo que el lenguaje era innecesario. El sustantivo era parte de su portador (el lector puede dirigirse a este post donde hablé precisamente del invento del lenguaje por parte de una heroína de ficción que llamé Lucy), pero los hombres modernos ya sabemos del alejamiento entre el nombre y la cosa en sí, algo que nos procura una doble amenaza: por una parte ya no nos protege lo suficiente, el toldo del lenguaje nos ha dejado a la intemperie de vacíos, esa nada que Jacques Lacan llamó lo Real. Y en la realidad se ha excavado un hueco que las palabras ya no aciertan a delimitar empujando al hombre hacia los limites de ese lenguaje donde no hay realidad que pueda ser revestida con él (Fernando Colina).

Es como si a medida de que la ciencia hubiera aumentado su precisión, el romanticismo y la modernidad hubieran abierto una grieta en la conciencia humana de tal forma que hasta la palabra “vacío” o “nada” nos resulta blandas e inexactas para nombrar esa experiencia.

En este ya antiguo post  abordé esta misma pregunta que se formula Edward Hare (1) desde una posición epidemiológica y también -desde otra perspectiva completamente diferente el propio Colina (2). ¿Existió siempre la esquizofrenia?

En este momento me gustaria cambiar de tercio y llevar al lector hacia otra dimensión de la cuestión, me refiero al concepto bautizado por Rupert Sheldrake como “campos mórficos”. Para aquellos que no se hallen familiarizados con sus ideas les recomiendo visitar ahora este post donde hablé precisamente de sus controvertidas teorias.

La idea fundamental de Sheldrake (3) es la exploración del comportamiento de lo que él llama “campos formativos” que serian paquetes de información que delimitarían o funcionarían como los planos de las formas vivientes. Asi una proteina como la insulina seria sintetizada por instrucciones del ADN pero los planos de esa construcción no estarian en el ADN sino en los campos formaticos que serian como la biblioteca de planos de cada organismo vivo, de cada proteina, de cada célula. Asi cualquier organismo en la medida en que se encontrara sintonizado con su campo mórfico seria eficiente y eficaz, mientras que sus averias procederian de la difcultad en ese enlace entre organismo y su campo. Lo importante de esta idea es que estos campos informativos -que se parecen mucho a la idea de memes de Dawkins- es que poseen historia tal y como veremos a continuación.

Pero tambien  interesa conocer otra variable: la variable critica de un campo formativo es que cuanto más se repite en la historia de una especie determinada más profundo y eficaz es su efecto. Se trata del tema de la masa crítica: cuantos más individuos aprenden algo (un idioma por ejemplo) más fácil es aprenderlo para el resto de la humanidad que no conocen ese idioma. Segun Sheldrake esa es la explicación del fracaso del esperanto. Aunque se invente un idioma universal más fácil de aprender que cualquiera de los que hablan millones de individuos, siempre será mas fácil aprender inglés o ruso que esperanto.

No voy a aburrir al lector con los experimentos que Sheldrake diseñó para poner a prueba su teoria (que no está más que formulada y no demostrada) pero me gustaria ahora aportar una distracción que pudiera ilustrar su idea.

¿Qué puedes ver en este patrón? Se trata  de un patrón que ha sido ensayado en miles de europeos, lo que significa que deberia ser relativamente fácil entontrar alguna forma oculta en él.

Aqui tienes la solución.

Naturalmente haber encontrado o no un patrón no demuestra la teoria de Sheldrake pero aportaré ahora las ideas fundamentales del comportamiento de la información, según la teoria de los sistemas que en mi opinión son indiscutibles.

Caracteristicas de los campos formativos.-

  • Se autoorganizan, es decir nadie los creó o los puso ahi.
  • Son información no energía luego no se degradan y quedan más allá del tiempo y del espacio y no se propagan por contigüidad.
  • Tienen historia y tal y como dice Sheldrake constituyen hábitos.
  • Se constelan en lo material imponiendo patrones restrictivos sobre procesos energéticos a través de procesos fisico-quimicos.
  • Necesitan una cierta masa critica para que puedan manifestarse, después son acumulativos.
  • Modifican los eventos probabilisticos, es decir se comportan caóticamente.

Para mí la idea fundamental de esta teorización es que si las entidades que conforman las enfermedades mentales fueran campos mórficos, del mismo modo que sucede con los rasgos de la personalidad normal podriamos aprender algo sobre la causación formativa de las enfermedades mentales: su persecución cientifica debería estar más relacionada con la historia del síntoma que sobre el estudio del cerebro.

En esta forma de pensar las enfermedades mentales no serian averias del cerebro sino entidades en busca de un soporte fisico que disminuyera la probabilidad de enfermar basculando hacia la salud. Es quizá por eso que las enfermedades mentales han disminuido su virulencia y su gravedad desde el siglo XIX hasta ahora, pero el lector tendrá que esperar hasta el próximo post para completar esta información.

Bibliografía.-

(1) Edward. H. Hare “El origen de las enfermedades mentales” Triacastela. madrid. 2002.

(2) Fernando Colina. “Melancolia y paranoia”. Síntesis. Madrid 2011.

(3) Rupert Sheldrake “Una nueva ciencia de la vida. La hipótesis de la causación formativa. Traductor Marge-Xavier Martí Coronado. Tercera edición. Barcelona: Editorial Kairós. 1990/2007

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2 pensamientos en “La rebelión de las entidades (II)

  1. ¿De qué entidades hablamos?

    Es curioso que respecto a las enfermedades mentales se hable de “entidades que conforman las enfermedades mentales” o “entidades en busca de un soporte físico”, esto recuerda mucho al típico concepto de alma o ánima filosófico-religioso en busca de un cuerpo.

    Respecto a que los campos formativos “son información no energía, luego no se degradan y quedan más allá del tiempo y del espacio” y que “se auto organizan, es decir nadie los creó o los puso ahí”; nuevamente nos recuerda mucho al típico concepto filosófico-religioso de espíritu omnipresente.

    Bajo esta forma de pensar, una parte de las enfermedades mentales, podrían perfectamente ser causadas por formas de interferencia extraterrestre sobre personas abducidas, tal como postula el Dr. Corrado Malanga en su interesante escrito Alien Cicatrix.

  2. Curioso post, Sheldrake se hace una pregunta y trata de dar una respuesta, muy ingeniosa en el sentido que plantea que no se puede seguir buscando en el ADN sino en otro lado, y lo que propone sin duda es muy sugerente. No acabo de entender algunas cosas, pero entre esto y la conferencia de ayer de J.M.Alvarez, entiendo que los mecanismos psíquicos que ponemos en marcha para crear una teoría útil u otra disparatada son los mismos. Y no sé si quieren decir que la divulgación del espirítu científico abrió la veda para que todo tipo de personas se empezaran a hacer preguntas y tratar de responderlas, cosa que dispararía en cierto modo la difusión de la esquizofrenia en unas estructuras determinadas. Ahí me encaja como nunca esa frase tan común de: no lo pienses tanto (a ver si te vas a volver loco). Dicho de la manera tosca que acostumbro.
    Dejando de un lado mis divagaciones, interesante como acostumbran a serlo tus posts.

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