Máscaras y sombras


El cisne negro es una pelicula de suspense psicológico dirigida por Darren Aronoftsky y protagonizada por Natalie Portman que explora a través de un antiguo mito de redención a través del amor la tragedia personal de una persona de nuestro tiempo, una bailarina que debe alternar en una misma representación del “Lago de los cisnes” el papel de cisne blanco y de cisne negro.

El mito es banal y repetitivo en toda la literatura desde la literatura infantil hasta la literatura para adultos. Una doncella ha sido apresada mediante un sortilegio en el cuerpo de un cisne y solo podrá devolverla a su condición humana el amor de un príncipe. El problema que se le plantea a la dulce doncella es que el príncipe a su vez es seducido por otras entidades que tratan de llevarse el favor principesco, en este caso es el sensual cisne negro quien trata de interferir en los planes del amor timido, virginal y blanco y dejar a la doncella condenada para siempre a su condición císnica.

De eso trata “El lago de los cisnes”un ballet escrito por Piotr Ilich Tchaikovski (1840-1893) en  época romántica de finales del XIX. Para ir haciendo boca les dejo aqui este conocido “Pas a quatre” de cisnes blancos ellos.

Nina es el personaje protagonista central de esta película y que convive con una madre devoradora de esas que en el cine parecen darle la razón a Freud por aquello de las castraciones simbólicas que los padres ejercen a través del  poder parental sobre sus hijos. El caso es que Nina es una de esas muchachas buenas, dulces, perfeccionistas, abnegadas, sacrificadas y frías que además de serlo por naturaleza se dedica a uno de los oficios más físicos y generadores de patologías extremas como la danza: un verdadero laboratorio y observatorio ideal de trastornos alimentarios por lo menos.

No es de extrañar que Nina se pase la pelicula vomitando en ayunas, pues en toda la película no se la ve comer nada pero si vomitar mucho. Nina es una bulímica pero no sólo eso. También se dedica a autolesionarse con sus uñas, provocándose lesiones dérmicas de rascado y de arrancamiento  de piel, una especie de pseudo-tricotilomanía crónica a la que recurre de forma periódica en relación con situaciones de estrés y sobredemanda.

Y tiene delante una de ellas puesto que el director de su compañia la elige -después de algunas dudas- a hacer el papel del cisne blanco (para el que no tiene dudas sobre su idoneidad) y el cisne negro para el que Nina no parece estar lo suficientemente bien dotada. Es por eso por lo que elige a una sustituta (Lily) para que ensaye el papel de cisne negro para el caso de que Nina no sea capaz de llevarlo a cabo.

Fenómeno de Remedios Varó

La pelicula transcurre y describe el camino de transformación y de búsqueda que Nina ha de recorrer para encontrar su parte oculta, su cisne negro o por decirlo en palabras de Jung , su sombra, el negativo de su personalidad, el negativo de su máscara puesto que lo que mostramos a los demás no es nuestro verdadero Yo sino esa especie de acomodación teatral sujeta a convenciones que los griegos llamaban “persona” que es lo que significa la palabra “máscara”.

Y la persona de Nina es ideal para encarnar la bondad y la timidez del cisne blanco pero Thomas (el director de coreografia) tiene serias dudas de que Nina sea capaz de encontrar su parte lasciva, su puta interior y es por eso que la somete a un plan de psicoanábasis, de viaje interior para lo que toma a Lily como aliada de ese proceso de reencuentro con la parte negra de Nina enterrada en su inconsciente.

Lo que hay en el inconsciente de Nina no es otra cosa sino un intenso odio hacia la madre castradora que la impide ser feliz repitiendo en ella su propia vida y fracaso. ¿Qué quiere la madre de Nina?

Ella fue a su vez bailarina tambien pero fracasó segun ella porque quedó embarazada de Nina, ese es el argumento central de su narrativa, ” de no ser por ti hubiera triunfado”. Naturalmente esto es indemostrable y no puede además refutarse pero impulsa a Nina hacia el autosacrificio y hacia la perfección, en busca del papel de su vida, la reina-cisne. Pero el deseo de la madre no pretende reeditar su propio fracaso a fin de redimir su propia vida sino que -más profundamente- la madre teme el éxito de su hija que la haria retroceder en su propia autoestima. La madre quiere y no quiere que la hija triunfe pero sobre todo lo que quiere es dominarla, tenerla encerrada en su mundo, atada y enclaustrada entre ensayos y disciplina. Lo que es lo mismo que decir que alejada del sexo y del amor, viviendo un sortilegio de donde solo puede ser rescatada por un príncipe, en cualquier caso por el placer fálico, el que le falta a la madre ¿dónde está su padre?.

Un placer que hasta en la masturbación se nos muestra culposo con esas ilusiones catatímicas donde aparece la madre presidiendo la escena y obturando en ultima instancia el goce. Las autolesiones son en esta pelicula un sustituto onanístico. La paciente se autolesiona para sentir algo, dolor, para el que se encuentra mejor dotada que para sentir placer, al fin y al cabo el dolor no está prohibido, forma parte de su rutina de vida, de su plan de entrenamiento, de su renuncia instintiva.

En cuanto al diagnóstico es bueno no olvidar que es una pelicula, no un caso real. En realidad las pacientes con ese perfil de personalidad no suelen desorganizarse como haria un inestable o un limite. Ninguna paciente fuertemente desorganizada seria capaz de bailar el lago de los cisnes en un teatro de New York, para eso hace falta mucho control que es precisamente lo que le sobra a Nina.

Thomas se lo dice en una escena muy erótica de la pelicula afirmando:

“La verdadera perfección no es sólo control sino saber descontrolarse” y al tiempo la besa en la boca y lleva sus manos hacia sus genitales, pero la suelta de improviso y le dice “eso no vale te he seducido yo, ahora tienes que aprender a seducirme tu”. Esencial para interpretar al genital cisne negro, es esencial que Nina recupere su falo perdido entre sus ositos de peluche . Pues sin falo una mujer no es mas que una niña desgenitalizada, sin energia, sin apenas cuerpo, todo aire.

Y esa es la tarea que Nina ha de realizar hasta el dia del estreno, integrar su sombra en su persona y renacer un nueva Nina, pero para eso hacen falta ciertos ajustes de cuentas tanto instintivos como en la realidad, con su madre. Hace falta un acto definitivo de rebelión, que aun imaginado con Lili y una escena lésbica no termina de romper el maleficio, pues al fin “El lago” es un pretexto para que Nina repita la lacra de su autoinmolación blanca.

Una de las cuestiones mas controvertidas en ciertos ambientes profesionales es el diagnóstico de Nina y conocer qué tramos de la pelicula son imaginaciones y cuales son realidad. En mi opinión todo lo que sucede en pantalla debe tomarse como real entendiendo que en el cine suelen mezclarse planos narrativos diversos. Es por eso que el diagnóstico en la ficción es un ejercicio baladí puesto que el arte no tiene como finalidad la interpretacion clinica sino la posibilidad de entender cuestiones que en la práctica real pueden aparecer como inéditas o ensombrecidas, como la intimidad de la relación con la madre o la equivalencia masturbatoria de las autolesiones.

Como minimo la personalidad de Nina es obsesivo-compulsiva, algo que comparten muchas niñas y adolescentes hiperresponsables, pero precisamente por eso, por estar tan alejadas de la impuslvidad que caracteriza a las pacientes límite estas personas no suelen sucidarse.

Con todo, el relato es verosimil y bello, haciendo coincidir el mito con el destino de Nina, ¿pues que es el destino sino aquello que no quisimos conocer?

De nuestro cisne negro.

13 pensamientos en “Máscaras y sombras

  1. Tal como bien dice, Nina se autolesiona “para sentir algo” aunque sea dolor (cuán difícil puede resultar ecualizar dolor y placer o, mejor dicho, integrarlos).
    Coincido con usted: no es de extrañar que la chica no hallara nada fálico entre tanto cojín y tanto muñequito infantil. Con madres tan odiosas como ese personaje (que de seguro existen en lo real), sólo cabe (a) la sumisión, (b) el enfrentamiento, y (c) la parálisis. Es obvio por cuál opta Nina.
    También coincido plenamente en esa frase de Tom: la perfección (si es que tal cosa existe), no está tanto en el control sino en el descontrol. La niña se deja seducir, la mujer seduce al seductor en una carambola consensuada que quizá sea lo que la sabiduría popular llama “el cazador cazado”.
    Aplausos.

  2. Paco, con toda prudencia y humildad creo que el personaje de Natalie Portman debemos entenderlo desde la perspectiva Kleiniana pues todo parece moverse en el contexto de una escisión esquizoparanoide. Parece tratarse de una personalidad pregenital vertebrada con un extenuante y costoso control obsesivo. Cisne negro=imago escindida materna mala, persecutoria y sádica y cisne blanco=imago escindida materna idealizada, buena e inalcanzable. La autoagresión resuelve las tensiones en forma de descarga autopunitiva más que masoquista que resuelve la culpa persecutoria por los drives agresivos hacia la mader y resulta en un final inexorable de muerte después de haber alcanzado de forma efímera y con un enorme coste el yo idealizado. El explotador narcisista que representa el director reproduce todos sus conflictos durmientes, pues la seduce y a la vez se postula como inalcanzable. En fin, hace meses que vi la película y me pareció buena pero creo que se quedaba más en la estética que en el contenido del profundo sufrimiento que una organización neurótica como la de la protagonista puede llegar a experimentar. Comentario realizado con el cansancio de un fin de semana agotador y sin psicoestimulantes ni psicodepresores en mi cerebro. Un abrazo

  3. Hombre Sergio, se bienvenido, no sabia de tus conocimientos en Melanie Klein, me gustan esos aportes psicoanaliticos de clinicos que como tu han visto tantos pacientes y han reflexionado sobre ellos. Un abrazo

  4. ¿ seria pertinente teorizar , que prefería una descarga autopunitiva , para evitar descargar su frustración y rabia contra la madre? ¿ que opina, cuando no hay quien haga el corte del cordón umbilical, es una barrera de no integrar la sombra y no encontrar la parte falica?

  5. La película El cisne negro la vi hace meses y en su momento ya la comparé con Repulsión de Polansky y leí el post que tú hiciste y que me parece imprescindible para poder cotejarlas porque tienen varios puntos en común:
    https://pacotraver.wordpress.com/2007/09/16/repulsion-polansky-y-la-psiquiatria/

    Tanto en El cisne negro como en Repulsión los directores presentan una mujer que se desequilibra y muestran ese desequilibrio a través de alucinaciones visuales y no auditivas que, como tú indicas, son las más corrientes en la experiencia clínica, lo que parece indicar que de forma intuitiva los dos directores, Polansky y Aronoftsky, nos dicen que la ruptura la falla se produce en la imagen. ¿Y cuáles son las imágenes que no concuerdan ? Pues yo creo que en ambos casos se trata de mujeres con una imagen corporal ya desarrollada, con cuerpos potencialmente activos en el ámbito sexual, pero con una imagen mental de ellas mismas todavía instaladas en la infancia. No tienen una configuración mental sexual de personas adultas lo que les lleva a verse forzadas o violentadas cuando hay un agente sexualmente activo que las presiona a aceptar el lado sexual propio de la personalidad de toda persona. En el caso de Carol cuando escucha a se hermana cuando tiene sexo con su amante y en el caso Nina cuando se ve obligada a abandonar su estado infantil para poder interpretar correctamente al cisne negro. Cuando las obligan a cambiar bruscamente su imagen mental hacia un nuevo estado para el que no están preparadas emocionalmente se produce el desequilibrio mental, el cerebro no tiene una configuración completa de la persona en el plano adulto, ninguna de las dos ha realizado la cartografía imaginaria previa necesaria para poder dar ese paso.

  6. Totalmente de acuerdo, con una diferencia entre ambas: en este segundo caso (el del cisne) la distorsión de la imagen corporal procede de la imagen ideal pero es cierto que en ambos casos hay un componente narcisistico e infantiloide donde pareciera que la imagen corporal no se hubiera desligado de lo fálico, es por eso que ni la una ni la otra logran corporeizarse femeninamente. En el post no hablé de un elemento muy importante y que tiene que ver con los espejos, el doble sadico que aparece como imagen distorsionada de ella misma y tampoco hablé de otro asunto de interés: la ambición vindicativa de Nina que parece corporeizarse después del suicidio de la prima donna desplazada por ella misma hacia el olvido.

  7. ” la imagen corporal no se hubiera desligado de lo fálico” yo creo, fuera de toda orientación psicoanalítica que no poseo, que lo que no tienen incorporado en su cartografía mental es precisamente el elemento fálico, entendido el falo como símbolo y potencia de la sexualidad y por tanto se muestran como sexualmente inactivas.

    Nina creo que se debate entre su deseo de triunfo y para ello toma como modelo a la prima donna de la que intenta recoger, apoderarse de su esencia a través de objetos que la simbolicen – objetos que le pertenecían- y después el terror de convertirse en una réplica suya cuando la ve inválida en el hospital y se deshace de los objetos en un intento de exhorcizar dicha posesión, se debate dentro de la contradicción a la que no consigue dar una respuesta satisfactoria.

  8. Bueno se muestran sexualmente inactivas porque no han hecho la transición de abandonar el falo infantil e identificarse con la madre, un camino que en este caso esta vedado precisamente por la relacion con ella.

  9. Extraordinario post para una película tan impactante. Gracias Paco. Entre todas las reflexiones que me han surgido tras la lectura, elijo una preguntaque espero poder redactar correctamente.

    Paco describe a Nina, sin caer por supuesto en el diagnóstico, como un carácter obsesivo compulsivo y concuerdo con lo expuesto, enfatizando que la bailarina pone de manifiesto muchas de las características de esta personalidad en forma sumamente evidente. Pero también me llama mucho la atención el señalamiento de Paco al comentar que este tipo de individuos no se suicidan, lo cuál me parece muy congruente, ya que tienden más a la racionalización que a la acción, aunque es claro que los rasgos obsesivos son también una defensa frente a depresiones, a veces muy profundas.

    Pero Nina, si logra quitarse la vida, ¿cómo lo consigue? Especulo al pensar que llegó el momento en que tanto dolor la rebasó y rompió la coraza, o bien, existía en ella, en su afán de perfección, una fascinación por la muerte, como punto culminante de dicha perfección?

    Paco, ¿podrías hablar un poco de la fascinación por la muerte?. Este pensamiento, generalmente inconsciente, no está presente en todos los suicidas, pero me parece que ex en este caso y es lo que le da la fuerza para terminar con su vida de una manera fascinante, o bien, como lo describes, verosimil y bella.

  10. Bueno Ety, ya dije que es una pelicula y que la muerte de Nina es una especie de final simbolico de su cisne blanco pues no podemos olvidar que “fascinación” procede de “falo”, Ella muere cuando se faliza y secundariamente mueren sus expectativas narcisisticas.

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