Las enfermedades circulares


Una de las características de las enfermedades es su evolución, es decir las modificaciones que sufre la enfermedad en función del tiempo. A grandes trazos existen dos tipos de evolución:

1.- Unas enfermedades aparecen y desaparecen, se presentan en accesos o episodios, y dejan al que las padece libre de síntomas durante un periodo impredecible de tiempo. El paciente parece estar bien hasta que recae en un nuevo episodio o brote cuando menos lo espera o quizá despues de un periodo inespecifico de estrés. En este tipo de enfermedades la evolución es tan testaruda que es posible predecir que -una vez diagnosticada esta enfermedad- existe una probabilidad muy alta de un nuevo brote. Es el caso de la psoriasis, la jaqueca, la depresión recurrente y el trastorno bipolar, el colon irritable, el asma, las alergias, etc. Lo que  caracteriza a estas enfermedades son ciertos periodos de remisión completa o casi completa.

2.- Otras enfermedades por el contrario parecen afectar constantemente al individuo con algun malestar, sintoma o incapacidad, a veces se trata de secuelas de otras enfermedades, pero lo que las caracteriza es que habiendo, como hay, ciertos cambios evolutivos, estos son imperceptibles. El paciente puede mejorar transitoriamente pero los síntomas no desaparecen del todo dejando espacios libres en la patografia del sujeto que las padece sino que le afectan a diario a no ser que podamos introducir algún tratamiento que las haga desaparecer o mejorar. La variable mas importante en este tipo de enfermedades es que dejadas a su libre evolución acaban siempre empeorando. El cáncer, la esquizofrenia, la diabetes, la osteoporosis, e incluso las caries dentales pertenecen a este grupo.

Naturalmente no cuento a las enfermedades que solemos clasificar como agudas y que suelen evolucionar de una forma benigna o recortada hacia su total remisión. En realidad esta clasificación no prejuzga la diada agudo/crónico sino su comportamiento temporal, en este sentido la gripe estacional seria una enfermedad tipo 2 solo que por su benignidad no dejaria rastros al menos en las personas sanas.

Naturalmente no hay ninguna razón por la que las enfermedades del grupo 1 no puedan convertirse en enfermedades del grupo 2, asi sucede en la realidad: ciertas enfermedades cíclicas terminan por provocar defectos o lesiones permanentes pero lo que las caracteriza es que su curso no es inexorable y no son raras las remisiones espontáneas.

La circularidad es sin embargo su caracteristica más visible. Con circularidad quiero señalar que suponemos que hay algo que hace volver los sintomas, como si la causa y el efecto tomaran el relevo, lo que ayer fue causa hoy es efecto y más aun: el efecto puede preceder a la causa. La similitud sintomática entre episodio y episodio es una de sus señas de identidad: la vuelta de lo mismo.

¿Como es posible esto? ¿Qué explicación tenemos para esta fisiopatologia?

Lo primero que quiero decir es que este tipo de evoluciones están presididas por razones causales bien distintas a la causalidad lineal que estamos acostumbrados a manejar en medicina. Una TBC o una sifilis por ejemplo tienen una evolución tan predecible que hasta pueden ser identificadas por ciertos rasgos plástico-evolutivos. Lo mismo sucede con el paludismo, un tipo de fiebre que es conocida desde la antigüedad precisamente por la forma y presentación de sus episodios febriles y sus fases de desaparición sintomáticas. La causa de la TBC está ligada al bacilo de Koch, la sifilis al treponema pero el paludismo al margen de que sabemos hoy su causa (El plasmodium falciparum) está ligada a la evolución, al ciclo vital del citado parásito en el organismo humano.

Lo que caracteriza causalmente a las enfermedades circulares es su no linealidad, sean cuales sean sus causas su evolución indica una morfologia caótica, no lineal y por tanto impredecible.

Lo interesante es que las enfermedades pueden ser interpretadas en términos termodinámicos, en términos de orden y caos. Casi todos nosotros tenderíamos a creer que la enfermedad es una perturbación que remite al desorden y que la salud por el contrario es el orden en su sentido más biológico, pero esta idea es simplemente falsa. Por ejemplo la epilepsia consiste en el disparo de ciertas neuronas de forma sincrónica; sin esta sincronía simultánea de flujos eléctricos seria imposible el ataque epiléptico o la perdida de conciencia. Lo que caracteriza un cerebro sano desde el punto de vista bioeléctrico es la desorganización , la asincronía de los disparos neuronales dentro de ciertos limites, claro,  pues los extremos parecen tocarse y en efecto, cuando dormimos también parece que en el sueño profundo exista una enorme asincronía que tiene el mismo efecto sobre la conciencia que el fenómeno inverso, estamos de hecho inconscientes.

Lo cierto es que algunas enfermedades mentales lo son no tanto por un predominio de desorden como cabría esperar sino al contrario: por una hegemonia rígida del orden. Voy a referirme ahora al trastorno bipolar una curiosa enfermedad que acumulará evolutivamente episodios depresivos y maníacos a lo largo de la vida del individuo. El lector puede refrescar los síntomas de esta enfermedad y sus diferentes formas evolutivas -en una enfermedad que afecta al 1% de la población mundial de una u otra manera- en este articulo de la wikipedia:

Esta enfermedad es curiosa por una razón bien distinta al resto de sus hermanas circulares: la oscilación se hace siempre entre opuestos, mania-depresión, euforia-tristeza, expansividad-anergia, lo que vuelve no es lo similar sino lo contrario. Todo pareciera indicar que el paciente oscila entre dos polos (y de ahi el nombre de bipolar) de forma brusca en el sentido de que sus depresiones son tristezas exageradas tanto como sus alegrías, es como si el paciente no hubiera logrado integrar los extremos de su afectividad. Y que por tanto estos extremos se hubieran independizado del medio ambiente perdiendo con ello la capacidad moduladora, informativa, señalizadora y comunicacional de las emociones que aparecen asi exageradas, arbitrarias o extemporáneas, saltando de fase en fase con ciertos periodos de reposo o eutimia, algo que comparten con el resto de enfermedades circulares.

Ahora bien, ¿qué son los polos de algo?

Utilizaré el símil eléctrico, los polos eléctricos (el positivo y el negativo) son los extremos de las cargas y provocan que a través de ellos circule la corriente. La electricidad no circula si solo usamos un polo o si los polos se encuentran separados de forma extrema entre ellos. Es a través de una polaridad como nos regulamos en relación con el medio ambiente y el medio interno, le llamamos homeostasis a esa franja de seguridad que hace que nosotros solos podamos autoregular desde el humor hasta el hambre.

¿Cómo se autoregula un sistema sano pongamos como ejemplo el humor normal?

El humor sano es aquel que mantiene ciertas fluctuaciones intrínsecas sin relación con el medio ambiente. Es como ese juego de la comba donde la cuerda ha de estar suelta para poderse saltar y no fuertemente asida o tensa por los bordes lo que imposibilitaria el juego. Lo normal es tener dias buenos y dias de mal humor, eso es lo normal y lo que predice una buena recuperación. Es precisamente esta suave oscilación intrínseca y no el humor imperturbable la que nos permite predecir que cuando las cosas se pongan feas el humor saltará la comba. Pongamos por caso que se nos muere un pariente o nos despiden del trabajo, el humor normal, aquel que está acostumbrado a una cierta perturbación basal será capaz (está ya entrenado) a recuperarse sin dejar rastro: a volver a las condiciones iniciales.

Dicho de otra forma: la oscilación suave e intrínseca de nuestro humor es una especie de entrenamiento para cuando la comba sea sometida a tironeos por el medio ambiente. Lo usual es que las personas normales ejerciendo de forma suave esta resistencia nos empoderemos y salgamos bien parados afectivamente cuando somos victimas de las adversidades de la vida que inevitablemente tendremos que afrontar. Es pues esa pequeña perturbación basal la que nos protege de la depresión.

O dicho de otra forma: es la flexibilidad del sistema de regulación del humor y su perturbación basal la que predice una buena regulación siendo la rigidez de este sistema el responsable de que el sistema falle. Como el lector podrá observar y volviendo otra vez a los conceptos de orden y caos, es necesario que el sistema adopte cierto desorden o perturbación para poder asegurar que el sistema está sano y que reaccionará sin grandes oscilaciones cuando asi se le requiera y una cosa más: el sistema tiene un muelle que le asegura volver a las condiciones iniciales cuando sea fuertemente perturbado.

Tres condiciones para una autoregulación óptima del humor:

  • Que no hayan fuertes oscilaciones que rebasen la capacidad del sistema.
  • Volver a las condiciones iniciales en el rebote.
  • Dependencia del medio ambiente o del medio interno.

De manera que ya podemos esclarecer lo que sucede en la patologia, más concretamente en el trastorno bipolar: 1.-el humor no depende del medio ambiente sino que se ve perturbado por pequeñas contrariedades de la vida o del medio interno no siendo predecible que se descompense por aquellas otras que nos harian temblar a los demás. 2.- Cuando se da un viraje de fase no hay muelles que estiren hacia la eutimia y de alcanzarse se toma mucho tiempo al menos sin tratamiento. 3.-Hay pocas oscilaciones premórbidas o basales en los sujetos bipolares que parecen mantenerse impertubables ante los ajetreos de la vida.

Pero hay más:

La tristeza y la alegria son emociones que nos parecen opuestas -porque son opuestas desde el punto de vista categorial como si fueran antinómicas, pero desde el punto de vista neurobiológico pueden coexistir y no son contradictorias entre sí pues tienen una historia natural bien distinta, asi la alegria es seguro que -evolutivamente hablando- sea eones de tiempo más antigua que la tristeza. Es asi que la euforia, la manía es una averia del hemisferio derecho que es el que trajina con la deshinbición, una actitud fundamentalmente adaptativa y que surgió para compartir, como un modo de comunicar al resto del grupo social la euforia por el hallazgo de comida, seguridad o haber alcanzado un determinado objetivo comunal. También para propiciar la promiscuidad sexual y fortalecer los vínculos sociales en el clan, dotando a los sujetos de una energia suplementaria y de una sensación de poder hacer cualquier cosa. Es lógico que una emoción asi fuera seleccionada positivamente.

La tristeza por su parte es tambien muy adaptativa (aunque no lo parezca), pues es necesaria como marcador emocional para reconocer las pérdidas y más importante aun: para no seguir invirtiendo recursos en proyectos destinados al fracaso. La tristeza o la pena es pues una emoción muy importante pues nos permite -cuando es adaptativa- despegarnos de la rutina, del pasado o de vínculos imposibles de recuperar. Es una emoción de hemisferio izquierdo y seguramente apareció más tardíamente en la evolución tal y como conté en este post.

El objetivo de la alegria es aumentar la sociabilidad y es por eso que la logorrea, la desinhibición, el hipererotismo, la disminución de la necesidad de dormir y la expansividad forman parte del cluster de síntomas de toda mania. El objetivo de la depresión es la retirada o escape social social (withdrawal) tal y como comenté aqui a propósito de la hipótesis del rango social de Price (1967) y es por eso que síntomas como inhibición psicomotora, anhedonia, abulia, quietud y desinterés forman parte del cluster de sintomas de la depresión, una conducta que viene a decir algo asi como “Yo ya no compito, dejadme en paz”.

¿Pero por qué se alternan ambas, depresión y manía?

Para entender este concepto de circularidad y como los opuestos se relevan en el gobierno del organismo el lector tendrá que esperar al próximo post que se titulará “Bipartidismo y bipolaridad” para que a través de una analogía politica pueda entenderse mejor no sólo el funcionamiento de los contrarios sino tambien las recetas para salir de ese bucle demoníaco que supone la alternancia continua de los polos afectivos.

Al fin y al cabo los ecosistemas se comportan como el cuerpo humano, aqui hay una noticia de ultima hora sobre la formulación matemática de esta evidencia empirica.

Bibliografia.-

PRICE J.S: (1967) “The dominance hierarchy and the evolution of mental illness”. The Lancet, 1967 II,243-246

PRICE,J.S & GARDNER, RR (1995): “The paradoxical power of the depressed patient: a problem for the ranking theory of depression”. British Journal of medical psychology, 164 pp 309-335.

PRICE,J.S. (1992): “The agonic and hedonic modes: definition, usages and the promotion of mental health”. World futures,34 234-269.

6 pensamientos en “Las enfermedades circulares

  1. y la poliposis nasal sera una enfermedad circular? y como puedo estar mas en el polo de la euforia y encontrar un antídoto para no entrar al portal de la depresión? que función tiene el litio bioquímicamente y neurológicamente en los pacientes bipolares? y si el litio ha sido una panacea en la bipolaridad significa que algún problema neurobiologico o bioquímico debe existir en la bipolaridad. con la palabroteria de la psicoterapia que beneficios tienen los pacientes bipolaricos?y si el problema es cuestión de circuitos o de conexiones eléctricas que hace el litio en ese caso?

  2. Efectivamente el trastorno bipolar es circular, o más bien sigue una espiral positiva o negativa, que puede cambiar. La espiral positiva lleva al orden relacional, que es deseable y produce una mejoría buena en el trastorno bipolar. En todo caso el que el trastorno bipolar parezca “circular” es bueno, pero lo que se entiende por circular son repeticiones. Estas repeticiones tienen ciertas diferencias con otras cosas que ya han pasado.

    Es cierto que hay ciertas bases matemáticas en esto, pero más que unas matemáticas de repetición se necesitaría unas matemáticas de “descripción”. Y lo que se hallaría sería lo mismo que aceptar la mente corporal como está surgiendo.

    • Es como si algo se erigiera como un atractor extraño, como si a partir de una pequeña idea, recuerdo o mala experiencia se configurara algo con valor de atractor y en cuyo arrastre llevara información predominantemente afectiva.

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s