Krishnamurti y el psicoanálisis


Es bien conocido que Jiddu Krishnamurti no escribía libros y a pesar de ello tiene publicados varias decenas . El dilema se resuelve a través de la idea de que sus textos -aun escritos en forma de libro- forman parte de una manera de enseñar bastante poco frecuente en nuestra cultura occidental. La mayor parte de sus textos y escritos son reelaboraciones (probablemente de alguien ajeno a él mismo) de conferencias a veces muy parecidas a las prédicas religiosas y/o diálogos, en la tradición más platónica-mayéutica de la palabra.

Me ha interesado uno de esos escritos donde Khrisnamurti critica al psicoanálisis, se trata del siguiente texto extraido de Causa y efecto (2007). Habla con un interlocutor anónimo de las enfermedades mentales más concretamente de lo que entendemos como neurosis:

K: Si los médicos no han encontrado una causa física, ¿por qué busca usted una causa metafísica en el pasado remoto?¿Se comprende cualquier cosa por el hecho de conocer su causa? Si uno sabe por qué tiene miedo, ¿está por eso libre de miedo? Es posible averiguar la causa, pero ¿trae eso por sí mismo comprensión? Cuando dice usted que comprenderá el efecto si conoce la causa, quiere decir que se sentirá consolado al saber cómo ha sucedido esto, ¿verdad?

Interlocutor: Por supuesto; por eso quiero saber qué acción del pasado ha producido esta ceguera. Ciertamente sería muy consolador.

K: Entonces usted quiere consuelo, no comprensión.

I: ¿No son lo mismo? Comprender es hallar consuelo. ¿De qué sirve la comprensión si no reporta dicha?

K: Comprender un hecho puede ser perturbador, no tiene por qué traer dicha necesariamente. Usted quiere consuelo, y eso es lo que está buscando. Está perturbado por la dolencia de su hijo y quiere que algo le dé paz. A esa tranquilidad que busca la llama comprensión, pero lo que impulsa la búsqueda no es el comprender sino el sentirse consolado; su intención es hallar una manera de apaciguar su perturbación, y a eso le llama usted buscar la causa. Su mayor deseo es que lo adormezcan, tener tranquilidad, y busca un modo de lograrlo. Encontramos multitud de maneras de adormecernos: a través de Dios, ritos, ideales, la bebida, etc. Queremos huir de la perturbación, y una de las evasiones es la búsqueda de la causa.

I: ¿Por qué no habría de querer uno estar libre de desasosiego?¿Por qué no habría que eludir el sufrimiento?

K: ¿Acaso la evasión impedirá que uno sufra? Puede usted cerrarle la puerta a lo desagradable, a un temor; sin embargo, él sigue estando ahí detrás de la puerta, ¿no es cierto? Aquello que se reprime, aquello a lo que se pone resistencia, no se comprende, ¿verdad? Usted puede reprimir o disciplinar a un hijo, pero sin duda, eso no le ayuda a comprenderlo. Está buscando la causa a fin de evitar el dolor de la perturbación; con esa intención busca, y naturalmente hallará lo que busca. Existe la posibilidad de estar libre de sufrimiento sólo cuando uno observa su proceso, cuando uno se da cuenta de cada una de sus fases y percibe toda su estructura. Eludir el sufrimiento únicamente lo intensifica. La explicación de la causa no es la comprensión de la causa. Mediante la explicación no se libera uno del sufrimiento; el sufrimiento sigue existiendo, sólo que uno lo ha encubierto con palabras, con conclusiones, ya sean propias o de otro. El estudio de las explicaciones no es el estudio de la sabiduría; sólo es posible la sabiduría cuando las explicaciones cesan. Usted está buscando ansiosamente explicaciones que lo adormezcan, y las hallará; pero la explicación no es la verdad. La verdad llega cuando hay observación sin conclusiones, sin explicaciones, sin palabras.

Lo cierto es que estoy conceptualmente de acuerdo con Krishnamurti, sólo que Krishnamurti se equivoca con respecto a qué cosa es un psicoanálisis. En realidad comete un error bastante frecuente que compartirían muchas de las personas cultas e informadas e incluso muchos profesionales acerca de cómo cura el psicoanálisis (en realidad cualquier forma de psicoterapia).

Efectivamente comprender algo, hallarle una explicación no resuelve el sufrimiento, sólo aporta cierto tipo de consuelo intelectual, un premio de consolación. Se trata de algo que conocen bien mis colegas psicoanalistas, es por eso que los psicoanalistas no conversan con sus pacientes -como hacemos con los amigos o los vecinos- a pesar de que es el intercambio verbal la aparente disciplina que identifica -no sólo al psicoanálisis sino a cualquier forma de psicoterapia-, curar a través de la palabra, pues de eso se trata. 

Ahora bien, nosotros sabemos que las palabras por sí mismas no generan cambios, ni aportan conocimientos radicales que puedan abrir la compuerta de la comprensión de la que habla Krisnnamurti. Las palabras sirven para explicar y consolar, acompañar a alguien en su dolor pero carecen de efectividad de esa clase de comprensión sobre algo que modifica nuestra percepción de ese algo. Pero el discurso que se establece entre paciente y terapeuta en realidad sólo es una cortina de humo que oculta (como en un sueño) el trabajo realmente eficaz e importante que discurre en el back stage.

El lenguaje no es sólo arbitrario sino equívoco y es por eso que un psicoanalista suele hablar muy poco, pues está entrenado en esa paradoja: por más que uno hable de su pasado, de sus padres, carencias, afectos y acontecimientos vitales nunca llegará a comprender y usar esa comprensión para cambiar nada de sí mismo a menos que….

Lo que hace cambiar a las personas no es pues el haber adquirido una especial versión de lo sucedido y una perfecta secuencia de los porqués estas causas llevaron a aquellos efectos sino una experiencia emocional correctiva que sí sucede es el motor que animará el cambio y si no sucede estancará al sujeto de por vida a un diván o a la repetición compulsiva de una pauta determinada.

Y esa experiencia emocional correctiva se conoce -desde que Freud la describiera a través del análisis de su paciente Dora-, con el nombre de transferencia.

Naturalmente que esa experiencia emocional correctiva puede darse espontáneamente, a través de las relaciones más o menos comunes, el autoanálisis o la autoobservación. Lo que tiene el psicoanálisis de especial es que opera a través de la especialísima relación que establecen paciente y terapeuta, según unas reglas pactadas de antemano y que están destinadas fundamentalmente a frustrar al paciente y a desengañarle acerca de su expectativa de razones históricas a su malestar.

De lo que se trata es que el paciente comprenda, no que recuerde, evoque, conspire contra su pasado o que ajuste cuentas con sus figuras dominantes. Que comprenda.

Antes de abordar el contenido de esa comprensión, he de señalar que los psicoanalistas le llaman “click” o “insight” a este fenómeno que Krishnamurti llama “comprensión”, se trata del mismo concepto que los griegos denomiaron “Eureka” y los maestros zen conocen con el nombre de “satori”, una comprensión súbita de algo. Una comprensión a la que no se llega por la via intelectual sino para decirlo en palabras nuestras a través de la intuición.

Aprender y comprender son dos fenómenos bien distintos. La comprensión puede definirse como un aprendizaje sobre el aprendizaje, es un meta-aprendizaje, una meta-cognición. Para entenderlo mejor todos sabemos multiplicar desde que en nuestra infancia aprendimos a cantar las tablas, pero pocos niños comprenden que la multiplicación es un forma de ahorrarnos sumas. Dicho de otra forma, multiplicar es una operación destinada a evitar repeticiones.

Sin embargo para aprender a multiplicar hace falta aprender algo repitiendo: las tablas. Un poco más tarde cuando ya hemos aprendido de memoria a recitarlas es cuando aparece cierto “Eureka” y decimos “ah!, es lo mismo sumar 4 veces 2 que multiplicar 2 por 4”. Eso es comprender para qué sirve multiplicar y cuando alcanzamos ese conocimiento entonces comprendemos las relaciones que guardan entre sí los números, pero esta comprensión no evita la disciplina de la repetición de las tablas. Primero aprendemos sin saber para qué y más tarde comprendemos para qué y mantenemos el automatismo de lo aprendido. Hemos logrado ir más allá de una cognición, hemos comprendido.

Hemos logrado aprender algo acerca de lo aprendido que pertenece a un nivel superior de complejidad, hemos logrado pasar a un nivel de definición superior.

Y es que la comprensión es precisamente eso: establecer conexiones de sentido en niveles de definición paulatinamente más complejos que los que aprendimos cuando aun no teníamos comprensión propiamente dicha.

Lo que se comprende en un psicoanálisis, en términos óptimos es precisamente una comprensión súbita de un orden que preside todo lo vivo. Cada uno de nosotros puede llegar a ese destino de distintas formas dependiendo de su idiosincrasia y por lo tanto es imposible dibujar una hoja de ruta de comprensiones significativas sobre lo que para cada cual tiene sentido en su periplo vital.

Sin embargo es posible decir, siguiendo las enseñanzas taoístas -de la que el psicoanálisis es su versión occidental- que el ultimo escalón de la comprensión es éste:

Cualquier sentido que pueda explicarse no es comprensión verdadera.

Y una psicoterapia -sea psicoanalitica o no- consiste precisamente en eso: lograr que los individuos -de una forma controlada y a través de la trasnferencia- sean capaces de encontrar sentido a su dolor y a su sufrimiento, no para terminar con él o aliviarlo -que en cualquier caso es una secuela del propio aprendizaje- sino para ir más allá en busca de ese sentido del que habla Krishnamurti de esa comprensión que confronta al individuo con sus propias elecciones y que casi nadie completa.

Krishnamurti se equivoca si cree que un psicoanálisis es una búsqueda de razones arcaicas al malestar: se trata tan sólo de un artificio. En realidad lo que cambia a las personas de un modo permanente es la comprensión y la aceptación de sí mismo, algo que puede realizarse a través de la ayuda profesional o sin ella.

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50 pensamientos en “Krishnamurti y el psicoanálisis

  1. Lo que más me llamó la atención de K/murti en una de sus conferencias transcritas es algo que me impactó: él abogaba por el “clic”, por el “eureka” (fuera por el método que sea) en contraposición al esfuerzo y la disciplina de años, a los que algunos se someten.
    Y es que no hay “clic” que pueda comprarse con tiempo, ni con cierto tipo de esfuerzo. Es como buscar la llave bajo el farol porque ahí hay más luz 🙂
    Fantástico tema y fantástico post, maestro.

  2. Totalmente de acuerdo maestro, conocer el origen y entender lo que pasa es fundamental para modificar o auto modificar la conducta o el error!
    Gracias por esotos regalos que nos hace, que son los mejores.

  3. En este interesante Post Jidu K puntualiza que comprender el por que del sufrimiento a través de sus causas,… no da comprensión ni alivia. Sus textos siempre tratan de invitar al lector a que de el paso de pasar del pensamiento secuencial al pensamiento trascendente. El dice ” La verdad llega cuando hay observación sin conclusiones, sin explicaciones, sin palabras.”, la verdad puede bien ser un correctivo emocional. Por tanto aboga por un cambio de chip donde la compresión y conocerse a si mismo venga de una actitud trascendente versus la reductora secuencial egotista, que puede ser no digo yo que no, correcta y funcional para una maquina. Una manera sutil de abogar por introducir lo sagrado a través del procedimiento adecuado.

    • claro !
      x que él habla de que en realidad nuestra psicología parte de haberse resentido la auto-imagen x falta de inocencia. y habla de que en realidad somos nada y que lo que creemos ilusoriamente que somos es lo que uno “cura”en terapia. hay que leer el contexto desde el que el habla. no se equivocó. sino que percibía otra realidad y trató humildemente de comunicarla nos.

  4. Muy interesante.
    Una cuestión tangencial, no obstante: “las enseñanzas taoístas -de la que el psicoanálisis es su versión occidental”; ahí me quedé enganchado. El taoísmo es radical: vacuidad, silencio, más allá de la erudición; mientras tanto, aunque el psicoanálisis diga que lo explicable no es comprensión…¿no intenta, en contraposición al taoísmo, permanentemente explicarse (justificarse) a sí mismo? Ahí queda por si suscita alguna reflexión de propina…
    Un saludo; tus entradas son de lectura lenta, y aunque no acostumbre a comentar, es que estoy ocupado aprendiendo. Aguante, compañero!

  5. como cada uno de tus posts: un verdadero insight… cualquier sentido que pueda explicarse no es comprensión verdadera.. qué más podría uno agregar?

  6. Jiddu Krishnamurti y Mary Zimbalist.

    Evelyne Blau: Mary, habría oído usted decir que un ser hablaba a traves de Krishnamurti; esto fué algo especialmente frecuente en su juventud. ¿Tuvo usted en algún momento la impresión de que hubiera un ente que hablara a través de él?

    Mary Zimbalist: No, nunca he tenido una sensación semejante. Para mí, son tonterías, porque Krishnamurti podía hablar en cualquier momento como hablaba cuando estaba sobre la plataforma; si durante el almuerzo la conversción se volvía seria, hablaba con la misma profundidad y percepción. En las entrevistas, con el público o privadas, hablaba de ese modo. Era el hombre real quien hablaba, no un espíritu que hablara a través de él. Ahora bien, muchas veces, cuando estaba sobre la plataforma, una sentía que había en él una energía extraordinaria, y daba la impresion de que era desde aquella energía y aquella capacidad de penetrar la esencia de las cosas desde donde hablaba. Esto podría ser mera especulación, pero una tenía el intenso sentimiento de que era así. Yo lo sentía así. Emanaba de su inteligencia, de su porpia percepción.

    EB: No obstante, parece que Krishnamurti tenía una conexión con lo que él llamaba “lo otro”. ¿Cuál era la línea que había entre “lo otro” y sus palabras, o, en realidad, su vida?

    MZ: Él nunca habló de una línea. En cambio, hablaba a menudo de “lo otro”, lo inconmensurable-y todas las maravillosas palabras con las que se refería a ello-; y esto, a lo que él llamaba meditación, llegaba a él, generalmente por la noche.

    EB: ¿Llegaba mientras él dormía, y entonces se despertaba?

    MZ: No lo sé, porque solía hablar poco acerca de ello, pero con frecuencia decía: “Tuve una meditación extraordinaria la noche pasada” , y a veces, estando a solas con él o durante un paseo-sobre todo en los paseos, que era cuando le gustaba estar en silencio y contemplar la naturaleza-, una sentia que K se hallaba muy lejos. Algo estaba presente o sucedía en aquellos momentos. Era casi tangible a veces.

    EB: ¨¿Sentía también usted la presencia de “lo otro”?

    MZ: Sentía la presencia de una fuerza invisible.

    EB: Algo similar a cuando uno sintoniza una emisora de radio y puede escuchar entonces un concierto, las noticias o lo que fuere. Al parecer, K era capaz de sintonizar esa energía que nos rodea a todos.

    MZ: En cierto modo. Una vez más puede que sea una imaginación mía, pero yo diría que es como si hubiera algo, que es innombrable aunque pueda llamársele inteligencia, verdad o belleza-cualquiera de esas cosas-, a lo que la mayoría de nosotros estamos ciegos y no sentimos.

    EB: ¿Podía él acceder a ello deliberadamente?

    MZ: Él decía que la meditación no podía ser deliberada, que tenía que llegar a uno.

    EB: ¿Le explicó lo que para él era la méditación? Desde luego que ha escrito sobre ello y hablado de ello en sus charlas, pero ¿habló sobre meditación con usted?

    MZ: Habló de estar en silencio, de estar muy quieto y no dejar que el pensamiento hiciera en la mente lo que le viniera en gana: no dejar que irrumpiera la retahíla de asociaciones que generalmente desfila por nuestras mentes. No hablaba de detenerla por medio de la voluntad, sino de no sumarse a ella. Los pensamientos transcurren y uno los observa y los deja pasar. Con ello uno aprende. Así es que, cuando hablábamos de estas cosas, a menudo lo hacíamos desde el enfoque de la quietud, de la simple observación de la mente sin hacer nada al respecto: ni empujarla ni retenerla. Describía la meditación de muchas formas diferentes, que aparecen en casi todos sus escritos. Lo esencial era tener una mente silenciosa. Él era capaz de estar en esa quietud; una vez, incluso viajando a bordo de un avión advino ese estado meditativo.

    EB: Pero, como explicaba en sus escritos, nunca fue algo para lo que deliberadamente se sentara en silencio.

    MZ: Decía que no se puede inducir. Cuando en sus últimos días estaba tan enfermo, ese algo extraordinario continuaba viniendo a él en medio del dolor y el sufrimiento. En una ocasión dijo: “Algo decide lo que será de mí. Cuando el cuerpo ya no pueda hacer lo que es necesario para hablar, la vida acabará”. Y eso es lo que sucedió.

    EB: ¿Implica que hay “algo distinto”?

    MZ: Algo distinto. No es que él fuera simplemente un instrumento de eso, sino que la expresión de eso era tarea suya. Desde ello hablaba; y cuando en el nivel físico no puduiera continuar hablando, su vida terminaría.

    EB: Él sentía que la razón de su vida era poder dar estas enseñanzas.

    MZ: Sí, esa era su vida. Existía una vida personal, pero esa otra era la realidad.

    Mary Zimbalist, ayudante personal de Krishnamurti.
    Krishnamurti, 100 años de sabiduría. Evelyne Blau.

    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

  7. buen artículo.

    algunas provocaciones: Krishnamurti habla del psicoanálisis y reflexión a partir del discurso del interlocutor; comprensión del efecto por la causa siendo el consuelo el móvil y siendo el conocimiento; lo especial del psicoanálisis y la elección de la palabra “sexual”(Freud aclaró que también hubiera podido elegir amor); la consulta psicoanalítica llega a la comprensión por vía intelectual y la comprensión siendo un shock emocional(al menos requiriéndole); el objetivo de la psicoterapia y la torpeza de lo emocional, la búsqueda de una salida efectiva.

    un atrevimiento: el psicoanálisis como la religión occidental. (advierto que se trata la llegada a… por sus herramientas)

  8. Hola Paco: No cualquier psicoterapia cura, pues no todas apuntan al inconsciente. No coincido con la apreciación de que comprender cura, comprender lo único que hace es engordar el sentido, que es del yo, y de sentido el paciente está lleno con su síntoma.
    Freud decía recordar para no repetir, si bien la repetición, dice Lacan, nunca es la misma, siempre hay una nueva vuelta, como forma de ir gastando el síntoma, de lograr un cambio de posición en esa actitud que lo lleva al paciente a enfermar. Trastocar la miseria neurótica en algo más vivible ,(Freud) vía transferencia, verdadero motor de la cura y darle al paciente las herramientas necesarias en el trabajo analítico para descubrir que enfermar no es el camino.

  9. Me temo que la “comprensión” de la que habla Krishnamurti no tiene nada que ver con la comprensión de la que habla el psicoanalisis, es una melodia que suena en una octava superior.
    Por otra parte yo creo que no debemos decir nunca de que esto cura y esto otro no cura, en realidad no sabemos que cura y que no cura. Desde muchos años de practica psicoanalitica puedo afirmar que los pacientes que “curé” ni yo mismo se como lo hicieron.

  10. Decía Picasso que “la inspiración existe, pero tiene que pillarte trabajando”.

    Según entiendo, Krishnamurti decía que la comprensión era algo que llegaba casi sin buscarla, pero para llegar a ese insight, a ese conocimiento intuitivo, es preciso hacer un profundo trabajo de investigación interior. Sólo habiendo realizado ese trabajo, un día, en cualquier momento, nos llega el click.

    Imagino que muchos griegos derramarían el agua de sus bañeras, pero sólo Arquímedes llegó al “eureka!!”. Para ello, seguro que pasó mucho tiempo pensando en cuerpos y volúmenes.

    Gracias Ana por el enlace. Muy interesante. Gracias a todos. Aprendo mucho de vuestros comentarios

  11. Empezó muy bien el planteo, pero cuando se quiso justificar al psicoanálisis se empezó a confundir y complicar. Creo que el psicoanálisis es obsoleto a la hora de abordar la realidad de la vida, pero es seductor y prometedor a la hora de dar explicaciones de la vida, explicaciones que no son mas que consuelos y calmantes, pero que entran en conflicto y chocan una y otras vez con la realidad y es por eso que el psicoanálisis es pasivo a la hora de enfrentarse y denunciar los verdaderos poderes que explotan y autodestruyen a la humanidad. En si el psicoanálisis es una distracción más como la creencias y religiones y es por eso que los psicoanalistas defienden la doctrina y tratan de acoplarla y justificarla a cualquier precio de la misma manera que un cristiano devoto trata de justificar y acoplar la evolución con la creación. Esto mismo lo vivo y lo observo claramente como estudiante de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, donde se habla de psicoanálisis dejando de lado la pobreza, la mortalidad infantil, la violencia de género, la explotación de mercado actual, las muerte de un sistema globalizado que podrían prevenirse, los problemas de desequilibrio que genera la pobreza en nuestro propio país, el código de ética de los psicólogos que llama a los seres humanos pacientes-clientes y esto es tomado naturalmente por los psicoanalistas de la UBA y lo justifican y no se atreven a observarlo, etc, etc, etc. Y ahora se atreven arrogantemente a cuestionar y corregir a J. Krishnamurti. Porque no tratan de observar los puntos que le marqué y tener un poco de autocritica y hablar de temas como la guerra, el hambre que nos conciernen a todos y no dejarlo a una explicación reduccionista al extremo como pretende hacer Freud en Psicología de las Masas y el Porvenir de una Ilusión donde justifica la terrible civilización en que vivimos de una manera evasiva sin tocar los verdaderos poderes y sin hacer un verdadero análisis de la humanidad y del ser. En fin el psicoanálisis es una de las grandes distracciones actuales que distraen a la sociedad de el camino de la verdad y a la hora de comenzar a ver la realidad.

    • Estoy de acuerdo 100% con Daniel.
      Triste, pero real, el psicoanalisis puede convertirse en un distractor más, como la religión. Krishnamurti decía que la transformación del ser no llegaba mediante ningún proceso y creo firmemente en eso, ya que, cómo se podrían entonces medir los grados de transformación de un individuo??
      La palabra no es la cosa y entre el observador y lo observado no hay diferencia de modo que pensar en un proceso de transformación llámese cómo se le llame (meditación, oración, análisis, legislación, etc) es dar vueltas sin ninguna dirección, lo mismo que un perro cuando corretea su cola.
      Si todos esos procesos tuvieran efecto, la humanidad sería distinta.

      • Entre la transformación del Ser y una estancia más agradable en la prisión del Ego, encontramos la terapia. No solucionan todos los problemas pero ayudan, porque a fin de cuentas las cosas del mundo toman el cariz y repercuten emocionalmente en los individuos en relación a lo que se cuentan a si mismos sobre las mismas, terapia por tanto significa cambiar la perspectiva, donde antes había una crisis, ahora se observa una oportunidad, no es la liberación del Ser, pero la celda ahora es más amplia, huele mejor y fluye cierta alegría. A fin de cuentas cuantos se han transformado al “Ser” con las platicas de Jidu K ¿, yo le respondo, nadie. Pero si que ha ayudado a cambiar la perspectiva en mucha gente. El gurú no era tal, revelando la “verdad”, era un mediático terapeuta. Gurú era su simpático amigo U.G.K.

      • Si “la transformacion del ser” no es un proceso entonces qué es? ¿un rapto, un paroxismo, un insight? Por otra parte no entiendo lo que dices en este parrafo:
        transformación del ser no llegaba mediante ningún proceso y creo firmemente en eso, ya que, cómo se podrían entonces medir los grados de transformación de un individuo??

  12. No se como lo vera Ernesto, pero en lo que a mi respecta, la transformación al ser es simplemente un “Suceso”, llámalo Gracia, y por supuesto inmerecida, o llámalo calamidad como hacia U.G:K, también inmerecida. Un suceso sin pasos previos, sin procedimientos, un suceso energético que transforma a la contracción ego_individuo haciéndola desaparecer como el caer de un velo, apareciendo lo absoluto u totalidad, el “Ser”. Es aquello de cuando no seas nada, lo seras todo.

    Por supuesto nada que ver con la llamada auto_realización Maslow u Individuacion Jung, mística San Juan de la cruz, o lo que se te ocurra, ya que todo ello entra dentro del espacio carcelario del Ego, un Ego en una cárcel de lujo, eso si, libre de neurosis, pero que mantiene la separación entre Yo y el mundo, ese “Yo” es la cárcel a través de su visión condicionada

    Hay unas palabras de Nisargadatta Maharaj que lo describe muy bien.

    La existencia del mundo es como el mundo onírico de un soñador.
    Tenemos la sensación de que el mundo es real de­bido a que sentimos que nuestro cuerpo es real, y viceversa.
    Esta es la ilusión primordial. La gente cree que el mundo es muy antiguo.
    Lo cierto es que emerge con tu consciencia.
    Lo que ves es el reflejo de tu propia consciencia.
    Tú te ves a ti mismo en el mundo, mientras que yo veo al mundo en mí mismo.
    Para ti, tú naces y mueres; mientras que para mí el mundo aparece y desaparece.

  13. Dices que “la transformacion” es un suceso pero no aclaras tampoco si es cognoscitivo o de que tipo, pero afrimas que no e sun proceso que pueda darse a voluntad lo que significa que es algo azaroso que simplemente sucede, de manera que es algo que de existir solo podrian dar cuenta aquellos que lo han “sufrido”. ¿Como saber quien miente y quien no? Se trata en cualquier forma de una creencia, primero en que la citada transformacion existe y después al no ser reproducible es una experiencia que hemos de creer, hacer aquiescencia.
    No sabemos lo que es pero si que sabemos lo que no es, y que tu llamas “cárceles del Ego”, es decir pseudoexperiencias que no son lo que dicen ser y que resultan ser sucedáneos de la “verdadera experiencia” que al parecer tu si sabes discriminar.
    A mi todo esto me parece una nueva forma de crear confusión sobre temas por otra parte dificiles de describir y formalizar, pero es que además si la “verdadera transformacion” solo está al alcance de algunos designados por el dedo divino entonces no me interesa.
    Y tampoco me interesan las formulaciones que apelan a la conocida cantinela de que la realidad que percibimos no es la realidad-real. La existencia del mundo no tiene nada que ver con la experiencia onirica de un soñador puesto que si asi fuera ¿qué diferencia habria entre los sueños y la realidad? deberiamos cambiarle el nombre y en una especie de mundo al revés llamar a la realidad sueño y al sueño realidad con lo que estariamos otra vez en la misma situación.
    En suma una tautologia conocida que por cierto es muy poetica pero que esta vacía desde el punto de vista práctico y no aporta ninguna fenomenólogia práctica para el hombre de hoy.

    • Es cierto desde el punto de vista fenomenológico no aporta nada a “Ese”….., ese que está interesado en obtener un beneficio de algo que no es un conocimiento para ser incorporado al currimculum vital o historia personal al uso. No es acaso ello, una bella descripción del “Ego”, alias el interesado ?. Por tanto introducirse en el último lugar donde un ego quisiera estar es simplemente locura, por que el jamás cometerá suicidio en pos de una libertad que jamás disfrutara, de lo cual no podrá presumir, su naturaleza es sobrevivir.

      Es que lo de la muerte del Ego no es una patochada. Aquello de que el que muera vivirá y el que viva morirá, no es una ocurrencia. Si te entretienes en leer algo de U.G.K, veras que el comenta que eso es lo último que nadie en este santo mundo desea, la llamada calamidad o suceso.

      Si entramos en el apartado filosófico metafísico del asunto, comprobaras la imposibilidad de azar, en el sentido que solo existe el “Uno” como el gran artista músico que crea instrumentos “Seres con conciencia” que interpretan una melodía “Biografía”, a lo que se le ha incorporado la sonatina de “Maia”, que no es más que la hipnosis divina, dícese de que el instrumento piensa que el es,… el interprete músico de la melodía, su vida. La transformación al ser, seria despertar del sueño hipnótico, un darse cuenta lo absoluto a través del instrumento que el es el Uno. Por eso Nisagadartta dice Para ti, tú naces y mueres; mientras que para mí el mundo aparece y desaparece.

      A estas alturas señor Paco no pensara que hay alguien interesado en demostrarle a usted o a nadie, lo que se o no se discriminar. Usted ha preguntado que es la transformación al ser, y yo se lo explico lo mejor que se.

      Sobre la realidad onírica, usted no está capacitado para conversar en profundidad, ni emitir juicios , ni decir nada sobre lo que es real y lo que no es real, pero eso no es malo, me refiero que usted toca muchos palos que yo personalmente jamás ni siquiera rozare, pero en asuntos oníricos, lo único que le puedo recomendar es que se haga consciente de su mundo onírico on line mientras sucede, si le interesa, y si no le interesa, tampoco pasa nada. Se necesita la experiencia.

      • Dicho de otra forma: que lo que usted sabe y experimenta no sólo no sirve de nada práctico para mejorar la vida de los sufrientes humanos sino que es algo que yo debo admitir sin pestañear porque usted es un “elegido”. Mucha megalomania veo yo ahi.

  14. Lo que usted sabe y experimenta en su profesión es útil para el prójimo. Lo que yo sé y experimento en mi profesión es útil al prójimo. Lo que usted y yo experimentamos en términos metafísicos, numiniosos, del otro lado, oníricos, estados de conciencia, etc.…, que se concreten en algo que usted pueda enjuiciar como útiles a los sufrientes humanos, está fuera de sus y mis posibilidades, la vida es un misterio, y yo me tomo como tal.

    A usted que yo sepa nadie le ha pedido nada, usted pregunta o simplemente conversamos, y yo sin ningún rubor le transmito información. Le pido yo su creencia?, su tolerancia?, su beneficio de la duda?, su rechazo?. Tomelo o dejelo, o no haga nada. Yo no estoy en posesión de ninguna verdad, a lo sumo seria mi interpretación de lo que yo creo mi verdad. Esto es un ejercicio de compartir, sin más. Ya sé que lo puramente subjetivo es una jodienda para el intelecto razonador y científico, pero un poco de color en su maravilloso blog de este friki de las estrellas “Yo”, no creo que le indigeste…

    O si?

    • Conversar implica pactar ciertas reglas del lenguaje y como este es un blog que dedico a la neurociencia y la neurocultura se admiten toda clase de opiniones siempre y cuando sean vertidas con respeto y educación. Usted lo hace, casi siempre.
      Pero entre personas que piensan es obligado poner sobre el tapete las contradicciones y los argumentos que no se encuentran refrendados ni por la ciencia, ni por la cultura. Usted no me obliga a creer, simplemente vierte opiniones que no se pueden refutar, ni se pueden poner a prueba, y admite además que no sirven para nada. Dicho de otra manera usted vierte sus creencias y da toda la impresión de que “si posee la verdad” apareciendo casi siempre como un iluminado que efectivamente tolera a los “razonadores” que vivimos encarcelados en el Ego y no podemos acceder a la Verdad y que nos dedicamos a otra cosa distinta a la que usted llama “Ser”.
      Lo puramente subjetivo no es una jodienda para mi que estoy acostumbrado a ello pero usted va mas allá de eso, y quizá sin darse cuenta me descalifica continuamente con su Verdad revelada.
      Recuerdo perfectamente que hace pocos dias usted se permitió opinar sobre mi “sensibilidad urticante”. Le ruego que en lo sucesivo no intente adivinar mis sentimientos ni me haga interpretaciones psicoanaliticas ni de ninguna otra clase.

      • Tiene mi palabra que al menos conscientemente no intento adivinar sus sentimientos, ni psicoanalizarle, le pido disculpas si se ha sentido molesto. Ahora bien, el que se sienta descalificado junto a los sentimientos que le acompañan, recuerde, que le pertenecen, son su interpretación y sentir, de la misma forma que usted me psicoanaliza tildándome de parecer un Iluminado y Megalómano.

        Sin embargo a mi no me importa, no me produce ningún sentimiento u emoción de rechazo o acuerdo, ni como descalificación que me permita acusarle de adivino…, y por supuesto no te ruego nada, puedes hablarme con total libertad….

        Pillas la diferencia?

      • La diferencia es que tu has de quedar siempre por encima, y tambien es verdad que he perdido el interés por la esgrima verbal que me propones y que me hubiera encantado a tu edad, estoy cansado y soy demasiado mayor para eso. Te ruego no vuelvas por aqui.

  15. Hola pacotraver: quisiera hacer reparo en alguna cuestión leída. Ese “darse cuenta” del que habla J. Krishnamurti, sinónimo de comprensión, no es una gracia divina. Puede sobrevenir aparentemente a cualquier persona. Mas no es una tarea sencilla, por lo que no ha sido por desgracia multitudinaria.
    Cuando hablamos sobre piscología hay una complejidad intrínsica referente al método científico, a diferencia de la ingeniería (la cual profeso), lo único científico que se puede constatar por ahora es la efectividad estadística de una praxis u otra. Así que, es muy difícil tener un mapa científico de lo que es una mente transformada, o lo que es la realidad u otros temas psicológicos-filosóficos.
    A mí parecer, por lo que he leído de J. Krishnamurti, la relación de él con sus enseñanzas me parece un movimiento muy científico: él lo cuestionaba todo, y eliminaba o intentaba eliminar los condicionamientos de su experiencia: creencias, ideas, conclusiones, etc. Evidentemente no lo conocí, pero como él ha vivido en el siglo XX, la constatación de que fue un hombre con una mente transformada parece creíble. Esa mente transformada es sinónimo de sabiduría, sinónimo de un hombre libre de conflictos, de sensible a la belleza de las cosas, e “impermeable” al miedo y al deseo: ¿es correcto y entendible describirlo así? Incido en el miedo, porque dejando al margen las enfermedades psicológicas de un estricto carácter genético, bioquímico, y todo lo demás (yo no soy un especialista en psiquiatría); el miedo parece ser un componente fundamental en muchos transtornos psicológicos, y más extendidamente en nuestros conflictos y desasosiegos diarios. Bueno, pues una mente transformada podría ser aquella que comprende el movimiento del miedo, del sufrimiento, del pensamiento (del tiempo), del placer, del ego, en definitiva de nuestra existencia (la comprensión de uno mismo). Y dicha comprensión genera inevitablemente, un cambio incluso cognitivo, en la mente (esta cuestión creo que la he visto en algunos documentales científicos, incluso en redes, puedes investigar sobre ello). Esa comprensión inevitablemente tiene que ser un darse cuenta, al margen del pensamiento (que es generador de conflictos); porque nuestra inteligencia humana o pensar (exclusiva o compartida a otro nivel con algunos animales como los chimpacés) puede crear abstracciones, símbolos (las palabras que usamos lo son), imágenes, “ego”, que pueden ser el alimento de una percepción tergiversada de la realidad y por lo tanto sustenta el miedo, el tiempo y el sufrimiento psicológico.

    Puedo caer fácilmente en tautología. Así que, casi lo dejo aquí, para que haya un intercambio de cuestiones entre los foreros para hacer esto más sencillo de entender.
    Solamente quiero expresar, de que mis comprensiones parciales, y no creo que sea producto de un transtorno psicológico, tampoco es un suceso místico extraordinario, sino que simplemente el “silencio” del pensamiento y la observación directa, ha permitido una percepción alegre, libre y hermosa, donde no existe un pesado lastre mental. Hay en ello liberación, y como ejemplo más tangible he dejado de tener ciertas fobias que me acompaban desde hace años (miedo a los perros y otras comunes y normales como al fracaso, etc.). Estas experiencias no son exclusivas, en cierto modo casi todo el mundo las ha sentido alguna vez en su vida. Además, dudo que yo haya tenido un cambio significativo, porque mis comprensiones han sido parciales, y por lo tanto poco significativas. Asumo así mismo que pueda estar influenciado por los textos de Krishnamurti: aunque no sé que fue primero, si mi percepción de que había verdad en las palabras de Krishnamurti, o que me aferré como creencia de que era verdad lo que Krishnamurti decía.

    Un abrazo para todos.

    • No hay una Verdad común a todos los hombres. Pero hay verdades comunes o por mayoría estadística o por aproximación comunes a todos los hombres, por ejemplo: todos los hombres de esta época, al menos, morirán algún día. O, todos sufrimos o casi todos, y la raíz profunda de ese sufrimiento es bastante común, y ese, es un aspecto que no se aprende en las escuelas o desde edades bien tempranas (y sería muy bueno), al contrario, en el mundo occidental se aprenden actitudes que benefician el concierto económico, pero complican el desarrollo de una mente sana (sinónimo de alegre).

      Por otro lado, no entendí completamente los últimos dos renglones que escribiste. Y aprovechando la coyuntura de las palabras verdad y conocimiento, quisiera expresar que una de las cosas que me han parecido muy interesantes, es el descubrir que el conocimiento intelectual, no excluye que el conocimiento intelectual es necesario y tiene su lugar en nuestra vida diaria, es un obstáculo para la verdad (la pongo en minúscula porque siento que no hay una verdad absoluta, y si quieres llamémosla verdad particular o singular a cada individuo). Cuando uno es tan dado al conocimiento (como recopilación de información), al razonamiento intelectual, al pensamiento, al análisis lógico… y descubre un aprendizaje que no resulta de lo anterior, que no viene del factor tiempo y de la memoria, pero sí es un aprendizaje significativo; por medio de una actitud de observación inocente, directa y honesta (limpia de toda memoria=pensamiento,y por lo tanto libre de condicionamiento: condena o/y justificación o/e identificación) ocurre un movimiento renovador.
      Imagínate que hay alguna parte de tu carácter que no te gusta, por ejemplo, supongamos que fueras celoso o violento, e intentas cambiarlo, y cada vez que sucede analizas lo que ha ocurrido, y el porqué de ello: ¿no te parece que hay cierta identificación con la imagen (memoria) de ti mismo y por ello una perpetuación y estancamiento del problema? Además, todo esto puede provocar gran conflicto y sufrimiento.

      • Bueno, una cosa es la Verdad y otra bastante distinta son los Universales humanos. Todos los seres humanos tenemos el mismo numero de huesos por ejemplo, aunque hay excepciones. La Verdad como la felicidad son absolutos que proceden de nuestra capacidad categorial, es decir denuestra capacidad para inventar categorias, pero estas categorias no están en parte alguna, no son cosas como suponen los neoplatónicos. Mas bien lo que sucede es que somos capaces de generalizar nuestros estados felicitarios o cualquier otro en algo universal y suponemos que debe haber alguna Verdad en alguna parte que espera ser descubierta.
        Por otra parte es cierto que el conocimiento intelectual puede ser un obstáculo para la autocomprensión, pero esto sucede porque es un concimiento intelectual determinado por nuestros propios escotomas emocionales incoscientes. Para mi no existe otra via de conocimiento sino la del propio conocimiento, eso si después de haberse limpiado de prejuicios.
        Y es verdad que conocer por qué se sufre no evita el sufrimiento, el conocer como tu dices por qué tenemos celos o explosiones de colera no va a evitarnos esa reacción la próxima vez, por una razón: porque existe algo que se llama inconsciente que nos hace ignorar que es lo que esconden esos celos o esa colera. Nuestra conducta consciente no siempre es lineal sino que puede corresponderse con otras cuestiones que no alcanzan la conciencia. Por ejemplo tener celos puede resultar mejor que aceptar que uno ha fracasado en uno o varios aspectos de su vida, que está envejeciendo o que simplemente ya no es atractivo/a. Tener celos puede ser mejor que aceptar que nuestra madre o pare no nos quiso y tener que revisar toda nuestra vida emocional con esta nueva luz.
        http://www.revolucionnaturalista.com/2011/02/la-falsedad-de-los-universales-humanos.html#.UHKlEFFVPcs

  16. Hola Paco: Hay multitud de cuestiones en las que estoy interesado de compartir contigo.

    Por un lado, sobre lo que comentó un forero con respecto a la transformación, diría que Krishnamurti descartaba la transformación como un proceso, porque ello implicaría tiempo. Y todo ocurre en el presente. De todas formas, esto es una interpretación de lo que Krishnamurti ha dicho: si no hay transformación por parte del que describa, su explicación es mera interpretación, algo imaginario.
    Creo que es necesario dejar claro algunas cosas: Uno, las personas que tengan la necesidad de una transformación o que tengan como la búsqueda de La Verdad un objetivo, puede resultar que sea en realidad para esos individuos un proceso, y lo que es peor, un movimiento del ego como el que desea ser el mejor en una disciplina u obtener reconocimiento o un yo ideal.
    Por el momento, todo lo que he leído de ese hombre me parece coherente y honesto, mas mucha de la gente que habla de las mismas cosas, y yo he podido caer en tal engaño, no han sido completamente coherentes ni honestos. Porque si así fuera, el ego no sería un elemento perturbador en el día a día.

    Entonces, hemos hablado de La Verdad. No entiendo bien que se quiere decir con eso de La Verdad. Para mí, la verdad no es más que la ausencia de la mentira o del engaño, tal vez no es la descripción más completa, tan solo un comienzo. No hay búsqueda de la verdad, sino mi responsabilidad de no ser autoengañado. Buscar La Verdad me suena como el que busca a Dios: si realizas una búsqueda tienes referencias preconcebidas, así que pertenece a la imagen, al pensamiento; con lo cual es algo conocido, y por ende pertenece a la memoria.

    Disculpa Paco si mis escritos saltan de un lugar a otro sin un desarrollo coherente y cohesionado. Espero que igualmente me entiendas:

    El otro punto que veo ahora, es que los celos, la envidia, la violencia y otros tienen un raíz clara. Tú nombras el inconsciente. Yo no sé lo que es el inconsciente, ni sé como teoría los mecanismos de este. Pero, veo claramente en mí mismo que el ego está detrás de los celos, la comparación, la envidia, la violencia (en la mayoría de casos, dejando al margen un mecanismo de defensa ante un peligro no imaginario) y otros. Fíjate, uno puede no saber que su violencia desmedida tiene su causa en el pasado. No me importa, la violencia es violencia, y aunque nos fijemos en aquella violencia desmedida o peligrosa para la sociedad o para ese individuo, un pulso dialéctico sería una forma de violencia, que tiene la misma raíz y que pertenece al mismo ámbito del ego. Me preocupa que se intente obtener un ego adeucado, cuando el ego es el problema en sí mismo. ¿Cómo erradicarlo? No hay que eliminarlo, es parte nuestro gracias al desarrollo evolutivo, y ha permitido nuestro progreso (en todas sus definiciones) como especie. Pero dejando al margen su sentido evolutivo, hoy es el causante de gran sufrimiento y conflicto entre personas. ¿Cómo erradicarlo? Comprendiéndolo. Comprendiendo el miedo, el… y todo los movimientos de nuestra mente, sin condenar, justificar, identificar; simplemente obervándolo como el que observa con gran interés algo preciado y nuevo. ¿Puede haber envidia sin imagen de uno mismo o la imagen del ideal? ¿Puede haber violencia psicológica si no hay una identificación con mi yo, el cual pretende predominar sobre el otro? No consiste en dejar de pensar, por mucho yoga que uno haga, los pensamientos volverán más tarde, eso es entretenimiento. No consiste por lo tanto en erradicar, sino que cuando suceden, darse cuenta de todo ese movimiento. ¿A todo esto cómo lo llamas? No veo estrictamente necesario hacer un autoanálisis de lo ya pasado, ni engañarse a uno mismo como mecanismo defensa para no toparse con una realidad desagradable (sé que nuestro cerebro tiene ese mecanismo desde hace muchos milenios). Más bien, no te identifiques con nada, eres en cada instante, eres la violencia, los celos… y no te corrijas como la consecuencia de alguna moralidad absorvida, simplemente observa todo tu movimiento, probablemente si pones verdadero interés ello te libere de todo ese conflicto. A lo mejor para ello se necesita algún tipo de sensibilidad e inteligencia, y no todo el mundo quiere ponerse con ello porque eso implica un miedo a perder su apremiante posición, el placer de algo, el trabajo o su mujer o vete tú a saber que cosa; lo conocido da vértigo soltarlo por nuestra constante búsqueda de seguridad psicológica.

    Todo esto si has leído a Krishnamurti no te resulta nuevo. Tal vez, es difícil decir lo mismo y que a ti no te parezca una propaganda krishnamurtiana. Nunca he tenido interés en hacer proselitismo de alguna religión, doctrina o pensamiento filosófico. ¿Podría esto serlo? ¿O me parece tan cabal el contenido, tan cabal, incluso, las palabras usadas que no tengo la necesidad de disfrazarlo y hacerlo mío? Y de verdad que me lo pregunto racionalmente porque hay personas, como mi novia, que ven mis explicaciones como sacadas de una secta.

    • No, a mi no me parece que sea una secta, lo que sucede es que K/murti no es mi especialidad y más allá de eso no me resulta simpático la verdad. Lo que yo creo es que la conciencia humana tiene muchos niveles de desarrollo y he llegado a una conclusión definitiva: cada persona solo puede escalar hasta aquel punto en que haya podido liberarse de sus condición aumentos infantiles. La mayor parte de la gente no se conoce a si mismo por muchas homilías que escuche de este o el otro. El trabajo interior guiado es insustituible para crecer pero siempre será más cómodo ir a una conferencia o leer un libro que hacerlo ante un testigo. Yo con una conversación de media hora ya se por dónde van los problemas de la gente y lo se porque antes alguien lo hizo conmigo. Ese proceso o se ha tenido o no se ha tenido.

      • Hola Paco: No estás diseccionando cada uno de los puntos propuestos anteriormente. Si te interesa podemos compartirlo con profundidad.

        En realidad, Krishnamurti no es nadie a quien tener en cuenta, simplemente resulta una referencia, una fuente de preguntas inteligentes (sinónimo de conciencia). Si te cae simpático Krishnamurti o antipático ya es un prejuicio, una imagen, una dificultad para escuchar y no estar influenciado. Si a mí me cayera bien o admirara cualquier cosa de él o le diera una categoría especial, estaría en el mismo error. El individuo no es nadie: siempre se ha caído en la postura de fan o alineación, es otro mecanismo natural consecuencia de nuestro animal social.

        Leer libros, esuchar homilías, o tener un profesor, un psicólogo o una autoridad religosa o intelectual, puede ser todo ello dejar a los demás el trabajo propio. Es decir, un engaño de la comidad y la complacencia, en raíz búsqueda de seguridad; una muleta. No obstante, puede resultar necesario en un principio, debido a toda la idiosincrasia cultural, etc. Es como una dificultad porque hay que desaprender lo aprendido, “desactivar” ciertos mecanismos naturales, y aprender cosas de mucha dificultad. Nada sencillo. Encima, están las influencias conscientes e inconscientes de nuestras relaciones que mayormente van por el sentido opuesto.

        ¿Qué quieres decir con “cada persona solo puede escalar hasta aquel punto en que haya podido liberarse de sus condición aumentos infantiles”? Explícamelo para que lo entienda, que yo no sé de psicología, ni de la mayoría de especialidades.

        Con media hora dices que tú puedes saber los problemas de la gente. A mí me parece que está bastante claro que todo el mundo tiene los mismos problemas en esencia. ¿No crees? No hablo de cosas particulares, como no tener trabajo, que se te muera tu hijo o que de pequeño te maltrataran o te motivaran cierto complejo o fobia. Estoy hablando del sufrimiento, del conflicto, de la falta de libertad interior, de nuestra incomprensión del miedo, nuestra superficial felicidad de la zanahoria, de la falta de amor y compasión, del egoísmo, de la identificación trival o nacional que causa las guerras o las peleas después de un partido de fútbol y muchas más; todas ellas comunes en sencia a todos los individuos. No sé cuantas medias horas hace falta para comprender los problemas del ser humano, pero la realidad es que a pesar de nuestros avances científicos, los problemas que he descrito siguen estando ahí desde hace milenios, y no han sido resueltos. Dicho de otro modo, aquellos problemas parciales de la gente occidental (y no solo) que van al psicólogo, no son los únicos que resolver. Yo siempre he tenido una vida feliz, ausente de problemas “graves”, tuve siempre muy buena autoestima (cosa que es torpe tener: es ego), “todo ha ido muy bien”. Pero si miras a tu alrededor y a ti mismo, muchas personas sufren y tienen problemas, y esto es producto de todas las cosas ya habladas. Por ejemplo, el hambre mundial, es la consecuencia magna de la identificación y la búsqueda de seguridad, etc., si no hubiera la identificación con una ideología política o económica, territorio, bandera, cultura, o nación, sería más sencillo proporcionar distribuidamente los alimentos. Porque no habría separaciones entre los hombres, entre españoles y marroquís, capitalistas y comunitstas, católicos y protestantes, el miedo de potenciar la seguridad (en recursos) para los míos (españoles en detrimento de keniatas por ejemplo) motiva el hambre, las guerras y otras cosas negativas. Cuando yo me identifico con el PP o el PSOE o IU o PNV (cuantas disputas o pensamientos agresivos vierte esta absurda identificación) es el mismo mecanismo, mis problemas son los problemas del mundo, ¿parece claro, no?

        Yo creo que se puede abordar los problemas que he descrito, y resolverlos. A nivel mundial no puedo hacer mucho, a nivel personal yo puedo resolver mis problemas: que son los mismos en esncia que los del resto, y además esto producirá cierta (mínima tal vez) influencia a mi entorno. Si somos responsables con lo que ocurre en el mundo (y en cierto modo parece evidente que nos importa, porque cuando vemos las noticias nos desagrada el sufirmiento de sirios o de otras personas) haremos algo: y lo más efectivo y coherente para mí es comprender mi agresividad, el miedo, mi envidia, mi orgullo, mi nacionalismo, mi posicionamiento, mi enfado, mi sufrimiento, mis identificaciones, mis pensamientos, mis engaños, mis ambiciones, mi interés propio, mis luchas y más cosas. Esto ha creado ya en mí y a la gente de mi entorno (cercanos y gente no conocida): más afecto, más tolerancia, más escucha, menos peleas, más respeto, menos conflictos, más amor (aunque suene cursi), menos enfados…

        La conciencia y el desarrollo interior o “espiritual” no me interesa como logro, sino como la acción necesaria para resolver nuestros problemas. Los míos y los del mundo, que son los mismos en raíz (dejando al margen las cosas básicas de la comida, salud, cobijo digno, etc.). Podemos discutir de todo, pero prefiero hablar de cosas serias y tomadas en serio a cuestiones filosóficas en el sentido teórico, dialécticas “inteligentes” y verbosidad para el pulso de poder intelectual.

        Un abrazo, Paco.

      • Bueno, un momento, cuando digo que no me cae simpático me refiero a que intelectualmente no me resulta “simpático”, no hablaba de la persona en sí, sino de su discurso que no resuena en mi debido a su caracter metafisico, muy alejado de la neurociencia.
        Cuando hablo de los condicionamientos infantiles me refiero a la neurosis de cada cual. Por lo que llevo visto de la vida lo que mas nos determina y mas nos obliga a repetir y a equivocarnos en nuestas elecciones vitales son esos complejillos que arrastramos de nuestra epoca infantil y es logico que sea asi, tal y como tu dices hay que desaprender muchas cosas pero la mayor parte de las cosas que hay que desaprender son inconscientes y ahi está la dificultad.
        Dices algo importante la conciencia o el desarrollo espiritual no te interesa como logro sino como una accion necesaria para resolver nuestros problemas. Bien, yo tambien lo veo asi, lo que quiero decir es que ese viaje es imposible sin haberse antes conocido algo. Saber algo de nuestro inconsciente es el preparatorio para intentar resolver problemas. El mandato fundamental para mi es el “Conocete a ti mismo”

  17. Krishnamurti fue preparado para aparecer como un mesías, un enviado de dios o de los dioses en la tierra, que está es posesión de la verdad y como tal, a pesar de abandonar la Sociedad Teosófica que le preparó para tal fin, durante toda su vida estuvo dando charlas siguiendo un estilo parecido al de Jesús en el Sermón de la montaña. Él estaba en posesión de la verdad y la difundía en conferencias multitudinarias de jóvenes adictos a su propia persona.

    Krishnamurti sólo se representaba a sí mismo, no seguía ninguna corriente teosófica concreta y establecía con sus seguidores una corriente de adoración a su propia persona y a su propia puesta en escena. Si Jodorowsky practica la psicomagia, Krishnamurti practicaba la psicoadoración a sí mismo que es para lo que realmente fue preparado desde la adolescencia.

    De forma sorprendente nunca oí hablar tanto de Krishnamurti como desde que empecé a leer los blogs de Traver, incluido el de neurobudismo. El mandato fundamental de “Conócete a ti mismo ” me parece que es el primer mandamiento de todo libro de autoayuda.

    • Tu comentario, parece reflejar el desconocimiento sobre ese hombre. De todas formas, qué más da quién era Krishnamurti. Siempre se cometen los mismos errores… Ese hombre, esté en lo cierto o no, no tiene valor en absoluto, y más en el caso de que esté muerto, tal que no hay posibilidad ninguna de establecer una conversación profunda con él. Si alguien lee La libertad primera y última, u otros libros de Krishnamurti: ¿puede eso ayudarle a impulsar un conocimiento sobre si mismo? Pues eso depende, en la mayoría de los casos; las personas buscan algo, ambiciosamente, y aunque lean a Krishnamurti, sobre el Budismo, Allan Watts, o quien sea; todo eso parece ser un escape de uno mismo o un refugio, un consuelo, anestesia o lo que sea. Y por lo tanto, contrario al conócete a ti mismo, que parece ser el pilar en comunión que tenemos muchos foreros de este blog.
      Por otra parte, decir que Krishnamurti estaba en la posesión de la Verdad, o que practicaba la psicoadoración para sí mismo (esto último explícalo para que no haya confusión sobre lo que queires decir): todo esto; es contrario a lo que él decía y practicaba (no en el sentido de una práctica sino como vivía). ¿De verdad conoces cómo vivió ese hombre? De todas maneras, y esto es lo importante: ¿qué importa ese hombre en concreto? ¿Por qué lo juzgas?, en realidad, si te interesa Krishnamurti, lo has leído profundamente para discernir si dice tonterías o no, o bien, ¿has creado ya la escusa para no ser seria e ir hasta el final; en el sentido más científico?

  18. Hay una referencia en el post que me parece desconcertante dice: “Lo que hace cambiar a las personas no es pues el haber adquirido una especial versión de lo sucedido y una perfecta secuencia de los porqués estas causas llevaron a aquellos efectos sino una experiencia emocional correctiva que sí sucede es el motor que animará el cambio y si no sucede estancará al sujeto de por vida a un diván o a la repetición compulsiva de una pauta determinada.”

    Yo no creo en el psicoanálisis, y digo creer porque me parece que se trata de una cuestión de fe más que de otra cosa, nunca visité ningún psicoanalista pero sí que conozco personas que frecuentan dichas consultas y también conocí a varios psicoanalistas. Decir que una persona puede quedar estancada en un diván de por vida me parece algo terrible o en todo caso algo sumamente interesado por parte de los que realizan dichas prácticas teniendo en cuenta los honorarios o emolumentos que cobran dichos practicantes y que somete a la persona que se sienta en dicho diván a ser realmente una renta cautiva de por vida y en algunos casos a graves problemas económicos porque se convierten en adictos de dichas sesiones. Concretamente la persona, personas que conocí llevaban años psicoanalizándose, cualquier pequeño problema que surgía en sus vidas debían consultarlo y estudiarlo en el diván, para corregir narrativas, para encontrar la narrativa correcta, para conocerse mejor a sí mismo, pero ese proceso no se hacía sólo el psicoanalista buscaba y daba la narrativa que él creía conveniente más que ser el propio paciente el que encontrara la suya.

    La personas personas que conocí siguen psicoanalizándose, para ellos eso nunca tiene fin y para sus cuentas de ahorros tampoco. Los hay hasta que van a dos psicoanalistas a la vez para ver cuál es el que construye la narrativa mejor. Esos amigos eran fervientes seguidores de psicolanálisis y hasta hacían horas extras para poder pagar las sesiones, todo un mundillo digno de estudio.

    • A medida que sigo leyendo tus comentarios, me doy cuenta, que no has leído hasta la fecha de este texto, profundamente a Krishnamurti. Tampoco te invito que lo hagas, más bien, no lo hagas, descúbrete a ti mismo, por ti mismo, y déjate de maestros, todo eso es estúpido. Has interpretado mal el: “una persona puede quedarse estancada en un diván de por vida”. Y luego, curiosamente, aunque la sensación te parece horrible, corroboras en cierto modo esa frase, con la experiencia de tus amigos. Le estamos dando demasiada importancia a lo que dijo Krishnamurti sobre el psicoanálisis, podríamos hacer lo mismo por lo que dijo del: comunismo, tecnología, políticos, educación, religiosos cristianos u otros, y muchas otras cuestiones. Si tú y yo nos tenemos que conversar, y seccionas cualquier parte de la conversación podremos interpretarla y discutirla. La comunicación es bastante imperfecta, porque depende entre otras cosas de mi idiosincrasia, que es diferente a la tuya: ya hay una interpretación subjetiva de lo que uno quiere decir. Bien, la esencia de Krishnamurti, sobre lo que discutimos, es que maestros, psicoanalistas, sacerdotes, intelectuales, chamanes y otras autoridades son o resultan en la mayoría de los casos para las personas, y con más ahínco para los desesperados; un apego, a igual que los padres son nuestro foco de seguridad cuando somos unos niños: todos estos entes se convierten con mucha facilidad en nuestra referencia de seguridad, ellos saben, ellos me conducen a lo que es verdad, a mi ambición o a mi correción, a mi felicidad, a mi ausencia de sufrimiento y a no sé cuantas historias más… Y se convierte en la “ayuda” (por miedo y por consiguiente mi acción es la búsqueda de seguridad) que elimina la integridad en la percepción de la realidad. O dicho de otra manera, es como la fe en las religiones mayoritarias, mismo mecanismo. Ahora bien, en mi opinión, yo no digo con ello, que uno no vaya al psicoanalista, que no lea un libro de Krishnamurti, o que no se vaya a un templo budista a hablar con un monje. Depende de tu intención, si todo esto son acciones de compartir, de observar juntos lo que es verdad o no, no veo ningún problema en ello. Pero si esto, se convierte en el opio de tus ansiedades, creencias, miedos, etcétera; entonces es completamente equivocada la intención; te ayude luego o no. Y con respecto a lo que dice Krishnamurti, si te interesa, leelo profundamente y sin prejuicios, y es muy probable que las opiniones que ya has escrito no las suscribas. Pero no lo sé, descúbrelo por ti mismo, sin inclinaciones y sin ideas preconcebidas, sin interés de defender tus propias ideas.

      • Me equivoqué al interpretar que la referencia que te resultó desconcertante, iba ligada a todo el tema de Krishnamurti. No lo había entendido bien, por lo tanto rechazo algunos comentarios que hice. Con todo lo escrito, haber si se puede seguir tirando del hilo, y empezamos a comprender juntos. En el texto anterior, plasmas una opinión sobre la práctica del psicoanálisis y las consecuencias que puede tener para algunos clientes-pacientes. Y con respecto a Krishnamurti, escribes otra opinión… ¿Todo eso a dónde nos lleva? Porque supongo que habrá psicoanalistas que aplican prácticas distintas, actitudes distintas, honorarios distintos… Tal vez, el sujeto que debe ser cuestionado es el individuo que hace uso del psicoanalistas, de Krishnamurti, de otros anestesiantes…

      • Los seres humanos somos capaces de amargarnos la vida solos pero para desamargarla es necesario alguien que oficie el desenredo. Un clavo suelta otro clavo, lo que es lo mismo que decir que el enredo no necesariamente reside en el cerebro sino en lo interpersonal, e spor eso que las persona sbuscamos alguien que suelte el nudo gordiano. Y eso no es anestesia sino una demanda de ayuda.

  19. 1. Krishnamurti no era un filosofo, ni un metafisico…Krishnamurti no era un Gurú, no era un Maestro de enseñanzas esotericas, no era alguien “que sabe” en contraposición a alguien que “no sabe”…Krishnamurti no era un terapeuta mental, no era un “iluminado”, no era NADA de lo que hasta ahora se ha dicho de El…
    Y tan solo por una simple razón…porque Krishnamurti habia trascendido la dualidad y hablaba desde un nivel de percepción directa que nosotros (como dualistas profesionales) jamas llegamos a comprender…
    Creo que Alex tiene mucha razón en lo que dice, al menos en buena parte. Leemos a Krishnamurti e inmediatamente lo encasillamos, etiquetamos y prejuiciamos, flaco error…cuando tratamos de traducir la no-dualidad al idioma de la mas “obscena” dualidad como es nuestro discurso “cientifico, moderno, progresista y super guay”…

    2. Es costumbre hoy dia poner a K. en la misma estanteria mental que a Osho o a Tölle, sin caer en la cuenta de que estos dos “iluminados” de chichinabo plagiaron copiosamente al propio K. para desarrollar sus propias doctrinas (por no decir el chiringuito)…; todo viene por no haber comprendido al menos en su fase mas elemental las palabras de K….a saber: que él (K) jamás habló desde el pensamiento condicionado, sino desde el pensamiento libre de condicionamiento…pero claro, para llegar a entender eso hace falta escuchar, simplemente escuchar, cosa que yo mismo no hice durante muchos años…

    3. Cuando K. hablaba no queria q lo tradujeramos, que lo pensaramos, que lo analizaramos…por medio de nuestra maraña mental de seres alienados y condicionados, tan solo “pretendia” que lo escucharamos…y ni siquiera que lo escucharamos como K. sino como un ser humano que hablaba de algo importante y vital…

    4. Se puede creer en K. o no, dudar de él o no, diseccionarle, destriparle…como hacen muchos que van en busca de la perla…, pero al fin y al cabo y ésta es mi intuición: la “veracidad” de las palabras de K. se demuestra incluso a nivel logico, porque son coherentes en si mismas e IRREFUTABLES,…cuanto más a nivel “no-dual”…

    5. Krishnamurti en variedad de sitios dejó constancia de la futilidad de la Psicologia moderna, no como terapia a la que veia algunos beneficios, sino como sistema de estudio de la psiquis humana…porque como dijo una vez en una charla en Saanen…: “La Psicología no deberia ser utilizada por el hombre como herramienta de conocimiento propio, mas bien deberian de usar de ella una vez que hayan llegado a ese punto, pero para entonces carecerá totalmente de interes para ustedes…”

  20. Habiendo leído algunos comentarios del blog, creo que no tiene nada de malo leer, visitar un amigo , un psicoanalista, si todo eso se traduce en bienestar. a Mi particularmente me gusta leer, reflexionar, no visitar psicoanalistas y tratar de solucionar mis problemas solo, y la verdad que dentro de mi problemática actual, me siento bastante a gusto así.

  21. Buen artículo 🙂 Krishnamurti no es infalible… ni el mismo creo que lo dijera, aunque pienso que si estuviera vivo hubiera tenido una amigable y jugosa “discusión” contigo, lo mismo es un error de conceptos… o malentendido… las palabras recortan la realidad, pero no la son 🙂

  22. Hola Paco, primero quería felicitarte porque es una buena nota.

    y segundo quería ver si me permitís expresar mi experiencia psicoanalítica: Hice 6 años o casi 7 psicoanálisis con un buen profesional (Freudiano y Lacaniano). Al principio de los años la verdad es que me aclaró muchas cuestiones y eso me atrajo un cierto alivio, eso no lo puedo negar. Pero debo insistir con esto que es crucial: En el ultimo año (últimos meses) ya había dicho miles y millones de cuestiones de mi pasado y de mis sueños a través de toda la terapia, y al ultimo momento era como que el psicoanalista ya no podía aportarme nada, lo único que se notaba era que me quería “hacer encajar en la sociedad” a toda costa. Me decía, por ejemplo cuando yo cuestionaba el sistema en el que vivimos, esto: – y bue, que le vamos a hacer? es lo que nos toco vivir!, me dice el psicólogo. Como si fuera que debo aceptar ciegamente el actual funcionamiento del sistema injusto mundial, sin cuestionarlo.

    Ahí justamente entendí perfectamente esto del proceso piscoanalitico:
    – que las cuestiones de mi pasado “ya” se habían hablado, y demasiado diría yo, y el también me lo ha dicho.
    – que ya era como correr en la rueda de un hamster atrapado seguir hablando de cuestiones “tantas veces ya habladas”
    – que se produjo un estanque en donde ya no había sentido en seguir investigando mi pasado o mis sueños (ya que lo habíamos hablado millones de veces), entonces se produjo una nueva dimensión: la de empezar a injertar al individuo al sistema. NO criticar y cuestionar al sistema de mierda (perdón por la palabra) en el que vivimos y rige el egoísmo, la avaricia y la destrucción del mundo (extractivismo salvaje)

    Era increíble como el psicoanalista NO sabía que mas hacer mas que “me adapte” a la sociedad, pero la sociedad es lo que siempre yo cuestionaba, y ahí entra un problema muy groso: el de pensar y hacer creer eternamente que la culpa es “de uno” y no de la estructura de este sistema injusto. Si bien por una parte es verdad que uno tiene el problema, negar enteramente “lo social” me hacía perderme mas, me desorientaba mas aun, porque yo sabia la injusticia que hay en el mundo.
    ¿Acaso la crueldad del mundo va a sanar negando la injusticia y direccionando todo “siempre hacia los propios problemas de uno”? No, y yo NO PUEDO SER FELIZ HASTA QUE TODO EL MUNDO SEA FELIZ, NO PUEDO ESTAR EN PAZ HASTA QUE TODO EL MUNDO ESTE EN PAZ. Podrá sonar pretencioso de mi parte pero esta es la verdad que percibo: “Si tan sólo un ser humano es esclavo, entonces todos los somos”

    Esquivar al mundo entero direccionando la mente “solamente” hacia los problemas propios de uno no soluciona ni cura nada.

    Es tan solo mi experiencia con el psicoanalisis, ojala no te ofenda porque no es mi intención. Solo quiero compartir esto con vos y con los que lean.

    como dijo el mismo Krishnamurti: “No es sano estar adaptado a una sociedad enferma”

    Ahí me di cuenta que el psicoanálisis llega necesariamente a su fin. En cuanto investigaste bien bien sobre tu pasado, el psicoanálisis ya no tiene nada mas que aportar mas que o seguir dando vueltas o injertarte en la sociedad o que “sobrelleves” tus angustias de una forma menos escandalosa, menos ruidosa, para no molestar a los demás de ultima.

    Te dejo esta frase que no se de quien es pero que viene al caso:

    “La mayor preocupación de la psicologia no es el bienestar del individuo, sino la preservación del bien común y la red de seguridad de la sociedad. Por lo que el proceso psicologico y el marco usado para hacerlo esta destinado a moldear al individuo para que tenga un papel productivo en la sociedad y no la ponga en peligro.
    El sacrificio de uno por el bien de todos.
    El lema de la psicologia parece ser “traiganlo de vuelta y callenlo que está poniendo en riesgo nuestro sistema de creencias y estilo de vida tan querido. Denle un trabajo pesado y una familia para que se entretenga, así no altera el orden social”

    Por suerte puedo decir esto: el psicoanalisis (guiado o no, autoanalisis) puede señalar un principio, pero nunca la continuidad de eso que inició. Luego de eso está perdido: es más, ¡no sabe que hacer despues! es capaz de tenerte tooooooda la vida pagando y pagando y manteniendo al psicólogo al cual ya se le acabaron las herramientas. Lo digo con casi 7 años de ser psicoanalizado con alguien que tiene meritos y reconocimientio en la materia , ademas de haberse recibido de la UBA por supuesto. un persona con muuchos años de experiencia.

    A todo esto, siempre me atrajo la espiritualidad, pero también la ciencia (aunque el psicoanálisis no lo sea, ya que evita y no puede ser afirmado por “el método científico”).
    Me atrajo tanto Freud como Krishnamurti, sabiendo que siempre se puede sacar lo mejor de todas las personas.

    De Krishnamurti no tengo dudas porque he experimentado lo que el expresa y manifiesta. Bien como dice Alex (que comento anteriormente y estoy muy de acuerdo con él), estas experiencias “todos” son capaces de desarrollarlas, no es algo de “iluminados” ni nada por el estilo, es algo muy simple en realidad, pasa que con nuestra cabeza llena de ideas, palabras y libros no podemos apreciar la “vacuidad”. Te recomiendo a Nagarjuna que te acerca mucho al sentido de la vacuidad, una de sus frases:

    “Los victoriosos han anunciado que la vacuidad es el abandono de todas las opiniones. Aquellos que son poseídos por la opinión de la vacuidad, esos son incurables.”

    (entonces creo que no tengo cura, jajjajajaja)

    ¿Sabes que ciencia está entendiendo que uno no puede separarse de lo que está viendo? La “física cuántica”. Es el mayor logro cientifico en estos ultimos tiempos.

    Quisiera mostrarte un video de una prueba cientifica “experimento de la doble rendija”:

    Por favor, ¿podrías darnos tu opinión de por qué el psicoanalisis no puede pasar por la prueba del “método cientifico” como otras ciencias (ej. fisica cuantica, que es mas esclarecedora en mi opinión) sí ha podido hacerlo?

    Muchas gracias,
    un Saludo grande

    Agustin

    • Bueno cada cual tiene su propio proceso y tambien sus expectativas respecto a las mismas. No hay una mejor que otra, sino que hay que individualizar las elecciones y aun asi podemos equivocarnos.

      • Acho: quando assumimos o controle sobre nossa própria vida algo terrivelmente maravilhoso acontece, não encontraremos ninguém em quem colocar a culpa..Obrigado mesmo pai, as vezes temos que tomar uma decisão e quando a tomarmos………………………… Um dia você aprende… 

        Depois de algum tempo você aprende a diferença, a sutil diferença entre dar a mão e acorrentar uma alma. E você aprende que amar não significa apoiar-se. E que companhia nem sempre significa segurança. Começa a aprender que beijos não são contratos e que presentes não são promessas. Começa a aceitar suas derrotas com a cabeça erguida e olhos adiante, com a graça de um adulto e não com a tristeza de uma criança. Aprende a construir todas as suas estradas no hoje, porque o terreno do amanhã é incerto demais para os planos, e o futuro tem o costume de cair em meio ao vão.

         Depois de um tempo você aprende que o sol queima se ficar exposto por muito tempo. E aprende que, não importa o quanto você se importe, algumas pessoas simplesmente não se importam… E aceita que não importa quão boa seja uma pessoa, ela vai feri-lo de vez em quando e você precisa perdoá-la por isso. 

        Aprende que falar pode aliviar dores emocionais. Descobre que se leva anos para construir confiança e apenas segundos para destruí-la… E que você pode fazer coisas em um instante das quais se arrependerá pelo resto da vida. Aprende que verdadeiras amizades continuam a crescer mesmo a longas distâncias. E o que importa não é o que você tem na vida, mas quem você tem na vida. E que bons amigos são a família que nos permitiram escolher. 

         Aprende que não temos de mudar de amigos se compreendemos que os amigos mudam… Percebe que seu melhor amigo e você podem fazer qualquer coisa, ou nada, e terem bons momentos juntos. Descobre que as pessoas com quem você mais se importa na vida são tomadas de você muito depressa… por isso sempre devemos deixar as pessoas que amamos com palavras amorosas; pode ser a última vez que as vejamos. 

        Aprende que as circunstâncias e os ambientes têm influência sobre nós, mas nós somos responsáveis por nós mesmos. Começa a aprender que não se deve comparar com os outros, mas com o melhor que pode ser. Descobre que se leva muito tempo para se tornar a pessoa que quer ser, e que o tempo é curto. Aprende que não importa onde já chegou, mas para onde está indo… mas, se você não sabe para onde está indo, qualquer caminho serve. 

         Aprende que, ou você controla seus atos, ou eles o controlarão… e que ser flexível não significa ser fraco, ou não ter personalidade, pois não importa quão delicada e frágil seja uma situação, sempre existem, pelo menos, dois lados. Aprende que heróis são pessoas que fizeram o que era necessário fazer, enfrentando as conseqüências. Aprende que paciência requer muita prática. Descobre que algumas vezes a pessoa que você espera que o chute quando você cai é uma das poucas que o ajudam a levantar-se. 

        Aprende que maturidade tem mais a ver com os tipos de experiência que se teve e o que você aprendeu com elas do que com quantos aniversários você celebrou. Aprende que há mais dos seus pais em você do que você supunha. Aprende que nunca se deve dizer a uma criança que sonhos são bobagens… Poucas coisas são tão humilhantes e seria uma tragédia se ela acreditasse nisso. Aprende que quando está com raiva tem o direito de estar com raiva, mas isso não te dá o direito de ser cruel.

         Descobre que só porque alguém não o ama do jeito que você quer que ame não significa que esse alguém não o ama com tudo o que pode, pois existem pessoas que nos amam, mas simplesmente não sabem como demonstrar ou viver isso. Aprende que nem sempre é suficiente ser perdoado por alguém… Algumas vezes você tem de aprender a perdoar a si mesmo. Aprende que com a mesma severidade com que julga, você será em algum momento condenado. Aprende que não importa em quantos pedaços seu coração foi partido, o mundo não pára para que você o conserte. 

        Aprende que o tempo não é algo que possa voltar. Portanto, plante seu jardim e decore sua alma, em vez de esperar que alguém lhe traga flores. E você aprende que realmente pode suportar… que realmente é forte, e que pode ir muito mais longe depois de pensar que não se pode mais. E que realmente a vida tem valor e que você tem valor diante da vida! 

        Nossas dúvidas são traidoras e nos fazem perder o bem que poderíamos conquistar se não fosse o medo de tentar.”Shekspear”

  23. Señor psicoanalísta, ningún método hará al hombre libre, y mucho menos eso que usted llama o que Freud llamaba transferencia, que consiste en transferir el estado actual de consciencia ya sea del paciente al terapeuta o del terapeuta al paciente. Uno no le puede enseñar sanación energética a un hombre que curaba casi de la misma forma en que la biblia narra las curaciones de Jesús. Es un argumento tonto. No defienda más esas teorías. Uno sufre solo cuando no comprende. Es todo. Cuando uno comprende, el sufrimiento cesa. Y la comprensión nada tiene que ver con el motivo que lo llevó a ser de la forma que es hoy en día. Tiene que ver con el contenido de la consciencia. Es allí donde se debe actuar. El pensamiento jamás aliviará nada. Todo lo contrario. El pensamiento ha causado el desastre.

  24. “El estudio de las explicaciones no es el estudio de la sabiduría; sólo es posible la sabiduría cuando las explicaciones cesan. Usted está buscando ansiosamente explicaciones que lo adormezcan, y las hallará; pero la explicación no es la verdad. La verdad llega cuando hay observación sin conclusiones, sin explicaciones, sin palabras.”

    Y luego usted escribe que Krishnamurti se equivoca intentando explicar.

  25. Y para qué tratar de resolver los problemas. La vida no tiene problemas. La vida sigue su curso y se lleva en su corriente toda individualidad con todo y sus problemas. Mejor es contactar con esa vitalidad absoluta, eterna no individual ni colectiva. Con el Creador y Sustentador. Con el Espíritu que mueve y no es movido. En su lenguaje, amigo, puede tener varias nomenclaturas. Lo cierto es que muerto el perro no se acaba la rabia. Siempre habrá problemas. Nunca se resolverán, porque son el resultado de la evolución que no ha terminado. Hay dos caminos entonces, uno terapéutico, para aliviar y sostener la vida, incluyendo los fármacos de la medicina y psiquiatría. Y otro que nos invade cuando vemos las cosas tal y como son, abriéndonos a lo que no es pensamiento, creación ideológica ni ego alguno, sino al Poder de Dios, o sea a la revelación de lo otro, que nos atraviesa transversalmente desde el inicio hasta el final de la individualidad y que nos apunta un movimiento que nos trasciende y nos da sentido por así decirlo.

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