Mentalización y desmentalización


Durante un buen número de años me dediqué a la psicoterapia -de inspiración psicoanalítica o de insight- y observé como las personas cambian a partir de eso que ha venido en llamarse “relación terapéutica transferencial” y como progresaban y modificaban actitudes, hábitos, cogniciones y conductas tan sólo con esa herramienta cuasimilagrosa que llamamos “palabra”.

Muy pronto, sin embargo tuve ocasión de darme cuenta de que la psicoterapia no servía para todo el mundo: algunas personas o bien no aprovechaban sus sesiones para introducir cambios significativos en su vida o bien empeoraban.

Esta curiosa reacción ya habia sido descrita por Freud en “Análisis terminable e  interminable” y había sido bautizada por el maestro con el nombre de “reacción terapéutica negativa”. Freud pensaba que había algo en algunos pacientes que les impedia “aprovechar” lo bueno o valioso que se les brindaba movidos por algo que Freud llamó primero masoquismo primario y más tarde pulsión de muerte.

Lo cierto es que esta explicación no me resultó nunca satisfactoria aunque a falta de algo mejor la mantuve en el congelador de las ideas a revisar hasta que encontrara alguna explicación mejor.

El error de Freud y de todas y cada una de las psicoterapias es la presunción de que todo el mundo puede cambiar, mejorar o sanar a través del pensamientos o de operaciones cognitivas, incluyo aqui a las operaciones con la memoria y con las emociones. Lo cierto es que esta idea hoy ya no se puede sostener debido a la evidencia acumulada de las muchas personas que son resistentes a los argumentos racionales a o bien que carecen de subjetividad. Es cierto que muchas personas son abordables a través de la logoterapia, de la conversación terapéutica y que el mecanismo que explica estas mejorias es lo que Peter Fonagy -un psicoanalista de la escuela inglesa que habia fundado Anna Freud- llamó, mentalización.

La mentalización puede definirse como la representación mental de un significado nuevo o significativo que no habia sido contemplado por el sujeto, algo asi como la aportación por parte del terapeuta de una clave nueva, un eureka o aspecto novedoso que el paciente no había considerado y que es explicativo por sí mismo si resuena con lo vivido por parte del paciente. A esta resonancia se la llama insight.

Y es algo muy parecido al proceso de creación, sobre lo que volveré más abajo.

Lo paradójico de esta cuestión de la mentalización es que choca de lleno con la cuestión del exceso de información con el que tenemos que lidiar los humanos modernos ¿Es sostenible pensar que una persona no haya localizado en toda su vida un aspecto fundamental de su psiquismo que le hace sufrir o enfermar? ¿O que necesite años de terapia para localizarlos?

Antes al contrario: lo que caracteriza a las enfermedades mentales y a todos los sufrimientos mentales es un exceso de reflexión, el reconocimiento hiperreflexivo del que ya he hablado en este blog en alguna ocasión, más concretamente en este post sobre esquizofrenia. En todo caso lo que tenemos es un exceso de mentalización.

Es por eso, por lo que hoy ya sé porque las psicoterapias -algunas veces- no funcionan. No lo hacen porque algunos individuos tienen un excesivo gusto por mentalizar significados de forma estereotipada, siguiendo guías condicionadas, han aprendido a hacerlo y se sienten como pez en el agua, son esos precisamente lo que no cambian nada en una psicoterapia o los que empeoran precisamente a causa de una inundación de nuevos significados que no pueden procesar: se trata de un agotamiento del cerebro a la hora de mentalizar información.

La mayor parte de pacientes son artistas amanerados que repiten hasta el paroxismo lo que aprendieron por condicionamiento, los que mejoran en una psicoterapia son aquellos que tienen un punto de creatividad y son capaces de mentalizar algo nuevo.

Pero lo cierto es que en términos generales pensamos demasiado,  aunque sigue siendo cierto también que otros no piensan nada nuevo y se limitan a repetir lo aprendido.

De lo que se desprende una primera conclusión: cualquier psicoterapia que no involucre a las emociones no servirá de nada salvo para favorecer las racionalizaciones que son el sustituto cognitivo de los sentimientos que no queremos sentir.

Una psicoterapia puede tener pues efectos secundarios.

Y una segunda conclusión: no es necesario hacer psicoterapias regladas si lo que queremos es movilizar emociones.

Pues precisamente de eso se trata: hacer vital lo que antes fue mental, derivar hacia el cuerpo vital la expresión emocional, pues es allí en los movimientos del cuerpo vital donde se expresan las emociones.

De manera que es verdad que a veces para aprender algo nuevo es necesario desaprender. Lo cierto es que el saber si ocupa lugar ; es por eso que nuestra mente tiene varios registros a la hora de procesar información, de manera que no tengo más remedio que hablarles ahora de los cuatro cerebros que en otro lugar llamé consciencia quintuple. al contabilizar a la propia consciencia entre ellos. En el siguiente esquema podemos ver las relaciones que entabla precisamente la consciencia con los otros cuatro modos de representación de significados.


Como puede observarse la consciencia es el interface que capta y atrapa significados que pueden derivarse hacia otros cuerpos, el fisico, el mental, el supramental y el vital.

1.- El cuerpo fisico es material y es una de la formas de colapso de la consciencia, el más conocido y el soporte de los estudios científicos y objeto de la medicina convencional, por resultar tan conocido no voy a referime a él salvo para decir que no todas las enfermedades que sufrimos los humanos le involucran: las no-enfermedades o los malestares sin enfermedad no afectan al cuerpo fisico. El cuerpo fisico es el soporte de órganos cuyos planos no se encuentran en él mismo sino en el cuerpo vital.

2.- El cuerpo vital es el más controvertido de todos los cuerpos sutiles y ha sido objeto de repudio por parte de la ciencia. Su soporte doctrinal el vitalismo fue barrido de la investigación cientifica por ser considerado irracional, sin embargo sin la conceptualización del cuerpo vital no podríamos explicarnos fenomenos como la morfogénesis. ¿dónde estan los planos que el ADN necesita para construir células, moléculas, proteinas u órganos? ¿cómo sabe el ADN construir higados y no riñones en el lugar donde va alojado el higado?

El cuerpo vital tambien llamado energético es el cuerpo de la acupuntura y el cuerpo del esquema corporal -presencia espectral en palabras de Lopez Ibor- del que he hablado en otros lugares en este blog. El cuerpo vital es no-local y no lineal, se encuentra por afuera del espacio-tiempo y contiene los moldes del cuerpo fisico de cada especie.

3.- El cuerpo mental ha terminado por ser aceptado por la ciencia a pesar de ser tambien un cuerpo sutil al que no puede meterse el dedo. Es objeto de estudio por parte de la psicología y la psiquiatría aunque no ha podido aun resolver el problema mente-cerebro, el dualismo impregna nuestra actividad médica al no haberse podido aun integrar mente y cuerpo en una nueva disciplina que explique como opera la mente en relación con el cuerpo.

Nadie -salvo Daniel Dennet- podria hoy negar la existencia de ese intangible que llamamos mente, y nadie podria tampoco negar la existencia de otra mente en un vecino, hasta los animales tienen mente como suponemos cuando hablamos con nuestro perro o adiestramos un canario.

La mente sin embargo tiene tres registros tal y como podemos observar en el gráfico de arriba:

  • Hay una mente sencilla, casi protozoaria que opera por condicionamiento, la matriz de todo aprendizaje tal y como ha demostrado, por continuidad y contigüidad se construyen contingencias, casi todo el tiempo nuestro cerebro está trabajando en este modo asociativo. Nuestra memoria y nuestra capacidad de anticipar cualquier cosa opera en mode condicionamiento que se caracteriza por operar con lo aprendido, con lo que ya se sabe o se supo alguna vez desde donde se extraen reglas cuasiestadisticas.
  • Hay otra mente que Goswami ha llamado creatividad situacional donde el individuo aprende algo o halla significados nuevos que mezcla con lo que ya sabe, una especie de aportación de un significado nuevo a la cadena de condicionamientos previos. Es precisamente aqui donde actuan las psicoterapias de insight que precisan de cierta apertura por parte de los sujetos, una capacidad creativa no especial pero si al menos conservada.
  • El nivel supramental sin embargo es el mode menos conocido, se trata de las funciones superiores del pensamiento: la intuición por ejemplo es una de sus prestaciones. El modo operativo de este mode es el traslado o salto desde las operaciones sencillas hasta las operaciones mas elevadas, se trata de una creatividad fundamental, la creatividad propiamente dicha que extrae algo nuevo por sí misma sin depender de lo ya conocido.

Y que lo puede hacer trasladando los significados hacia los contextos. La mente supramental no se conforma con poner juntos lo nuevo y lo viejo para alumbrar nuevos significados  sino que da a luz “ex novo” nuevos significados a partir de aposiciones con contextos colectivos, arquetipicos o universales.

El lector ya habrá entendido a estas horas que la consciencia tiene como finalidad construir significados y que estos significados han de representarse en una u otra mente, en uno u otro cuerpo sutil o material.

Significa que cuando nos damos de burces con un suceso encontramos un significado nuevo o un no -significado lo vamos a representar o bien en la mente, o bien en el cuerpo vital o bien en el cuerpo fisico. Entendiendo que no podemos representarlos en todos ellos a la vez puesto que la representación de un significado en un nivel colapsa a los demás.

Mentalizar es pues una buena estrategia cuando nuestro paciente es hiperactivo, es decir cuando su mente opera sobre todo por condicionamiento, pero es una mala estategia cuando nuestro cliente es un intelectual o una persona con tendencia a intelectualizar que tenderá a racionalizar cualquier cosa para eludir el sentimiento.

Aqui de lo que se trata es de desmentalizar, es decir en convertir en vital o supramental lo que antes fue mental.

Es por eso por lo que las psicoterapia funcionan dentro de una espesa incertidumbre: no lo hacen porque se ocupan de lo mental cuando la causa de un malestar puede ser del cuerpo vital.

Encontrar el origen de una enfermedad o malestar es pues necesario a la hora de dar en la diana terapeutica adecuada y aun sabiendo que cada nivel contiene a los inferiores y tiene causación sobre ellos (puede enfermarlos y puede sanarlos), lo cierto es que resulta más cómodo y sencillo abordar cada sufrimiento en su plano de definición y si es posible elevar al sujeto al plano de la consciencia superior que tiene efectos causales sobre todos los demás.

Vale la pena recordar tambien que una enfermedad mental puede tener un origen físico, vital o supramental y que lo que hace que sea mental y no física o energética es que el individuo colapsó una onda de posibilidad entre las cuatro que pudo elegir, lo que significa que existe una desconexión entre el cuerpo y la mente, una desconexión propiciada por la cultura a la que se adapta el sufrimiento.

Un ejemplo claro es el de la anorexia mental o los cuadros de inanición que vemos entre las jóvenes. La causa de la anorexia no es la falta de apetito como podriamos creer por el sustantivo sino que la causa es mental (el deseo de estar delgada). El origen de la enfermedad es mental pero existen desajustes en los niveles inferiores, la caquexia es fisica y la amenorrea es vital. Sin embargo hay anorexias sin anorexia que comienzan con una privación dietética ocasional o bien con un desajuste emocional, por ejemplo de nostalgia.

Significa que un tratamiento integral es aquel que lograra compatibilizar los tres niveles comprometidos. Hoy sabemos que el tratamiento de una anorexia mental es necesariamente la ganancia de peso, no tanto averiguar o comprender las razones que llevaron a la paciente a enfermar sino que la ganancia de peso en sí misma es curativa. La aparición de la regla es un buen marcador energético de equilibrio y es más dificil de restablecer que el peso en sí mismo. Por ultimo, las cogniciones anoréxicas se tratan psicológicamente asi como todos aquellos problemas que pueden contribuir a mantener el cuadro.

En resumen: tanto mentalizar como desmentalizar pueden resultar buenas estrategias de curación en pacientes concretos, una buena forma de desmentalizar puede ser ocuparse del cuerpo vital lo que es lo mismo que despsicologizar

Anuncios

5 pensamientos en “Mentalización y desmentalización

  1. Absolutamente certero que hay que desaprender para aprender. Fascinante e igual de certero que “nuestra memoria (…) se caracteriza por operar con lo aprendido”. Krishnamurti solía decir que “el pensamiento no es más que pasado”. Tendemos irremisiblemente a hacer encajar lo que se supo con lo que nos adviene, estamos inmersos, diría, en una carencia global de eso que Goswami llama creatividad situacional para atreverse a combinar lo nuevo con lo viejo y que el cocktail cambie de rumbo o de sabor. Pero sin vaciar la taza antes, no hay cocktail que valga, sí.
    Maravilloso post, realmente.

  2. Hola.
    Interesante artículo, para variar. Se me ocurre a propósito de mentalización y desmentalización que juega un papel clave en el desarrollo o inhibición de esos conceptos la relación con uno mismo. Es decir, personas más o menos propensas a hablar de si mismas. Para las primeras, la terapia puede ser incluso un halago, un recrearse constante, un retroalimento “adictivo”, y una adicción poco puede solucionar. Para las segundas la terapia puede ser una tortura, un esfuerzo, un “enfrentarse”, un reto. Veo más posibilidades de cambio en las segundas, más espacio para el “darse cuenta”, para los eurekas creativos.
    Bueno, era un pequeño apunte rápido, lo cierto es que el tema es enorme.
    Muchos saludos

  3. Sin entrar a comentar las estrategias mencionadas en el artículo, si quería hacer un comentario sobre lo que se indica acerca de la intervención psicoanalítica. Desde determinada forma de entender el psicoanálisis, no se trataría de promover la mentalización, que sería una intervención sobre el yo del paciente aunque pueda tener lugar en un momento dado, sino la intervención sobre el inconsciente del sujeto mediante la interpretación, que no es del orden de la racionalización. Al menos, en mi caso, las interpretaciones que mayor efecto surtieron, no fueron del orden de la “explicación”, sino una simple palabra del analista que, no me pregunten porqué, dejaba sin efecto toda una construcción que me tenía prisionera hasta ese momento. Liberador. Si provocaban algo en primera instancia, era perplejidad. Siempre agradecí no se me explicaran demasiado las cosas dejando un espacio para la dimensión del reto.
    Siempre interesantes artículos, gracias.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s