Hacia una teoria unificadora de las neurociencias


El cerebro es mayor que el cielo

pues ponlos juntos

y el uno contendrá al otro

facilmente y a ti además

Emily Dickinson

Vivimos en un universo que se encuentra descrito por leyes fisicas que parecen estar en contradicción entre si: por una parte las leyes einstenianas acerca de la gravitación en entornos colosales, por otra las leyes de la mecánica cuántica que parecen contradecir el universo predecible y ordenado que Newton inventarió y que Einstein terminó de describir y acoplar: nuestro universo sensible donde las leyes gravitatorias son de obligado cumplimiento y el universo exterior donde también se cumplen aunque con una ligera variación introducida por Einstein: el espacio-tiempo es curvo. Si los planetas giran alrededor del sol no es sólo por la fuerza de la gravitación sino porque el sol traza una especie de caminos en esa entretela que es el cosmos y los planetas terminan por acoplarse a esa trayectoria.

Einstein agrupó o mejor encajó en su teoria de la relatividad general dos de las fuerzas fisicas que operan en el universo: la gravedad y la fuerza electromagnética. Pero se desentendió de las otras fuerzas que describieron -casi al mismo tiempo- los teóricos del átomo como Bohr: a quien debemos el modelo atómico en el que hoy creemos y donde se encontraban escondidas las otras dos fuerzas que faltaban (de un total de 4) la fuerza nuclear fuerte que mantiene pegados a los atomos entre si y la fuerza nuclear débil responsable de la radiactividad.

De manera que lo enorme (el universo) parece regirse por leyes totalmente distintas a lo minúsculo (el mundo de las partículas) Una especie de dualismo parece regir las explicaciones de nuestro mundo y sabemos que esto no es posible. Si la teoria de la relatividad es cierta y la mecanica cuántica lo es tambien, precisamos de una teoria nueva que pueda agrupar a ambas y hacer que se entiendan, necesitamos de una teoria que lo explique todo, una teoria del Todo, que abarque los hallazgos de ambos campos de investigación y nos de una idea única sobre el mundo en que vivimos. Esta teoria unificadora en el mundo de la fisica parece ser la teoria de cuerdas.

Para aquellos que quieran profundizar en esta teoria les remito a esta web donde existen unos documentales entretenidos acerca del asunto y con Brian Green autor del “Universo elegante” de guía turistico. Son tres documentales y los recomiendo por su belleza y fácil comprensión.

Una vez hecha esta recomendación voy a dirigirme ahora al titulo de este post, en el que pretendo hacer una analogía con el mundo de la fisica, esta vez refiriéndome al mundo del cerebro humano. Algo parecido parece suceder en las explicaciones que toman al cerebro como objeto de su estudio: no hay manera de unificar aquellas teorias neurobiológicas que explican el funcionamiento de las redes neuronales del cerebro con aquellas otras teorias que toman al hombre como algo no determinado del todo por aquellas funciones cerebrales, sin negar el fondo de la cuestión y las verdades que ambas posiciones defienden lo cierto es que eso que llamamos dilema cuerpo-mente no está resuelto.

Asi la mayor parte de los neurocientificos en un alarde de impostura terminan por hablar solo del cerebro cuando dicen hablar de la mente o la conciencia mientras otros viven ajenos a las realidades tangibles que la modernas neurociencias y han terminado por construir teorias o explicaciones que ignoran o  niegan la existencia de un cerebro fisico en el caso opuesto. Otros optan por situarse enmedio y construir una jerga alternativa y fluctuar en sus explicaciones segun convenga a sus agrumentos sin resolver el problema de fondo.

Un problema que no podrá ser resuelto hasta que no encontremos una disciplina que unifique el mundo de lo materia con el mundo energético que llamamos conciencia o mente.

La mayor parte del cuerpo cientifico está hoy persuadido de que no existe en la mente nada que no esté determinado por las leyes fisico-quimicas de la electricidad entre neuronas o de la neurotransmisión molecular entre unas sinapsis u otras. Dicho de otra manera: el reduccionismo biológico ha ganado terreno al monismo psicológico y pretende resultar ser una superación del dualismo cartesiano. Algo asi como: “la cerveza y la espuma no son dos cosas distintas, la espuma sigue siendo cerveza, pero en el estudio del cerebro no necesitamos explicar la espuma de la mente, porque todo es materia y todo puede ser explicado desde lo material”.


Los que asi piensan -que son mayoria- no pueden a pesar de sus intentos de manipulación del lenguaje aniquilando la palabra “mente” responder a preguntas tales como ¿qué es el arte y para qué sirve? ¿Cómo influye el entorno en el determinismo psicobiológico? ¿Por qué dos hermanos que comparten un mismo gen desarrollan enfermedades distintas? ¿Qué hay en el medio ambiente que protege contra la enfermedad mental? ¿Cual es la molécula que transmite el amor? ¿existe el libre albedrío?

Ese tipo de cosas que son las eternas preguntas del saber y de los intereses de los individuos puntuales han pasado a ser banales para nuestros neurocientíficos y tal y como algunos (que no citaré) defienden. “Todo lo que sucede -todo efecto- responde a una causalidad y todo lo que es, es, porque puede ser”. La afirmación anterior es desde luego irreprochable y no seré yo quien la desmienta, pero a mi se me ocurre algo en relación con esta afirmación:

  • Es verdad que toda causa tiene (o debe tener un efecto) pero este principio no desmiente la idea de que no todo efecto neurobiológico o psicológico tiene una causa neurobiológica o psicologica o al revés, lo cierto es que lo psicológico influye en el cerebro y en el resto del cuerpo y las averias del cerebro influyen en la mente. Por otra parte la causalidad no implica una causalidad lineal, casi siempre en el cerebro existe un amplio campo de indeterminación donde la causa parece comportarse de un modo más que imprevisible. El cerebro es seguramente el órgano más impredecible de todo nuesto cuerpo, es evidente que el cerebro o mejor la mente se maneja dentro de un horizonte de indeterminación. Todo pareciera indicar que el cerebro se rige por las leyes de la mecánica cuántica y por el caos que por la causalidad lineal.
  • La segunda afirmación es desde luego muy poderosa y sugerente porque implica que el cerebro opera más como limite a lo posible que como causa de lo que sucede. Efectivamente no podemos ser invisibles porque nuestro cerebro no está dotado para hacernos desaparecer: se trata de un límite, conocemos muy bien los limites de nuestro cerebro pero por desgracia no nos es posible predecir a partir de datos neurobiológicos qué enfermedad se dará en un individuo concreto, ni tan siquiera si ese individuo concreto enfermará o no. Tampoco conocemos del todo el poder de nuestro cerebro en relación con el sufrimiento y la enfermedad: las bases de la causación descendente están enunciadas pero no están aun disponibles para la mayor parte de la población.

En conclusión: es verdad que todo está delimitado por lo biológico pero al mismo tiempo no es verdad que todo esté determinado por lo biológico. Hay algo que escapa a esta causación no por ser algo etéreo o inmaterial sino porque responde a leyes causales distintas a las que solemos aplicar en neurociencia.

¿Contradicción?

Depende del nivel y depende sobre todo de qué entendemos por determinación. Si por determinación entendemos causalidad directa y simple (lineal) hay una contradicción porque en el cerebro no existen las leyes de la causalidad simple salvo en las averias macroscópicas, esas de las que se ocupa la neurocirugía. Pero aqui, estamos hablando de esos daños sutiles que no han podido ser vistos jamás y que sólo han podido ser medidos de forma indirecta.

En este post expliqué en qué consiste la causalidad no lineal y remito al lector para entender las relaciones causales que existen entre causas y efectos en entornos no lineales.

Recientemente he tenido ocasión de leer un libro Susan Blakemore titulado “Conversaciones sobre la conciencia” y del que hablé en un post anterior. Después de su lectura apasionante he llegado a varias conclusiones:

1.- La mayor parte de los investigadores sobre la conciencia mantienen viva la dualidad cartesiana aun sin reconcoerla.

2.- Existe una enorme división de opiniones entre ellos con respecto a los temas centrales de la conciencia, desde el tema dificil hasta llegar al problema del libre albedrio.

3.- Los investigadores son impredecibles cuando responden preguntas comprometidas, muchos de ellos sostienen opiniones contradictorias con su forma de pensar en otros temas. Por ejemplo en el tema del libre albedrío la mayor parte de ellos sostienen que se trata de una ilusión de nuestra conciencia a pesar de admitir que viven “como si” el libre albedrío existiera en realidad. En realidad existen muchos prejuicios religiosos y el libre albedrio huele a religión, sin embargo hay quien sostiene –Daniel Wegner entre ellos- que es precisamente al revés: que para muchas personas depositar el control de sus vidas en Dios es tranquilizador lo que contradice la idea de que son las personas religiosas las que sostienen esta prestación de la conciencia con más firmeza.

4.- La mayor parte de ellos creen que no es posible un estudio cientifico y objetivo de la conciencia al tratarse de una experiencia en tercera persona. Sostienen que el otro es de hecho inaccesible, lo que contradice el sentido común que demuestra que estamos dotados para entender los sentimientos del otro a través de eso que llamamos empatía. ¿Si mi paciente es inaccesible para mí como podemos los médicos llegar a un diagnóstico?

La neurociencia necesita un cambio de paradigma y para mi este cambio viene obstaculizado por un tabú de la propia ciencia. Las experiencias en primera persona y los metodos cualitativos han de ganar terreno si queremos llegar a entender el problema de la conciencia. La fenomenología y la neurociencia deberán fundirse tal y como propuso Francisco Varela para no llegar a callejones sin salida como los que parece que enjaulan a nuestros neurocientificos demasiado temerosos aun de salirse de la normativa oficial, algo que les lleva a sostener teorías que simplemente ofenden al sentido común.

Y lo peor: que no aplican en la gestión de su propia vida, todo pareciera indicar que siguen la máxima:

Una teoria para vivir y otra para hacer ciencia, que es algo muy parecido a la sentencia de Merleau-Ponty cuando afirmaba:

Que los cientificos construyen un mundo y luego se niegan a habitarlo.

Anuncios

8 pensamientos en “Hacia una teoria unificadora de las neurociencias

  1. Es una lástima que se perdiera para siempre un hilo (100ypico páginas, Hilo, EL le llamábamos) en el extinto foro de Redes, repleto de disquisiciones de altura sobre la naturaleza de la Con[s]ciencia. Creo que lo hubieras disfrutado.

    Me permito remitirte la tesis de uno de aquellos contertulios al respecto de la emergencia de la Subjetividad, a ver qué te parece.

    232. Enunciado de la hipótesis y glosario.

    1. Descripción hipotética de la emergencia de la propiedad mental de la subjetividad: la propiedad mental de la subjetividad posiblemente emerge mediante la recreación de una superposición de estados producto en el cerebro.

    2. Explicación hipotética de la emergencia de la propiedad mental de la subjetividad: como consecuencia de esta descripción, es predecible como explicación del fenómeno, y como parte fundamental del correlato neural de la subjetividad, la existencia de una probable entrada transitoria en coherencia, es decir, un mantenimiento de una diferencia de fase constante, entre señales neuronales simples de redes neurales compatibles y probablemente en corteza de asociación.

    3. Predicción de la hipótesis: con esta explicación se predice un nuevo tipo de actividad neuronal cortical, la coherencia neuronal, probablemente detectable en corteza de asociación en correlación con la subjetividad, que por los efectos con los que se correlacionaría supondría un mecanismo de integración neuronal de nueva descripción y durante el cual la red neural resultante de esta integración a partir de redes menores presentaría la propiedad mental de la subjetividad.

    4. Demostración de la hipótesis: esta hipótesis es comprobable mediante la detección de dicha actividad coherente en corteza de asociación en correlación con la presencia de la subjetividad, y es falsable mediante la demostración de la ausencia de dicha actividad en correlación con la ausencia de la subjetividad.

    Fuente: Exégesis de la Subjetividad de la Mente, el penúltimo reto de la Filosofía.

    Un saludo.

  2. Excelente artículo para estos tiempos. Refleja justamente lo que he tratado de integrar en los últimos años, darle su valor a lo biológico, lo genético, los social y lo psicológico, sin caer en falsas explicaciones del funcionamientos de la mente (aquéllos que aseguran que “el secreto” está en desear todo lo que queremos…) o bien reduccionismos científicos que no consideran el mundo psíquico y circunstancias externas de los seres humanos.

    Asímismo, y a pesar de que mis fundamentos son psicoanalíticos, veo que las neurociencias han dado mucha luz acerca de ciertos mecanismos cerebrales que explican la conducta y que no pueden tratarse únicamente en el diván, a pesar de la ortodoxia de muchos colegas.

    Aplaudo también el comentario de de nosce que a través de un proceso científico explica algo tan complejo como es la subjetividad.

    Gracias Paco por este trabajo que voy a imprimir, pues sigo estudiando a la antigüita, leo en el papel, subrayo con marcadores de color lo que me interesa, y con lápica agrego mis notas personales.

  3. Gracias Paco por este fantástico post.
    Totalmente de acuerdo con tu afirmación sobre la importancia de las historias en primera persona y la investigación cualitativa. “Lo cuantificable, medible, observable y repetible”, el método científico sigue pisando fuerte, sin embargo sabemos que el observador influye sobre lo observado, ¿repetible? cada individuo es único en si mismo.
    Una parte del sector científico más ortodoxo desprestigia todavía la investigación cualitativa. Una mayor comprensión del pensar, del sentir humano puede aportar un conocimiento exclusivo, no medible y repetible, pero si extrapolable.
    Son dos maneras de estar y comprender la vida, nuestra realidad está cada vez más polarizada…tal vez en lugar de competir y luchar por la posesión de la verdad y de la razón, nuestros científicos deberían optar por compartir, cooperar y dudar de todo , a pesar de todo….

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s